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PEDIATRÍA INTEGRAL - Revista Oficial de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)

INFORME ANUAL 2025 DE PEDIATRÍA INTEGRAL: UN AÑO DE CRECIMIENTO SOSTENIDO

M.I. Hidalgo Vicario
Editorial


M.I. Hidalgo Vicario

Pediatra. Doctora en Medicina. Acreditada en Medicina de la Adolescencia. Directora Ejecutiva de Pediatría Integral

 

 

"Seguimos avanzando con una evolución positiva y continuada en la difusión de la revista y el tráfico web"

 

Pediatr Integral 2026; XXX(2): 88-90

 


INFORME ANUAL 2025 DE PEDIATRÍA INTEGRAL: UN AÑO DE CRECIMIENTO SOSTENIDO

https://doi.org/10.63149/j.pedint.118

 

Un año más, nos complace compartir con nuestros lectores el balance de las actividades desarrolladas por Pediatría Integral a lo largo del año 2025, un periodo especialmente relevante al coincidir con el 30.º aniversario de la revista oficial de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). Tres décadas de trayectoria consolidan a Pediatría Integral como una publicación de referencia para la formación continuada y la actualización científica de los profesionales sanitarios dedicados a la atención infantil y adolescente.

Con motivo de este aniversario, se ha elaborado un vídeo conmemorativo que recorre la historia y evolución de la revista, disponible en la web de Pediatría Integral: https://www.pediatriaintegral.es/que-es-pediatria-integral/. Asimismo, a lo largo del año se ha publicado en cada número un artículo especial firmado por autores de reconocido prestigio de la Pediatría española y de otras disciplinas afines, a quienes reiteramos nuestro más sincero agradecimiento por su colaboración.

Plataforma digital, visibilidad y nueva sección

La consolidación de la nueva plataforma digital ha permitido una mayor visibilidad y difusión de los contenidos de la revista, reflejada tanto en el incremento del número de lectores como en una mayor participación en los cuestionarios de acreditación de los programas de Formación Continuada.

La tendencia ascendente en la difusión de Pediatría Integral se mantiene, con una estimación acumulada de más de once millones de lectores, cifra que previsiblemente continuará aumentando en los próximos años.

Este crecimiento se extiende a todas las secciones habituales de la revista, incluyendo Regreso a las Bases, Artículos de Interés Especial, El Rincón del Residente, y se ha visto reforzado con la incorporación de la nueva sección “Los porqués de la Pediatría”, que responde de forma clara y concisa a preguntas frecuentes de la práctica clínica diaria.

Objetivos y estructura de Pediatría Integral

El objetivo fundamental de la revista es la publicación de revisiones de Formación Continuada (FC) por subespecialidades pediátricas, dentro del programa de FC acreditada por el Sistema Nacional de Salud (SNS). Las diferentes áreas de la Pediatría se revisan de forma cíclica cada cinco años. En la actualidad, la revista se encuentra desarrollando el VIII Curso (2025-2029).

Desde 2016 se editan ocho números anuales, además del número correspondiente al Congreso Nacional de la SEPEAP, publicado exclusivamente en formato online. Todos los números pueden consultarse en la edición digital (https://www.pediatriaintegral.es/), y se envían también en formato impreso a los socios que así lo solicitan.

La revista se estructura en los siguientes apartados principales:

Artículos de revisión:

Programa de Formación Continuada: entre 5 y 8 temas por número. Desde 2021, uno de los temas se traduce al inglés para ampliar la difusión internacional. La revista cuenta con la Acreditación de FC de los profesionales sanitarios, de carácter único para todo el Sistema Nacional de Salud (SNS), con una media de 6 créditos/número. Se pueden obtener estos tras rellenar los cuestionarios de acreditación de cada número, respondiendo correctamente, desde 2024, al 70 % de las preguntas. Es preciso realizar el cuestionario a través de la web SEPEAP: www.sepeap.org con una contraseña personal.

Regreso a las Bases: revisión sintética de aspectos clave de anatomía, fisiopatología y semiología relevantes para la práctica clínica.

Artículos de Interés Especial y consensos de sociedades científicas: la revista permanece abierta a la recepción de estudios originales, que son evaluados por el Comité Editorial.

Los porqués de la Pediatría: con respuestas prácticas a cuestiones clínicas habituales.

The Corner: entrevistas médicas en inglés con pacientes y familias, descargables también en formato audio, realizadas por las Dras. M. Sánchez Martín y M. Gómez de Pablos Romero.

Terapia cinematográfica en la infancia y adolescencia: sección coordinada desde 2023 por el Dr. J. González de Dios.

Historia de la Medicina y la Pediatría: dedicada a enfermedades pediátricas históricas y figuras relevantes de la especialidad, a cargo de los Dres. V. García Nieto y M. Zafra Anta.

El Rincón del Residente: coordinado por residentes y supervisado por el equipo directivo de la revista, con contenidos diferenciados según números pares e impares. Anualmente, se conceden tres premios a los mejores casos clínicos e imágenes publicados, que se entregan en el Congreso Nacional de la Sociedad. La SEPEAP ofrece a todos los residentes de Pediatría la posibilidad de hacerse socios gratuitamente los 4 años de residencia más uno adicional; igualmente, se pueden solicitar becas para acudir al Congreso y participar en otras actividades realizadas por la Sociedad.

Además, la revista incluye editoriales, cartas al editor, crítica de libros, actualizaciones bibliográficas y noticias.

Selección de temas, autores y gestión editorial

Pediatría Integral es esencialmente una revista de revisiones, cuyo objetivo es facilitar la actualización científica rigurosa de los profesionales sanitarios. La selección de temas se realiza de forma cuidadosa, contando con la colaboración de autores expertos en cada materia. Todos los manuscritos son sometidos a revisión por pares, y el Comité Editorial mantiene una comunicación permanente para garantizar la calidad científica y editorial, así como para fomentar la incorporación de nuevos autores y perspectivas.

Durante el año 2025, se ha continuado el desarrollo del VIII Curso de Formación Continuada, con ocho números dedicados a Hepatología, Nutrición (2), Endocrinología (2), Neurología (2) y Vacunas, además del número online correspondiente al 39.º Congreso Nacional de la SEPEAP, celebrado en Sevilla.

Indexación, impacto y revisores

Pediatría Integral está incluida en diversas bases de datos nacionales e internacionales, como: Biblioteca Nacional de España, CSIC, Embase, Hinari, Latindex y Scopus. El Comité Editorial continúa trabajando activamente para su futura indexación en Medline/PubMed.

La revista cuenta con factor de impacto, reflejado en el SJR (Scimago Journal Ranking), con una evolución positiva a lo largo de los años. Entre las revistas pediátricas españolas, Pediatría Integral se sitúa actualmente en una posición destacada.

Durante 2025, numerosos revisores especialistas han colaborado de forma altruista en la evaluación de manuscritos (Tabla I). Uno de los principales retos del Comité Editorial es la captación de revisores adecuados para cada manuscrito, ya que deben poseer, además de la competencia técnica, disponibilidad y disposición. Su contribución resulta esencial para mantener el nivel científico de la revista.

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DOI y difusión

En enero de 2025, se implantó la numeración de artículos mediante DOI, con el prefijo exclusivo de la SEPEAP, lo que facilita la identificación, citación y difusión de los contenidos. Esta medida supone un avance significativo para autores, lectores y para la proyección internacional de la revista.

El crecimiento de las visitas a la web de Pediatría Integral, como ya hemos comentado, ha sido constante en los últimos años, desde 741.478 sesiones en 2014 a 5.764.094 (480.341 sesiones/mes, récord en un mes 720.512) en 2020. Aunque la aplicación de la normativa sobre cookies (desde octubre 2020) impide conocer actualmente las cifras exactas, se mantiene una elevada difusión y visibilidad, con una excelente posición en Google y más de 15.000 palabras clave situadas entre los diez primeros resultados de búsqueda.

El 75 % de las visitas proceden de Hispanoamérica, con un predominio de lectoras y un uso mayoritario del ordenador (67 %) frente a otros dispositivos. En la figura 1 se puede observar desde dónde nos visitan. La mayor tasa de visitas, el 93,31 %, es gracias al posicionamiento orgánico, al realizar búsquedas utilizando las palabras clave de los temas publicados. El artículo más leído en el año 2025, a fecha 31 de enero, ha sido: “Nutrición en la adolescencia”, publicado en el número 3 de marzo.

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Figura 1. Procedencia de las visitas a Pediatría Integral en el año 2025.

 

Agradecimientos y futuro

Deseo expresar mi agradecimiento a todo el equipo que hace posible Pediatría Integral: al Comité Editorial, a los autores, residentes, revisores, secretaría técnica, webmaster y colaboradores. Espero que los autores que colaboran en PI valoren gratamente que sus artículos, una vez publicados en la revista, tengan tan importante difusión a nivel internacional.

Mi reconocimiento también a la Junta Directiva de la SEPEAP por su apoyo constante y por el esfuerzo que supone mantener una revista de acceso libre, acreditada por el SNS y con una amplia proyección internacional.

Finalmente, animo a todos los compañeros y grupos de trabajo de la Sociedad a seguir colaborando activamente en la evolución y el futuro de Pediatría Integral, con el objetivo común de continuar ofreciendo una revista de calidad, útil y comprometida con la excelencia profesional.

 

 

EL MEJOR CALENDARIO VACUNAL DEL MUNDO

B. Aguirrezabalaga González,  J. de la Flor i Brú
Editorial


B. Aguirrezabalaga González*, J. de la Flor i Brú**, y Grupo VACAP: S. Bernárdez; G. Cabrera; N. Català; C. Coronel; G. de la Fuente; J. García; L. Ortiz; N. Rodríguez; B. Rubira; M. Sánchez; C. Villanueva

*Pediatra de Atención Primaria. Centro de Salud Parque-Somió. Gijón. Coordinadora del VACAP (Grupo de Trabajo de Vacunas y Enfermedades Infecciosas en Atención Primaria (VACAP) de la SEPEAP – **Pediatra de Atención Primaria. Centro de Atención Primaria El Serral. Sant Vicenç dels Horts, Barcelona. Subdirector de Pediatría Integral, vocal del VACAP

 

"El calendario común del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para toda la vida en 2026 es el mejor calendario oficial de vacunaciones e inmunizaciones del mundo, pero es aún manifiestamente mejorable si lo comparamos con el calendario de máximos propuesto para el año 2026 por el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, que es el que deberían promover los pediatras y enfermeras pediátricas en España para obtener la mejor protección de sus pacientes frente a las enfermedades inmunoprevenibles"

 

Pediatr Integral 2026; XXX (1): 4 – 6

 


EL MEJOR CALENDARIO VACUNAL DEL MUNDO

https://doi.org/10.63149/j.pedint.105

Durante muchos años, los pediatras españoles, representados por la Asociación Española de Pediatría (AEP) y, más concretamente, por su Comité Asesor de Vacunas (CAV de la AEP), y las enfermeras de Pediatría hemos mantenido una lucha constante y de resultados desiguales para incorporar vacunas no financiadas al Calendario Común (CC) del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS). Hemos vivido situaciones totalmente discordantes entre unas vacunas que se han incorporado muy rápidamente a dicho CC, como la del Haemophilus influenzae tipo B, y otras en las que, pese a toda la evidencia acumulada en cuanto a seguridad, eficacia, efectividad, impacto y coste-beneficio, así como a las repetidas recomendaciones contenidas en el calendario del CAV de la AEP, hemos tenido que esperar años, incluso décadas (varicela, neumococo, meningococo B, gripe), para asistir a esta incorporación, que en alguna situación (vacuna de baja carga antigénica contra la tos ferina en adolescente) aún no se ha producido. El caso más ilustrativo de esta diferencia temporal entre la comercialización de una vacuna y su incorporación al CC ha sido el de la vacuna contra el rotavirus, incorporada en 2025, casi 20 años después de su comercialización. Esta diferencia temporal ha motivado que los pediatras y enfermeras de pediatría hayamos trabajado incansablemente para ofrecer información y hacer recomendaciones individuales de vacunas no financiadas que las familias han debido costear, lo que ha supuesto inequidades en el acceso y diferencias de coberturas entre distintas vacunas. En el otro extremo de esta balanza está la inmunización contra el virus respiratorio sincitial (VRS), con el anticuerpo monoclonal nirsevimab, cuya incorporación fue casi simultánea a su comercialización.

En la actualidad, con la introducción de la vacuna antigripal sistemática en la franja 6-59 meses (2023), la inmunización contra el VRS (2023) y la vacuna contra el rotavirus (2025), podemos afirmar que nuestro CC del CISNS para 2026 (Fig. 1) es el mejor calendario oficial de inmunizaciones sistemáticas del mundo, y que cada vez es más parecido al calendario óptimo que reclaman los pediatras, que es el del CAV de la AEP (v. Fig. 2 en pág. 6). En este CC se han reducido al mínimo las vacunas no financiadas, llamadas por el CAV de la AEP “de recomendación individual”, por los comités americanos “de decisión compartida” y mal llamadas por las familias (y algunos profesionales) “optativas” o “voluntarias”, olvidando el concepto de que, salvo en algunas situaciones muy concretas y judicializadas, en España ninguna vacuna es “obligatoria”.

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Figura 1. Calendario común del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) para 2026.

 

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Figura 2. Calendario del Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la AEP para 2026.

Sin embargo, el concepto “mejor calendario del mundo” no es equivalente al de “mejor calendario posible”, dado que existen algunas diferencias con el calendario del CAV de la AEP que nos hacen afirmar que el CC es manifiestamente mejorable. Vamos a analizar estas diferencias:

Vacuna de la gripe: El CC introduce la vacuna de la gripe en la franja etaria de 6-59 meses. Sin embargo, el CAV de la AEP, en sus recomendaciones de vacuna antigripal para la temporada 2025-2026, que ya se incluyen en el calendario del 2026, amplía esta recomendación(1) hasta los 17 años, en atención al impacto poblacional directo e indirecto que tiene la enfermedad en toda la edad pediátrica.

Vacuna antimeningocócica tetravalente ACWY: El CC la introduce solo en la franja de adolescente, mientras que el CAV de la AEP la introduce además a los 4 y 12 meses, en atención a que la mayor carga de enfermedad meningocócica por cualquier serogrupo está en el primer año y a que el efecto de inmunidad de grupo generado a partir de la adolescencia (edad con la mayor tasa de portación nasofaríngea de meningococos) tarda años en tener impacto poblacional(2). Hay que resaltar que la dosis del primer año, a los 4 meses, en una única dosis, solo puede establecerse en comunidades autónomas (CC. AA.) que tengan la vacuna introducida como vacuna sistemática con altas coberturas. En aquellas CC. AA. en las que no esté introducida, si se recomienda su administración, de acuerdo con la ficha técnica, deberán administrarse dos dosis en el primer año (a los 2 y 4 meses).

Vacuna contra el meningococo serogrupo B: El CC la introduce como vacunación del lactante, mientras que el CAV de la AEP amplía esta recomendación al adolescente, en atención a que es el segundo grupo etario en carga en enfermedad meningocócica. También recomienda que los niños que se vacunaron contra el meningococo en el periodo de lactante y han llegado a la adolescencia se administren una dosis de refuerzo(3), en atención a la caída de anticuerpos que se produce en el tiempo, pudiendo llegar desprotegidos a la adolescencia, además del efecto colateral de protección parcial que tiene esta vacuna frente al gonococo. Hay que resaltar que esta recomendación es estrictamente de protección individual al vacunado, dado que contrariamente a la vacunación antimeningocócica tetravalente con vacunas conjugadas, las dos vacunas disponibles contra el serogrupo B son vacunas proteicas, que no tienen un impacto significativo en la portación nasofaríngea y, por tanto, en la inmunidad de grupo.

Vacuna triple vírica (TV): El CC propone dos dosis, a los 12 meses y a 3-4 años. El calendario del CAV de la AEP ha adelantado la segunda dosis a los 2 años, en atención a la caída de coberturas que se produce en la segunda dosis, en muchas CC. AA. por debajo del 95 %, dintel mínimo que garantiza la inmunidad de grupo, y dada la preocupante situación epidemiológica del sarampión(4). Es probable que en el futuro, y teniendo en cuenta el intervalo mínimo permitido entre dosis de TV (28 días), esta segunda dosis se adelante aún más (a los 15 o 18 meses), para contrarrestar los efectos “reducción de oportunidades vacunales” y “caída de coberturas en dosis sucesivas”, a medida que el niño va haciéndose mayor. Sin embargo, el beneficio de esta recomendación, que ya está vigente en algunos países de nuestro entorno, habrá que contraponerlo con el beneficio en logística y comodidad que ofrece la segunda dosis en forma de vacuna tetravírica (TV+varicela) en aquellas CC. AA. que la tienen instaurada, dado que no se recomienda su uso antes de los 2 años, al haberse relacionado con un pequeño aumento del riesgo de convulsión febril después de su administración. En cualquier caso, la administración de la primera dosis antes de los 2 años, en formato tetravírica, podría proponerse a los padres con la información oportuna de riesgos en contraposición a la comodidad de reducir un pinchazo, en una aplicación clara del concepto “decisión compartida”.

Vacuna de baja carga antigénica contra la tos ferina (Tdpa): El CC solo la contempla en la vacunación prenatal, mientras que el CAV de la AEP la introduce como opción a los 6 años, en vacunación combinada con la polio inactivada, como alternativa a la vacuna DTPa IPV de alta carga y, sobre todo, la recomienda en sustitución de la Td en la adolescencia, en atención a la carga creciente de tos ferina(5) que se describe en este grupo de edad (brote epidémico en 2023 y, sobre todo, en 2024) y, en menor medida, al efecto protector de reducción de la transmisión a lactantes pequeños aún no protegidos por sus dosis de DTPa, que son los que sufren mayor carga de enfermedad y sus formas más graves. Esta vacuna se administra de manera oficial en Asturias desde hace años y, anteriormente, se administró también en la Comunidad de Madrid, que la discontinuó.

Vacuna contra la hepatitis A: El CISNS solo la contempla en poblaciones de riesgo. Sin embargo, el CAV de la AEP(6) la ha introducido en la vacunación sistemática en el calendario del 2026 (anteriormente, solo era sistemática en Catalunya y las ciudades autónomas), con una sola dosis entre los 12-15 meses (dos dosis separadas por 6 meses en los grupos de riesgo), en atención a que, pese a que España es un país de endemicidad baja, en diciembre de 2024 el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, dependiente del Ministerio de Sanidad, publicó el informe denominado “Aumento de casos de hepatitis A en España, 2024”, en el que se pone de manifiesto un importante aumento de los casos notificados durante ese año, con una tendencia creciente. Como sucede con cualquier vacuna, una estrategia basada en la vacunación de los grupos de riesgo tiene muy poco impacto en la incidencia de una enfermedad y, únicamente, la vacunación universal la puede reducir de manera significativa. En este caso, al ser una enfermedad de reservorio estrictamente humano, la vacuna tiene el potencial de erradicación de la enfermedad.

Estamos convencidos de que estas pequeñas diferencias seguirán reduciéndose en el futuro hasta llegar a un calendario que no solo sea “el mejor del mundo”, sino el “mejor posible”. También desde el VACAP de la SEPEAP, y en apoyo absoluto a las recomendaciones del CAV de la AEP, aspiramos a que el Calendario “Común” se convierta en “único” y se eliminen las inequidades que comportan calendarios diferenciados (la “desarmonización de calendarios”, F. Moraga-Llop) según las CC. AA.; dado que, salvo en algunas situaciones muy concretas, no hay razones epidemiológicas que justifiquen estas diferencias.

 

Bibliografía

1. Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la AEP. Vacunación frente a la gripe estacional en la infancia y la adolescencia. Recomendaciones 2025-2026. AEP. 2025. Disponible en: https://vacunasaep.org/documentos/recomendaciones-de-vacunacion-frente-la-gripe-2025-26 .

2. European Centre for Disease Prevention and Control. Invasive meningococcal disease. En: Annual epidemiological report for 2022. Stockholm: ECDC; 2024. Disponible en: https://www.ecdc.europa.eu/en/publications-data/invasive-meningococcal-disease-annual-epidemiological-report-2022.

3. Rollier CS, Dold C, Blackwell L, Linder A, Silva-Reyes L, Clutterbuck E, et al. Immunogenicity of a single 4 CMenB vaccine booster in adolescents 11 years after childhood immunisation. Vaccine. 2022; 40: 4453-63. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.vaccine.2022.04.085.

4. Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Ministerio de Sanidad. Evaluación rápida de riesgo. Implicaciones para España del aumento de casos y brotes de sarampión a nivel mundial y europeo. Ministerio de Sanidad; 2024. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/alertasEmergenciasSanitarias/alertasActuales/sarampion/docs/20240617_Sarampion_ERR.pdf.

5. Centro Nacional de Epidemiología. Brote de tosferina en España, 2023-2024. Datos provisionales a 8 de julio de 2024. Disponible en: https://cne.isciii.es/tosferina.

6. AEPCAV Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones. Calendario de Vacunaciones e Inmunizaciones AEP 2026. https://vacunasaep.org/profesionales/calendario-de-vacunaciones-e-inmunizaciones-aep-2026.

 

 

 

Estado actual de la vacunación pediátrica contra la COVID-19

A. Iofrío de Arce
Editorial


A. Iofrío de Arce

Secretario del Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la AEP.Pediatra. Centro de Salud El Ranero. Murcia

 

"El fin de la COVID-19 como Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional supuso un paso más en el cambio de rumbo de las políticas destinadas a luchar contra el SARS-CoV-2, dirigiendo todos los esfuerzos a proteger, mediante la vacunación, solo a la población más vulnerable"

 

Pediatr Integral 2025; XXIX (8): 560 – 561

 


ESTADO ACTUAL DE LA VACUNACIÓN PEDIÁTRICA CONTRA LA COVID-19

https://doi.org/10.63149/j.pedint.90

 

La pandemia por SARS-CoV-2 tuvo un gran impacto, no solo en cuanto a salud y letalidad, sino también a nivel social y económico, lo que motivó que se hiciera un esfuerzo científico y político hasta el momento desconocido, que permitió disponer de vacunas seguras y eficaces en poco más de 11 meses desde la identificación del agente.

En España, el 2 de diciembre de 2020, el Grupo de Trabajo Técnico de Vacunación COVID-19 de la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones terminó el documento de lo que sería la primera estrategia de vacunación frente al nuevo coronavirus(1), aprobado por la Comisión de Salud Pública (CSP) del Ministerio de Sanidad de España el 18 de diciembre de 2020, junto a su primera actualización, en la que se definieron unos grupos de población a vacunar por orden de prioridad en función del nivel de riesgo y de la disponibilidad de vacunas(2). La vacunación comenzó en todas las comunidades autónomas el 27 de diciembre. La población infantil y adolescente se consideró como de bajo riesgo de gravedad de la enfermedad, riesgo medio de impacto y riesgo alto de exposición y transmisión.

El 28 de mayo de 2021, el Comité de Medicamentos Humanos (CHMP, por sus siglas en inglés) de la European Medicines Agency (EMA) recomendó la autorización de Comirnaty 30 mcg para su uso a partir de los 12 años(3), siendo aprobada por la Comisión Europea (CE) el 31 de mayo de 2021. Unos días más tarde, el 22 de junio, con la publicación de la 8ª actualización de la estrategia de vacunación frente a la COVID-19, se extendió la recomendación de vacunación a las personas sanas entre 12 y 19 años de edad(4), que se encuadraron en el grupo 13 (etapa 3 de vacunación), priorizando a las que presentaban condiciones de muy alto riesgo (definidas anteriormente en el grupo 7 para personas mayores de 18 años) y aquellos en situación de gran dependencia o en centros de personas con discapacidad intelectual, centros tutelados y centros de educación especial. Posteriormente, también se amplió la autorización de Spikevax para esta edad.

La entrada en escena de la variante Ómicron en el mes de noviembre de 2021, caracterizada por una mayor capacidad de escape inmune que variantes previas, el incremento en la transmisibilidad y la menor gravedad de los casos, junto a la constatación de una protección menguante a medida que transcurría el tiempo desde la vacunación, volvió a modificar las políticas de inmunoprevención. Se implantaron campañas de vacunación dirigidas a población vulnerable, pero con vacunas adaptadas a las variantes circulantes en cada momento.

El 7 de diciembre de ese año, la CSP publicó un documento específico con las recomendaciones de vacunación en población infantil de 5 a 11 años(5), el grupo de edad con mayor incidencia de casos en ese momento, recomendando la vacunación de la población de 5 a 11 años de edad, comenzando preferiblemente por las personas de muy alto riesgo (grupo 7) y las cohortes de mayor edad (10 y 11 años). La vacuna aprobada para ese rango de edad fue Comirnaty 10 mcg, y la pauta de 2 dosis con un intervalo mínimo entre dosis de 8 semanas. La vacunación en este grupo comenzó el 15 de diciembre.

El 19 de octubre de 2022, el CHMP de la EMA autorizó la utilización de las vacunas Comirnaty 3 mcg en población infantil de 6 meses a 4 años con pauta de 3 dosis, y Spikevax entre los 6 meses y los 5 años con pauta de dos dosis, siendo aprobadas por la CE al día siguiente(6). En España se autorizaron ambas vacunas monovalentes de la cepa original el 17 de noviembre. En la actualización de las recomendaciones de vacunación frente a COVID-19 para el otoño-invierno en España, aprobada por la Comisión de Salud Pública el 15 de diciembre de 2022, elaborado por la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones(7), se recomendó la vacunación frente a COVID-19 en población infantil de 6 a 59 meses con condiciones de muy alto riesgo que inducen alto grado de inmunosupresión, como trasplante de progenitores hematopoyéticos, trasplante de órgano sólido, fallo renal crónico, infección por VIH con bajo recuento de CD4, algunas inmunodeficiencias primarias y ciertas terapias inmunosupresoras; en niños de 5 a 11 años, así como en adolescentes a partir de los 12 años, iniciar o completar una pauta de vacunación con 2 dosis, y una dosis adicional o de recuerdo en residentes en centros de discapacidad y/o aquellas con condiciones de riesgo, así como en convivientes con personas con alto grado de inmunosupresión.

El 5 de mayo de 2023, la Organización Mundial de la Salud, que había declarado la Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) el 30 de enero de 2022, anunció su finalización(8), basada en el descenso de hospitalizaciones, ingresos en unidades de cuidados intensivos y fallecimientos por COVID-19 y en los altos niveles de inmunidad de la población por vacunación e infecciones previas. El fin de la ESPII supuso un paso más en el cambio de rumbo de las políticas destinadas a luchar contra el SARS-CoV-2, dirigiendo ahora todos los esfuerzos a proteger a los más vulnerables (mayores de 60 años y personas con factores de riesgo y sus convivientes). Las recomendaciones de la temporada anterior en España se mantuvieron en la campaña 2023-2024.

Para la campaña 2024-2025(9), las indicaciones en la población infantil se limitaron a niños desde los 6 meses hasta los 12 años con condiciones asociadas con un aumento del riesgo de enfermedad grave, como el trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH), algunas inmunodeficiencias primarias y adquiridas, recibir terapias inmunosupresoras, incluyendo cáncer, enfermedades crónicas cardiovasculares graves, enfermedades crónicas respiratorias graves (incluyendo asma grave) y enfermedades neurológicas o neuromusculares graves. A partir de los 12 años, se recomendó la vacunación estacional también en determinadas condiciones de riesgo o con inmunosupresión grave. La pauta en no vacunados con anterioridad ni antecedente de infección previa es de 3 dosis en niños de 6 meses a 5 años, con una pauta 0-3-8 semanas, y de una dosis en mayores de esa edad. Además, precisan de una dosis adicional aquellos con inmunosupresión y riesgo alto de padecer COVID-19 grave o complicado, independientemente del antecedente de vacunación o de infección previa, con un intervalo de, al menos, 3 meses tras la última dosis de vacuna COVID-19 o de la infección, intervalo que se puede reducir a 3 semanas si van a iniciar o aumentar la intensidad de un tratamiento inmunosupresor. Estas recomendaciones se mantienen vigentes para la campaña 2025-2026, donde las vacunas recomendadas son las adaptadas a la nueva variante LP.8.1(10).

El Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP)(11) amplía las indicaciones de la vacunación en niños de 6 meses a 5 años, no solo a aquellos con las condiciones ya mencionadas y que están asociadas con un aumento importante de riesgo de enfermedad grave, sino también a otras condiciones de riesgo, tanto con inmunosupresión no grave y sin inmunosupresión, y que pueden ser consultadas en su manual de inmunizaciones en línea. También considera que la pauta de 3 dosis más una dosis adicional se debe aplicar a los pacientes que son vacunados por primera vez tras TPH o en receptor de terapia de células T con receptor de antígeno quimérico (CAR-T), independientemente de su edad y antecedentes de vacunación o de infección.

Dado que, hasta ahora, el virus infecta a lo largo de todo el año, y la corta duración en el tiempo de la protección que ofrecen las vacunas, algunos países occidentales, como Reino Unido, han implantado una pauta de vacunación bianual en primavera y otoño(12).

Este editorial quedaría incompleta si no se hace mención a la reciente decisión del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU., que en su reunión del 19 de septiembre de 2025(13), decidió abandonar su recomendación de vacunación universal frente a COVID-19 en personas mayores de 6 meses de edad y cambiarla por unanimidad a recomendar la vacuna solo a aquellas personas de 65 años o más tras una toma de decisión clínica individualizada por un proveedor de atención médica, un proceso conocido como toma de decisiones clínicas compartida. Para personas entre 6 meses y 64 años, la decisión también estará basada en esa misma toma de decisiones, pero enfatizando que el riesgo-beneficio de la vacunación es más favorable para las personas que tienen un mayor riesgo de enfermedad grave por COVID-19 y más bajo para las personas que no tienen un mayor riesgo, según la lista de factores de riesgo de COVID-19 de los CDC.

 

Bibliografía

1. Grupo de Trabajo Técnico de Vacunación COVID-19, de la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones. Estrategia de vacunación frente a COVID-19 en España. 2020. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/covid19/Actualizaciones_Estrategia_Vacunacion/docs/COVID-19_EstrategiaVacunacion.pdf.

2. Grupo de Trabajo Técnico de Vacunación COVID-19, de la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones. Estrategia de vacunación frente a COVID-19 en España. 1ª actualización. 2020. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/covid19/Actualizaciones_Estrategia_Vacunacion/docs/COVID-19_Actualizacion1_EstrategiaVacunacion.pdf.

3. European Medicines Agency. First COVID-19 vaccine approved for children aged 12 to 15 in EU. 2021. Disponible en: https://www.ema.europa.eu/en/news/first-covid-19-vaccine-approved-children-aged-12-15-eu.

4. Grupo de Trabajo Técnico de Vacunación COVID-19, de la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones. Estrategia de vacunación frente a COVID-19 en España. 8ª actualización. 2021. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/covid19/Actualizaciones_Estrategia_Vacunacion/docs/COVID-19_Actualizacion8_EstrategiaVacunacion.pdf.

5. Comisión de Salud Pública. Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Recomendaciones de vacunación frente a COVID-19 en población infantil de 5 a 11. 2021. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/covid19/Historico_COVID-19/docs/Recomendaciones_vacunacion_infantil.pdf.

6. European Medicines Agency. EMA recommends approval of Comirnaty and Spikevax COVID-19 vaccines for children from 6 months of age. 2022. Disponible en: https://www.ema.europa.eu/en/news/ema-recommends-approval-comirnaty-spikevax-covid-19-vaccines-children-6-months-age.

7. Comisión de Salud Pública. Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Actualización de las recomendaciones de vacunación frente a COVID-19 para el otoño-invierno en España. 2023. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/covid19/Historico_COVID-19/docs/Recomendaciones_vacunacion_Otono_Invierno_Covid.pdf.

8. World Health Organization. Statement on the fifteenth meeting of the IHR (2005) Emergency Committee on the COVID-19 pandemic. 2023. Disponible en: https://www.who.int/news/item/05-05-2023-statement-on-the-fifteenth-meeting-of-the-international-health-regulations-(2005)-emergency-committee-regarding-the-coronavirus-disease-(covid-19)-pandemic.

9. Comisión de Salud Pública. Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Actualización de las recomendaciones de vacunación frente a COVID-19 para el otoño-invierno en España. 2024. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/gripe_covid19/docs/RecomendacionesVacunacion_Gripe-Covid19.pdf.

10. Comisión de Salud Pública. Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Recomendaciones de vacunación frente a COVID-19. 2025-2026, España. 2025. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/gripe_covid19/docs/recomendacionesVacunacionCovid19_2025_2006.pdf.

11. Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones (CAV-AEP). Virus SARS-CoV-2. Manual de inmunizaciones en línea de la AEP. Madrid: AEP; 2025. Disponible en: http://vacunasaep.org/documentos/manual/cap-44.

12. Public Health England. Green Book. Cap. 14a. COVID-19. 2025. Disponible en: https://assets.publishing.service.gov.uk/media/68b5be03536d629f9c82a97d/Green-book-chapter-COVID-19_1_9_25.pdf.

13. Department of Health & Human Services. United States government. ACIP Recommends COVID-19 Immunization Based on Individual Decision-making. 2025. Disponible en: https://www.hhs.gov/press-room/acip-recommends-covid19-vaccination-individual-decision-making.html.

 

 

 

 

Grupo de Trabajo de Dermatología Pediátrica de la SEPEAP

B. Pelegrín López
Editorial


B. Pelegrín López

Grupo de Trabajo de Dermatología Pediátrica de la SEPEAP

 

"El Grupo de Trabajo de Dermatología Pediátrica de la SEPEAP, DERMAPED, es un pilar fundamental de esta Sociedad para mejorar la atención de los niños con una mirada especializada y sensible a las enfermedades cutáneas que afectan a niños y adolescentes"

 

Pediatr Integral 2025; XXIX (7): 478 – 479

 


Grupo de Trabajo de Dermatología Pediátrica de la SEPEAP

https://doi.org/10.63149/j.pedint.76

 

Introducción

El Grupo de Trabajo de Dermatología Pediátrica de la SEPEAP, DERMAPED, es un pilar fundamental para mejorar la atención de los niños y adolescentes con una mirada especializada y sensible a las enfermedades cutáneas. Su existencia permite un abordaje integral, actualizado y adaptado a las particularidades de la edad pediátrica, además de fomentar la investigación, la formación continua y promover el trabajo interdisciplinario entre profesionales, facilitando el diagnóstico y tratamiento oportuno, con el apoyo tanto a los pacientes como a sus familias.

Grupo de Trabajo de Dermatología Pediátrica de la SEPEAP

La piel no solo es el órgano más grande del cuerpo humano, sino también una primera línea de defensa, un indicador de salud sistémica y un reflejo del entorno físico, emocional y social del niño. Los niños no son adultos en miniatura. Su piel es más fina y sensible, con una función de barrera protectora más débil, particularmente vulnerable a factores externos, como alérgenos, irritantes, radiación solar, infecciones o enfermedades autoinmunes con características propias, que van experimentando cambios acelerados con la edad. Sus respuestas inmunológicas y sus enfermedades presentan características únicas que exigen un enfoque diagnóstico y terapéutico especializado.

Los problemas dermatológicos suponen un motivo de consulta muy habitual en las consultas de pediatría de Atención Primaria (AP); se estima que, entre un 5 % y un 30 % de las consultas de pediatría en AP, se deben a problemas dermatológicos(1) y alrededor del 10 % al 15 % de los pacientes atendidos en consultas de dermatología son menores de 16 años de edad, lo que refuerza la importancia de la formación dermatológica para los profesionales pediátricos.

En un mundo médico en constante evolución, en la SEPEAP surge la necesidad de crear un Grupo de Trabajo de pediatras de ámbito nacional con formación dermatológica, que se ha consolidado como un referente nacional en el abordaje y difusión del conocimiento sobre las enfermedades cutáneas infantiles en pediatría de AP a lo largo de la última década, DERMAPED. Este grupo, coordinado por la pediatra Dra. Begoña Pelegrín López desde el año 2015, está formado por varios pediatras de AP en diferentes comunidades autónomas de España: Región de Murcia, Madrid, Andalucía, Aragón, Galicia y Extremadura, asociados a la SEPEAP con interés y formación de las particularidades de la piel y avalados por dermatólogos pediátricos que reafirman nuestro compromiso con la excelencia clínica, la formación continua y la investigación colaborativa.

Como grupo, nuestro OBJETIVO PRINCIPAL es ser una herramienta útil para proveer el mejor cuidado de la piel de los niños y nuestros OBJETIVOS ESPECÍFICOS son: a) Asesorar a los profesionales para cuidar adecuadamente la piel de los niños en las diferentes edades pediátricas, así como el uso óptimo de las diferentes galénicas de productos cutáneos en función de las necesidades del niño; b) Proteger adecuadamente la piel de los niños en situaciones como la exposición solar y similares; c) Promover y realizar trabajos, así como estudios de investigación para la mejor gestión del conocimiento en dermatología pediátrica; d) Definir los tratamientos en las diferentes patologías pediátricas con el criterio de tratamiento e invasividad mínima y confort máximo en la piel infantil, que es bastante diferente de la piel adulta en su estructura, función y respuesta a las enfermedades; y e) Fomentar la hidratación cutánea como el medio óptimo para obtener la mejor salud posible de la piel de los niños.

Desde su creación, nuestras principales actividades han sido:

La ELABORACIÓN Y DIFUSIÓN de materiales docentes y guías clínicas, “Guías” basadas en evidencia científica para el diagnóstico, tratamiento y manejo de variadas enfermedades, así como los últimos avances y actualizaciones de dichas enfermedades, como, por ejemplo: “Guía de consulta rápida en dermatitis atópica en Atención Primaria” en el año 2021-2022, la primera y segunda edición, respectivamente(2); las guías: “Dermatitis atópica y el sol(3), “Signos y síntomas a tener en cuenta con la llegada del invierno en dermatitis atópica para pediatría(4); y la “Guía de recomendaciones prácticas en pediatría. Dermatitis atópica(11), todas ellas en el año 2023. La guía “Una nueva alternativa para el tratamiento de la dermatitis infectada(5), en el 2024. Posteriormente, hemos dado a conocer a través de webinars, bien como moderadores o como ponentes, el contenido de la mayoría de estas guías, acompañados de dermatólogos de prestigio internacional.

LA ORGANIZACIÓN de cursos formativos online, como el de Dermatología Pediátrica en Atención Primaria(6), elaborado por especialistas dermatólogos dedicados en exclusiva a la pediatría, así como por pediatras de asistencia primaria pertenecientes al Grupo de Dermatología Pediátrica de la SEPEAP, DERMAPED. El objetivo de este curso ha sido dar a conocer las patologías dermatológicas más frecuentes que nos encontramos en nuestras consultas, diagnosticarlas y valorar los tratamientos adecuados a dichas enfermedades y, si el caso lo exige, derivar al especialista aquellos que requieran su intervención. Consta de 12 módulos con contenido visual y exposición teórica, con posterior evaluación de conocimientos para la correspondiente acreditación.

Durante el año 2021, tras la pandemia de COVID-19, elaboramos una guía sobre Recomendaciones para la entrevista telefónica en dermatología pediátrica(7), para facilitar al pediatra la consulta dermatológica telefónicamente.

En el año 2023 realizamos un Curso de Dermatoscopia online: “Dermatoscopia básica para pediatras y Atención Primaria(8), dirigido a médicos de familia y pediatras, que ofrece las herramientas necesarias para poder entender la terminología, dominar las características dermatoscópicas y conocer los distintos métodos diagnósticos y los distintos algoritmos, que se pueden emplear para el diagnóstico y tratamiento de las lesiones sobre las que se aplica el dermatoscopio, compuesto por 3 módulos y un caso clínico. Posteriormente, elaboramos el tríptico de bolsillo basado en este curso, para ayuda diaria en nuestras consultas.

Hemos realizado la 1ª fase del curso online “Differential diagnosis in dermopediatry(9) tras alcanzar un acuerdo de formación y de alta calidad en exclusiva para los pediatras españoles con la American Academy of Pediatrics. Un programa de formación especializado en dermopediatría que permita, bajo una vertiente eminentemente práctica, orientada a la práctica clínica, determinada por un grueso de demanda asistencial de consultas relacionadas con la dermatología infantil, una mejora del conocimiento científico que redunde en beneficio de la atención de la población infantil de nuestro país. Curso interactivo de 2 años de duración (3 módulos/año). Acreditado por el Sistema Nacional de Salud, con un contenido tutorial basado en el libro “Pediatric Dermatology: A Quick Reference”. Actualmente, estamos en la 2ª fase del curso, pendientes de realizar, al finalizar el 3er módulo, los Talleres Presenciales, con participación online de tutores dermatólogos y pediatras americanos.

Este año, publicaremos la guía “Dermatitis atópica. Avances y criterios de derivación(10) en la que, como dice su título, actualizaremos los últimos tratamientos basados en medicamento biológico, perteneciente a la clase de los anticuerpos monoclonales para el tratamiento de la dermatitis atópica.

Desde hace ocho años, dirigidas por la Dra. Begoña Pelegrín, se organizan las Jornadas Nacionales de Dermatología Pediátrica de la SEPEAP en Murcia, con la participación de dermatólogos pediátricos de prestigio nacional e internacional, siendo consideradas un referente de formación de dermatología pediátrica. Este año, se celebrará el 7 y 8 de noviembre en Murcia la VII edición. En estas Jornadas, desde hace 3 años, se celebra el concurso “BOOM de la dermatología pediátrica”, con el objetivo de poner a prueba entre los asistentes los conocimientos en dermatología de forma divertida y competitiva, a través de preguntas-respuestas rápidas. El máximo acertante obtiene como premio un dermatoscopio donado por la Fundación Prandi.

Nuestra actividad también abarca la participación activa en el Congreso Nacional de la SEPEAP, año tras año a través de cursos precongreso, seminarios y talleres, dinamizando espacios de encuentro, reflexión y resolución de dudas prácticas, permitiendo a los clínicos actualizar sus competencias en dermatología pediátrica.

En el año 2023 participamos en el 37 Congreso Nacional de la SEPEAP en Gijón, con la charla “Un viaje por la piel”, que, como su título indica, viajamos a través de la piel en la dermatitis atópica. Este año hemos participado en el Congreso Nacional de AEP, con la ponencia “Dermatología pediátrica a través de los años”.

Como grupo, tenemos la necesidad de generar un impulso a la investigación, así como a la cooperación multidisciplinar, siendo uno de los pilares del grupo integrar a los nuevos profesionales, promoviendo su formación específica en dermatología pediátrica y su participación activa en las actividades propuestas, con la apertura a la participación de médicos residentes y jóvenes pediatras.

Ya, desde hace unos años, nos adaptamos a los nuevos retos actuales, relacionados con la evolución de la medicina, la tecnología, las expectativas de los pacientes y los cambios sociales, telemedicina, consultas virtuales, avances tecnológicos, nuevas herramientas de diagnóstico, personalización de tratamientos y colaboración interdisciplinaria. El grupo dermatológico DERMAPED debe mantenerse flexible y adaptarse a los cambios rápidos que están ocurriendo en la medicina, la tecnología y las demandas sociales. Esto requiere una inversión en formación, tecnología y colaboración interdisciplinaria. Al mismo tiempo, se debe prestar atención a las necesidades de los pacientes, proporcionando atención personalizada y promoviendo la educación sobre la prevención y el autocuidado.

 

Bibliografía

1. Menéndez Tuñón S, Sariego Jamardo A, Fernández Tejada ME, Fernández García N, López Vilar P, Meana Meana A. Consultas dermatológicas en pediatría de Atención Primaria. Rev Pediatr Aten Primaria. 2010; 12: 41-52.

2. Senán Sanz MR, Pelegrín López B. Guía de consulta rápida en dermatitis atópica en Atención Primaria. 2ª ed. 2021-2022. SemFYC. SEPEAP.

3. Pelegrín López B. Dermatitis atópica, el sol y las infecciones. 2023.

4. Pelegrín López B. Signos y síntomas a tener en cuenta con la llegada del invierno en dermatitis atópica para pediatría. 2023.

5. Corella Vicente F, Pelegrín López B. Una nueva alternativa para el tratamiento de la dermatitis infectada. 2023.

6. Batalla Acebey A, Castel Areche MA, Couceiro Gianzo JA. García Ron G, Iglesias Gómez C, Juan Carpena G, et al. Dermatología Pediátrica en Atención Primaria.

7. García Ron G, Iglesias Gómez C, Pelegrín López B. Recomendaciones para la entrevista telefónica en dermatología pediátrica. 2022.

8. Pelegrín López B, Iglesias Gómez C. Dermatoscopia básica para pediatras y Atención Primaria. 2023.

9. Pelegrín López B, Baselga Torres E. Differential diagnosis in dermopediatry, 1ª-2ª parte. 2024-2025.

10. Iglesias Gómez C, García Ron G, Pelegrín López B. Dermatitis atópica. Avances y criterios de derivación. 2025.

11. Iglesias Gómez C, Pelegrín López B, Vicente Villa A. Guía de recomendaciones prácticas en pediatría. Dermatitis atópica. 2023.

 

 

 

LA IMPORTANCIA DE LA ECOGRAFÍA PEDIÁTRICA EN ATENCIÓN PRIMARIA: UNA HERRAMIENTA CLAVE PARA EL DIAGNÓSTICO PRECOZ

M. Porcar Almela
Editorial


M. Porcar Almela

Pediatra. Doctor en Medicina. Coordinador del Grupo de Trabajo de Ecografía Pediátrica (GTECO)*. Centro de Salud de Artana. Clínica Porcar Pediatría. Almazora. Castellón

 

*Grupo de Trabajo de Ecografía Pediátrica (GTECO): A. Saiz de Marco, Jaén; A. Maderuelo, Madrid; A. Reyes, Cádiz; D. Amelkina, Barcelona; D. Benítez, Las Palmas de Gran Canaria; E. Rodríguez, Madrid; F. Philipps Fuentes, Las Palmas de Gran Canaria; G. Cabrera Roca, Las Palmas de Gran Canaria; I. Osiniri Kippes, Figueres, Girona; J. Salas, Cádiz; J. Marés, Blanes, Girona; J.M. Contreras. Lepe, Huelva; L. Ortiz González, Badajoz; M. Porcar Almela, Almazora, Castellón (Coord.); M. Arroyo Martínez, CS Madrid; P. García Guzmán, Madrid; R. Santana, El Ejido, Almería; S. Serra Font, Blanes, Girona; S. Ramos, Málaga.

 

"La incorporación del ecógrafo en AP marcará un punto de inflexión cualitativo muy importante en la atención de nuestros pacientes, mejorando la toma de decisiones, evitando derivaciones innecesarias y permitiendo iniciar tratamientos precoces, lo que redunda en una mejor experiencia del paciente y en una utilización más racional de los recursos sanitarios"

 

Pediatr Integral 2025; XXIX (6): 396 – 397

 


LA IMPORTANCIA DE LA ECOGRAFÍA PEDIÁTRICA EN ATENCIÓN PRIMARIA: UNA HERRAMIENTA CLAVE PARA EL DIAGNÓSTICO PRECOZ

https://doi.org/10.63149/j.pedint.64

 

Clásicamente, los pediatras en Atención Primaria (AP) han desarrollado su actividad asistencial apoyándose únicamente del fonendoscopio, el depresor lingual y el otoscopio, de manera que se limita la capacidad del pediatra para poder realizar diagnósticos etiológicos y precisos. El pediatra en AP debe valorar y diagnosticar una amplia variedad de patologías. La ausencia de medios diagnósticos provoca que, en muchas ocasiones, deba hacer una medicina basada exclusivamente en la clínica y exploración del paciente, sin poder apoyarse en otras técnicas que permitan hacer diagnósticos más precisos y, por tanto, tratamientos más dirigidos, evitando la utilización de tratamientos antibióticos de manera innecesaria.

Desde el Grupo de Trabajo de Tecnologías Diagnósticas en Atención Primaria (TECDIAP) de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), se ha fomentado la incorporación en la consulta de técnicas diagnósticas, como son: la autorefractometría, la dermatoscopia, la timpanometría, los test de diagnóstico rápido, la bilirrubinometría…; de todas ellas, la incorporación del ecógrafo en la práctica asistencial marcará un punto de inflexión cualitativo muy importante en la atención de nuestros pacientes. Igual que ocurre en otras especialidades, como la cardiología o la ginecología, donde no se concibe la práctica asistencial sin apoyarse en la ecografía, en pediatría, esta herramienta tan útil debe seguir implementándose en las consultas de AP y debe formar parte de la exploración clínica en los pacientes pediátricos, ya que su utilización mejora de manera significativa la calidad asistencial(1).

La ecografía clínica realizada en la consulta de AP ofrece múltiples ventajas, tanto clínicas como operativas. Se trata de una técnica inocua, indolora, sin necesidad de sedación o administración de contrastes, lo que la hace ideal para el paciente pediátrico, incluso, dependiendo del órgano a explorar, puede hacerse en brazos de la madre para mejorar la aceptación de la técnica por parte del paciente y la familia. A diferencia de otras pruebas complementarias, la ecografía puede repetirse tantas veces como sea necesario, permitiendo monitorizar de manera estrecha la evolución del proceso clínico sin incrementar la carga diagnóstica o económica. El uso de la ecografía clínica a pie de cama, point-of-care ultrasound (POCUS), mejora la precisión de la toma de decisiones, evita derivaciones innecesarias a segundo nivel y permite iniciar tratamientos precoces, lo que redunda en una mejor experiencia del paciente y en una utilización más racional de los recursos sanitarios(2,3).

Principales aplicaciones de la ecografía en AP

• Ecografía pulmonar: de especial utilidad, dado que la patología respiratoria constituye un alto porcentaje de las consultas en AP. La ecografía permite diagnosticar neumonías, bronconeumonías, valorar la presencia de derrame o malformaciones congénitas pulmonares. Probablemente, en el futuro próximo, la ecografía pulmonar se democratice y forme parte de una exploración más dentro del protocolo de atención del paciente con fiebre sin foco y una exploración obligada en la bronquiolitis, como predictor de su evolución(4-6).

• Ecografía abdominal: valoración del dolor abdominal, sospecha de apendicitis, complicación de patología abdominal, descartando o confirmando la presencia de líquido libre abdominal, el reflujo gastroesofágico en lactantes, así como patología renal y el aparato genital femenino y masculino(7).

• Ecografía cervical: las masas cervicales son siempre motivo de preocupación familiar. Con la utilización de la ecografía se pueden valorar las tumoraciones cervicales, pudiendo definir las características de la tumoración y, por tanto, el tipo de lesión: adenopatía, glándula o quiste.

• Ecografía músculo-esquelética: fracturas, contusiones, cuerpos extraños… En este caso, resulta muy útil para confirmar o descartar las fracturas. Podemos seguir la cortical del hueso y valorar si hay una discontinuidad a dicho nivel, que confirmaría la fractura. Resulta de especial interés en las fracturas de Toddler, que pueden pasar desapercibidas radiográficamente en estadios iniciales.

• Ecografía transfontanelar: de especial interés para valorar el tamaño de los ventrículos en los casos de macrocefalia y, por tanto, la presencia de hipertensión craneal de manera precoz, evitando retrasos en el diagnóstico y complicaciones en el paciente, así como para valorar el resto de estructuras cerebrales(8).

• Ecografía de cadera del lactante: realizada entre las 4-6 semanas de vida, se utiliza como screening de la displasia de cadera para prevenir el desarrollo precoz de artrosis de cadera en la edad adulta.

Uno de los pilares fundamentales para la implementación efectiva de la ecografía clínica en AP es la formación. Múltiples estudios han demostrado que, con un entrenamiento específico, estructurado y continuado, se pueden alcanzar las aptitudes necesarias para su utilización(9,10). En este sentido, sociedades científicas como la SEPEAP, a través del Grupo de Trabajo de Ecografía Pediátrica (GTECO), promueven el uso de la ecografía pediátrica en AP, realizando cursos y talleres orientados a proporcionar las competencias necesarias para el uso seguro y efectivo de la ecografía. La incorporación de módulos de ecografía clínica durante la residencia de pediatría podría constituir un paso estratégico clave para consolidar su uso desde las etapas iniciales de la práctica profesional.

En un estudio realizado por Ortiz L et al., respecto a la utilización de la ecografía pulmonar en AP, tras realizar un cuestionario a 182 pediatras, se observó que el 67,6 % disponen de ecógrafo en su centro de trabajo, pero de ellos el 53,7 % no lo utilizan; además, del grupo que no disponía de ecógrafo, el 21,2 % no está interesado en utilizar esta técnica(11). Esto debe hacernos reflexionar sobre la cantidad de trabajo que nos queda por hacer y de la importancia de transmitir a los actuales y a los futuros pediatras el aumento de la calidad asistencial que va a suponer contar con un ecógrafo en la consulta, y que ello, en el futuro, suponga un cambio de los protocolos de asistencia actuales con el objetivo de ser más eficientes y eficaces, mejorando la asistencia de los pacientes y la “autoestima” del pediatra que, por sí mismo, será capaz de llegar a diagnósticos más complejos.

A nivel nacional, el escenario es variable, dependiendo de cada comunidad autónoma. En la Comunidad de Madrid, todos los centros de salud disponen de ecógrafo. En otras comunidades, se han realizado las gestiones, pero todavía no es una técnica disponible en AP. La adquisición de un ecógrafo por centro de salud como medida inicial es buena, pero el uso del ecógrafo en AP debe entenderse como una técnica que aporta información relevante en prácticamente casi la totalidad de los casos que vemos en consulta. Por este motivo, lo ideal sería que, en el futuro, cada centro de salud contase con un ecógrafo por cada médico, de manera que se convierta en una herramienta más en la exploración del paciente, como, hoy en día, lo es el fonendoscopio o el otoscopio.

A pesar de sus múltiples beneficios, la implantación de la ecografía clínica en AP pediátrica no está exenta de desafíos. Entre los más relevantes, se encuentran la falta de tiempo asistencial, la carencia de equipos disponibles en muchas zonas y la necesidad de validación y acreditación formal de las competencias adquiridas(12). Es fundamental abordar estos obstáculos desde una perspectiva institucional y de política sanitaria, promoviendo estrategias que favorezcan la formación continua, el acceso a equipos modernos y portátiles, y el reconocimiento profesional del uso competente de la ecografía clínica.

Por todos estos motivos anteriormente expuestos, desde el Grupo de Trabajo de Ecografía Clínica (GTEco) de la SEPEAP, consideramos que los pediatras debemos incorporar la ecografía clínica en AP en nuestra práctica clínica habitual, con el objetivo de mejorar la calidad asistencial de nuestros pacientes, y nos marcamos, como objetivo principal, fomentar su implantación y formar a los profesionales de AP en ecografía.

 

Bibliografía

1. De la Flor i Bru J, Marés Bermúdez J, editores. Técnicas diagnósticas en la consulta de Pediatría de Atención Primaria: hacia un futuro de máxima resolución. Madrid: IMC. 2023.

2. Dick S, MacRae C, McFaul C, Wilson P, Turner SW. Interventions in primary and community care to reduce urgent paediatric hospital admissions: systematic review. Arch Dis Child. 2023; 108: 486-91.

3. Von Foerster N, Radomski MA, Martin-Gill C. Prehospital Ultrasound: A Narrative Review. Prehosp Emerg Care. 2024; 28: 1-13.

4. Viver Gómez S. Ecografía clínica en Atención Primaria. Y si hablamos de ecografía pulmonar ¿Por qué seguimos haciendo radiografías? An Pediatr. 2024; 100: 315-7.

5. Zoido Garrote E, García Aparicio C, Camila Torrez Villarroel C, Vega García AP, Muñiz Fontán M, Oulego Erroz I. Utilidad de la ecografía pulmonar precoz en bronquiolitis aguda leve-moderada: estudio piloto An Pediatr. 2019; 90: 10-8.

6. Ortiz González l, Ortiz Peces C, Ortiz Peces L. Democratización de la ecografía clínica pulmonar (point of care). Arch Argent Pediatr. 2022; 120: e170.

7. Peix Sambola MA, Osiniri Kippes I, Fernández Merchán JA. Ecografía abdominal para un pediatra de Atención Primaria. Rev Pediatr Aten Primaria. 2015; 24: 77-81.

8. Ortiz-González L, Ortiz-Peces C, Calle-Guisado V, Ortiz-Peces L. Utilidad de la ecografía clínica craneal en pediatría. An Pediatr. 2024; 100: 382-4.

9. Al-Absi DT, Simsekler MCE, Omar MA, Soliman-Aboumarie H, Abou Khater N, Mehmood T, et al. Evaluation of point-of-care ultrasound training among healthcare providers: a pilot study. Ultrasound J. 2024; 16: 12.

10. Schott CK, LoPresti CM, Boyd JS, Core M, Haro EK, Mader MJ, et al. Retention of Point-of-Care Ultrasound Skills Among Practicing Physicians: Findings of the VA National POCUS Training Program. Am J Med. 2021; 134: 391-9.e8.

11. Alonso-Peña P, Ortiz-González L. Ecografía clínica pulmonar pediátrica en Atención Primaria: situación actual en España. Aten Primaria. 2024; 56: 102902.

12. Carrera KG, Hassen G, Camacho-León GP, Rossitto F, Martínez F, Debele TK. The Benefits and Barriers of Using Point-of-Care Ultrasound in Primary Healthcare in the United States. Cureus. 2022; 14: e28373.

 

 

 

 

Abordaje del dolor en el niño: un derecho fundamental y un desafío en Pediatría

I. Manrique Martínez
Editorial


I. Manrique Martínez

Pediatra. Director del Instituto Valenciano de Pediatría. Valencia. Grupo de Trabajo para el abordaje del dolor pediátrico en Atención Primaria de la SEPEAP

 

«El alivio del dolor debe ser considerado un derecho fundamental de la persona, porque el respeto a la dignidad humana exige que ningún paciente sufra dolor innecesario"

 

Pediatr Integral 2025; XXIX (5): 320 – 321

 


Abordaje del dolor en el niño: un derecho fundamental y un desafío en Pediatría

https://doi.org/10.63149/j.pedint.52

 

La Pediatría Extrahospitalaria está experimentando en los últimos años un notable cambio. A pesar de la gran carga de trabajo que el pediatra soporta en su día a día, no ha disminuido su interés por mejorar la atención de sus pacientes, destacando la continua asistencia a cursos de reciclaje, talleres de formación o la participación en grupos de trabajo. Un tema sobre el cual el pediatra de Atención Primaria ha mostrado una creciente preocupación se sitúa en los cuadros de dolor que aparecen en la infancia. Por ello, en los últimos años, ha existido una gran demanda sobre cómo abordar el dolor en nuestros niños, y así se ha transmitido tanto a los responsables de esta sociedad (SEPEAP) como a aquellos que trabajamos en aspectos relacionados con el dolor en la infancia.

El alivio del dolor debe ser considerado un derecho fundamental de la persona, porque el respeto a la dignidad humana exige que ningún paciente sufra dolor innecesario. El dolor pediátrico ha sido históricamente un aspecto, a menudo, infravalorado y tratado de forma deficiente, a pesar de ser una consulta muy habitual. Los niños y, especialmente, los recién nacidos y lactantes, han sido, a menudo, vulnerables a no recibir tratamiento o recibirlo de forma inadecuada. Persisten mitos y creencias erróneas, como que los niños pequeños sienten menos dolor que los adultos, no lo recuerdan o que el dolor es parte natural de la formación del carácter; sin embargo, el conocimiento actual desmiente estas ideas: los neonatos y lactantes perciben el dolor desde el nacimiento, incluso si son extremadamente prematuros, y lo asocian a respuestas fisiológicas, neuroendocrinas y de comportamiento adversas. La evidencia anatómica y electrofisiológica confirma que los sistemas biológicos necesarios para la nocicepción están íntegros y funcionales a partir de las 26 semanas de gestación. La estimulación nociceptiva en el neonato produce respuestas fisiológicas, humorales e inmunitarias inmediatas, y la estimulación repetida con agujas, por ejemplo, puede llevar a hiperalgesia y menores umbrales de dolor en el futuro. El manejo inadecuado del dolor en la infancia puede tener consecuencias a largo plazo, modulando respuestas aumentadas a futuros estímulos dolorosos y condicionando el miedo y rechazo a la atención sanitaria en la vida adulta. Es crucial entender que el dolor es siempre una experiencia subjetiva y la manifestación personal de la experiencia del dolor debe ser aceptada y respetada.

El control del dolor pediátrico ha experimentado cambios positivos notables en los últimos años. Se ha desarrollado una gran cantidad de herramientas validadas para la evaluación del dolor en diferentes estadios del desarrollo. La valoración y el registro del dolor son fundamentales, siendo considerados el “quinto signo vital”. Una valoración precisa es compleja y debe considerar la edad del paciente, su desarrollo neurológico, las diferencias individuales en la percepción y expresión del dolor, el contexto y las experiencias previas. Es un reto valorar objetivamente el dolor en Pediatría, debido a las barreras de comunicación y la similitud en la expresión de dolor y ansiedad en los niños. Se debe prestar especial atención a los niños más pequeños y a aquellos con problemas cognitivos.

En junio de 2019 remitimos una carta a los socios de la SEPEAP para saber quiénes estarían interesados en formar parte de un nuevo Grupo de Trabajo de Dolor en Atención Primaria. El resultado fue super esperanzador, pues respondieron las de 350 socios de la SEPEAP, indicando su interés por formar parte de este nuevo grupo, de los cuales el 95 % eran pediatras de AP, y de estos un 30 % menores de 30 años, un 25 % entre 35-45 años y un 24,5 % entre 55-65 años. Fue llamativo conocer que en un 77 % de los centros donde trabajaban no existían protocolos sobre analgesia ni en dolor agudo ni crónico. Y algo que nos llamó mucho la atención es que más del 60 % indicaba falta de formación para el tratamiento del dolor agudo y del 77 % cuando se referían al dolor crónico. Y lo que nos dio el empuje definitivo es que el 99,1 % indicaron que estarían interesados en recibir cursos o talleres de formación en analgesia y sedación en Atención Primaria.

Tras esta gran y reveladora respuesta y aprovechando el 33 Congreso Nacional de la SEPEAP, celebrado en 2019, realizamos oficialmente la constitución de este GRUPO DE TRABAJO PARA EL ABORDAJE DEL DOLOR PEDIÁTRICO EN ATENCIÓN PRIMARIA DE LA SEPEAP, siendo nombrado como coordinador Ignacio Manrique Martinez y Tania García Abreu junto con Carlos Miguel Angelats Romero, como responsables de área científica. Así mismo, se crearon unos subgrupos de trabajo dirigidos al dolor crónico (paliativos/oncológicos), al de afectación cognitiva, así como el de dolor agudo, tanto en la consulta pediátrica extrahospitalaria y Atención Primaria, como en Urgencias.

Este Grupo de Trabajo (GT) nace con la clara intención de ser un equipo multidisciplinar, integrado por pediatras, anestesiólogos, enfermeros y psicólogos, todos ellos sensibilizados con el dolor en el niño. Para dar más amplitud de miras a este GT, se ha buscado también que sus integrantes desarrollen su trabajo en diferentes ámbitos de la sanidad, como son la Atención Primaria, centros hospitalarios, emergencias, etc. Con ello, se pretende conseguir una amplia percepción del niño con dolor, tanto en su diagnóstico como en su tratamiento. Dentro de este equipo multidisciplinar, nuestra intención es integrar también a padres, familiares y profesionales de la educación.

Desde la formación de este GT, su actividad ha sido notable y dirigida a diversos campos relativos al dolor. Iniciamos contactos con grupos/sociedades con gran dedicación al dolor infantil. Fruto de ello ha sido la estrecha colaboración con el Grupo “Dolor.in” (https://dolorinfantil.com/) y el 29 de julio de 2021 realizamos un acuerdo de colaboración con la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor “SEMDOR”, con quienes existen numerosos puntos de convergencia, lo que hace que sea muy adecuado y necesario establecer escenarios de colaboración en los campos formativo e investigador.

Nos encontramos muy orgullosos de las publicaciones realizadas por el subgrupo de dolor agudo, con unas fantásticas cards/posters sobre técnicas de sujeción en procedimientos, otro sobre escalas de evaluación del dolor pediátrico en Urgencias ya publicadas y un tercero que denominamos “Procurando bienestar a los niños durante las inyecciones”. Y, cómo no, de la publicación de nuestros tres manuales: Volumen 1, dedicado al Abordaje del dolor agudo; volumen 2, sobre el Abordaje del dolor crónico en niños con enfermedades neurodegenerativas; y volumen 3, en el cual desarrollamos el Abordaje del dolor en niños con dolor oncológico. Editados por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, con una tirada inicial de 3.000 ejemplares que rápidamente llegaron a las manos de nuestros compañeros.

¿Y ahora en qué estamos dirigiendo nuestros esfuerzos?, pues en realizar un importante estudio que titulamos: ¿Son efectivas las medidas no farmacológicas para el manejo del dolor y miedo en la población pediátrica durante un procedimiento invasivo, como una venopunción? Basándonos en la teoría de Melzak, sobre The Gate Control Theory, Melzak propone que la ansiedad y el miedo pueden aumentar la experiencia dolorosa; mientras que, si centramos la atención en una actividad placentera, el dolor podría disminuir. Siguiendo en esta línea y en anteriores estudios, desde el GT, en colaboración con algunos investigadores de la Universidad de Alicante y el personal del Centro de Salud de Santa Pola, estamos llevando a cabo un estudio piloto donde estamos registrando datos tras una intervención con medios no farmacológicos durante una punción venosa (extracción sanguínea programada) en niños entre 4 a 10 años. En este proyecto queremos conocer qué dispositivo de los que planteamos es más efectivo: el uso de la vibración y frío, el uso de unas tarjetas que llevan a cabo una distracción activa o el método tradicional. Finalizada la fase de recogida de datos, ahora estamos en fase de análisis que, a buen seguro, nos permitirá sacar resultados concluyentes y la información necesaria, con el fin de llevar a cabo un estudio multicéntrico en colaboración con todos aquellos Centros de Salud de España que quieran adherirse al proyecto. Es un proyecto muy ambicioso, pero no dudamos que, si los resultados son los esperados, los pediatras y enfermeras y, cómo no, nuestros niños, contarán con herramientas no farmacológicas para paliar o evitar el dolor en los procedimientos invasivos. ¿Y si las inyecciones no doliesen tanto?

Además de esto, estamos buscando generar campañas de visualización del dolor infantil para generar concienciación de su existencia y de la necesidad de su tratamiento. Evitar que se les niegue la posibilidad de recibir tratamiento, porque no se sabe a quién acudir o simplemente no se reconoce el problema. A nivel hospitalario y Atención Primaria, es necesario conseguir que sean “lugares sin dolor”, donde la filosofía a desarrollar sea la disminución del dolor en los procedimientos que realizamos a los niños, desde Urgencias hasta las consultas y la medición de la quinta constante, el “quinto signo vital”.

Para finalizar esta editorial, deseo recalcar que, a pesar de los avances en conocimiento y herramientas, el infratratamiento del dolor en niños persiste, debido a barreras, como: la dificultad de evaluación, mitos, falta de formación y miedo a los fármacos. Es fundamental difundir el conocimiento sobre el dolor pediátrico, sensibilizar a los profesionales, utilizar herramientas de evaluación adecuadas, anticipar el dolor, aplicar un enfoque multimodal e individualizado, involucrar a las familias y familiarizarse con el uso seguro de los analgésicos, incluyendo los opioides para el dolor intenso. Continuar por este camino es crucial para asegurar que ningún niño sufra dolor innecesario.

Bibliografía

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– Manrique Martínez I, Angelats Romero CM, Forner García P, Beneyto Ferré I, Barahona Rondón L, García Abreu T, et al. Posicionamiento confortable. Pediatr Integral. 2023; 6: 354.e11-e12. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2023-09/posicionamiento-confortable/.

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– García Aracil N, Ramos-Pichardo JD, Castejón de la Encina E, José-Alcaide L, Juliá-Sanchís R, Sanjuán-Quiles A. Efectividad de medidas no farmacológicas para la disminución del dolor y el miedo en niños durante la venopunción en urgencias: dispositivos de vibración más frío frente a distracción. Emergencias. 2018; 30: 182-5.

– García Sánchez N, Merino Moína M, García Vera C, Lacarta García I, Carbonell Muñoz L, Pina Marqués B, et al. Alivio del dolor y el estrés al vacunar. Síntesis de la evidencia: recomendaciones del Comité Asesor de Vacunas de la AEP. Rev Pediatr Aten Primaria. 2015; 17: 317-27.

– Manrique Martínez I (coord.), Angelats Romero CM, Barahona Rondón L, Beneyto Ferre I, del Rey Tomás-Biosca M, Forner García P, et al. Grupo de Trabajo del dolor de la SEPEAP. Pediatr Integral. 2020; 6: 301-2. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2020-09/grupo-trabajo-del-dolor-de-la-sepeap/

– Bárcena Fernández E. Manejo del dolor pediátrico en el centro de salud. Rev Pediatr Aten Primaria. 2014; 16: 37-43.

– García Abreu T. Dolor agudo infantil. Volumen 1. Ignacio Manrique Martínez (coord.). Grupo de Trabajo para el Abordaje del Dolor Pediátrico en Atención Primaria de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (eds.). Madrid: IMC; 2023. p. 1-67.

– García Abreu T, Justicia Grande AJ. Dolor crónico en niños con alteraciones neurocognitivas. Volumen 2. Ignacio Manrique Martínez (coord.). Grupo de Trabajo para el Abordaje del Dolor Pediátrico en Atención Primaria de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (eds.). Madrid: IMC; 2023. p. 1-45.

– López Calero CM, Utrero Valiente JA. Dolor en el niño oncológico y su abordaje desde Atención Primaria. Volumen 3. Ignacio Manrique Martínez (coord.). Grupo de Trabajo para el Abordaje del Dolor Pediátrico en Atención Primaria de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (eds.). Madrid: IMC; 2023. p. 1-32.

 

 

 

Avances en el tratamiento farmacológico de las obesidades infantiles

J. Argente Oliver
Editorial


J. Argente Oliver

Catedrático de Pediatría. Departamento de Pediatría de la Universidad Autónoma de Madrid. Jefe de Servicio de Pediatría y de Endocrinología. Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. Madrid. CIBER de fisiopatología de la obesidad y nutrición (CIBERobn). Instituto de Salud Carlos III. Instituto IMDEA. Madrid

«En la actualidad, para el tratamiento farmacológico de las obesidades infantiles, se dispone de dos tratamientos específicos: leptina recombinante y setmelanotida, además de dos tratamientos no específicos: liraglutida y semaglutida«

Pediatr Integral 2025; XXIX (4): 222 – 224


Avances en el tratamiento farmacológico de las obesidades infantiles

https://doi.org/10.63149/j.pedint.39

 

En los últimos tres decenios, nuestros conocimientos sobre las causas que generan la obesidad se han incrementado sustancialmente, emergiendo nuevos tratamientos farmacológicos. En consecuencia, la Endocrinología Pediátrica ha comenzado una intensa línea de investigación, no solamente en el diagnóstico, sino también en la aproximación farmacológica al tratamiento de las obesidades infantiles, ya sean estas de origen monogénico, sindrómico o poligénico. Este hecho nos llena de esperanza ante unas patologías en las que apenas hace unos años no disponíamos de ningún tratamiento farmacológico sólido. No obstante lo anterior, es menester indicar que el tratamiento farmacológico de las obesidades infantiles precisa ir acompañado de la corrección del desequilibrio entre la ingesta y el gasto energético subyacente.

El diagnóstico diferencial etiológico de la obesidad infantojuvenil va a determinar las opciones farmacológicas más adecuadas para cada caso. En él deben considerarse potenciales entidades genéticas, asociadas o no a estigmas sindrómicos, que se diagnostican con más frecuencia conforme progresan nuestros conocimientos fisiopatológicos de esta enfermedad(1). Además, es menester tener en cuenta, de forma diferencial, la obesidad hipotalámica adquirida, con grave afectación del centro de control de la homeostasis energética(2). Lamentablemente, aún no es posible establecer un diagnóstico etiológico en la mayor parte de los pacientes, al padecer una obesidad idiopática o poligénica(3).

Entre los agentes farmacológicos disponibles, deben distinguirse los tratamientos específicos (basados en diagnósticos confirmados) y tratamientos no específicos (aplicables a cualquier paciente con obesidad sin necesidad de un diagnóstico etiológico específico).

En la actualidad, disponemos de dos tratamientos específicos; a saber: Leptina recombinante humana (metreleptina), en casos pediátricos de deficiencia congénita de leptina(4) y leptina bioinactiva(5) y setmelanotida, agonista del receptor 4 de melanocortina (MC4R).

La EMA (Agencia Europea de Medicamentos) ha autorizado el empleo de setmelanotida en inyección diaria en casos de deficiencia del receptor de leptina, POMC o PCSK1 causadas por mutaciones bialélicas en sus genes codificantes, que ocasionen pérdida de función (2021)(6) y, posteriormente, en pacientes afectos del síndrome de Bardet-Biedl (2022)(7), hasta dosis máximas de 2,5 mg o 3 mg (en menores o mayores de 6 años, respectivamente). La indicación inicial aceptada por la EMA (pacientes > de 6 años) se ha extendido a pacientes entre 2 y 5 años tras los resultados recientes(8). Por consiguiente, la setmelanotida puede prescribirse actualmente a partir de los 2 años de edad hasta una dosis máxima de 2,5 mg/día (modificación de la autorización por la EMA en 2024).

En los casos de deficiencia de receptor de leptina, POMC o PCSK1, este tratamiento, además de específico, es etiológico, pues restablece un defecto fisiopatológico subyacente, suponiendo una auténtica medicina de precisión.

Se está valorando la eficacia de este fármaco en pacientes con obesidad hipotalámica adquirida, mediante ensayos clínicos en pacientes afectos de obesidad e hiperfagia secundarias a patología o intervenciones en el área hipotalámica, con resultados alentadores(9,10); sin embargo, aún no constituye una indicación terapéutica aceptada por la EMA. Simultáneamente, se desarrollan ensayos clínicos con setmelanotida en niños y adolescentes afectos de obesidad y portadores de variantes de secuencia en otros genes implicados en la vía leptina-melanocortina, como NCOA1, SH2B1, TBX3 o las semaforinas y sus receptores (SEMA, NRP y PLXNA). Los resultados de dichos ensayos no han sido publicados, pero los datos preliminares son alentadores en algunos de estos pacientes(11).

En relación con los tratamientos no específicos, se dispone de dos fármacos agonistas del receptor del péptido similar a glucagón número 1 (aGLP1-R) para el tratamiento de la obesidad en niños con edad superior a 12 años, en ausencia de un diagnóstico etiológico específico, aprobados por la EMA: liraglutida y semaglutida.

La EMA no confiere, hasta la fecha, indicación en pacientes menores de 18 años de edad a la combinación de fentermina/topiramato en pacientes pediátricos (aprobada por la FDA –Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos– desde 2022 en pacientes mayores de 12 años) al disponer de datos de eficacia y seguridad de su empleo en adolescentes(12), ni al empleo de orlistat, también aprobado para su uso en adolescentes mayores de 12 años de edad por la FDA con anterioridad, tras comprobarse su potencial eficacia y seguridad(13). Ni la FDA ni la EMA avalan el empleo para la reducción ponderal en pacientes menores de 18 años de otros fármacos, como sibutramina, exenatida, lisdexanfetamina, lorcaserina o metformina(14).

El empleo de liraglutida (3 mg) fue aprobado por la EMA (2021) en administración diaria, en pacientes a partir de 12 años de edad, en virtud de los datos derivados de ensayos clínicos(15). Se sugiere que el tratamiento se inicie a una dosis de 0,6 mg/día por vía subcutánea, que se incrementará semanalmente, en ausencia de efectos adversos, a intervalos de 0,6 mg/semana hasta la dosis máxima de 3 mg/día. Es menester destacar que, en febrero de 2025, se han publicado los primeros datos relativos al empleo de liraglutida en niños con edades comprendidas entre 6 y 11 años(16).

El empleo de semaglutida fue aprobado por la EMA en 2023, en administración semanal, en pacientes a partir de 12 años de edad, basándose en los datos derivados de ensayos clínicos(17). Se sugiere iniciar el tratamiento a una dosis de 0,25 mg/semana por vía subcutánea y, en ausencia de efectos adversos, incrementarlo mensualmente en función de la tolerancia y el efecto observado a 0,5 mg, 1 mg, 1,7 mg, pudiendo alcanzarse una dosis máxima de 2,4 mg/semana.

El efecto de los fármacos aGLP1-R también ha sido evaluado en pacientes afectos de obesidad de etiología genética, tanto sindrómica, particularmente en el síndrome de Prader-Willi, como no sindrómica, especialmente en pacientes con mutaciones en la vía leptina-melanocortina. Los resultados son aún escasos y no concluyentes, requiriéndose mayor investigación.

Conviene resaltar que la aprobación de los fármacos aGLP-1R en adolescentes por parte de las agencias reguladoras ha determinado que su empleo se incluya dentro de las recomendaciones promulgadas, tanto por la guía de práctica clínica de obesidad infantojuvenil de 2023 de la American Pediatrics Academy(18), como en las publicadas en 2024 por la Obesity Medicine Association(19,20); si bien, en todas ellas es preceptivo que este tratamiento farmacológico no puede constituir una acción aislada, englobándose en una intervención higiénico-dietética adecuada que contemple el control alimentario y la promoción de la actividad física.

Actualmente, el esfuerzo investigador sobre fármacos potencialmente aplicables en el periodo infantojuvenil es enorme, dirigiéndose a nuevos agentes que permitan la disminución de la absorción de nutrientes, el incremento del gasto energético y la generación de estímulos anorexigénicos e inhibición del estímulo orexigénico. Entre estos últimos destaca la generación de fármacos “dobles agonistas” (incluso triples agonistas), de entre los que se encuentra en fase de ensayo clínico, tanto en niños como en adolescentes, la tirzepatida [agonista dual de GLP-1 y GIP (péptido insulinotropo dependiente de glucosa)], cuya indicación para el tratamiento de la obesidad está aprobada en adultos tras los resultados de los ensayos clínicos desarrollados(21).

Una reciente revisión es de utilidad para el clínico que se aproxima al tratamiento de las obesidades infantiles, pues aún son muchas las preguntas sin respuestas: seguridad a largo plazo, duración óptima de la terapia en este rango etario, criterios para su mantenimiento o suspensión o la posibilidad de mantener la reducción ponderal obtenida tras su empleo una vez suspendido el tratamiento(22).

La mayor parte de los avances farmacológicos se evalúan en adultos antes de adaptarlos en el empleo pediátrico. Como consecuencia de que las necesidades energéticas son mayores durante los años de crecimiento, las necesidades específicas de niños y adolescentes que se someten a intervenciones de pérdida de peso son diferentes a las de los adultos, debiendo considerarse de forma cuidadosa(23).

El clínico no puede desconocer que la nueva generación de tratamientos de la obesidad, aún en investigación, incluye más de 100 fármacos(24) que persiguen promover mayor pérdida de peso con menores efectos secundarios. Todo ello implica profundizar en el estudio, conocimiento y rigor científico en el empleo de nuevas terapias a nuestros pacientes. Se estima que la incidencia de obesidad infantil se incrementará en todas las regiones del mundo hasta 2050(25). Es indudable que se ha abierto una nueva era de entusiasmo e investigación con nuevos fármacos para el tratamiento de las obesidades, encontrándonos, previsiblemente, en “el final del comienzo”(26).

En consecuencia, los pediatras endocrinólogos deberán tener una gran actividad ante las obesidades infantiles, dado que el futuro es prometedor, pues entenderemos mejor las diferentes señales que desde el intestino y el tejido adiposo se integran, regulando el apetito y la saciedad, no pudiendo olvidar que “todo efecto farmacológico debe ser demostrado y validado científicamente para poder ser aplicado a la práctica clínica, pues ocuparse del tratamiento de las obesidades infantiles no consiste, y no podrá consistir, únicamente en un acto médico de prescripción”; antes al contrario, exigirá definir el objetivo final de la terapia, valorar su respuesta, monitorizar las complicaciones de la pérdida de peso y la asistencia de un equipo multidisciplinario.

Bibliografía

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20. Cuda S, Censani M, O’Hara V, Paisley J, Kharofa R, Conroy R, et al. Special considerations for the child with obesity: An Obesity Medicine Association (OMA) clinical practice statement (CPS) 2024. Obes Pillars. 2024: 11: 100113. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.obpill.2024.100113.

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Invitación al 39 Congreso de la SEPEAP en Sevilla y al IV Congreso Internacional Hispano-Luso de Pediatría Extrahospitalaria

C. Coronel Rodríguez
Editorial


C. Coronel Rodríguez

Presidente del Comité Organizador del 39 Congreso de la SEPEAP en Sevilla y IV Congreso Internacional Hispano-Luso de Pediatría Extrahospitalaria

 

"Es un programa pensado para que disfruten y aprendan, tanto los más jóvenes como aquellos con más años de trabajo"

 

Pediatr Integral 2025; XXIX (3): 150 – 151

 


Invitación al 39 Congreso de la SEPEAP en Sevilla y al IV Congreso Internacional Hispano-Luso de Pediatría Extrahospitalaria

https://doi.org/10.63149/j.pedint.26

 

Querid@s compañer@s: es para mí un orgullo utilizar el editorial de nuestra prestigiosa revista Pediatría Integral para invitaros y convenceros a todos los profesionales implicados en la atención infantil, de la excelente oportunidad que supone responder a nuestra llamada y acudir a la ciudad de Sevilla el próximo octubre para compartir unas estupendas y apretadas jornadas de trabajo. Deseo que el programa científico sea de vuestro agrado.

Esta invitación la hago en nombre propio, como Presidente del Comité Organizador del XXXIX Congreso Nacional de Pediatría Extrahospitalaria y IV Congreso Internacional Hispano-Luso de Pediatría Extrahospitalaria, y en el de todos los integrantes de los Comités locales, Científico y Organizador. Va dirigida a pediatras, MIR de Pediatría, Enfermería pediátrica y a todos los profesionales que, de una u otra forma, tengáis relación con la salud infantojuvenil.

El año pasado cumplimos 40 años desde la fundación de nuestra Sociedad y desde que inició su andadura, cada octubre, la SEPEAP se viste de gala a la hora de presentar su Congreso anual. Sevilla fue su primera sede en 1986, con la celebración de la Primera Reunión Nacional de Pediatría Extrahospitalaria (Fig. 1), que tuvo un gran éxito y fue premiada como el Mejor Congreso del Año por la revista “El Médico”. En el año 2000, y con objeto del XIV Congreso Nacional de la Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria de la AEP y II Congreso Hispano-Luso de Pediatría Extrahospitalaria, queda definitivamente constituida la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), siendo el más numeroso y participativo de los que se recuerdan (Fig. 2). En el año 2012, con un diseño ibérico similar, organizamos el XXVI Congreso y III Congreso Internacional Hispano-Luso (Fig. 3) de gran repercusión internacional, pese al ambiente de recortes, conflictos y crisis económica global. En la actualidad, con más años, más experiencia, más responsabilidades, pero sobre todo con más ilusiones y ganas, emprendimos la gratificante tarea de la organización de este nuevo Congreso (Fig. 4).

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Figura 1.

 

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Figura 2.

 

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Figura 3.

 

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Figura 4.

 

El contenido científico, del que tendréis detallado conocimiento y actualización en tiempo real en la web del mismo (https://congresosepeap.org/), ha sido cuidadosamente diseñado por la Junta Directiva y los Comités Organizador y Científico. Los ponentes, la mayoría pediatras de reconocido prestigio, expertos en la materia de la que va a tratar, con el principal objetivo de que la temática resulte atractiva, de actualidad y genere debates constructivos. Es un programa pensado para que disfruten y aprendan, tanto los más jóvenes como aquellos con más años de trabajo. Esperamos que sirva para implementar nuestros conocimientos a la vuelta a la práctica clínica habitual y suponga una mejora para la asistencia a nuestros niños a los que nos debemos. La web de la Sociedad irá actualizando con agilidad sus contenidos de forma continua y constante.

Además, dado el éxito obtenido en el Congreso de Valencia de 2024, se repetirán los talleres de escape room de urgencias pediátricas, simulación y ecografía. No dejes para última hora tu selección, dado que el número de asistentes es reducido y suele completarse el aforo de forma rápida. También contaremos con un Campeonato de RCP Básica Pediátrica, ¿a quién no le atrae competir frente a sus compañeros y ser el ganador?

Este Congreso estará acreditado, cada actividad de forma independiente. Otros años ha sido casi un crédito de libre configuración y de formación continuada. Procuraremos que los talleres de gran interés se repitan para que puedan asistir al mayor número de ellos.

Este Congreso, por el hecho de ser ibérico, tiene la consideración de internacional, por lo que puede ser una oportunidad para el envío de comunicaciones, que serán mejor valoradas en los diversos concursos de méritos en OPES, etc., por lo que esperamos y deseamos superar el elevado número de comunicaciones presentadas en nuestros congresos precedentes. Habilitando, si fuera necesario, la mañana del sábado también para poder defenderlas.

En esta revista, además, se recogerán todos los contenidos de las Mesas Redondas, Ponencias, etc., así como Comunicaciones libres, aceptadas por el Comité Científico, en su doble versión, tanto de Comunicación Oral como Póster. Como en los años anteriores, también incorporamos, ya no como novedad, pero sí como de mayor mérito, el que estas publicaciones incluirán DOI (Digital Object Identifier), que es un identificador único y permanente para las publicaciones electrónicas, con muchas ventajas, tanto de identificación y acceso, como beneficios para los autores. Entre otros muchos, el que aumenta la visibilidad de sus artículos y seguro que tendrá repercusión en los baremos de méritos de las bolsas de trabajo y en los concursos de oposición. El plazo para el envío de estas ya está abierto desde enero, con el compromiso de respuestas de las recibidas antes del 31 de mayo durante el mes de junio.

Os animamos a participar y disfrutar también del ocio que os ofrece la ciudad de Sevilla y sus alrededores, que estoy seguro os va a cautivar y hacer que vuestra estancia tenga un imborrable recuerdo. Me parece innecesario presentar Sevilla, posiblemente una de las ciudades con más atractivo; podéis comprobar por vosotros mismos que esta ciudad milenaria es extraordinariamente acogedora y abierta, y os permitirá disfrutar de una magnífica estancia en ella. Para ponerlo más fácil y cómodo, en esta ocasión el congreso se realizará en un hotel muy cerca del centro de esta: “EL HOTEL BARCELÓ RENACIMIENTO”.

En nombre de la Junta Directiva de la SEPEAP, del Comité Organizador y Científico del Congreso y del mío propio, quiero reiteraros las gracias si decidís acudir a nuestra llamada, y que tengáis una estancia feliz y de gran provecho profesional y personal. Y a nuestros colegas portugueses de la Sociedad de Pediatría Ambulatoria, que con su presencia y participación seguro que enriquecerán el contenido del Congreso.

Deseo expresar, a través de esta oportunidad que me ofrece la Dirección de Pediatría Integral, mi más sincero y cordial agradecimiento a todos los expertos ponentes comprometidos y a los moderadores que ya se encuentran trabajando en su exposición, el esfuerzo que supone esta tarea y que seguro valoraréis como congresistas y, muy especialmente, a los potenciales autores de Comunicaciones Libres. El trabajo de los jóvenes pediatras y residentes y de su vocación investigadora va a depender en el futuro el prestigio de la Pediatría de Atención Primaria y de la Pediatría en general.

Es deseo de nuestros Comités Organizador y Científico, y el mío personal, que aceptéis nuestra invitación y vengáis a Sevilla; no os vais a arrepentir.

 

Os esperamos. Un fuerte abrazo

 

 

 

Nueva cartera de servicios común de Atención Primaria del Sistema Nacional de Salud

J. de la Flor i Brú
Editorial


J. de la Flor i Brú

Pediatra de AP. CAP El Serral. Sant Vicenç dels Horts. Barcelona. Institut Català de la Salut. Subdirector ejecutivo de Pediatría Integral. Coordinador del Grupo de Trabajo de Tecnologías Diagnósticas (TECDIAP) de la SEPEAP y Grupo TECDIAP de la SEPEAP*

 

*Grupo TECDIAP de la SEPEAP: A. Alonso Rubio, A. Amado Puentes, R. Bachiller Luque, M.E. Benítez Rabagliatti, S. Bernárdez Carracedo, G. Cabrera Roca, J.M. Contreras, M. Domínguez Villoria, C. Gallego, C. García de Ribera, P. García Guzmán, S. García-Tornel Florensa, A. Herrero Hernández, J. Marés i Bermúdez, L. Ortiz, I. Osiniri Kippes, S. Pereiro Fernández, F. Phillips Fuentes, M. Porcar Almela, S. Ramos González, A. Reyes Moreno, M. Ridao Redondo, A. Saiz de Marco, A. Sánchez Aguilar, R. Santana Delgado, S. Serra, M. Serrano Manzano

 

 

Pediatr Integral 2025; XXIX (3): 152 – 153

 


Nueva cartera de servicios común de Atención Primaria del Sistema Nacional de Salud

https://doi.org/10.63149/j.pedint.27

 

El 3 de marzo de 2023, la Comisión de prestaciones, aseguramiento y financiación de la Subdirección General de Cartera de Servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y Fondos de Compensación de la Dirección General de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia acordó por unanimidad la propuesta de actualización de los procedimientos diagnósticos de la cartera de servicios común de Atención Primaria y el inicio de la tramitación de la correspondiente orden de actualización de la cartera común de servicios del SNS. Una vez completada esta tramitación, con fecha de 13-5-2025 se ha publicado dicha orden en el BOE 115, sección 1, páginas 61801-26, orden firmada por la Excma. Sra. Ministra de Sanidad, Mónica García Gómez, hecho histórico que comunicamos a nuestros consocios con gran satisfacción, dado que consideramos que tiene la máxima relevancia para que la Atención Primaria (AP) española esté dotada de los medios diagnósticos necesarios para aumentar al máximo su nivel de resolución, objetivo con el que se fundó nuestro Grupo de Trabajo TECDIAP (Las Palmas de Gran Canaria, 2013), que siempre ha contado con el máximo respaldo y compromiso de las distintas juntas directivas de la SEPEAP que se han sucedido durante estos 10 años, presididas por Venancio Martínez, Fernando García-Sala y Cristóbal Coronel, y al que hemos dedicado todo nuestro esfuerzo divulgativo y creciente capacidad de influencia.

Los representantes de las Sociedades Científicas (SSCC) de AP de medicina de adultos y de Pediatría (AEPap y SEPEAP), y de las direcciones de AP de las Comunidades y Ciudades Autónomas (CC.AA.), fuimos convocados en 2022 por la Subdirección General de Cartera de Servicios del SNS del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (MSC) para debatir y acordar una propuesta de reforma de la Cartera de Servicios común del SNS. En el caso de nuestra Sociedad, la representación recayó en el coordinador del Grupo de Trabajo TECDIAP.

La metodología que se utilizó fue analizar, inicialmente, la actual cartera de servicios para valorar, en primer lugar, qué aspectos de la misma debían mantenerse y cuáles debían eliminarse (si en algún caso así se considerase) y, en segundo lugar, hacer propuestas de incorporación de nuevas técnicas diagnósticas, en dos vertientes diferenciadas: aquellas que deberían incorporarse para ser realizadas en la consulta de AP y aquellas que deberían poder formar parte del petitorio directo de AP sin necesidad del paso intermedio de supervisión o autorización por el especialista. Todas las propuestas fueron debatidas individualmente y solo se incorporaron al documento final aquellas en las que había un acuerdo unánime para su inclusión. Después de distintas reuniones de trabajo, tanto telemáticas como presenciales, se consensuó una propuesta que, después de elevarse a dicha subdirección, ha sido aprobada en los siguientes términos:

1. Indicación o prescripción y realización, en su caso, de procedimientos diagnósticos y terapéuticos.

1.1 Procedimientos diagnósticos.

1.1.1 Procedimientos diagnósticos básicos realizados en AP en población adulta e infantil, incluyendo, entre otros (marcadas en negrita las propuestas hechas desde las 2 SSCC pediátricas, tanto de utillaje como de pruebas no incluidas en la actual cartera):

a. Anamnesis, individual y familiar, y exploración física.

b. Exploración de la función pulmonar: espirometría, medición del flujo espiratorio máximo y pulsioximetría. Así mismo, cooximetría para apoyo a los programas de deshabituación tabáquica.

c. Exploraciones cardiovasculares: electrocardiografía, doppler para medición del índice tobillo-brazo y dedo-brazo, monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) y automonitorización de la presión arterial (AMPA).

d. Exploraciones otorrinolaringológicas: otoscopia, incluyendo la otoscopia neumática, rinoscopia, laringoscopia indirecta, audiometría portátil para valoración de la audición, acumetría cualitativa y timpanometría/impedanciometría.

e. Exploraciones oftalmológicas: medición de la agudeza visual y fondo de ojo, retinografía, tonometría, refractometría bilateral en niños, oftalmoscopia, incluyendo oftalmoscopio de pared con luz de Wood y tinción ocular con fluoresceína.

f. Pruebas de diagnóstico en consulta para la determinación de:

– Glucemia capilar.

– INR (razón normalizada internacional) capilar.

Bilirrubinometría transcutánea.

– Mantoux.

Test de diagnóstico rápido de virus respiratorios, incluyendo gripe, SARS-CoV-2, adenovirus, virus respiratorio sincitial y virus de Epstein-Barr.

– Test de diagnóstico rápido de Streptococcus pyogenes.

Proteína C reactiva determinada en sangre capilar.

Pruebas alérgicas: prick test, prueba de IgE específica (ImmunoCAP Rapid®).

– Test de embarazo.

– Tira de orina.

– Detección de tóxicos en orina.

– Marcadores cardiovasculares: test de troponina, NT-proBNP y dímero D.

g. Obtención de muestras biológicas, incluyendo biopsias.

h. Test psicoafectivos y sociales, de morbilidad y de calidad de vida.

i. Pruebas de diagnóstico por imagen: ecografía clínica.

j. Dermatoscopia.

k. Exploraciones músculo-esqueléticas: podoscopio y escoliómetro.

l. Poligrafía respiratoria domiciliaria.

m. Anoscopia.

1.1.2 Procedimientos diagnósticos con acceso desde Atención Primaria, equiparando la capacidad de indicación con atención hospitalaria, garantizando la coordinación entre los dos niveles. Incluye, entre otros, el acceso a los siguientes procedimientos diagnósticos:

a. Pruebas de laboratorio.

b. Anatomía patológica.

c. Diagnóstico por imagen, entre otras: radiología general simple y de contraste, ecografía, mamografía, tomografía axial computarizada, resonancia magnética, gammagrafía y densitometría ósea.

d. Endoscopia digestiva.

e. Pruebas neurofisiológicas: electromiograma, electroneurograma y electroencefalograma.

f. Acumetría cuantitativa, potenciales acústicos y pruebas vestibulares.

g. Phmetría, test de intolerancia a la lactosa y sobrecrecimiento intestinal y pruebas de detección de H. pylori (test del aliento y antígeno en heces por inmunocromatografía).

h. Test del sudor.

i. Polisomnografía.

j. Exploraciones cardiovasculares: ecocardiografía, ergometría y holter electrocardiográfico.

Una vez tramitada la correspondiente orden ministerial, con fecha de 7-3-2024, esta nueva cartera de Servicios común ha sido aprobada por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, último paso para que se empiece a dotar a las consultas de AP de todas las técnicas y utillajes enumerados en este listado, lo que va a suponer una auténtica revolución en la AP pública española, aumentando hasta niveles insospechados tanto la capacidad de resolución de este ámbito asistencial como la satisfacción profesional de sus trabajadores.

 

 

 

¡FELIZ ANIVERSARIO! PEDIATRÍA INTEGRAL CUMPLE 30 AÑOS

M.I. Hidalgo Vicario
Editorial


M.I. Hidalgo Vicario

Pediatra. Doctora en Medicina. Acreditada en Medicina de la Adolescencia. Directora Ejecutiva de Pediatría Integral

 

"Al celebrar 30 años de Pediatría Integral, celebramos también el compromiso colectivo de mejorar la salud del niño y del adolescente en España"

 

Pediatr Integral 2025; XXIX (2): 86 – 88

 


FELIZ ANIVERSARIO! PEDIATRÍA INTEGRAL CUMPLE 30 AÑOS

https://doi.org/10.63149/j.pedint.14

Este año 2025, Pediatría Integral, revista oficial de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), alcanzará un hito significativo: su 30 aniversario. Este es un momento de celebración y reflexión sobre el impacto que ha tenido esta publicación en el ámbito de la Pediatría y la atención integral a la salud infantojuvenil en nuestro país. Desde su fundación, Pediatría Integral ha sido un faro de conocimiento y un recurso de gran utilidad para los profesionales de la salud que se dedican al cuidado de los más pequeños.

Sus comienzos en 1995 fueron difíciles, como expuso su fundador, el Dr. José del Pozo Machuca, en la editorial “Cómo nace Pediatría Integral. Recuerdo histórico” (Pediatr Integral. 2015; XIX(1): 5-7; https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2015-01/como-nace-pediatria-integral-recuerdo-historico/), donde comentaba:

considerábamos que la formación continuada en el ámbito de las ciencias de la salud era y es, no solo una exigencia profesional, sino también un derecho personal para la propia autoestima y un deber ético individual y colectivo; a lo que se añade, la seguridad de que se trata de un reconocido factor de mejora en la calidad asistencial y en la utilización racional de recursos, redundando en una cada vez mejor praxis en la asistencia integral del niño y del adolescente…

…Se estructuró un programa completo, para el primer Curso, de 5 años de duración, en el que se editaron 24 números con 225 artículos de revisión, con otros tantos autores de relevante prestigio. Se eligió, para el primer ejemplar el tema “Gastroenterología y Nutrición Pediátrica”…

Posteriormente, se fue aumentando el número de ejemplares/año hasta 10 con una actualización de toda la Pediatría, por subespecialidades, cada 4 años. Desde 2016, se publican 8 ejemplares/año con actualización cada 5 años más el número del Congreso anual (este solo online). Estamos actualmente en el Curso VIII, Volumen XXIX nº 2, marzo 2025.

Asumí la dirección tras las elecciones realizadas en el XXIII Congreso de la Sociedad, en octubre 2009. El objetivo de la revista ha sido y es servir a la formación continuada (FC) del pediatra Extrahospitalario y de Atención Primaria (AP), así como a los residentes y otros profesionales, revisando y actualizando las diferentes materias de la Pediatría.

A lo largo de estas tres décadas, la revista ha evolucionado, adaptándose a los avances científicos y a las necesidades cambiantes de la atención pediátrica. Su compromiso con la difusión de revisiones sistemáticas, investigaciones de calidad y artículos de opinión ha contribuido a mantener su extraordinario prestigio y a mejorar la práctica clínica, fomentando un enfoque integral en la atención a la infancia.

Durante estos años, desde el comité editorial, se ha trabajado con rigor científico, entusiasmo, responsabilidad y gran esfuerzo para ir consiguiendo diversos objetivos que se exponen a continuación:

En abril de 2010, se obtuvo la Acreditación del Sistema Español de la Formación Médica Continuada (SEAFORMEC) y, posteriormente, en enero de 2012, se consiguió la ACREDITACIÓN DE FORMACIÓN CONTINUADA DE LOS PROFESIONALES SANITARIOS, de carácter único para todo el Sistema Nacional de Salud. En la actualidad, Pediatría Integral cuenta con una acreditación de FC aproximada de 6 créditos/número.

En enero de 2011, coincidiendo con el inicio del V curso, se inicia una nueva imagen más moderna de la revista, además de nuevas secciones, como Brújula para educadores, donde se exponían las tendencias en Psicología Evolutiva y el papel que pueden jugar en la mejora de la educación (dirigido y realizado por José Antonio Marina, catedrático de Filosofía y director de la Universidad de Padres); Regreso a las bases; A Hombros de Gigantes (actualizaciones bibliográficas); Herramientas de utilidad para la práctica pediátrica del mundo del Internet (+Pediatri@); y El Rincón del Residente con casos e imágenes clínicas. Los lectores podían ya realizar casos e imágenes clínicas interactivas, consultar el cronograma de los cuestionarios de acreditación, realizarlos y obtener sus créditos directamente a través de la web de la SEPEAP. Se disponía de la revista en dos formatos: impresa con envío domiciliario y a través de un portal gratuito https://sepeap.org/, para acceder a cada uno de los trabajos en tiempo real.

En marzo de 2012, nacía Pediatría Integral en formato digital www.pediatriaintegral.es, como complemento necesario a la edición impresa con las múltiples ventajas que ello supuso.

En noviembre de 2022, se establece un nuevo diseño interactivo para mejorar la experiencia de navegación en todo tipo de dispositivos, una nueva organización de los contenidos, un nuevo buscador más completo, etc. Lo que, sin duda, ha ayudado a consolidarla como herramienta de apoyo a todos los profesionales interesados en el campo de la Pediatría.

• Además del objetivo principal de la revista, que son las revisiones de Formación Continuada por subespecialidades, dentro del programa de FC acreditada por el SNS, progresivamente se han ido introduciendo, durante estos años, diferentes secciones y la revista actualmente está estructurada como sigue:

Artículos de revisión:

  • Programa de Formación Continuada: que suele variar entre 5-7 temas/número; desde principios de 2021, uno de los temas se traduce al inglés, con el fin de aumentar la difusión de Pediatría Integral entre el público angloparlante.

  • Regreso a las Bases: desde enero 2011, donde se revisan de forma sintética aspectos básicos de la anatomía, fisiopatología y semiología de interés para la práctica clínica.

  • Artículos de interés especial: artículos originales con contenido relevante para el pediatra de Atención Primaria. También Consensos de diferentes Sociedades Científicas. Deseo recordar que PI está abierta a recibir estudios originales que pueden ser aceptados tras su evaluación por el comité editorial.

The Corner: se inició en marzo de 2015. Consiste en entrevistas médicas en inglés del profesional con los padres y pacientes, que se puede descargar también en “audio” para mejorar el inglés médico de todos. Actualmente, lo realizan las Dras. M. Sánchez Martín y M. Gómez de Pablos Romero.

Terapia cinematográfica en la infancia y adolescencia: el objetivo es prescribir películas de cine que todo pediatra pudiera ver para mejorar en ciencia y conciencia en nuestra práctica clínica habitual, tanto en temas médicos como sociales. Lo realiza desde septiembre de 2023 el Dr. J. González de Dios.

Historia de la Medicina y la Pediatría: en abril de 2021 se inició esta sección sobre Enfermedades pediátricas que han pasado a la historia. A mediados de 2023 se presenta también Pediatras en la historia. Lo realizan los Dres.: V. García-Nieto y M. Zafra Anta.

El Rincón del Residente: en enero de 2011 se inició esta sección, realizada y coordinada por residentes para todo profesional que le pudiera interesar. Está supervisada por el equipo directivo de PI y comprende varias secciones que varían según los números:

  • Números impares: comprende “Casos clínicos” y “Viviendo el futuro de la Pediatría… hoy”. Esta última se inició en octubre de 2023 y consiste en entrevistas a servicios, secciones, grupos de trabajo, responsables, etc., que lleven a cabo proyectos novedosos para mejorar la asistencia y humanización de la atención pediátrica: cómo empezaron, cómo se puede acceder a ellos y cómo implantarlos en otros Centros de AP u hospitales. Además de publicar la entrevista, se realizan vídeos resumidos que se cuelgan en la web de Pediatría Integral.
  • Números pares: comprende “Imágenes clínicas”, “10 cosas que deberías saber sobre…” y “Con el fonendo en la mochila”; en este último, se expone la experiencia de residentes que han salido a formarse fuera de nuestro país y comparten su experiencia para otros compañeros que también quieran realizarlo.

Anualmente, se otorgan tres premios con dotación económica, a los dos mejores casos clínicos y a la mejor imagen clínica publicadas durante el Curso, y se entregan en el Congreso anual de la Sociedad. La SEPEAP ofrece a todos los residentes de Pediatría la posibilidad de hacerse socios gratuitamente los 4 años de residencia más uno adicional, además de poder solicitar becas para acudir al Congreso y participar en otras actividades realizadas por la Sociedad.

También se incluye en la revista: Editoriales, Cartas al Editor, Crítica de libros, Actualizaciones bibliográficas y Noticias.

Pediatría Integral está incluida en varios Organismos-Bases de datos: Biblioteca Nacional de España (BNE), Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Embase, Hinari Research in Health, Índice Médico Español, Latindex, Scopus y Cedro. Desde el comité editorial, se está trabajando para indexar Pediatría Integral en Medline/PubMed.

Aunque Pediatría Integral es, fundamentalmente, una revista de revisiones, cuenta con factor de impacto establecido por Scimago Journal Ranking (SJR),(mide el impacto, influencia y prestigio, valorando el número de interacciones en los 3 años previos). Aunque oscilante, ha ido mejorando de 0,026 (en 2010) a 0,187 (en 2013) o 0,142 (en 2020). En 2024, en el citado ranking de revistas de nuestro país, estamos en segundo lugar, inmediatamente después de Anales de Pediatría.

Uno de los logros más destacados de Pediatría Integral ha sido su capacidad para reunir a especialistas en diversas áreas de la Pediatría, promoviendo un diálogo enriquecedor entre profesionales de la salud. Esto ha permitido no solo la actualización constante de conocimientos, sino también la creación de una comunidad sólida y colaborativa que trabaja en pro del bienestar infantil.

El Comité editorial elabora una rigurosa selección de temas a tratar en cada número, con autores de reconocido prestigio, especialistas en su campo. Posteriormente, se realiza la corrección por pares. En la tabla I, se pueden ver los revisores que han colaborado con la revista durante el año 2024. Su colaboración ha sido muy importante, ya que con sus sugerencias e indicaciones contribuyen a mejorar el nivel de los artículos. Desde estas líneas aprovecho para expresarles, de nuevo, mi más sincero agradecimiento.

tabla

 

En este año 2025, se inicia un nuevo curso, el VIII, que comprenderá desde 2025-2029, y en este año se van a tratar los temas de: Hepatología, Nutrición (2), Endocrinología (2), Neurología (2) y Vacunas. Para conmemorar los 30 años de Pediatría Integral, se va a publicar en cada número de este año artículos especiales realizados por personas de reconocido prestigio de la Pediatría española y de otras disciplinas. Varios distinguidos autores, como la Dra. María Salmerón que colabora en este número, han aceptado participar en nuestra celebración y, desde aquí, les agradecemos estas contribuciones, que, sin duda, suponen un gran esfuerzo y un honor para nosotros.

También, en este año, se inicia la numeración de artículos en Pediatría Integral –con el DOI (identificador de objeto digital)–. Consiste en un identificador único y permanente para las publicaciones electrónicas. Aunque los volúmenes y números de la revista permanecerán, esta numeración desempeña un papel clave en identificar artículos, con las ventajas de una lectura más flexible, con más opciones para agrupar contenidos relacionados y una publicación más rápida. Pensamos que esto constituye importantes beneficios para la revista, los autores y los lectores.

En cuanto a la visibilidad y difusión de la revista, se debe señalar el aumento espectacular de las visitas a www.pediatriaintegral.es en los últimos años. Desde: 741.478 sesiones en 2014, 1.938.676 sesiones en 2017, 4.231.855 (352.654 sesiones/mes) en 2019 y 5.764.094 (480.341 sesiones/mes, récord en un mes 720.512) en 2020. Actualmente, siguen aumentando, aunque no es posible conocer con exactitud las visitas a la plataforma desde que se impuso la nueva Ley de Cookies, ya que no todo el mundo acepta las cookies estadísticas. Excelente resultado también es la posición que ocupamos en Google, ya que nos mantenemos en el Top 10 con más de 15.000 palabras clave. El 78 % de los que nos visitan proceden de Hispanoamérica. El 93,3 % llega a nosotros a través del tráfico orgánico (búsqueda a través de Google). En cuanto a la difusión de la revista, tras la publicación de cada número online, se difunde a todos los socios por diferentes vías (mail con el sumario y títulos de los temas, así como un enlace para acceder directamente a Pediatría Integral) y, también, a nivel general en diferentes medios. Se envía en papel a todos los socios que lo solicitan.

Se ha producido un importante aumento de alumnos que realizan la acreditación de los cuestionarios, una media de 510 alumnos/número, y aprueba el 87,85 % (desde enero 2023 se pueden realizar 2 intentos en el cuestionario y desde enero 2024 se aprueba acertando el 70 % de las preguntas, anteriormente era el 85 %).

En un mundo donde la atención médica se enfrenta a desafíos constantes, como el aumento de enfermedades crónicas, la salud mental infantojuvenil, el consumo de drogas, los problemas que conllevan las nuevas tecnologías, la inmigración, las diferencias sociales, las crisis culturales o la necesidad de una atención más centrada en la familia, la revista ha sabido posicionarse como un referente en la promoción de prácticas basadas en la evidencia. Su enfoque en la atención extrahospitalaria y primaria es fundamental, ya que es en estos entornos donde se puede hacer una diferencia significativa en la vida de los niños y sus familias.

Es esencial reconocer el trabajo de todos aquellos que han contribuido a la revista a lo largo de los años: mis compañeros del comité editorial, Dres.: J. de la Flor i Bru, T. de la Calle Cabrera, J. Pozo Román, a los autores, revisores, residentes, secretaría técnica, webmaster y, por supuesto, a los lectores. Su dedicación y pasión por la Pediatría han sido la fuerza impulsora detrás de cada número publicado. Mi agradecimiento, igualmente, a la Junta Directiva de la SEPEAP por su continuo apoyo y el esfuerzo que realiza para mantener la revista con acceso libre online.

Mirando hacia el futuro, Pediatría Integral continuará su misión de ser un recurso esencial para la formación y actualización de los profesionales de la salud. Con la incorporación de nuevas tecnologías y formatos, la revista se adaptará a las necesidades de las nuevas generaciones de pediatras, asegurando que la información más relevante y actualizada esté siempre al alcance de quienes cuidan de nuestros niños y jóvenes.

En conclusión, al celebrar 30 años de Pediatría Integral, celebramos también el compromiso colectivo de mejorar la salud infantil en España. Sigamos trabajando juntos para construir un futuro más saludable para nuestros niños y adolescentes, apoyándonos en el conocimiento y la colaboración que esta revista ha fomentado durante tres décadas. ¡Feliz aniversario, Pediatría Integral!

 

Pediatría Integral. Treinta aniversario

J. del Pozo Machuca
Editorial


J. del Pozo Machuca

Pediatra. Doctor en Medicina
Presidente de Honor de la SEPEAP
Fundador de Pediatría Integral

 

"Que una revista científica, que además de en formato digital, persista en formato impreso durante 30 años, es algo impensable, dada la decadencia actual de la prensa escrita; y, además, que siga año tras año, con extraordinario éxito, y adquiriendo prestigio internacional es, como mínimo, laudable"

 

Pediatr Integral 2025; XXIX (1): 4 – 5

 


PEDIATRÍA INTEGRAL. TREINTA ANIVERSARIO

https://doi.org/10.63149/j.pedint.1

 

“Estoy agradecido a todos los que me dijeron NO. Es gracias a ellos que estoy siendo yo mismo”.

Albert Einstein

 

Gracias, en primer lugar, a la Dirección de Pediatría Integral (PI), especialmente a la Dra. Hidalgo que, a estas alturas de mi vida, me haya hecho el gran honor de invitarme a escribir sobre recuerdos, valoración y evolución de una revista de Formación Continuada, de la que tuve la responsabilidad de su fundación y la dirección de la misma, desde su fundación hasta el año 2009.

Desde la atalaya del 1995, 30 años nos contemplan, y abundan tantos recuerdos en la memoria que, a veces, cuesta trabajo elegir los más significativos para escribir un texto coherente y exhaustivo que refleje la realidad en todas las dimensiones de los acontecimientos de una Revista Científica, comprometida con la Formación Continuada (FC) y coincidente con la evolución de los grandes avances técnicos que condicionan el desarrollo de las ciencias médicas en general y, en este caso, de una especialidad como la Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria. De entrada, hemos de admitir que los proyectos de una formación continuada eficaz son el ideal para la actualización de los pediatras.

Para valorar suficientemente la necesidad de que existiera un medio eficaz que facilitara la FC y el reciclaje en general de cualquier profesional de las ciencias médicas y, en nuestro caso, muy especialmente la de tantos pediatras que ejercían precariamente la profesión por todo el territorio español alejados de Centros importantes de Salud y Hospitales de referencia (que vivían de espaldas a los profesionales que ejercían en los desprestigiados y denostados Ambulatorios), debemos remontarnos a finales del siglo XX. Existía, en aquel entonces, una medicina académica ajena, totalmente, a la realidad del ambiente psicosocial, familiar y escolar; mientras que el pediatra extrahospitalario, de forma cercana y pese a los escasos medios, desarrollaba su ejercicio profesional en contacto directo e integral con las familias y su entorno. En este contexto, se puede comprender lo difícil que podía ser fundar una Sección/Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria (SPEH), así como su revista específica, fuera de las estructuras hospitalarias y con la oposición reiterada de la propia Asociación Española de Pediatría (AEP) y de algunas Sociedades Regionales, que se manifestaban en contra durante las deliberaciones de la Junta Directiva de la AEP, donde se debatía su aceptación, e incluso de ciertas Subespecialidades Pediátricas, que empezaban a constituirse en la década de los 60 y que pugnaban por ser reconocidas.

La SPEH fue fundada en Puerto de la Cruz (Tenerife) el día 29 de octubre de 1984, durante la XVIII Reunión Anual de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Los argumentos en contra de la fundación de la revista Pediatría Integral de la SPEH eran que su Órgano de Expresión tenía que ser ANALES ESPAÑOLES DE PEDIATRÍA, “Órgano de Expresión de la propia AEP”. Finalmente, tras múltiples negociaciones, se consiguieron nuestros objetivos, como consta en el “Anuario 1998, Memoria 1995-98 de la AEP”, al que hacemos referencia, por la implicación que significa para la SEPEAP. Destacamos los siguientes puntos: “1) Reunión del 7 de julio de la Vicepresidencia, Dr. Del Pozo, y del Comité Ejecutivo, con los presidentes de las Sociedades y Secciones de Especialidades pediátricas. Reconocimiento oficial de Especialidades Pediátricas. Creación de un Comité de Acreditación de Especialidades; 2) Paso de la Sección de Pediatría Extrahospitalaria a Sociedad; 3) Fundación de la revista Pediatría Integral, Órgano Oficial de la Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria y Revista de Formación Continuada”. Como así recordábamos en la efeméride: HISTORIA DE LA SEPEAP. 30 AÑOS DESDE SU FUNDACIÓN (Pediatr Integral. 2015; XIX(3): 161-167; https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2015-03/historia-de-la-sepeap-30-anos-desde-su-fundacion/).

En aquellas décadas, la formación continuada del pediatra era una de las áreas más desasistidas, tradicionalmente, por los distintos estamentos que pudieran y/o debieran tener responsabilidades en materia tan importante. Además, no existían planes de estudios organizados ni homologados que, consiguiendo un reciclaje adecuado, garantizasen una buena praxis. Como ya hemos comentado en el editorial referido: “De acuerdo con la Confederation of European Specialists in Pediatrics (U.E.M.S.), considerábamos que era absolutamente indispensable mantener una adecuada actualización teórica y práctica, con actualización y perfección de técnicas previamente adquiridas, y adquisición de nuevos conocimientos acordes con los grandes avances en bioquímica, biología molecular, inmunología, nuevas técnicas de diagnóstico por imagen, desarrollo de nuevas vacunas, nuevas patologías y patologías emergentes”. No olvidemos que la Ciencia es dinámica, con avances que siguen aumentando a lo largo del siglo XXI, en distintas facetas de la misma, que pueden ir cambiando la vida de los seres humanos, como la Inteligencia Artificial, la Telemedicina, la Física Cuántica en relación con la medicina, y tantos otros logros que encontramos en discusión, en distintos foros científicos.

La FC es un proceso activo y continuo, como derecho y obligación de todo profesional de la salud, con objeto de actualizar, e incluso mejorar, los conocimientos, habilidades y aptitudes de los profesionales, para garantizar una buena praxis, que consiga la reducción de la mortalidad infantil, la mejoría en la calidad de vida y la prevención de enfermedades crónicas en el adulto desde edades tempranas. También razones ético-profesionales, legales y de autoestima personal. Dado que la FC estaba en manos de algunos Colegios Médicos y de las Sociedades Científicas, con la problemática y dificultades que entrañaba la FC presencial, en muchos aspectos (distancias, incompatibilidad de horarios, etc.) y como tampoco existía la posibilidad de una FC a través de formato digital, se acordó, por la Junta Directiva de la Sección de Pediatría Extrahospitalaria de la AEP (SPEH), la posibilidad de editar una revista de Formación Continuada, que fuera de prestigio y solvencia, y que propiciara una adecuada formación. Ello requería una base estructural que lo posibilitara y se responsabilizara, como una Sociedad Científica y, en este caso, estimábamos que la propia SPEH, por su prestigio, sería garante científico y responsable de avalar todos sus contenidos, velando en la elección por la solvencia científica de los profesionales, autores de los distintos temas; responsabilizándose de la metodología y estructura en general. Además, debía contar con un Comité Editorial eficaz, de prestigio profesional, responsable de la publicación, de dirigir las actividades y de representar oficial y legalmente la publicación. El Consejo Editorial del volumen I número 1 quedó estructurado de la siguiente forma: al ser una Sección de la AEP, se incluyó estatutariamente, como Presidente de Honor, al Prof. J. Peña, Presidente de la AEP. El resto de dicho Consejo fue constituido por un Director Ejecutivo, Dr. J. Del Pozo Machuca, Presidente de la SPEH; dos Subdirectores Ejecutivos: Dr. A. González-Meneses, Secretario de la J. Directiva de la SPEH y el Dr. C. Marina, Vocal de la misma; y un Jefe de Redacción: al principio, el Dr. J. Morán, mientras que la Revista fue financiada por Milupa. Posteriormente, el Dr. J. Pozo Román, que, por su eficacia demostrada, mantiene dicha responsabilidad en la actualidad. Un Consejo de Redacción, formado por los Vocales de la SPEH: Doctores: M. Casanova Fernández (Cádiz); García Olivares (Murcia); A. Mondría (Valencia); F. Muñoz (S. Sebastián); y J. Revuelta (Santander). La Consultoría Docente fue constituida por: Prof. E. Borrajo (Comisión Nacional de Especialidades); Prof. Brines (Sección de Educación Pediátrica de la AEP); y Prof. Prandi (Presidente de Honor de la SPEH). Y un Consejo Docente, formado por los Presidentes de las Sociedades de Pediatría, miembros de la AEP: Dr. A. Baldellou (Aragón, La Rioja y Soria); Dr. J.M. Casasa (Cataluña); Dr. M. Cuesta (Balear); Dr. P. Cuadrado (Valencia); Prof. Gonzáles Hachero (Andalucía Occidental y Extremadura); Prof. S. Málaga (Asturias, Cantabria y Castilla y León); Prof. M. Moro (Madrid y Castilla La Mancha); Dr. L. Ortega (Andalucía Oriental); Prof. M. Pajarón (Sureste); Prof. M. Pombo (Galicia); Dr. Suárez (Canaria. Sección La Palma); Prof. J.C. Vitoria (Vasco-Navarra); y A. Zurita (Canaria. Sección Tenerife). El Consejo de Redacción estuvo formado por los Vocales Regionales de Pediatría Extrahospitalaria: Dr. M. Adán (Aragón, La Rioja y Soria); Dr. J.L. Bonal (Andalucía Oriental); Dr. J. Bras (Catalana); Dr. M. Bujosa (Balear); Dr. O. Fernández (Vasco-Navarra); Dra. M. García Onieva (Madrid y Castilla La Mancha); Dr. E. Garnelo (Valenciana); F. Malmierca (Asturias, Cantabria y Castilla León); Dr. F. Moreno (Andalucía Occidental y Extremadura); Dr. A.M. Rodríguez (Galicia); y Dr. N. Torres (Canarias).

Se acordó, en principio, 4 números por volumen al año. Para el primer volumen, números 1 y 2, se eligió, como tema monográfico, “Gastroenterología y Nutrición Pediátrica” y, para los números sucesivos, se tuvo en cuenta lo aconsejado por la Sección de Educación Pediátrica de la AEP, del Consejo Nacional de Especialidades y de la European Union of Medical Specialists (U.E.M.S) y del propio Consejo Editorial, con referencia a contenidos mínimos en una adecuada formación continuada especializada.

En este primer número, también se insertó una sección de NOTICIAS/INFORMACIÓN. Quizá interese evocar, como recuerdo histórico, la creación de distintas Secciones Provinciales de Pediatría Extrahospitalaria, hoy muchas de ellas desaparecidas o en vías de desaparecer, que fueron apoyo sólido de la SPEH, y que ejercieron una gran actividad docente. Cabe recordar que el 4 de abril de 1983 se constituyó, como pionera, en el Colegio de Médicos de Sevilla, la Sección de Pediatría Extrahospitalaria, como Sociedad Científica de dicha Institución. Posteriormente, se fueron fundando, sucesivamente, distintas Secciones provinciales.

Igualmente, se incluyó una sección de CRÍTICA DE LIBROS. En ella, el Dr. A. González-Meneses hacía una crítica muy favorable del libro “Pediatría Extrahospitalaria. Manual de diagnóstico y tratamiento. 2ª Edición”. De los autores: Dras./Dres. M.T. Muñoz Calvo; M.I. Hidalgo Vicario; L.A. Rubio Roldán y J. Clemente Pollán. Ediciones Díaz de Santos S.A. Madrid. 1994.

Pediatría Integral ha sido siempre muy dinámica y, de forma fehaciente, el éxito editorial que aseveramos al principio queda evidente revisando el editorial de la Dra. M.I. Hidalgo Vicario, Directora Ejecutiva de la revista (Pediatr Integral. 2021; XXV(2): 53-55; https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2021-03/informe-anual-2020-sobre-pediatria-integral/). En su Informe Anual 2020 sobre la revista: “Pediatría Integral, órgano de expresión de la SEPEAP, mantiene su objetivo fundacional: mantener la Formación Continuada del pediatra Extrahospitalario y de Atención Primaria. El éxito de PI consiste en que se revisan y actualizan las diferentes materias cada cinco años. Desde 2016 se editan ocho números al año, que se envían en formato impreso, por correo postal, a los socios que lo solicitan; más el correspondiente resumen de los congresos, en formato digital”.

Cabe resaltar que el prestigio progresivo de la revista se basa, primero, en la rigurosa selección de artículos y autores. Segundo, en la inclusión de nuevas secciones que han tenido una extraordinaria aceptación: Regreso a las Bases, donde se revisan aspectos básicos de la Pediatría; El Rincón del Residente, de gran utilidad para el Residente y para el pediatra de Atención Primaria, dando la posibilidad de hacerse socios gratuitamente durante los 4 años de la Residencia; The Corner, con el objeto de mejorar el inglés médico; A Hombros de Gigantes, con revisión bibliográfica de revistas pediátricas de prestigio internacional; De interés especial, con la publicación ocasional de originales por la Pediatría de Atención Primaria; y otras secciones, como Representación del niño en la pintura española, Crítica de libros, Cartas al editor y Noticias.

La Sociedad acaba de cumplir el 40 aniversario de su fundación, como recuerda el Dr. Cristóbal Coronel Rodríguez, Presidente de la Sociedad, en el editorial del número 1 de 2024: “Han sido muchas vicisitudes, pero extraordinarios éxitos, en el devenir de una Sociedad Científica y de una revista de FC. Para poder conocer la historia de la SEPEAP, tendremos que remontarnos a finales de la década de los años 60 del pasado siglo XX, donde se prestaba una atención pediátrica precaria, en los Ambulatorios, con masificación y carencia de personal y del mínimo material de diagnóstico”, como comentábamos en la efeméride: HISTORIA DE LA SEPEAP. 30 AÑOS DESDE SU FUNDACIÓN (Pediatr Integral. 2015; XIX(3): 161-167; https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2015-03/historia-de-la-sepeap-30-anos-desde-su-fundacion/).

Cuando hacemos referencia a los grandes avances científicos en las ciencias médicas y su repercusión en la Pediatría, nos referimos a la posibilidad de diagnósticos más precoces y exactos, y a tratamientos más eficaces, así como intervenciones quirúrgicas más seguras, mínimamente invasivas y menos dolorosas. Los avances son con tal precisión que serían inimaginables no hace mucho tiempo. Sin embargo, es absurdo pensar que la tecnología solo aporta beneficios. Significa también un alejamiento del paciente como persona. Junto a otras circunstancias múltiples, como la masificación, falta de medios materiales, así como la mala gestión y planificación de la Atención Primaria. Los grandes avances técnicos referidos pueden influir, relativamente, en una deshumanización de la medicina. Esta puede surgir por distintos factores, tanto estructurales como individuales, que afectan a la relación entre pacientes, familiares y profesionales: la cosificación del paciente olvida, frecuentemente, los rasgos personales, sus sentimientos, temores, miedos y valores, por la ausencia de calor en una relación humana relajada con la familia y con el propio niño; y la falta de reconocimiento de la dignidad de la persona. Estos avances, a los que hacemos referencia, entre otros progresos de la ciencia médica, propician que, con frecuencia, se mire más a la tecnología que a la cara del enfermo.

Estimamos que, al hacer un recuerdo histórico, en el 30 aniversario de la fundación de una revista científica, con todas las vicisitudes que ello significó, es de justicia que, en este recuerdo, de forma expresa, deben figurar nominalmente todos los profesionales que, con tan extraordinario currículo científico, auténticos Maestros de prestigio internacional en aquellas décadas, de forma tan generosa, colaboraron en una revista novata de porvenir ignoto. Así mismo, como todos los que aceptaron formar parte de los distintos Comités.

A la vez que reitero mi agradecimiento a la Dra. Inés Hidalgo y a su equipo de dirección, expresamos nuestro orgullo porque Pediatría Integral, con la nueva dirección, sigue siendo el “Buque insignia” de la SEPEAP.

 

 

 

Ni estando en el calendario: reflexiones sobre el fracaso de la cobertura de vacunación antigripal en Pediatría

F. Moraga-Llop*,  I. Salamanca de la Cueva**
Editorial


F. Moraga-Llop*, I. Salamanca de la Cueva**

*Pediatra. Vocal sénior y portavoz de la Asociación Española de Vacunología. Barcelona. **Unidad de Investigación. Grupo IHP Pediatría. Sevilla. Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría

 

«El niño es el principal actor en la epidemiología de la gripe y la vacunación es la estrategia más efectiva para prevenir esta enfermedad. La cobertura que se alcanzó la temporada pasada resulta decepcionante. Nos enfrentamos al reto de mejorar las coberturas y pasar de considerarlas un fracaso a que sean una oportunidad de mejora"

 

 

Pediatr Integral 2024; XXVIII (8): 484 – 485

 


Ni estando en el calendario: reflexiones sobre el fracaso de la cobertura de vacunación antigripal en Pediatría

La gripe es la enfermedad inmunoprevenible de mayor incidencia en la edad pediátrica. Aunque tiene una mayor morbilidad en niños y jóvenes, la letalidad es más alta en pacientes con situaciones médicas especiales y en adultos mayores. No obstante, la gripe en la infancia es una enfermedad infravalorada por las familias y por los sanitarios, debido a la escasa percepción de su importancia clínica individual y de su impacto sanitario asistencial. Además, es una infección infradiagnosticada, aunque en los últimos años se asiste a una lenta incorporación, pero progresiva, de las pruebas de diagnóstico rápido en las consultas de Pediatría de Atención Primaria. Los pacientes menores de 5-10 años con gripe pueden estar asintomáticos, presentar pocas manifestaciones clínicas o estas ser diferentes de las de la gripe “clásica”, lo que dificulta su diagnóstico(1-3).

El niño es el principal y más importante actor en la epidemiología de la gripe, por las siguientes razones(2-3):

• La tasa de ataque de la gripe en el niño oscila, según los países y las temporadas, entre el 10 % y el 45 % (por lo general, superior al 30 %), mientras que en los adultos es solo del 5 % al 10 %. La tasa de incidencia en los menores de 15 años y, en especial, en los menores de 5 años, es mayor que en los adultos y las personas de edad avanzada. Por eso, la gripe causa un aumento significativo del número de visitas médicas y de hospitalizaciones durante la temporada gripal, y también un incremento del consumo de antibióticos en la población infantil sana, y todo ello representa una carga importante para el sistema sanitario.

• El niño es el principal transmisor de la gripe en el domicilio y en la comunidad, porque el periodo de excreción viral es más prolongado que en el adulto y la carga viral en las secreciones respiratorias es mayor, también porque el niño es más contagioso debido al contacto estrecho con familiares y otras personas.

• Los brotes de gripe en los niños preceden en 1-2 semanas a los que se producen en los adultos. Al empezar la onda epidémica, más del 60 % de los afectados son niños, mientras que al final representan menos del 40 %.

• Las tasas de hospitalización en los niños menores de 2 y de 5 años son elevadas y similares, y algunos años incluso superiores, a las de los mayores de 65 años, aunque estos tienen más complicaciones y mayor letalidad.

• En España, a partir de los datos de siete temporadas (2013-2014 a 2019-2020), se estima que en la población menor de 5 años hubo un número promedio por temporada de 58.640 casos de gripe confirmada en Atención Primaria, 4.239 hospitalizaciones, 822 casos graves, 249 ingresos en la unidad de cuidados intensivos y 8 defunciones. La letalidad es mínima en los menores de 15 años, pero el 95 % de los que fallecen tienen menos de 5 años. La mayoría (83 %) de los menores de 5 años que fallecieron tenían uno o más factores de riesgo. Sin embargo, el 68 % de los hospitalizados graves y el 56 % de los ingresados en la unidad de cuidados intensivos no tenían ningún factor de riesgo conocido(4).

La vacunación es la estrategia más efectiva para prevenir la gripe. El objetivo primario de la vacunación pediátrica es la protección directa de los niños vacunados, reduciendo las hospitalizaciones y las formas graves de la enfermedad. Las primeras recomendaciones para proteger al niño sano se emitieron en Estados Unidos y de forma progresiva: en 2002, a los niños de 6-23 meses, luego se extendió en 2006 a los 59 meses, y se universalizó en 2009 para los de 5 a 18 años. En 2012 se publicaron las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, con el siguiente orden de prioridad: embarazadas, niños menores de 5 años, personas mayores, pacientes en situaciones médicas especiales y trabajadores de la salud(3).

La vacunación pediátrica ofrece además una protección indirecta al disminuir la transmisión de la gripe a otras personas, en especial a las pertenecientes a grupos de riesgo de cualquier edad y a los mayores de 59 años. La primera gran evidencia de que la vacunación de los niños podía evitar un gran número de hospitalizaciones y muertes en los adultos se observó en Japón, cuando en 1962 se introdujo la vacunación escolar y se produjo una disminución del número de muertes anuales asociadas a la gripe en adultos.

El impacto de la vacunación escolar en el Reino Unido en la temporada 2014-2015, con una cobertura media del 56 % (niños de 4 a 11 años), supuso una reducción del 94 % de las consultas por síndrome gripal en Atención Primaria, del 74 % de las visitas a Urgencias por enfermedad respiratoria y del 93 % de las hospitalizaciones por gripe confirmada en escolares. Un beneficio comunitario fue una disminución del 59 % de las consultas por síndrome gripal en adultos(3).

En España, el calendario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud de 2023 incorporó la vacuna antigripal para los niños entre 6 y 59 meses en la temporada 2023-2024, pero tres comunidades autónomas (Andalucía, Galicia y la Región de Murcia) ya la habían iniciado la temporada anterior.

¿Cómo fue la vacunación antigripal en la primera temporada (2023-2024) en que estaba financiada en el niño en España? La cobertura resulta decepcionante en comparación con las alcanzadas por las inmunizaciones del calendario en los primeros años de la vida. La cobertura media en los niños de 12 a 59 meses fue del 36,2 %, con un máximo del 55,8 % y un mínimo del 2,9 % (solo dos comunidades autónomas superaron el 50 %). Dos de las tres comunidades que iniciaron la vacunación en la temporada 2022-2023 experimentaron solo un ligero aumento, del 6 % y el 1,5 %, y la tercera permaneció igual(5).

Estas coberturas nos sitúan en línea con las que se han venido logrando en otros países de nuestro entorno, o con características similares, y que llevan años recomendando la vacunación universal infantil, donde se han obtenido coberturas comparables a las de las tres comunidades autónomas que iniciaron la vacunación en la temporada anterior(5). Un ejemplo es los Estados Unidos, cuya cobertura de vacunación infantil en la temporada 2023-2024 presenta diferencias según la ubicación de los niños: en los niños de 6 meses a 17 años, durante la temporada 2023-2024, fue del 60,8 % en áreas urbanas, el 55,4 % en áreas suburbanas y el 41,0 % en áreas rurales(6). En el Reino Unido, con más de una década de recomendación de la vacunación infantil, la media de cobertura en las 11 cohortes de edad escolarizadas es del 48,5 %(7,8).

La consideración como fracaso de estas coberturas está ligada a las características diferenciales de la campaña antigripal al implementar estrategias de vacunación, puesto que se trata de una vacunación anual estacional, que debe llevarse a cabo en un periodo corto de tiempo y que compite en tiempo y recursos con otras campañas de vacunación, como son las de la gripe y la COVID-19 en adultos y personas mayores. Estas campañas, que están instauradas desde hace tiempo, tampoco alcanzan los objetivos de coberturas de vacunación en las distintas edades y colectivos fijados por las autoridades sanitarias y los organismos que emiten las recomendaciones; y en el caso de la vacunación infantil, ni siquiera se ha establecido un objetivo de vacunación global ni nacional(9).

Para mejorar las coberturas de vacunación y hacer una llamada a la acción, existen seis aspectos fundamentales que deben tenerse en cuenta y potenciarse(4):

• Información a la población. Campañas de vacunación que lleguen a la población, a través de los medios de comunicación tradicionales y las redes sociales, con mensajes adaptados a la población diana, es decir, los padres. Información adaptada a determinadas minorías, considerando tanto el idioma como la diversidad cultural, con información enfocada a salvar posibles reticencias y barreras que puedan existir en torno a la vacunación, resolviendo dudas, despejando mitos y contrarrestando fuentes de desinformación científica(10).

• Formación a los profesionales sanitarios. Establecer, previamente y durante la campaña, elementos formativos para comunicar los procedimientos de la campaña, los objetivos y la evolución de estos. La formación y el conocimiento de la campaña, junto a la interacción multidisciplinaria, deben ir unidos a la elaboración de mensajes adecuados para los padres(11).

• Concienciación a los profesionales y a la población. Compartir la evidencia científica, conocer la carga de la enfermedad y el beneficio de la vacunación en cuanto a su impacto en la población y en el ámbito asistencial, tanto de Atención Primaria como hospitalaria, debería ser clave para concienciar y conseguir unas mejores coberturas de vacunación en los propios profesionales sanitarios, que son la fuente principal de recomendación para los pacientes y los actores fundamentales para conseguir concienciar a la población(12).

• Accesibilidad a la vacunación. Para alcanzar altas coberturas de vacunación, el acceso de la población debe ser lo más fácil y cómodo posible, adaptando recursos humanos y de espacio para conseguir, en el corto periodo de tiempo que dura la campaña, la mayor recepción de pacientes. Facilitar la obtención de citas, aplicar horarios de atención flexibles y la cercanía a los puntos de vacunación supondrían mejoras para conciliar los horarios laborales y escolares. En este sentido, se ha observado que la aplicación de jornadas sin cita, tanto en los hospitales, durante los fines de semana, como en Atención Primaria en los días laborables, ha conseguido aumentar las coberturas, como ocurrió al implementar estas dos últimas medidas, respectivamente, en Galicia y Andalucía. La vacunación escolar también es una estrategia de vacunación que supone, como ejemplo de accesibilidad, un aumento del número de niños vacunados y, además, se ve favorecida por la disponibilidad de vacunas de administración intranasal, con mayor aceptación, rapidez y facilidad de uso. Igualmente, la implementación de sistemas efectivos de mensajes recordatorios de fechas y citas para los padres, se ha comprobado que mejora las coberturas(13-16).

• Alineamiento de la salud pública y las sociedades científicas. Las autoridades sanitarias y las sociedades científicas deben crear un entorno colaborativo en el que se compartan experiencias e ideas que evolucionen y permitan desarrollar mejores estrategias de vacunación en función de las diferencias sociales, geográficas o demográficas de los territorios, de los distintos grupos de edad o de población a los que vayan dirigidos los mensajes y las indicaciones de vacunación. Esta asociación posibilita que se aúnen el esfuerzo y el trabajo de todos en un objetivo común, que es llegar al máximo en las coberturas de vacunación y lograr el consiguiente resultado de impacto en salud y calidad de vida de la ciudadanía.

• Actualización de los resultados de vacunación y efectividad. El registro de vacunación unificado, de todas las comunidades autónomas y de la sanidad pública y privada, la publicación de esos datos en tiempo real y detallados por provincias, distritos o áreas sanitarias, así como establecer los medios para obtener datos de efectividad e impacto, son cuestiones fundamentales para poder tomar decisiones a corto y medio plazo por parte de las autoridades sanitarias, e implementar y enfocar eficientemente los recursos necesarios en cada temporada.

La aceptación por parte de los padres depende en gran medida de la recomendación por parte de los profesionales sanitarios y de la accesibilidad a la información y a la vacunación, siendo estos tres pilares las claves para lograr superar el reto al que nos enfrentamos en la vacunación frente al virus de la gripe en población infantil. Esta medida de salud pública, ahora financiada, tendrá un mayor impacto en la carga de enfermedad y la calidad de vida, si se logran mayores coberturas de vacunación que en la última temporada, a la que podemos considerar un fracaso o, en sentido positivo, una oportunidad de mejora(9).

Bibliografía

1. Salleras L. Vacunación antigripal universal anual de la población infantil. Vacunas. 2008; 9: 141-3.

2. Marès Bermúdez J. Vacunación antigripal universal en la infancia: ¿ha llegado la hora? Vacunas. 2023; 24: 55-9.

3. Ortiz de Lejarazu Leonardo R, Moraga-Llop F. Carga de gripe en la población pediátrica y los beneficios de la vacunación. Vacunas. 2023; 24: 95-121.

4. Grupo de trabajo de Recomendaciones de Vacunación frente a gripe en población infantil de 6 a 59 meses de la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones. Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Ministerio de Sanidad; 2022. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/programasDeVacunacion/docs/Recomendaciones_vacunacion_gripe_PoblacionInfantil.pdf.

5. Sistema de Información de Vacunaciones del Ministerio de Sanidad (SIVAMIN). 2023. Disponible en: https://pestadistico.inteligenciadegestion.sanidad.gob.es/publicoSNS/I/sivamin/sivamin.

6. Centers for Disease Control and Prevention. Influenza vaccination coverage, children 6 months through 17 years. CDC FluVaxView. 2024. Disponible en: https://www.cdc.gov/fluvaxview/dashboard/children-vaccination-coverage.html.

7. UK Health Security Agency. Seasonal influenza vaccine uptake in children of school age in England: winter season 2023 to 2024. UK Health Security Agency. 2024. Disponible en: https://www.gov.uk/government/statistics/seasonal-influenza-vaccine-uptake-in-children-of-school-age-winter-season-2023-to-2024/seasonal-influenza-vaccine-uptake-in-children-of-school-age-in-england-winter-season-2023-to-2024.

8. Pebody RG, Sinnathamby MA, Warburton F, Andrews N, Boddington NL, Zhao HX, et al. Uptake and impact of vaccinating primary school-age children against influenza: experiences of a live attenuated influenza vaccine programme, England, 2015/16. Euro Surveill. 2018; 23: 1700496.

9. Salamanca de la Cueva I. El porqué de las desigualdades en la cobertura antigripal pediátrica entre comunidades autónomas y estrategias de mejora. En: Campins Martí M, Moraga-Llop FA, Martínez Gómez X, editores. Vacunas 2024. Madrid: Undergraf; 2024. p. 27-40.

10. Pérez Martín JJ, Zornoza Moreno M, Tornel Miñarro FI, Gómez Moreno MC, Valcárcel Gómez MC, Pérez Martínez M. Influenza vaccination in children younger than 5 years in the Region of Murcia (Spain), a comparative analysis among vaccinating and non-vaccinating parents: data from the FLUTETRA Study. Vaccines. 2024; 12: 192.

11. Mahase E. Childhood vaccination: access problems in UK began way before covid-19. BMJ. 2021; 373: n1436.

12. Nowalk MP, Zimmerman RK, Lin CJ, Ko FS, Raymund M, Hoberman A, et al. Parental perspectives on influenza immunization of children aged 6 to 23 months. Am J Prev Med. 2005; 29: 210-4.

13. Johansen ND, Vaduganathan M, Bhatt AS, Lee SG, Modin D, Claggett BL, et al. Electronic nudges to increase influenza vaccination uptake in Denmark: a nationwide, pragmatic, registry-based, randomised implementation trial. Lancet. 2023; 401: 1103-14.

14. Norman DA, Barnes R, Pavlos R, Bhuiyan M, Alene KA, Danchin M, et al. Improving influenza vaccination in children with comorbidities: a systematic review. Pediatrics. 2021; 147: e20201433.

15. Zornoza Moreno M, Pérez-Martín J, Robles Mañueco M. Parents and teachers’ perspectives on a school-located influenza vaccination program: a pilot study in the Region of Murcia, Spain. Hum Vaccin Immunother. 2024; 20: 2328406.

16. Szilagyi PG, Schaffer S, Rand CM, Goldstein NPN, Hightower AD, Younge M, et al. Impact of elementary school-located influenza vaccinations: a stepped wedge trial across a community. Vaccine. 2018; 36: 2861-9.

 

 

 

Medicalización: el concepto y su contexto

V. Martínez Suárez
Editorial


V. Martínez Suárez

Pediatra. Universidad de Oviedo. Grupo de Investigación de la SEPEAP

 

"Hoy podemos considerar que la medicalización existe desde que fue analizada como un hecho social particular y se inició un planteamiento reprobatorio general de su naturaleza, de sus condicionantes y de sus consecuencias"

 

Pediatr Integral 2024; XXVIII (7): 416 – 418

 


Medicalización: el concepto y su contexto

En nuestra opinión no existe una definición que limite conceptualmente y de manera satisfactoria el término medicalización. Por lo pronto, no aparece recogido en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (DRAE) ni en los diccionarios que solemos tener en nuestras bibliotecas. Sí aparece en el Diccionario de Salud Pública de Kishore, que de forma vaga e incompleta delimita el significado de la medicalización como “la forma en que el ámbito de la medicina moderna se ha expandido hacia muchos problemas que antes no estaban considerados como entidades médicas”(1). En cualquier caso se puede proponer una definición más precisa: por medicalización de la vida nosotros entendemos la presencia e influencia en la vida cotidiana de la medicina y de lo médico, dándole, además, una connotación crítica por los efectos negativos o indeseables que origina este fenómeno. La presencia de “lo médico” y su denotación peyorativa son para nosotros las dos ideas claves del concepto(2). Pero interpretamos, además, que estas dos ideas pueden ampliarse y complementarse con dos puntos más concretos y fáciles de ver. En primer lugar, que por la vía de la medicalización se transforman en enfermedades simples dolencias, pequeñas molestias o inquietudes de la más variada índole(3). Y por otro lado, que la medicalización logra hacer de “la salud” y del sistema sanitario un artículo de consumo más. Sería una manifestación más de un modelo social consumista. Esto es: las sociedades desarrolladas puede decirse que se constituyen en consumidoras también de servicios médicos.

Otra cuestión que se nos presenta al acercarnos a este tema: ¿se trata de un fenómeno moderno y actual, de algo antiguo, o de algo que forma parte de la propia historia de la medicina y, por tanto, de la humanidad? Creemos que esta pregunta podría llevarnos muy lejos. Si recordamos esos conceptos clave que proponíamos –presencia e influencia de la medicina en la vida cotidiana y su percepción como algo nocivo– fácilmente se puede aceptar que su existencia es consustancial con la propia medicina. Pero en lo que se refiere al interés de este comentario, hoy podemos considerar que la medicalización existe desde que fue analizada como un hecho social particular y se inició un planteamiento reprobatorio general de su naturaleza, de sus condicionantes y de sus consecuencias.

Existen en este movimiento alternativo dos hitos claros. En primer lugar, la publicación en 1975 del libro del filósofo austríaco Ivan Illich Némesis médica(4) –editado en España ese mismo año por Barral–, donde se le da difusión y permanencia definitiva al término, y que en sus primeras líneas reza:

La medicina institucionalizada ha llegado a convertirse en una grave amenaza para la salud. La dependencia respecto de los profesionales que atienden la salud influye en todas las relaciones sociales. En los países ricos, la colonización médica ha alcanzado proporciones morbosas; en los países pobres está rápidamente ocurriendo lo mismo. Hay que reconocer, sin embargo, el carácter político de este proceso, al que denominaré “medicalización de la vida”.

Y en segundo lugar, y representando desde nuestro punto de vista la asunción de la medicalización como un problema profesional, la aparición en el año 2002 de un número del British Medical Journal (BMJ) dedicado a este tema con el objetivo explícito de “atraer la atención sobre la tendencia en aumento a clasificar como enfermedades los problemas de la gente”(5,6). Dada su capacidad de influencia, este número del BMJ representa un hecho de la mayor relevancia en la historia del pensamiento sanitario por su contribución a crear opinión sobre un fenómeno que estaba afectando de manera importante a la forma de vivir en las sociedades del primer mundo.

En un comentario sobre el origen del vocablo(7), el farmacólogo clínico Jeff Aronson recuerda que fue acuñado en 1960 y recupera una cita del año 70 en la que se recoge la siguiente descripción: [. . .] “las adolescentes sexualmente activas son sometidas a un examen físico por parte del pediatra, un examen pélvico por un ginecólogo, se les realiza un hemograma, un análisis de orina, una encuesta y revisión dental, seguido todo de visitas domiciliarias sucesivas por una enfermera. [. . .] Esto representa una “medicalización” del sexo, probablemente contraproducente”(8). Pero lo habitual es que los diccionarios no incorporen las palabras en uso a sus páginas hasta después de pasado un tiempo. Así, el prestigioso The Oxford English Dictionary no define la medicalización hasta su edición de 1997 (aparece en el tercer volumen de sus Addiction Series). Es más, su primera presencia en un diccionario tiene lugar en 1987, cuando se recoge en el Dictionary of Jargon de Jonathon Green como un término sociológico cuyo significado refiere de forma notablemente inapropiada como “la tendencia creciente de colocar etiquetas médicas a conductas consideradas social o moralmente indeseables”(9).

Otra aportación para mantener la visión global que queremos darle a nuestro escrito. La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió en 1948 la salud como el “completo estado de bienestar físico, psíquico y social”(10), y no solo la ausencia de afecciones y enfermedades. Esta es otra referencia histórica importante. Si la salud es el “completo bienestar” y la enfermedad es la ausencia de salud, el que no sienta este bienestar completo –subjetivo, inalcanzable, utópico–, está, según la OMS, enfermo. Eso es medicalización también.

El libro de Illich fue un gran éxito de ventas, está presente en los anaqueles de las bibliotecas de todos los médicos cultos de cierta edad y sus ideas tuvieron gran eco en los ambientes intelectuales, siendo todavía hoy referencia dentro de los movimientos que promueven alternativas institucionales a la sociedad tecnológica. En él se advierte –casi se profetiza– que “la medicalización de la vida es omnipresente y puede ser devastadora”; y se afirma, por ejemplo, que “la iatrogenia es una fuente de sufrimiento y uno de los tantos signos de omnipotencia de la razón moderna”. Tenemos que advertir que este filósofo no analiza la medicina como tema, sino como “ejemplo de las monstruosidades nacidas del sueño industrial desmesurado”. De hecho, en la mitología griega la némesis era el castigo por los intentos de ser un dios en lugar de un ser humano. Insistimos en la primera frase del libro: “La medicina institucionalizada amenaza la salud”. Lo que pudiera interpretarse como una exageración extremista hace casi cincuenta años, hoy puede aceptarse como algo ampliamente compartido. En un artículo aparecido veinticinco años después del libro inicial, en Le Monde Diplomatique de marzo de 1999(11) –y última publicación que hemos podido referenciar de Illich–, comienza diciendo: “En los países desarrollados la obsesión por una salud perfecta se ha convertido en el factor patógeno predominante”. Esta afirmación supone la aceptación por Illich de los individuos de manera aislada o en sus organizaciones como el principal motor de la medicalización, quitando importancia y responsabilidad al colectivo médico(12). Tal como describen Márquez y Meneu(13), desde los años ochenta “las críticas a la medicalización se han ido confinando en los territorios de la sociología, los movimientos alternativos o aquellos grupos sanitarios poco satisfechos con ciertos rumbos de su historia, como la psiquiatría y el salubrismo”.

En una consistente respuesta a la teoría de Illich, en 1977 el polémico empresario de la biotecnología, investigador y editor David Horrobian replicaba al sacerdote austriaco que otros antes que los médicos habían expropiado la salud a los hombres y sin ofrecer ningún beneficio(14). La suya fue la primera reacción importante a la diatriba del movimiento antimédico illichano. En su alegato al “criticismo de los límites de la medicina” declara que, al no ser médico, Illich “difícilmente puede comprender los problemas que condicionan la prestación de asistencia sanitaria a la población”. Su libro, escribe, contiene “una serie de verdades deslavazadas y medias verdades que han sido arrancadas de su contexto natural y utilizadas para fabricar mentiras”. Parte del retrato que resulta de ello “proviene de la ingenuidad, aunque no es una mentira ingenua”; es [. . .] “una distorsión premeditada que procede de la malicia o planificada para el sensacionalismo que engendra”. Los ejemplos a los que recurre Illich son insuficientes para él, y en el texto explica por qué: “denuncia la sobreutilización de pruebas diagnósticas, lo cual puede ser cierto”, aunque “las expectativas del paciente y el miedo al litigio por parte de los médicos también juegan un papel en ello”; los cateterismos cardiacos, dice, “son utilizados como método de cribado”, afirmando que “uno de cada 50 posibles cardiópatas sometidos a esta técnica fallecen” a consecuencia de su realización, pero “esto no es cierto: la proporción es –era en aquellos años– inferior a 1 por 1.000”. “Los pacientes, dice rotundamente el autor de Némesis médica, rechazan la experiencia del dolor y administrando fármacos la profesión médica responde a esos caprichos, está creando una nación de mariquitas, cuando en realidad el dolor purifica y hasta es santo”, apostilla su idea Ivan Illich, añadiendo que “las personas deben ser obligadas a reasumir responsabilidades por ellos mismos”, pero Horrobin admite que “aunque es verdad que algunos pacientes lloran demasiado y algunos médicos cuidan poco, es claro que él nunca ha tenido que asistir a un paciente agónico afectado de un adenocarcinoma de próstata evolucionado”. Más adelante continúa Illich: “la medicina construye impresionantes imperios sin probar unos objetivos claros, sin evaluar ni sus prácticas ni sus instituciones”, refutando su oponente que “los objetivos son claros, aunque no se compartan por todos, y existe una evaluación deficiente pero cada vez mayor”. En su libro, el padre del movimiento anti-medicalizador también critica las unidades coronarias de vigilancia intensiva porque sus instalaciones “exageran la alta tecnología como símbolo del poder hospitalario” con escaso beneficio para el paciente, pero “sin que pueda esto negarse, desgraciadamente debe ser así”. Se suma a todos los anteriores juicios la noción de que “desde la profesión médica no se ha hecho nada por cambiar el estado de cosas” que se describe, lo que lleva al investigador a defender que “lo que ha ocurrido es todo lo contrario”. Esta disputa se ha producido hace ya cincuenta años, por lo que las pruebas y contrapruebas podrían verse sustituidas por otras. Aunque debe de quedar claro que Horrobin se muestra en todo su discurso coherente; no solo manifiesta desacuerdo y rechaza, también reafirma a Illich cuando lo ve apropiado y sugiere alternativas a sus propuestas cuando lo estima necesario.

Partiendo de las anteriores aclaraciones, desde la perspectiva del trabajo asistencial, hoy podemos afirmar que la medicalización de la vida –también de la enfermedad y de la muerte– es un hecho objetivo y de importancia creciente; que sus consecuencias negativas existen, que sus factores condicionantes claramente han ido variando a lo largo de los años y que las respuestas a la misma han sido numerosas, no siempre teniendo en cuenta la realidad social, la realidad del sistema sanitario ni la tarea diaria de los médicos. También debe recordarse que la prevención cuaternaria es algo nacido dentro de la propia medicina para evitar o atenuar los efectos de cualquier iatrogenia(15). Igualmente, es indiscutible que el movimiento crítico anti-medicalizador se ha erigido demasiadas veces en un fenómeno contra la medicina y contra lo médico(16,17), marcado por una ideologización frecuentemente poco útil y cuyos argumentos no caben aquí. Es evidente que esta anotación podría ampliarse; piénsese que en el buscador de temas médicos más usado aparecen registrados en los últimos cinco años más de dos millones setecientos mil artículos vinculados al término “medicalización”. Y en este contexto que hemos descrito, proyectar estas consideraciones y preocupaciones al actual ámbito pediátrico ayudaría a comprender mejor algunos de los principales retos de la medicina infantil en todo ámbito(18).

Bibliografía

1. Kishore J. A dictionary of Public Health. New Delhi, Century Publications. 2002.

2. Martínez V. Salud pública, medicalización de la vida y educación. En Salud y ciudadanía: teoría y práctica de la innovación. Consejería de Salud del Principado de Asturias, Gijón. 2008.

3. Clarfield AM. The medicalization of everyday life. BMJ. 2012; 344: e3696.

4. Illich I. Némesis médica: la expropiación de la salud. Barral Editores, Barcelona. 1975.

5. Smith R. In search of non disease. BMJ. 2002; 324: 883-5.

6. Aronson J. Medicalization. BMJ. 2002; 324: 904.

7. Aronson J. When I use a Word. . . medicalization. BMJ. 2002; 324: 904.

8. Goldsmith S. “Medicalized” sex. New Eng J Med 1970; 283: 709.

9. Green J. Dictionary of Jargon. Routledge & Kegan Paul, London. 1987.

10. World Health Organization. Preamble to the Constitution of the World Health Organization as adopted by the International Health Conference Off. Rec. World Health Organization; 1946. p. 100.

11. Illich I. L’obsession de la santé parfaite. Le Monde diplomatique; 1999. p. 28 y ss. Disponible en: https://www.monde-diplomatique.fr/1999/03/ILLICH/11802.

12. Smith R. Limits to Medicine. Medical Nemesis: The expropiation of Health (book review). BMJ. 2002; 24: 923.

13. Márquez S, Meneu R. La medicalización de la vida y sus protagonistas. Gest Clin San. 2003; 5: 47-53.

14. Horrobin D. Medical Hubris. A reply to Ivan Illich. Montreal: Eden Press, Montreal. 1977. El autor busca con este título un juego de palabras contrapuestas para caracterizar las invectivas de Ivan Illich. El castigo a la “hubris” es la “némesis”, o viceversa. Aunque no aparece en el DRAE, el Webster´s New World Dictionary (2002) define hubris como “insolencia atrevida o arrogancia que resulta de un orgullo excesivo”.

15. Kaczmarek, E. How to distinguish medicalization from over-medicalization? Med Health Care and Philos. 2019; 22: 119-28. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s11019-018-9850-1.

16. Foucault M. Historia de la medicalización. Educación médica y salud. 1977; 11: 3-25.

17. Zola IK. La medicina como institución de control social. En: de la Cuesta C (comp). Salud y enfermedad. Lecturas básicas en sociología de la medicina. Medellín. Editorial Universidad de Antioquia; 1999: p. 23-46.

18. Martínez V. Programa del niño sano, ¿experiencia de mistagogia y marcaje? Pediatr Integral. 2022; XXVI: 514.e1-e3. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2022-12/el-programa-del-nino-sano-experiencia-de-mistagogia-y-marcaje/.

 

 

PEDIATRÍA PÚBLICA Y PRIVADA: NI BUENOS NI MALOS

L. Ortiz González
Editorial


L. Ortiz González

Pediatra. Profesor de Dermatología. Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la UEx. Badajoz

 

«No conviene seguir dando la espalda a una realidad evidente, la existencia de la pediatría privada en España. Debemos reivindicar su carácter científico y tecnológico y honestidad, con el debido respeto a las personas e instituciones que trabajan en ella, con el único fin de proporcionar a los niños la mejor asistencia, pública y/o privada, y el mayor grado de confort en sus vidas«

 

Pediatr Integral 2024; XXVIII (6): 352 – 353

 


PEDIATRÍA PÚBLICA Y PRIVADA: NI BUENOS NI MALOS

Desde el punto de vista profesional, resulta difícil hacer distinción entre la pediatría pública y la privada, igual que hablar de buenos y malos.

Habitualmente, leemos noticias u oímos comentarios referentes a las diferencias entre ambas, bien por el interés de los padres a la hora de elegir para sus hijos entre una u otra, en caso de algunos colectivos, o bien por la conveniencia o no de complementar a la primera con la segunda.

El acceso a la medicina privada se realiza mediante la contratación de un seguro privado de salud que ofrece una cartera de profesionales, centros asistenciales y servicios, en algunas modalidades de seguro con un reembolso parcial o total de los honorarios, o mediante el abono directo de los mismos al profesional o al centro médico. Esto permite al usuario elegir al profesional que le atiende, escoger uno u otro centro sanitario cuando los precisa, y la contraprestación que recibe es una atención profesional y personalizada, que puede y debe garantizar la atención integral de la salud del paciente.

La medicina privada y, en concreto, la pediátrica, permite la atención global del paciente, desde las estrategias preventivas, el control de salud, las inmunizaciones, la demanda de asistencia espontánea, la atención urgente, el uso de técnicas diagnósticas y, cuando es necesario, la derivación a centros sanitarios para técnicas diagnósticas más complejas, o por necesidades de hospitalización o cirugía, exactamente igual como el que puede y debe ofrecer el sistema público.

Lo que marca la diferencia sustancial, entre la pediatría privada y la pública, es la gestión económica y quien asume el coste de la asistencia. En la asistencia privada, el profesional o el centro sanitario es el que se gestiona, y el usuario, directamente o a través de las aseguradoras, quien asume el coste de la asistencia. En la medicina pública, la gestión corresponde a las distintas entidades de gestión sanitaria y a los centros sanitarios públicos, el coste va a cargo de las administraciones, y los usuarios participan mediante sus aportaciones, durante su vida laboral, aplicadas como retención a sus empresas y a sus nóminas, con proporcionalidad a sus retribuciones.

A menudo, se esgrimen diferencias con un ardid competitivo, en términos de mercado por parte de las aseguradoras, y de modelo de gestión de forma partidista por las diferentes opciones políticas y agentes sociales.

El problema viene cuando nosotros mismos, los pediatras y las instituciones públicas para las que trabajamos, tendemos y tienden a marcar diferencias basadas en consideraciones espurias que únicamente contribuyen a estigmatizar el sistema asistencial privado.

Tuvimos ocasión de comprobarlo durante la pandemia de la COVID-19, donde el interés de los gobiernos central y autonómicos por la vacunación con carácter prioritario para personal sanitario excluía a los pediatras que no trabajaban en el sector público. Fueron los colegios profesionales de médicos los que, a través de sus vocalías de médicos de ejercicio libre, alzaron la voz y reivindicaron un derecho fundamental en términos de equidad, con cuya colaboración se llevó a cabo la correspondiente inmunización de todo el personal sanitario de los centros sanitarios pediátricos privados del país.

Como toda actividad laboral, el pediatra privado trabaja, con las mismas consideraciones éticas y morales que el público, con el objetivo de ofrecer una asistencia sanitaria de calidad, ser competitivo, fidelizar al usuario y realizar su profesión con éxito. Es el que, para ser productivo, no solo tiene que ser un buen profesional, sino demostrarlo cada día para seguir siendo “el elegido” por sus pacientes y poder hacer frente a las obligaciones financieras contraídas para la puesta en marcha de sus instalaciones y la adquisición de la tecnología necesaria para el desarrollo de su actividad asistencial, además de intentar continuar con su “modus vivendi”, como cualquier otro trabajador.

El profesional sanitario y, en concreto, el pediatra, que inicia o mantiene su actividad asistencial, deberá elegir entre un modelo u otro, o ambos, todos ellos igual de honestos y respetables. También, deberá conocer las particularidades de los mismos para poder optar entre ellos de la forma más documentada y veraz posible.

En algunas zonas en las que el sector privado se encuentra más atomizado, tiende a considerarse que lo único válido es lo público, y que aquel informe o documento procedente de la medicina privada tiene menor valor administrativo y cualificación técnica, por aquella tendencia a considerar que la toma de decisiones pueda estar alentada por el beneficio en lugar de por lo correcto, sensato, responsable y adecuado. Esto viene derivado de aquella vieja y equívoca consideración de que la investigación, la innovación tecnológica, la actualización científica y la formación continuada son exclusivos de aquellos que trabajan en el sector público.

Cabe mencionar que la sanidad privada es clave en la investigación. Ha crecido paulatinamente el número de centros que realizan actividad investigadora, llegando a alcanzar el 50 % de los ensayos clínicos que se realizan en nuestro país, con excelentes resultados en cuanto a la ejecución y gestión de la investigación clínica(1).

En el área de la calidad asistencial, el mayor número de las acreditaciones concedidas por las diferentes entidades de certificación de excelencia corresponden a centros sanitarios privados(1).

El sector privado también se sitúa a la vanguardia de la tecnología. Uno de sus valores es su apuesta por la adquisición de tecnología de última generación. Prueba de ello, hay que señalar que el sector privado cuenta con el 49 % de los equipos de litotricia y el 48 % de los de resonancia magnética (RM) de nuestro país, de los que también hacen uso nuestros pacientes pediátricos(1).

La calidad de la asistencia pediátrica, pública o privada, solo depende de los profesionales que la ejecutan, de su implicación, motivación, compromiso, autoexigencia y su participación en actividades de formación continuada. No debemos emitir juicios de valor de forma generalizada.

Las consultas privadas de pediatría o centros sanitarios pediátricos, regentados por uno o varios pediatras, ya no son aquellos consultorios primitivos que contaban con el fonendo, el otoscopio, el depresor lingual y, como mucho, la tira reactiva de orina. Muchos de ellos disponen de una tecnología muy avanzada, mediante la utilización de test de diagnóstico rápido, determinación analítica de reactantes de fase aguda, ecografía clínica, autorrefractometría, timpanometría, audiometría, otoemisiones acústicas o espirometría, entre otras, todo ello en el contexto de la atención “point of care”, con un extraordinario poder de resolución y un alto grado de satisfacción para el paciente y sus familiares(2).

A pesar de todos estos avances, estamos asistiendo a una continua pérdida de derechos de los pediatras privados a favor de las aseguradoras y la oferta de pólizas cada vez más baratas a costa de los paupérrimos honorarios de los profesionales. Los pediatras que ejercen su actividad asistencial privada se quejan de que sus tarifas llevan 25 años congeladas(3).

Las reivindicaciones de los afectados por esta flagrante situación de precariedad laboral tienen escasa trascendencia en la opinión pública. ¿Podría ser porque hablar de medicina privada en pediatría no esté bien visto? ¿O porque tengamos relativo pudor a hablar o interesarnos por ello? ¿O por otras cuestiones que convendría conocer e investigar? Como consecuencia de todo ello, no hay formación específica en medicina privada (consejos, directrices, representación en diferentes foros). Los pediatras privados que inician su actividad están desorientados en un mundo desconocido, donde muy frecuentemente sus compañeros pasan a ser considerados sus propios competidores. Esta falta de recursos y formación en la gestión de la actividad privada de la pediatría conduce a una situación de vulnerabilidad y condición de inferioridad en la negociación de baremos con las aseguradoras, los grandes grupos hospitalarios y los diferentes proveedores de material y tecnología necesarios para su actividad ordinaria.

El empleo privado de médicos especialistas en España se situó en torno al 30 % del total en 2021, con un incremento desde 2018 del 7 %, frente a la caída del empleo público que fue del 1,7 %(4).

Es obvio que la medicina privada representa un elevado peso en el sector productivo español. El gasto sanitario en España históricamente ha representado aproximadamente el 9 % del Producto Interior Bruto (PIB), ascendiendo hasta el 10,7 % en 2020. En ese mismo año, el gasto sanitario público en 2020 representó un 73,3 % del gasto sanitario total, mientras que el 26,7 % correspondió al gasto sanitario privado, que continúa en crecimiento(1).

La sanidad privada también es un importante motor de la economía de nuestro país. Actúa como agente generador de empleo de alto valor, empleando en 2022 a cerca de 300.000 profesionales (23 % médicos, 25 % enfermeras y 52 % otros profesionales sanitarios y no sanitarios), de los cuales el 62 % trabaja en el ámbito extrahospitalario. Cataluña, Madrid y Andalucía concentran el 50 % de los profesionales sanitarios privados de nuestro país(1).

El sector privado ha ido ofreciendo cada año un número creciente de plazas de formación sanitaria especializada desde 2018 hasta 2023, donde se ha alcanzado el número máximo de 277 plazas, de las cuales 10 de ellas corresponden a nuestra especialidad de Pediatría y sus Áreas Específicas(1).

La sanidad privada participa activamente en el cuidado de la salud mental, concentrando el 70 % de los hospitales especializados en salud mental y tratamiento de toxicomanías, y el 49 % de los centros de salud mental sin internamiento. Más de la mitad de las unidades de psicología clínica y psiquiatría hospitalarias se encuentran en centros privados. En 2020, los ambulatorios de atención especializada privada concentraron el 82% de las consultas totales de psiquiatría, cuestión a considerar respecto a la recientemente creada especialidad de Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia, máxime cuando la salud mental de nuestros adolescentes ha empeorado en los últimos años(1,5).

En la actualidad, con datos actualizados a febrero de 2023, un total de 523.636 menores carecen de pediatra o cualquier otro médico asignado en la sanidad pública y esto es una realidad que tenemos que solucionar entre todos, al margen de las bondades y posibilidades de mejora de uno y otro modelo de asistencia pediátrica(6).

Por todo ello, no conviene seguir dando la espalda a una realidad evidente, la existencia de la pediatría privada en España. Debemos reivindicar su carácter científico y tecnológico y honestidad, con el debido respeto a las personas e instituciones que trabajan en ella, con el único fin de proporcionar a los niños la mejor asistencia, pública y/o privada, y el mayor grado de confort en sus vidas.

Bibliografía

1. Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS). Sanidad privada, aportando valor. Análisis de situación 2023. Madrid: IDIS. 2023. Disponible en: https://www.fundacionidis.com/folletos/idis_sanidad_privada_aportando_valor_2023_20230522.pdf.

2. De la Flor i Brú J, Marès Bermúdez J. Técnicas diagnósticas en la consulta de Pediatría de Atención Primaria: hacia un futuro de máxima resolución. Madrid: Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria. 2023.

3. Valdivieso C. Pediatras de la privada en Sevilla: “Hay niños a los que vemos en consultas por las que no cobramos nada”. Sevilla: Diario de Sevilla. Disponible en: https://www.diariodesevilla.es/sevilla/pediatra-sanidad-privada-consultas-gratis_0_1849015509.html.

4. Barber-Pérez P, González-López-Valcárcel B. Informe Oferta-necesidad de especialistas médicos 2021-2035. ECoSalud Universidad de Las Palmas de Gran Canaria; 2022. p. 110-4.

5. Nota de prensa: El aumento de problemas de salud mental de los menores, a estudio en el 19º Congreso de AEPap. Disponible en: https://www.aepap.org/sites/default/files/noticia/archivos-adjuntos/np_salud_mental_y_adolescentes.pdf.

6. Martínez Collado M. Más de medio millón de menores no disponen de pediatra asignado en la sanidad pública. Madrid: Público. 2023. Disponible en: https://www.publico.es/sociedad/medio-millon-menores-no-disponen-pediatra-asignado-sanidad-publica.html.

 

 

MOVIMIENTO ONE HEALTH EN ESPAÑA

Editorial


C. Muñoz Madero

Departamento de medicamentos de uso veterinario. Jefe de Área de preclínica y clínica y centralizados. Coordinadora del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos en sanidad animal – Miembro del CVMP

Pediatr Integral 2024; XXVIII (5): 280 – 281

 

«La estrategia One Health no debe de implicar solo una forma de trabajar, sino también una forma de pensar"

 


MOVIMIENTO ONE HEALTH EN ESPAÑA

Puede que la pregunta inmediata que os hagáis al leer este editorial y ver quién lo escribe sea ¿qué hace una veterinaria escribiendo en una revista de Pediatría? Probablemente, el título ya ofrece alguna pista sobre ello, ni más ni menos que explicar el enfoque One Health o de “una sola salud”, y la importancia que tiene a la hora de afrontar los riesgos sanitarios.

Pero empecemos conociendo este concepto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define One Health como el enfoque necesario para optimizar la salud de las personas, los animales y los ecosistemas mediante la integración de estos campos, en lugar de tratarlos por separado.

Este concepto, que nos puede parecer nuevo, en realidad se conoce desde hace más de un siglo. De hecho, en parte, ya está incluido en el propio lema de veterinaria Hygia Pecoris, Salus Populi (la sanidad del ganado es la salud del pueblo).

Tomemos como punto de inflexión el año 2004, cuando la Wildlife Conservation Society reúne a expertos de salud humana y sanidad animal en un simposio titulado “Construyendo puentes interdisciplinarios para la salud en un mundo globalizado”. Las conclusiones de este simposio se conocen como los “Doce Principios de Manhattan”, que constituyen la base del documento publicado en el año 2008 por cuatro organizaciones internacionales: la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en colaboración con el Banco Mundial (BM) y la Coordinación del Sistema de las Naciones Unidas para la Gripe (UNSIC), bajo el título: “Contributing to One World, One Health; a strategic Framework for Reducing Risks of Infectious Diseases at the Animal-Human-Ecosystems Interface”.

Dicho documento establece los pilares en los que ha de fundamentarse un método holístico para prevenir las enfermedades epidémicas y epizoóticas, de modo que respete la integridad de los ecosistemas, en beneficio de la salud humana y la biodiversidad del mundo entero.

Sin embargo, podemos afirmar que fue la pandemia de la COVID-19, una crisis de salud humana derivada de un virus de posible origen animal, la que puso de manifiesto la relevancia del concepto One Health a la hora de comprender y afrontar los riesgos sanitarios mundiales.

Como informa la OMS, alrededor del 60 % de las enfermedades infecciosas emergentes que se registran en el mundo proceden de los animales, tanto salvajes como domésticos. Y es que, en las últimas tres décadas, se han detectado más de 30 nuevos agentes patógenos humanos, el 75 % de los cuales tiene su origen en animales.

Además, destaca que existe una relación directa entre la transferencia de agentes patógenos de animales silvestres a seres humanos y factores medioambientales, como la pérdida de biodiversidad, el crecimiento exponencial de la población humana, el comercio de animales silvestres, la introducción de especies invasoras, las prácticas agrícolas intensivas o la deforestación, que nos lleva a una progresiva degradación de los hábitats naturales y que representa una amenaza directa para muchas especies, aunque aún necesitemos muchos más datos para conocer cómo estas alteraciones afectan a la transmisión y la susceptibilidad de la enfermedad.

Por tanto, el concepto One Health debe estar presente en la coordinación de los esfuerzos multisectoriales de prevención, preparación y respuesta a las enfermedades zoonóticas (transmisibles de los animales a los humanos o viceversa), incluyendo la importancia que tiene el medioambiente para su trasmisión.

Por poner algunos ejemplos, este concepto resulta esencial para el control de enfermedades zoonóticas prioritarias como la rabia, la influenza aviar o las fiebres hemorrágicas virales como el Ébola. Además, numerosos problemas transversales, como la resistencia a los antimicrobianos, la seguridad alimentaria, el cambio climático y la fragilidad de las infraestructuras sanitarias, deben pensarse desde una perspectiva multisectorial y multidisciplinaria, que garantice este enfoque de «Una sola salud».

Una vez explicado el concepto y sus orígenes, pasemos a la práctica: ¿qué significa trabajar bajo “una sola salud”? Pensemos en la realidad de nuestro día a día para evaluar cuánto estamos aplicando este concepto y si podríamos mejorar la forma de abordar nuestros problemas.

Trabajar con una perspectiva One Health implica conocimiento, integración y colaboración. Pero, previo a esto, es necesario realizar un ejercicio de humildad. Tenemos que reconocer nuestra limitación a la hora de resolver los problemas de forma aislada, y, por tanto, la necesidad de la participación de otros en la consecución de nuestras metas. Esto nos permite integrar nuestro conocimiento en una red de colaboración, que nos llevará a afrontar los problemas de una forma más eficaz.

Por tanto, la estrategia One Health no debe de implicar solo una forma de trabajar, sino también una forma de pensar. Debemos realizar y fomentar un cambio de mentalidad que sitúe estos principios en la base de nuestros respectivos trabajos.

Y creedme que no es fácil. Los estrechos vínculos entre la salud humana, animal y ambiental deberían implicar una estrecha colaboración, comunicación y coordinación entre los sectores implicados que, en muchas ocasiones, no es posible, simplemente por las rígidas condiciones en las que realizamos nuestro trabajo donde, por ejemplo, para abordar un mismo problema, aplicamos diferente metodología, usamos diferente lenguaje y establecemos distintas prioridades.

Para realizar este cambio, es necesario trabajar varios aspectos. En primer lugar, es fundamental una implicación política en todos los niveles, que asegure una sólida coordinación regional, nacional e internacional, por encima de las diferencias que existen en relación a las políticas de salud, regulaciones y recursos.

En segundo lugar, la implicación política siempre debe ir acompañada de financiación. Y esto último, es una parte muy importante del problema a la hora de implementar una estrategia One Health. Frecuentemente, vemos como el apoyo institucional no se acompaña de financiación, lo que frena, sin duda, el desarrollo de estructuras que nos permitan implementar las bases de un nuevo sistema de trabajo, como sistemas de vigilancia integrados, recogida y tratamiento de datos (Big Data), sistemas de coordinación y comunicación ágiles y eficaces, así como investigación.

Y, en tercer lugar, formar y comunicar de forma One Health. Poner en marcha una autentica estrategia que realmente implique a las futuras generaciones con el objetivo de alcanzar un cambio de comportamiento a largo plazo. Son las propias universidades las que tienen que liderar este cambio, formando y preparando a las nuevas generaciones de profesionales para afrontar los problemas de manera holística.

Pero, además, tenemos que preguntarnos cuál debe ser nuestra implicación personal, qué podemos hacer cada uno de nosotros para favorecer el paso de la teoría a la práctica.

Y en este sentido, permitidme que os hable del Plan Nacional Frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) https://resistenciaantibioticos.es/es, como un claro ejemplo de trabajo One Health en nuestra lucha frente a la resistencia a los antimicrobianos (RAM).

Todos somos conscientes de que la RAM es un problema de salud global que está poniendo en riesgo la medicina moderna. No solo dificulta el tratamiento de enfermedades infecciosas comunes, sino que también compromete los procedimientos médicos y veterinarios que dependen de la eficacia de los antibióticos. Para abordar este complejo y multifacético desafío, es necesario implementar estrategias coordinadas a nivel mundial.

En España, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), es el organismo que coordina el PRAN desde sus inicios en 2014. Este plan de acción ha buscado siempre involucrar al mayor número de actores para luchar frente a la RAM mediante una estrategia One Health que incluye tanto la salud de los animales como la de los seres humanos y la del medioambiente.

Gracias a esta estrategia, en la actualidad, el PRAN ha conseguido que España se sitúe como el primer país con mayor reducción de consumo de antibióticos veterinarios y el tercero en salud humana a nivel europeo (con una disminución del consumo de antibióticos del 69,5 % en sanidad animal y del 17 % en salud humana).

Desde el principio, en el PRAN hemos promovido un diálogo abierto entre todas las personas implicadas, lo que nos ha permitido desarrollar a lo largo de estos años un número de acciones tangibles, como, por ejemplo, establecer un buen sistema de vigilancia del consumo y de la resistencia como elementos clave para tener una mejor perspectiva de la situación real que tenemos en cada momento.

Un punto muy importante en el éxito obtenido ha sido, tanto la dedicación por compartir constantemente la información, como la realización de evaluaciones de riesgo que pudiesen resultar en políticas y regulaciones.

Este año celebramos los 10 años de existencia del PRAN con la satisfacción de ver que los resultados nos indican que vamos por el buen camino. Sin embargo, también nos enfrentamos a nuevos retos, como son el fomentar la innovación, imprescindible para mejorar la disponibilidad de antibióticos, usar nuevas tecnologías para mejorar nuestro conocimiento de problema y, sobre todo, continuar fomentando la colaboración entre las diferentes áreas para poder construir puentes que unan esos silos que aún existen.

Os animo a salir de los silos, mirar a nuestro alrededor y uniros a nuestra celebración.

 

 

 

Atención pediátrica en el Sistema Nacional de Salud español, retos del presente para planificar el futuro

Editorial


C. Fernández Solana

Directora. Direcció d’Atenció Primària i a la Comunitat Metropolitana Sud. Institut Català de la Salut. Barcelona

 

«Educar para conseguir que futuras generaciones, formen una sociedad consciente, implicada y activa, que valore y priorice la importancia de potenciar, en todas las políticas, la prevención y el cuidado de la salud en todas sus dimensiones"

 

Pediatr Integral 2024; XXVIII (4): 212 – 213

 


Atención pediátrica en el Sistema Nacional de Salud español, retos del presente para planificar el futuro

Para analizar y priorizar los retos del actual sistema de salud español, es importante valorar el punto de partida. Disponemos de uno de los mejores sistemas de salud del mundo, con una amplia cartera de prestaciones que cubren universalmente a la población, basado en principios de solidaridad y equidad. El principal capital de nuestro sistema de salud es, sin duda, el humano, excelentes profesionales forman parte de nuestras organizaciones, prestando atención de calidad con alto nivel de especialización.

Este punto de partida es altamente motivador y, a su vez, implica una gran responsabilidad: mantener sus bases y principios sólidos, y ser capaces de dibujar estrategias que aumenten su competitividad y sostenibilidad(1), trabajando el futuro desde el presente.

El Sistema Nacional de Salud requiere de estrategias de largo recorrido, que acompañen una transformación positiva, sólida y profunda, basada en los principios de equidad, eficiencia y sostenibilidad.

Los cambios en nuestra sociedad, las necesidades percibidas por nuestra población, la evolución sociodemográfica, epidemiológica y tecnológica, así como la perspectiva de demografía profesional y el mapa de desarrollo competencial constituyen elementos claves en la planificación presente y futura(2,3).

Incorporemos la concepción del sistema de salud como un ser vivo, que ha de estar conectado de manera intrínseca al medio al que pertenece, e incorporar cambios preventivos para transicionar adecuadamente a futuro.

En esta evolución necesaria del actual sistema de salud, el acompañamiento a las familias en el cuidado de salud, especialmente en infancia y adolescencia, es la estrategia prioritaria para garantizar una futura sociedad saludable.

Las estrategias que han de cimentar la planificación del sistema de salud han de incorporar proyectos y acciones que hayan demostrado, mediante resultados, ser prácticas de valor.

Estas acciones pueden englobarse en tres áreas claves, que resultarán imprescindibles y complementarias, y que ponen el foco principal en la Atención Primaria, como eje vertebrador del Sistema Nacional de Salud. Este punto es especialmente importante; ya que, como destaca la Organización Mundial de la Salud, el Sistema de Salud que consigue un enfoque más inclusivo, equitativo, costo eficaz y efectivo para mejorar la salud física y mental de las personas, es aquel que fortalece especialmente la Atención Primaria(4).

Áreas clave:

1. Organización y gestión de la Atención Primaria.

2. Fortalecimiento del liderazgo de la Atención Primaria.

3. Atención centrada en las personas y la comunidad.

Abordaremos cada una de ellas desde la visión de la atención a la infancia, adolescencia y familias.

Organización y gestión de la Atención Primaria

Reto interesante en la actualidad, con diferentes experiencias de innovación organizativa y en gestión pediátrica en nuestro país ya consolidadas, que han demostrado resultados en salud y satisfacción de profesionales y pacientes.

Sin perder de vista el valor añadido y necesario de la visión familiar y la conexión íntima entre la atención en etapa adulta y la etapa infantil, las experiencias en gestión específica de la atención pediátrica son una apuesta segura en satisfacción y resultados en salud.

Se trata de fórmulas organizativas que permiten una mayor autonomía de gestión y participación profesional, mayor corresponsabilización y desarrollo, actuando como catalizador en la atracción de talento(5).

Los equipos de atención pediátrica, permiten una mayor especialización de la atención multidisciplinar en infancia y adolescencia, generar líneas de subespecialización, mayor resolución(6), desarrollo del conocimiento, docencia, innovación e investigación propias.

Conseguir exponenciar estos modelos modernizando de manera equitativa la atención pediátrica en nuestro país, requiere de una apuesta real y firme de todos los servicios de salud(7):

• Dotar a los equipos de autonomía en gestión de recursos humanos y económicos.

• Fomentar modelos de organización participados por profesionales.

• Implementar un modelo de pago de la Atención Primaria vinculado al número de ciudadanos asignado, a la capacidad de resolución y a los resultados en salud.

Fortalecimiento del liderazgo

Fortalecer y potenciar el liderazgo de la Atención a la Infancia, Adolescencia y Familias en Atención Primaria, requiere primero reconocer su importancia y el valor añadido que aporta en la mejora de la salud de las comunidades.

Reconocer, dotando de capacidad de gestión de recursos, para facilitar el viaje personalizado del paciente en el sistema según sus necesidades. Sí, hablamos de cualquier tipo de recurso, rompiendo las barreras entre ámbitos asistenciales y sociales. Por supuesto, este modelo implica un importante ejercicio de generosidad, para conseguir una visión territorial y de eficiencia compartida entre los proveedores de salud y social, donde todos se alinean para ofrecer la mejor prestación personalizada. Todo ello precisa adaptar el sistema de contratación y pago de servicios.

Dotar de capacidad para dar respuesta a retos, como los casos de pacientes de alta complejidad sanitaria (cronicidad compleja, paciente paliativo) y/o alta complejidad social. Conseguir integrar la atención social y sanitaria en el servicio a la infancia y la adolescencia.

Atención centrada en las personas y la comunidad

Para conseguir una atención centrada realmente en las personas, es necesario un ejercicio de reflexión sincera respecto a nuestra orientación histórica en la prestación de servicios en salud a nuestras comunidades.

El paternalismo ha estado y está todavía demasiado presente en nuestra cultura y, especialmente, en la atención sanitaria. Del mismo modo, también impregna las necesidades de atención en salud que nuestros pacientes perciben.

Es imprescindible potenciar el cambio cultural de organizaciones, profesionales y pacientes hacia una relación de corresponsabilidad y cooperación positiva.

La educación para la salud, desde la infancia, promoviendo la autonomía de las personas para su autocuidado y prevención de riesgos, es una estrategia fundamental. Tal como refleja la Estrategia Nacional en Salud Pública del año 2022(8), la promoción de la educación en estilos de vida saludables, ha de estar presente desde la infancia en el entorno educativo (en la línea europea de las Schools of Health). El acompañamiento de la Atención Primaria en el entorno escolar, será clave para poder desarrollar esta estrategia.

Educar para conseguir que futuras generaciones formen una sociedad consciente, implicada y activa, que valore y priorice la importancia de potenciar, en todas las políticas, la prevención y el cuidado de la salud en todas sus dimensiones.

Otro aspecto importante es el que hace referencia al cambio cultural de los propios profesionales y las organizaciones de prestación de servicios en salud. Ser capaces de reformular cómo ofrecemos atención, haciéndola llegar allí donde pasan las cosas, en el espacio de vida natural de nuestros pacientes, nos permitirá entender mejor qué necesidades perciben, definir la cartera de servicios y cómo ofrecerla para conseguir la máxima protección de la salud de nuestras comunidades. Extender la atención al entorno escolar, a los espacios de actividad infantil, juvenil y familiar y, por supuesto, al domicilio.

En la actualidad, existen experiencias que han demostrado excelentes resultados, de instituciones que han implementado modelos que incorporan la experiencia de paciente, familias y tejido asociativo desde la visión estratégica hasta la prestación y evaluación de servicio finalista a paciente(9). Es fundamental incorporar los ingredientes claves de éxito y modelizarlos para ayudar a avanzar en esta línea al resto de organizaciones.

Recuperando el hilo inicial de este editorial y reconociendo la gran responsabilidad y complejidad que implica la transformación necesaria del Sistema de Salud, resumiría a modo de conclusiones, identificar tres factores clave:

• Priorización de estrategias de salud en infancia y adolescencia, teniendo presente la íntima conexión necesaria entre las áreas de salud y social.

• Reconocer un mayor liderazgo de la Atención Primaria en la gestión de recursos territoriales de salud. Impulsar modelos de gestión con autonomía y participación profesional, que incorporen evaluación y pago por resolución, satisfacción y resultados.

• Incorporar, de manera definitiva, pacientes y comunidades en la estrategia, planificación y evaluación de los servicios de salud.

 

Bibliografía

1. Del Castillo M. ¿Cómo evitar el envejecimiento? Más sueños que recuerdos. 2023. The New Barcelona Post. Disponible en: https://www.thenewbarcelonapost.com/manel-del-castillo-como-evitar-el-envejecimiento-mas-suenos-que-recuerdos/.

2. Grupo Impulsor. Document del Pacte Nacional Salut de Catalunya. Barcelona: Gerencia de Transformación del Sistema. 2024. Disponible en: https://salutweb.gencat.cat/ca/departament/pacte-nacional-salut/.

3. Direcció Estratègica d’Atenció Primària i Comunitària. Model d’Atenció Pediàtrica en l’àmbit d’atenció primària i comunitària a Catalunya. Barcelona: Departament de Salut. 2023. Disponible en: https://scientiasalut.gencat.cat/bitstream/handle/11351/10697/model_atencio_pediatrica_ambit_atencio_primaria_comunitaria_2023.pdf.

4. OMS. Atención primaria de salud. 2023. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/primary-health-care.

5. Morales Hidalgo V. La pediatría territorial en Atención Primaria, un diseño triunfador. Pediatr Integral. 2021; XXV: 337-9. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2021-10/la-pediatria-territorial-en-atencion-primaria-un-diseno-triunfador/.

6. De la Flor J. Más allá del fonendo, el otoscopio y el depresor lingual. Pediatr Integral. 2014; XVIII: 5-6. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/numeros-anteriores/publicacion-2014-01/mas-alla-del-fonendo-el-otoscopio-y-el-depresor-lingual/.

7. Comitè d’Experts per la Transformació del Sistema Nacional de Salut. 30 medidas para fortalecer el sistema de salud. 2020. Disponible en: https://scientiasalut.gencat.cat/bitstream/handle/11351/5281/30_mesures_enfortir_sistema_salut_2020.pdf.

8. Ministerio de Sanidad. Estrategia de Salud Pública. 2022. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/pdf/Estrategia_de_Salud_Publica_2022___Pendiente_de_NIPO.pdf.

9. Esteve B. Experiencia de Paciente. El caso de Sant Joan de Déu. Sociedad de la Innovación. 2022. Disponible en: https://www.sociedaddelainnovacion.es/experiencia-del-paciente-el-caso-de-sant-joan-de-deu/.

 

 

 

38 Congreso Nacional de la SEPEAP – Valencia 2024

 

nombre
Editorial


I. Manrique Martínez

Presidente del Comité Organizador del 38 Congreso de la SEPEAP en Valencia

«Es de esos programas que, cuando lo leáis, diréis eso de ‘yo esto no me lo pierdo’«

 


38 Congreso Nacional de la SEPEAP – Valencia 2024

Ya quedan muy pocos meses para que dé comienzo el evento anual más importante de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), como es nuestro 38 Congreso Nacional, que celebraremos en la ciudad de Valencia del 17 al 19 de octubre de 2024.

Tener la oportunidad de publicitar este Congreso a través de esta revista Pediatría Integral es algo que me llena de orgullo y que agradezco enormemente. No es fácil que una revista con un alcance cercano a las 6.000.000 de visitas, conceda su editorial a informar de este Congreso Nacional.

Han pasado 10 años del último Congreso de la SEPEAP en Valencia, en el que tuve el honor de ser el Presidente del Comité Científico y, echando la vista atrás, parece que fue ayer cuando estábamos en plena vorágine de aquellas fantásticas jornadas ¡cuánto disfrutamos!

Cuando la junta directiva de la SEPEAP me comentó que deseaban que fuera el Presidente del Congreso de 2024, lo primero que me vino a la cabeza fue eso de “Dios mío, la que me ha caído encima”, pero luego la verdad, es que ha sido un trabajo fácil y lleno de satisfacciones y todo gracias a los fantásticos compañeros/amigos que forman parte del Comité Científico y Organizador, ¡qué sencillo ha sido montar el Congreso! Desde el primer día hemos sido una piña con muchísimas ganas de sacar adelante el que sin duda será el Súper Congreso del 2024. Y si trabajar con ambos comités ha sido fácil, aún lo ha sido más con todos los ponentes con los que hemos contactado, a cada uno de los que he llamado para invitar a dar una charla su respuesta ha sido: ¡qué ilusión estar con vosotros en Valencia, gracias por contar conmigo!”.

Y, gracias a todo esto, no tengo la más mínima duda que el programa científico que os voy a mostrar os encantará. Es de esos programas que, cuando lo leáis, diréis eso de “yo esto no me lo pierdo”. Como veréis ahora, es un programa pensado para que disfruten y aprendan tanto los más jóvenes como aquellos con más años de trabajo.

Empezaremos con dos Cursos precongreso muy interactivos para que todos los asistentes puedan participar activamente: “Concurso Boom” de dermatología pediátrica con la aplicación Kahoot y 200 cosas que el pediatra debe saber sobre infectología pediátrica.

Siempre oímos en los congresos que hay compañeros que se quedan sin asistir a los talleres. Pues este año eso no ocurrirá, pues hay 12 talleres y 10 de ellos se repetirán dos veces. Tendremos: un Taller de ecografía de partes blandas del cuello, Simulación avanzada pediátrica, ECG: enfoque práctico desde Atención Primaria, Signos de alarma de debut oncológico y manejo inicial en AP y Urgencias (Casos clínicos interactivos), Utilización práctica del dermatoscopio en la consulta, Taller de utillaje diagnóstico, Taller con casos clínicos interactivos de patología traumática urgente en pediatría, Claves en ortopedia para el pediatra general, Todo lo que un pediatra de AP debe conocer sobre el manejo de los problemas más habituales en endocrinología pediátrica, Lo que el pediatra debe saber sobre el sueño infantil, Estrategias de sedoanalgesia y su aplicación en Atención Primaria, Semiología en Neurología Infantil: del síntoma a la enfermedad, etc. Con todos estos fantásticos talleres, el problema para muchos de los que asistan al Congreso será el de “por favor, yo quiero asistir a todos”.

Y si los talleres os han parecido interesantes, fijaros en las otras sesiones, empezando por dos Campeonatos, uno de Casos clínicos interactivos en patología grave en una consulta de AP (con Kahoot) y otro de RCP Básica Pediátrica, ¿a quién no le atrae competir frente sus compañeros y ser el ganador? Sin olvidar la sesión de Casos clínicos interactivos en patología psiquiátrica del adolescente, que promete mantenernos pegados a la silla.

Y qué decir de los Seminarios con temas, como el Papel del pediatra en el control y mejora del sueño en niños con enfermedades crónicas y trastornos del neurodesarrollo; La odontología infantil en niños de 0-3 años: cómo ha cambiado el manejo a lo largo de los últimos 15 años o el de Pediatría medioambiental que tanto interés está despertando en estos años; y, por último, el Abordaje del niño con dolor crónico en la consulta de AP.

Y siguiendo fieles a nuestra idea de dar una muy amplia información, no podíamos dejar de contar con los Encuentros con el experto, con charlas, como la de patología digestiva funcional: Tips para no morir en el intento; Aspectos prácticos del uso de la inteligencia artificial para pediatras; Alimentación complementaria ni lo tradicional ni lo nuevo es siempre lo mejor; Desde el ejercicio físico para la salud hasta el deporte de competición; y, por último, un tema muy en boca de todos en los últimos meses, como es el de Pantallas y Salud ¿Dónde estamos?

Para aquellos enamorados de todo lo referente a las vacunas, contaréis con nada más y nada menos que con tres charlas de Actualización en vacunación infantil, con lo cual será difícil que alguien pueda salir del Congreso sin haber aclarado las dudas que podría traer en su maleta.

Como guinda a este pastel, tendremos tres Mesas redondas que os encantarán: la primera sobre Rasgos y riesgos de la sexualidad en la adolescencia: sexting y pornografía; otra sobre El adolescente desde la pediatría social: a los ‘09’ se les va la pinza; y la tercera mesa redonda solicitada por los más jóvenes y MIR: Los top 10 en urgencias pediátricas.

Para la Conferencia Extraordinaria contaremos con un orador muy conocido por todos vosotros por sus frecuentes apariciones, tanto en TV como en radio, me refiero a Javier Urra, Primer Defensor del menor.

Bueno, creo que ya os he desglosado a grandes rasgos cuál será nuestro 38 Congreso Nacional de la SEPEAP que celebraremos en Valencia los días 17, 18 y 19 de octubre. Además, nuestra ciudad y nuestro envidiable clima y gastronomía os están esperando. Seguro que compartiremos unos días inolvidables.

En mi nombre y en el de los Comités Organizador y Científico, os animamos a venir a Valencia. Seguro que será una excelente elección y que siempre recordareis.

 

INFORME ANUAL DE PEDIATRÍA INTEGRAL 2023

M.I. Hidalgo Vicario
Editorial


M.I. Hidalgo Vicario

Pediatra. Doctora en Medicina. Madrid
Directora Ejecutiva de Pediatría Integral

 

"Se sigue avanzando. Continúa el incremento de visitas a www.pediatriaintegral.es"

 


INFORME ANUAL DE PEDIATRÍA INTEGRAL 2023

Se presentan las actividades realizadas en la revista durante el último año 2023. La nueva plataforma de PI inaugurada en noviembre del 2022, ha permitido una mayor visibilidad y difusión de todos los contenidos, desde los temas de formación continuada con un importante incremento en la realización por los profesionales, de los cuestionarios de acreditación, pasando por los artículos de: “Regreso a las Bases”, “De interés especial” o Rincón del Residente”, y con la incorporación de nuevas secciones como: “Terapia cinematográfica en la infancia y adolescencia” y “Viviendo el futuro de la Pediatría… hoy”, manteniendo la tendencia ascendente en la difusión de la revista y las visitas a la web, observada en los últimos años.

Organización de Pediatría Integral

Pediatría Integral (PI), mantiene su objetivo fundacional, colaborar en la Formación Continuada del pediatra Extrahospitalario y de Atención Primaria, revisando y actualizando las diferentes materias de la Pediatría cada cinco años. Actualmente, estamos en el VII Curso, periodo 2020-2024. Desde 2016, se editan ocho números al año, además del número del Congreso anual (este solo online). Los diferentes números pueden consultarse en la revista digital www.pediatriaintegral.es y a través de la página web de la Sociedad www.sepeap.org. Se envían por correo postal a todos los socios que así lo solicitan.

La Revista cuenta con la Acreditación de Formación Continuada (FC) de los profesionales sanitarios, de carácter único para todo el Sistema Nacional de Salud (SNS). Cada número se acredita con un número de créditos dependiente del criterio de la Comisión de Formación, con una media de 5 créditos/número. Se puede obtener tras rellenar los cuestionarios de acreditación de cada número y respondiendo correctamente hasta el año 2023 al 85 % de las preguntas. A partir de 2024 se baja al 70 % para obtener los créditos, es preciso realizar el cuestionario a través de la web SEPEAP: www.sepeap.org, con la contraseña personal. Este año 2023 se ha producido un aumento importante en la realización de los cuestionarios de acreditación respecto al año previo, se han realizado una media de 425 cuestionarios/número y han aprobado el 75 % de los alumnos.

En enero 2023, tras la reunión de la dirección de la revista con el Sistema de acreditación, se han realizado importantes cambios en la web de PI para mantener la acreditación de la revista y facilitar un mejor acceso y utilización por parte de los alumnos, entre ellos: Guía didáctica, nueva estructuración y maquetación de los cursos, nueva estructuración de los cuestionarios, dos oportunidades para realizar los citados cuestionarios, registro de todas las actividades de los alumnos, consulta gráfica de sus progresos, etc.

Además del Programa de FC, se incluyen en la revista otras secciones:

Regreso a las Bases.  Se revisan, de forma sintética, aspectos básicos de la anatomía, fisiopatología y semiología, necesarios para la práctica clínica.

El Rincón del Residente.  Apuesta de la revista para fomentar la participación y la elaboración de textos científicos por parte de los residentes. Se compone de varias actividades: Casos e Imágenes clínicas; 10 Cosas que deberías saber sobre…; y Con el fonendo en la mochila. En esta última sección, se comentan experiencias de los residentes de Pediatría que han visitado otros centros fuera de España para ampliar sus conocimientos, y así ayudar y animar a los compañeros que se plantean realizar una experiencia similar. Esta sección está coordinada por médicos residentes, los Dres. Criado Camargo, García Boyano, García Espinosa y Soler Simón, y supervisada por el Comité Editorial de PI. Se otorgan anualmente 3 becas/premios con dotación económica, a los dos mejores casos clínicos y a la mejor imagen clínica publicadas durante todo el año, y son entregados durante el Congreso anual de la Sociedad. La SEPEAP ofrece a todos los residentes de Pediatría, la posibilidad de hacerse socio gratuitamente los 4 años de residencia más uno adicional, además de solicitar becas para acudir al Congreso, realizar cursos y participar en otras actividades realizadas por la Sociedad.

The Corner. Se realizan entrevistas en inglés, del profesional médico con los padres y pacientes, que están disponibles de forma escrita y se pueden descargar en audio para mejorar el inglés médico. Realizado por las Dras. Sánchez Martín y Gómez de Pablos Romero.

De interés especial.  Ocasionalmente, se publican artículos originales de contenido relevante para el pediatra de Atención Primaria, enviados por los profesionales sanitarios que son evaluados y, en su caso, aceptados por el Comité Editorial de la Revista. Igualmente, publican en este apartado, documentos de consenso elaborados por las diferentes sociedades científicas.

Otras secciones publicadas en PI. Historia de la Medicina y la Pediatría: con artículos sobre “Enfermedades pediátricas que han pasado a la historia” y, a mediados del 2023, se inicia también el apartado de “Pediatras en la historia” con las primeras publicaciones de los Dres. Francisco Prandi Farrás y Enrique Jaso Roldán. Realizados por los Dres. García Nieto y Zafra Anta. Representación del niño en la pintura española: colaboración humanística sobre el niño en el arte español realizado por el Dr. Fleta Zaragozano. Tras muchos años de participación y más de 80 artículos, el Comité editorial de la revista decidió finalizar esta sección e iniciar una actividad diferente para ofrecer otras perspectivas a los lectores.

. Se agradece al Dr. Fleta sus años de dedicación. Otras secciones son: Crítica de libros, Cartas al editor y Noticias de interés.

Nuevas incorporaciones en 2023. En el número 6 de septiembre, Pediatría Integral inicia una nueva sección titulada: “Terapia cinematográfica en la infancia y adolescencia”, que pone en relación la ciencia (pediátrica) con el arte (cinematográfico) con el fin de hacer del séptimo arte un instrumento más para cimentar la arteterapia en nuestro día a día. El objetivo de la sección es prescribir películas de cine que todo pediatra pudiera ver para mejorar en ciencia y conciencia en nuestra práctica clínica habitual, tanto en temas médicos como sociales. Lo realiza el Dr. Javier González de Dios.

En el número 7 de octubre-noviembre, se inicia un nuevo apartado dentro de la sección El Rincón del Residente: “Viviendo el futuro de la Pediatría… hoy“. Se trata de entrevistas a: servicios, secciones, grupos de trabajo, responsables, etc., que lleven a cabo proyectos novedosos para mejorar la asistencia y humanización de la atención pediátrica, cómo empezaron, cómo se puede acceder a ellos o implantarlos en otros Centros de AP u hospitales. Se realizan también vídeos resúmenes de la entrevista y se cuelgan en la web de PI para dar mayor difusión.

Gestión de los manuscritos. Selección de temas y autores

Pediatría Integral es fundamentalmente una revista de revisiones, cuyo objetivo es favorecer la actualización y el conocimiento científico de los pediatras y todos los profesionales sanitarios interesados en esta disciplina. Se elabora una rigurosa selección de los temas a tratar, proponiendo la colaboración de autores de reconocido prestigio, especialistas, cada uno, en su campo. Posteriormente, se realiza una corrección por pares de los manuscritos recibidos. El comité ejecutivo de PI se mantiene en comunicación constante, además de la reunión periódica anual y en el Congreso nacional de la SEPEAP, para el seguimiento de la revista, resolver incidencias, la selección de nuevos temas y el cambio de autores. Se favorecen los cambios y la participación de nuevos autores, con el objetivo de ofrecer una visión/perspectiva y orientación diferente de los temas.

Durante el año 2023, se ha continuado con la FC ya proyectada previamente para el VII curso 2020-2024, con el cuarto volumen XXVII y sus ocho números dedicados a: Oftalmología, Alergia (2), Pediatría Social, Patología Infecciosa (3), Medicina del sueño y el número online del 37 Congreso Nacional de la SEPEAP en Gijón.

Desde el año 2021, se realiza la traducción al inglés de un tema de cada número de Pediatría Integral con el fin de aumentar su difusión entre el público angloparlante.

Indexación de Pediatría Integral. Revisores

Desde el Comité Editorial de Pediatría Integral, se continúa trabajando con el objetivo de indexar Pediatría Integral en Medline/PubMed, en ese sentido se han realizado diversas modificaciones y mejoras en los temas. En la tabla I, se pueden ver los revisores que han colaborado con Pediatría Integral durante el año 2023. Su colaboración ha sido de gran importancia, ya que con sus sugerencias e indicaciones contribuyen a mejorar el nivel de los artículos. Desde estas líneas aprovecho para expresarles, de nuevo, mi más sincero agradecimiento.

 

Visibilidad y difusión de la revista

Continúa el importante aumento de las visitas experimentado en los últimos años a: www.pediatriaintegral.es. Desde: 741.478 sesiones en 2014, a 5.764.094 (480.341 sesiones/mes, récord en un mes 720.512) en 2020. Los datos han seguido aumentando, aunque actualmente no es posible conocer con exactitud las visitas a la plataforma desde que se impuso la nueva Ley de Cookies (octubre 2020), ya que no todo el mundo acepta las cookies estadísticas. También es importante la posición que ocupamos en Google. Nos mantenemos en el Top 10 con más de 15.000 palabras clave. Esto significa que hay más de 15.000 palabras clave, que al ser buscadas en Google derivan a Pediatría Integral entre los 10 primeros resultados.

Procedencia de las visitas.  Como se puede apreciar en la figura 1, durante este año 2023, el 78 % de los que visitan la web, proceden de Sudamérica.

Figura1

Figura 1. Procedencia de las visitas a Pediatría Integral en el año 2023.

 

Edad/sexo de quienes nos visitan.  Se puede observar en la figura 2.

Respecto al sexo.  Las mujeres representan el 66,7 % y los varones el 33,3 %. Ambos datos se pueden ver en la figura 2.

Figura1

Figura 2. Edad y sexo de los visitantes a Pediatría Integral.

 

En cuanto a la categoría de dispositivo usado, la mayoría, el 66,53 % utilizan ordenador y el 31,84 % utiliza el teléfono móvil. El uso en tablet es el más bajo, siendo del 1,63 %.

La difusión de la revista.  Tras la publicación de cada número de forma online, se difunde a todos los socios por diferentes vías. Se envía por mail a todos los socios de SEPEAP el sumario con los títulos de los temas y un enlace para acceder directamente a Pediatría Integral. También se envía en papel a todos los socios que lo solicitan.

Los canales principales por los que se accede a Pediatría Integral son:  1) la mayor tasa de visitas, el 93,31 % es gracias al posicionamiento orgánico, se realizan búsquedas utilizando las palabras clave de los temas publicados; 2) un 5,24 % de visitas se deben al tráfico directo, es decir, porque ya conocen y se teclea directamente la URL: www.pediatriaintegral.es en el navegador; 3) el 1,17 % proviene de tráfico referido, enlaces externos al buscador de Google (p. ej.: links en otros sitios web como la SEPEAP, el boletín informativo de la SEPEAP, la AEP, etc.); y 4) por último, las redes sociales han supuesto el 0,21 %.

El artículo más leído en el año 2023 ha sido: “Alergia e intolerancia a la proteína de leche de vaca”, publicado en el número 2 de marzo.

Agradecimientos

Deseo dar las gracias a todo el equipo que hace posible Pediatría Integral. Mis compañeros del Comité Editorial: Josep de la Flor i Brú, Teresa de la Calle Cabrera y Jesús Pozo Román, por su excelente trabajo. Igualmente, a los autores, residentes, revisores, a la secretaría técnica, webmaster y resto de colaboradores que contribuyen de una forma u otra. Confío que los autores que colaboran en PI valoren gratamente que sus artículos, una vez publicados en la revista, tengan tan importante difusión a nivel internacional.

Mi agradecimiento a la Junta Directiva de la SEPEAP por su continuo apoyo. Tengo que resaltar el esfuerzo que se realiza para mantener la revista con acceso libre online, así como para su acreditación por el SNS, todo lo cual influye en el gran aumento de la visibilidad de la revista.

Para finalizar, alentar a todos los compañeros y grupos de trabajo de la Sociedad a colaborar en la buena evolución y el porvenir de Pediatría Integral.

 

 

 

Cambios en la Pediatría en los últimos 40 años, aniversario de la SEPEAP

Cristobal Coronel Rodriguez
Editorial


C. Coronel Rodríguez

Pediatra de CS Amante Laffón, Sevilla. Presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)

 

«La mejoría en el diseño de la AP, puede morir de éxito, pues no se ha cambiado su filosofía y adaptado a las nuevas circunstancias. Los gestores no se han atrevido a modificarlo a pesar de los signos de alarma y agotamiento"

 


Cambios en la Pediatría en los últimos 40 años, aniversario de la SEPEAP

 

Este año celebramos el 40 aniversario de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). Permitidme, desde esta oportunidad que me ofrece la Dirección de Pediatría Integral, haceros partícipe de esta efeméride, del recorrido de la misma y de lo ocurrido en la atención pediátrica desde su fundación hasta la actualidad.

Haciendo un poco de arqueología documental, nos retrotraemos al Puerto de Santa Cruz (Tenerife), el día 29 de octubre de 1984, durante su XVIII Reunión Anual de la Asociación Española de Pediatría (AEP) (An Esp Pediatr. 1985; 22, 1: 91-93), cuando tiene lugar la génesis de una Sociedad Científica con el nombre de Sección de Pediatría Extrahospitalaria de la AEP (SPEH), que se interesaba, y se interesa, por los problemas de una importante rama de la Pediatría como es la Atención Primaria; deteriorada en aquellas fechas, por el desprestigio de los Ambulatorios.

Una vez aprobados los Estatutos, redactados por la Comisión Gestora, por la Junta Directiva de la AEP fueron sometidos al veredicto de la Asamblea General de la Asociación Española de Pediatría, y por fin quedó legalizada. Buscando en el archivo remoto de papel observamos que esta primera Comisión Gestora, estaba presidida por el Dr. Prandi, y la formaban los pediatras: Adán Pérez (Zaragoza); Barroso Guerrero (Tenerife); Castellano Barca (Cantabria); Cruz Caballero (Sevilla), Cuadrado Martínez (Valencia); José Del Pozo Machuca (Sevilla), Manuel Del Pozo Machuca (Sevilla), González Trapote (Barcelona); Jara Muñoz (Murcia), Jiménez Santos (Córdoba); Marina López (Madrid), Mondría Pérez (Valencia), Muñoz García (San Sebastián), Revuelta Alonso (Cantabria); Roca Rosado y Suárez Camino (Santiago de Compostela). A los que desde aquí cito destacando su recuerdo (Pediatr Integral. 2015; 3: 161-167).

Entonces los pediatras extrahospitalarios desarrollaban su ejercicio profesional en los Ambulatorios, eran los denominados “Pediatra de Cupo y Zona”, en las capitales de provincia y en las grandes ciudades, ya que no había pediatras en el medio rural. Desde la perspectiva del siglo XXI puede resultar chocante, pero en la mayoría de los pueblos no existía la figura del pediatra y los niños, de todas las edades, eran atendidos por los médicos generales ahora denominados médicos de familia. Parece que ahora vamos involucionando hacia la misma dirección, dada la desaparición de plazas en lo que hoy se denominan centros de difícil cobertura, y que yo renombraría mejor como zona de falta de incentivos adecuados.

La demanda asistencial entonces era muy alta, las consultas se pasaban incluidos los sábados, y era frecuente que hubiera muchos avisos a domicilio. Además, el tope de edad para ser asistidos por los pediatras (hoy incomprensible) era de 7 años. En la década de los 90, la atención pediátrica se amplió de los 7 a los 14 años. Hoy en día, demandamos hasta los 16 y no descartamos todo el periodo de adolescencia, hasta los 18 años en que se consigue la mayoría de edad, pero esto supone enfrentarnos y prepararnos para nuevos retos y desafíos en las consultas y, sobre todo, precisa de un aumento de las plantillas de pediatras que por ahora no contamos. Por supuesto, todo ello lo asumiríamos si los recursos humanos lo permiten y si se consigue evitar el suicidio demográfico al que ciertas comunidades, y regiones, están avocadas por la desincentivación de la natalidad inducida por políticas miopes y cortoplacistas a la población que han llevado, no solo a un fracaso del natalicio, sino a convertir a muchas zonas en un desierto infantil.

En octubre del año 2000, durante el XIV Congreso Nacional de la Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria de la AEP y II Congreso Hispano-Luso de Pediatría Extrahospitalaria, en Asamblea General Extraordinaria, se cambian de nuevo los Estatutos y queda definitivamente constituida la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), independizándose de la AEP a la que sigue vinculada, pero ya como entidad propia. No solo fue un cambio de nombre, sino que se renovó en múltiples aspectos, con un aumento de la actividad científica, se organizan Cursos para Residentes, y se moderniza la web, en la que además se actualizan con gran agilidad sus contenidos.

Nuestra Sociedad ha ido evolucionando, adaptándose a los nuevos tiempos, modernizándose, aumentando sus actividades, tanto en los aspectos de docencia como de investigación. Año tras año, se ha ido inculcando en nosotros el concepto y la filosofía de que la Pediatría Extrahospitalaria era una auténtica subespecialidad; y que la Formación Continuada no solo es un deber y una obligación ineludible de todo profesional médico, sino también un derecho irrenunciable para nuestra propia autoestima. Es fundamental seguir adquiriendo nuevos conocimientos, con actualización de técnicas y perfeccionamiento de habilidades aprendidas previamente; y una adecuación a las necesidades del progreso, para una buena praxis, en consonancia con los nuevos tiempos. Así debemos formarnos en avances en genética, inmunología, nuevas técnicas de diagnóstico por imagen, nuevas vacunas que estaban cambiando el mapa epidemiológico, enfermedades nuevas y emergentes, avances en nutrición infantil, sin olvidar los grandes movimientos migratorios con las consecuencias que ello significa.

En el año 1984 teníamos aún el primer calendario oficial de vacunación infantil de España del año 1975, actualizado tan solo con la inclusión de la vacuna tripe vírica, e incluía muy pocas vacunas y limitadas a etapas precoces de la vida, y ahora tenemos uno de los calendarios vacunales más completos y es para todas las etapas de la vida (Pediatr Integral. 2020; 24: 435-448).

Durante estas décadas, hemos pasado de tener unas patologías de predominio infeccioso a otras de carácter principalmente conductual con TDAH, adicciones a nuevas tecnologías, bulling, sexting… que precisan de más tiempo en la consulta y desde aquí lo reivindicamos.

Con la entrada del milenio, comprobamos que se va tecnificando la asistencia. De una consulta que contaba con un depresor, un peso y un fonendoscopio (a veces poco más), a tener disponible más material instrumental para exploraciones complementarias. Las consultas ya cuentan con: ordenador con acceso a internet, diafanoscopio, podoscopio, otoscopio y oftalmoscopio, y su manejo está más que implementado y experimentado. Un futuro no se entiende sin la ecografía portátil y el dermatoscopio para el diagnóstico más precoz y seguimiento de ciertas patologías.

Además, en estos últimos años hemos tenido que ir adaptándonos a las nuevas herramientas diagnósticas, las consultas hoy en día no se explican sin los test rápidos de uso profesional, como pruebas de laboratorio en el lugar de asistencia al paciente, en inglés “points of care testing” (POCT), para ser usado sin participación del laboratorio de diagnóstico clínico. Actualmente, ya en la mayoría de los centros de primaria contamos con test para escrutinio de orina, test rápido de estreptococos, detección de gripe y COVID, algunos combur-test de detección de varios virus respiratorios, o incluso patógenos intestinales (enterovirus, bacterias y parásitos). En un futuro no muy lejano, dentro del Plan Estratégico de Atención Primaria, probablemente en el verano de 2024, está previsto realizar las modificaciones necesarias en la Cartera de Servicios para la inclusión de PCR en el primer nivel asistencial. Esto mejorará aún más la capacidad resolutiva diagnóstica de la Atención Primaria, ya de por sí muy alta. El problema que tenemos es que cada vez está menos dotada de recursos humanos, con menos profesionales pediátricos. Todos estos avances han generado la inquietud y necesidad de formación para la creación de nuevos grupos de trabajo en la SEPEAP, que lideren la formación en el uso de estas nuevas tecnologías (Ecografía y Tediap).

Esta mejoría en el diseño de la AP, que se ha ido generalizando en los Centros de Salud, creemos que puede morir de éxito, pues no se ha cambiado su filosofía y adaptado a las nuevas circunstancias, de medios de locomoción, accesibilidad, etc. Los gestores no se han atrevido a modificarlo a pesar de los signos de alarma y agotamiento de este modelo, con la generación de listas de espera que no son asumibles con una mentalidad de inmediatez y consumo de servicios sanitarios, muchas veces no justificada más que por la sensación de urgencias al que está adaptada y educada la población. Así llegamos, en muchos casos, a priorizar lo urgente sobre lo importante, las prisas y conveniencia sobre el sentido común. Y, por desgracia, la demanda de papeleo e informes sobre la clínica y tratamiento.

Por otro lado, las nuevas generaciones son mucho más exigentes, se han educado en derechos, más que en deberes, y lo ejecutan. La sanidad que tanto ha costado crear se ha convertido, en muchos casos, en un elemento más de consumo. Los padres que acuden ahora a la consulta no son de “cámara fotográfica de revelados meses después” como hace años, los tutores ahora son “nativos digitales” que ven la foto y rehacen y/o repiten de forma inmediata si no les vale. Solo han conocido el modelo de “cajero automático” cercano, accesible, cómodo, inmediato y de uso 24 horas todos los días del año y adaptan su vida y todo lo que le rodea, la salud también por supuesto, a estas circunstancias.

Todo lo anterior justifica el que haya que cambiar de modelo, no solo asistencial, con el establecimiento de un triaje, que no consulta de acogida no resolutiva en modo alguno (bajo mi modesta opinión), que canalice de alguna forma la demora y priorice de forma clínica y no por orden temporal de inclusión en el mismo. No todas las consultas son iguales. Lo mismo habría que aplicar a las listas de espera hospitalarias, sin menospreciar ninguna por supuesto. Los centros de salud se han generalizado, ya no hay que ir a coger número presencial forzosamente, se ha establecido la cita previa, hay un tiempo asignado, aunque es orientativo, la población no lo entiende así y no asume el precio de la espera en muchos casos, porque un sistema de demanda infinita y recursos limitados tiene como resultado más que previsible la demora. Si además de eso, los recursos son escasos, se duplican y triplican consultas, las grandes demoras son inevitables, en muchos casos indeseables y la más de las veces poco comprendidas por una población exigente.

Para resolver estas demandas y problemas, trabaja la Administración, a todos los niveles, creando borradores, proyectos de ley, acuerdos, grupos de trabajo, etc., creo que para dar la sensación de que se hace algo cuando el diagnóstico de la situación está más que hecho…, pero cuando hay que implementar los resultados de las mismas y administrar el tratamiento, no existe la suficiente unidad para asumir el coste político que suponen estos cambios que seguro llegarán más pronto que tarde. Hay que transmitir a estas nuevas generaciones que este estado de bienestar como se le denomina, costó mucho conseguirlo y cuesta mucho mantenerlo, no todo se nos concede sin esfuerzo.

No todos los cambios que se han producido en estas décadas han sido para peor, no quisiera dar esa visión ni mucho menos. Ha habido grandes incorporaciones y avances en muchos campos que han condicionado y modificado nuestro trabajo asistencial habitual: la velocidad de Internet, el acceso infinito a la telemedicina ha supuesto un gran impulso, pero también ha generado otros problemas, las consultas con Dr. Google o Mozilla o similar nunca sustituyen la calidad humana del acto y consulta médica presencial. Los tratamientos han variado poco con la inclusión de pocas herramientas terapéuticas en el arsenal pediátrico habitual de AP, aunque sí muchas desde el punto de vista preventivo.

Todo lo anterior ha influido lógicamente en que la SEPEAP haya tenido que adaptarse a los nuevos modelos de formación continuada, tanto en sus congresos, como cursos, etc. Se ha pasado de sesiones muy multitudinarias a talleres y sesiones más cortas y prácticas. Se han creado grupos de trabajo muy activos que intentan cubrir aquellas facetas de formación que demanda la población y, por ende, los pediatras: dolor, sueño, ecografía, nuevas técnicas diagnósticas…, sin dejar de lado los clásicos de vacunas, neonatología, dermatología, nutrición, etc. Y algunos otros cambiar para adaptarse a las nuevas demandas como los problemas sociales.

Agradezco sinceramente la oportunidad, que de nuevo me ofrece la Dirección de la Revista Pediatría Integral, de poder dirigirme a ustedes, y la confianza depositada por parte de la Junta Directiva para la representación de la Sociedad a la que espero no defraudar en el desempeño del cargo de Presidente.

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El sueño, pilar básico de la salud del niño y su entorno

Grupo de Sueño de la SEPEAP
Editorial


G. Pin Arboledas, en representación del Grupo de Sueño de la SEPEAP

Grupo de Trabajo de Sueño de SEPEAP: (de izquierda a derecha) Silvia Sarabia, Ramona Mínguez, Amalia LLuch, Cleofé Ferrandez, Gonzalo Pin, Teresa de la Calle, Inés Hidalgo y Lucía Monfort. Faltan en la imagen: Manuel Sampedro y Mireia Pla.

«Es necesario potenciar la educación en sueño: la concienciación, la investigación y las políticas de salud pública, comenzando con la formación de los profesionales sanitarios que están en primera línea de atención a la infancia y adolescencia y su entorno»

 


El sueño, pilar básico de la salud del niño y su entorno

La OMS define la salud como: “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y, no simplemente, como la ausencia de enfermedades o dolencias”.

El sueño es fundamental, especialmente en un organismo en desarrollo, para numerosas funciones biológicas que optimizan la adaptación y el funcionamiento armónico de todo el organismo, desde los genes hasta el comportamiento.

Los factores ambientales y sociales influyen en el sueño y, junto con los factores biológicos, afectan a múltiples dimensiones de este, tales como: su duración, la eficiencia (es decir, el porcentaje de sueño consolidado frente al fragmentado) y la regularidad.

A pesar de los grandes avances en nuestra comprensión del sueño, de su importancia en el estado de salud y de las consecuencias a largo plazo de su déficit o su mala calidad, sigue siendo poco reconocido y valorado en la práctica clínica habitual y por las instituciones educativas (incluidas las instituciones de investigación). Para transformar esta situación, es necesario potenciar la educación, la concienciación, la investigación y las políticas de salud pública específicas, comenzando con la formación y la formación continuada que incluya, en nuestro caso, la mejora en el conocimiento del sueño y los ritmos circadianos de los profesionales sanitarios que están en primera línea de atención a la infancia y adolescencia y su entorno.

El objetivo final es que el sueño se convierta definitivamente en un pilar esencial de la salud, equivalente a la nutrición y la actividad física, como pieza elemental que contribuya a mejorar la salud pública.

En ese sentido, desde la publicación en 2018 del monográfico sobre el sueño de Pediatría Integral, la medicina del sueño pediátrica ha sufrido un importante desarrollo, incluso con la tipificación de un nuevo proceso como es el “trastorno de sueño inquieto”, que reflejamos en el glosario de este número.

Estos avances y la necesidad de transmitirlos a los profesionales directamente implicados, los pediatras, guiaron a la dirección de la revista y al Grupo de Sueño de la SEPEAP, a plantearse la necesidad de poner al día todos estos avances, de manera que ambos monográficos (2018 y 2023) de Pediatría Integral se complementen.

La puesta al día de los diferentes capítulos, ha sido llevada a cabo por los miembros del Grupo de Sueño de la SEPEAP acompañados de expertos en sueño de nuestro país, pertenecientes a otras sociedades científicas. Hemos buscado aunar los avances científicos basados en la evidencia, con la aplicación práctica en el trabajo diario; de manera que, de una forma rápida y sencilla, la lectura de los diversos capítulos permita extraer aplicaciones prácticas en cada uno de los temas abordados.

Como es habitual, en Pediatría Integral, los conocimientos teóricos vienen acompañados de test de autoevaluación y casos prácticos vividos en la consulta diaria por los autores.

El Grupo de Sueño de la SEPEAP quiere agradecer a la dirección de Pediatría Integral su apoyo al sueño, sus facilidades y, especialmente, su paciencia durante la elaboración de este número.

Esperamos que el lector disfrute y saque provecho de este esfuerzo colectivo.

 

 

Aumento de virulencia de gérmenes habituales o falta de perspectiva postpandemia

R. García Sánchez
Editorial


R. García Sánchez

Neonatólogo y Responsable de la Consulta de Infectología Neonatal del Hospital Universitario de Salamanca

 

«Un dato relevante y constatado es cierta anomalía en el comportamiento de algunos agentes infecciosos durante la crisis sanitaria, sin estar discernido con certeza el origen de esta peculiaridad"

 


Aumento de virulencia de gérmenes habituales o falta de perspectiva postpandemia

 

La llegada de la pandemia de SARS-CoV-2 supuso un antes y un después en nuestras vidas y un punto de inflexión en el devenir de la población que aún cuenta con muchos interrogantes por responder. Desde que se declaró la emergencia sanitaria, allá por marzo de 2020 de forma general, nuestros hábitos se vieron truncados y la manera de afrontar las situaciones cotidianas variaron drásticamente. Nos enfrentamos a un reto que, afortunadamente, parece que empieza a quedar como un mal sueño que ojalá no volvamos a sufrir.

La población infantil no fue ajena a la crisis de salud en la que nos sumimos, aunque los datos avalan que, en esa franja etaria, las consecuencias no fueron tan devastadoras. Pese a ello, las cifras reflejan con nitidez que los niños padecieron los efectos de la pandemia en un nivel no desdeñable, no solo en número de casos, asintomáticos o con cuadros leves en la mayoría de las ocasiones, sino también en repercusión clínica, puesto que entre un 5-10 % desarrollaron un COVID persistente, con astenia y fatiga mental como principales indicadores. Así mismo, la mortalidad no se debe desligar de este grupo de población; ya que, si bien es cierto que sensiblemente menor que en los adultos, sí se registraron decesos asociados al síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico.

Sin duda, la medida adoptada que más alteró nuestro día a día convencional fue el confinamiento, postura lógica y necesaria por otra parte. Ese preventivo aislamiento, tan contradictorio en la sociedad que conocíamos hasta la fecha, supuso un quebranto en la rutina cotidiana de consecuencias aún no bien calibradas. La población se vio privada de algo tan transcendente como es la interrelación personal. Y, por supuesto, los niños se encontraron una realidad aún más dispar al ideal de una infancia normal, en la que debe predominar el contacto entre ellos y el aprendizaje conjunto. A esa ausencia de relación con sus semejantes, se añadió el enorme hándicap para el aprendizaje que supuso la barrera de las mascarillas, y es que los lactantes se encontraron con ese elemento en el rostro de sus progenitores y familiares, anomalía que dificultó esa fase crucial de su desarrollo. Así mismo, los adolescentes tuvieron que recurrir al soporte virtual para mantener sus relaciones sociales de un modo muy diferente al deseable cara a cara. A nivel psicológico, el peaje ha sido elevado y el porcentaje de jóvenes con alteraciones en ese plano se ha incrementado.

Sin duda, la pandemia ha trastocado el mundo tal y como lo conocíamos, con un buen número de consecuencias ya analizadas, pero quedan muchas cuestiones por resolver y la que da título a este editorial es una de ellas. Lamento reconocer que no podré darle una respuesta rotunda, puesto que son cuantiosos los matices que la rodean. Lo que es evidente es que no es un interrogante baladí, y que llegar a una conclusión nítida al respecto haría afrontar la problemática desde un prisma bien distinto. Un dato relevante y constatado es cierta anomalía en el comportamiento de algunos agentes infecciosos durante la crisis sanitaria, sin estar discernido con certeza el origen de esta peculiaridad.

La COVID-19 motivó que, desde los Servicios de Salud Pública, se adoptasen una serie de medidas preventivas que conllevaron una reducción de la transmisión de virus respiratorios endémicos. En esa línea, se produjo un notabilísimo descenso de la casuística en la temporada habitual de Virus Respiratorio Sincitial (VRS). La sorpresa surgió cuando en pleno verano austral se empezaron a reportar casos de infección por el VRS en cifras muy llamativas. Del mismo modo, se detectó una afectación más numerosa de lo habitual en pacientes de 2 a 4 años. Pese a lo novedoso de esta situación, tranquilizadores fueron los datos que señalaban que no se apreció una gravedad mayor de los afectados, detectándose una reducción de hospitalización y de ingresos en las Unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos. Esa variación en la estacionalidad del VRS, ese cambio de ciclo epidémico, se evidenció en más países y España no fue una excepción, de forma que en el verano de 2021 se apreció un significativo incremento de casos, sin evidenciarse una gravedad mayor de la registrada en las temporadas clásicas. Este cambio en el patrón epidemiológico del VRS, podría explicarse por un aumento de la susceptibilidad de la población infantil al relajarse las medidas de prevención e incrementarse el contacto entre iguales, con una mayor circulación de dicho agente infeccioso. En ese aspecto, con el fin de la pandemia se ha apreciado un retorno a la estacionalidad típica, pero sin que el último otoño-invierno haya sido especialmente crítico.

La otra gran variación en el comportamiento de los agentes infecciosos durante estos últimos meses ha sido lo acontecido con Streptococcus pyogenes, con un aumento de infecciones invasivas. La afección por este microorganismo suele acarrear patología leve faringo-amigdalar, impétigo o la clásica escarlatina, siendo excepcional el devenir a un cuadro generalizado, potencialmente muy grave. Sin embargo, a finales de 2022, varios países europeos notificaban a la Organización Mundial de la Salud un llamativo aumento de casos, así como de muertes relacionadas con los procesos más graves, siendo los menores de 10 años la franja etaria más afectada. Como principal hipótesis de este hecho, se expone un inicio más temprano de la temporada de estas infecciones, coincidiendo con un incremento de la circulación de virus respiratorios, produciéndose coinfecciones que aumentan el riesgo de desencadenar cuadros más lesivos. Como dato positivo, los resultados relativos a la sensibilidad a los antimicrobianos no han indicado un aumento de la resistencia a los mismos ni se han revelado nuevos tipos de secuencias genéticas emergentes del patógeno.

Los ejemplos planteados apuntan a cierta vulnerabilidad de la población, la infantil en el asunto que nos ocupa, motivada por la desaparición de las mascarillas y el incremento de la interrelación social, que suponen una sustancial ventaja para los microorganismos a la hora de agredirnos. A ello se suma, como en el caso del VRS, la facultad de los agentes infecciosos de encontrar su nicho ecológico más oportuno, incluso variando la estación en la que son generalmente más prevalentes. Y a esta situación de mayor susceptibilidad en la que se encuentran los más pequeños puede sumarse, esperemos que no sea así, un incremento de determinadas patologías por el descenso de las coberturas vacunales constatado durante la pandemia, como indican varios estudios, también en nuestro país. El confinamiento, con lo que conllevó a todos los niveles, dificultó notablemente el acceso los Servicios Sanitarios y, pese a los esfuerzos desde Salud Pública para garantizar que el calendario vacunal infantil y del adolescente no sufriese interrupciones, las tasas de vacunación se vieron afectadas, confiemos que no en un grado que pueda favorecer el aumento de patologías casi desterradas en la actualidad. En este punto, considero necesario hacer una llamada de atención sobre los antivacunas, preocupante colectivo al que la pandemia les ha hecho repuntar. Únicamente mediante un trabajo en equipo, aunando esfuerzos para derribar sus incongruentes teorías, se logrará aplacar sus voces y transmitir a la población mensajes con base científica.

De cara al futuro, las perspectivas no son halagüeñas, con varias amenazas potenciales que pueden desembocar en próximas crisis sanitarias. En este aspecto, los expertos están centrando el foco en la gripe aviar H2N1 como peligro más plausible, sin olvidar la constante preocupación que suponen las bacterias multirresistentes, problemática creciente en las últimas décadas. Llegados a ese extremo, solo nos toca desear que lo aprendido durante la pandemia de SARS-CoV2 nos otorgue las herramientas suficientes para afrontar los retos que se puedan presentar y, de ese modo, contrarrestar los efectos trágicos que puedan derivarse. La población infantil, siempre más vulnerable y sobre la que, como pediatras, se tienen que dirigir nuestros esfuerzos, será la gran beneficiada si se mantienen medidas preventivas eficaces y, en caso de padecer futuros procesos infecciosos, si se consigue disminuir la morbimortalidad de los mismos. Por desgracia, lo presumible es que un buen número de interrogantes, como el que da origen a este editorial, se seguirán presentando así que, abocados a este extremo, confiemos en que la ciencia nos arroje la luz suficiente para esclarecerlos.

 

 

 

Desabastecimiento de fármacos

Editorial


E. Cobo*, R. Castillo Vázquez**

*Jefe de Área de Control de Medicamentos de la AEMPS. Madrid. **Unidad de Coordinación del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos. Madrid

«Una buena comunicación de los problemas de suministro, adaptada a las necesidades de quien la recibe, es básica para el manejo del mismo. Para los profesionales sanitarios, conocer el alcance y dimensión del problema, resulta muy útil a la hora de poder prescribir o no el medicamento«

 


Desabastecimiento de fármacos

Garantizando la disponibilidad de medicamentos

En los últimos años, los problemas de suministro están llegando a interferir en la práctica habitual de prescripción y dispensación de algunos medicamentos. De manera general, se entiende por problema de suministro, una situación en la que las unidades disponibles de un medicamento en el canal farmacéutico son inferiores a las necesidades de consumo nacional. El pasado año, un siete por ciento de las presentaciones de medicamentos autorizadas en España, sufrieron tensiones en su cadena de suministro1. En la mayoría de las ocasiones, estas tensiones no llegan a repercutir en los pacientes; pues, o bien el problema tiene una corta duración y su disponibilidad no se ve comprometida –lo que denominamos problemas de impacto nulo–, o bien existe en el mercado otro medicamento comercializado con el mismo principio activo y la misma vía de administración, por lo que es posible la sustitución directa por el farmacéutico, y los pacientes pueden seguir su tratamiento –impacto bajo–. Así, el porcentaje de presentaciones de medicamentos con problemas de suministro de impacto mayor, las que mayor trastorno causan a los pacientes por no encontrar su medicamento en las farmacias y tener que obtener otra prescripción alternativa acudiendo a su médico prescriptor, es inferior al 0,5 % del total de presentaciones autorizadas en España.

No obstante, estos porcentajes no pueden minusvalorarse; puesto que, además de tener un relevante impacto sobre la salud de los ciudadanos y la eficiencia del sistema, suponen una sobrecarga para el conjunto de profesionales de la Sanidad.

Cobra, además, una especial relevancia en el caso concreto de los antibióticos. La incertidumbre clínica se incrementa en un contexto, en el que la aparición y la propagación de las infecciones causadas por bacterias resistentes al tratamiento con antibióticos, es una de las amenazas más graves a las que se enfrenta la salud pública.

Por lo tanto, garantizar la disponibilidad de los medicamentos es una de las prioridades de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

Las causas2 de estas tensiones son multifactoriales: aumento de demanda, falta de capacidad de las plantas de fabricación para hacer frente a este aumento de demanda, problemas puntuales de defectos de calidad que merman o anulan su disponibilidad, dependencias en la producción de otros mercados… Además, este año, el Grupo Directivo Ejecutivo sobre Desabastecimiento y Seguridad de Medicamentos (MSSG, por sus siglas en inglés), formado por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), la Comisión Europea y los Directores de las Agencias de Medicamentos (HMA), al que pertenece la AEMPS, ha señalado como causas coyunturales del ascenso generalizado de estas tensiones, a la incidencia de infecciones respiratorias y a factores como la guerra en Ucrania, la crisis de materias primas, la crisis energética y las altas tasas de inflación.

En este sentido, el trabajo de la AEMPS se centra en: identificar precozmente estos problemas, adoptar medidas reguladoras para prevenirlos, mejorar las actuaciones para conseguir alternativas terapéuticas, reforzar la comunicación sobre estos problemas y sus soluciones, y fomentar la participación de los actores que intervienen en la cadena de suministro y los agentes afectados. Todo bajo el objetivo de que ningún paciente vea interrumpido su tratamiento.

En materia de prevención y detección temprana de problemas de suministro, la AEMPS monitoriza, junto a los laboratorios de datos sobre stock, ventas y previsiones de próximas recepciones de medicamentos críticos, para conocer la situación global del mercado y prevenir o minimizar el impacto de sus problemas, como fue el caso de las amoxicilinas pediátricas en suspensión oral. En estos casos, existen diferentes herramientas dentro del ámbito de sus competencias: la AEMPS autoriza excepcionalmente la comercialización, por ejemplo, de medicamentos con etiquetado y cartonaje en otros idiomas, pero con una composición idéntica a la española y, cuando no es posible cubrir las necesidades con un medicamento igual al nacional, puede autorizar la importación de medicamentos extranjeros, no autorizados en España, pero sí en otros países. En la actualidad, la AEMPS está trabajando con las comunidades autónomas para facilitar el acceso de estos medicamentos extranjeros al paciente, que muchas veces se tiene que desplazar a centros alejados de su domicilio para su obtención. En este sentido, la Agencia tiene también la potestad de parar exportaciones de medicamentos para garantizar su suministro nacional.

Uno de los grandes aprendizajes que dejó la crisis de la COVID-19 es que debemos fortalecer la producción propia para reducir la dependencia de terceros países y aumentar nuestra autonomía. Por lo tanto, la AEMPS tiene entre sus estrategias la de identificar medicamentos estratégicos sin los que nuestro sistema sanitario de salud no podría funcionar. De esta manera, España se ha convertido en el primer país de Europa en establecer un listado de medicamentos estratégicos, con unos criterios de inclusión, según su importancia clínica y vulnerabilidad, en su fabricación o cadena de distribución. Estos medicamentos requieren de medidas para garantizar su supervivencia en el mercado; por lo que, se han puesto en marcha los mecanismos regulatorios necesarios que aseguren su permanencia en el mercado. En la actualidad, se trabaja también en el ámbito europeo para identificar una lista común de medicamentos críticos.

Los problemas de suministro son un problema global y de preocupación compartida por el resto de autoridades europeas. En este contexto, en el marco de la Estrategia Farmacéutica para Europa, se publicó, en enero, el Reglamento (UE) 2022/123, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de enero de 2022, relativo al papel reforzado de la EMA en la preparación y gestión de crisis con respecto a los medicamentos y los productos sanitarios, que ha situado los problemas de suministro al máximo nivel estratégico en la red europea. Con el fin de dar voz a todas las partes implicadas, el año pasado se publicó la guía de buenas prácticas para pacientes y organizaciones de profesionales sanitarios en la prevención de problemas de suministro de medicamentos de uso humano.

Una buena comunicación de los problemas de suministro es básica para el manejo del mismo. Para los profesionales sanitarios, conocer el alcance y dimensión del problema, ayuda a la hora de poder prescribir o no el medicamento. Y, si bien, la información sobre las presentaciones con problemas de suministro es de acceso público en la web del Centro de Información Online de Medicamentos de la AEMPS (CIMA), la mayoría de los servicios de salud de las comunidades autónomas han integrado también esta información en sus sistemas de prescripción, para evitar prescripciones de medicamentos desabastecidos y los consecuentes paseos del paciente a la farmacia y de nuevo a la consulta.

Además, también se publican notas informativas sobre los problemas de suministro más destacados. Este fue el caso, por ejemplo, acaecido el otoño pasado con varios antibióticos en suspensión oral donde, teniendo en cuenta la falta de estos medicamentos en esta forma de administración, se habilitó la sustitución directa en la oficina de farmacia por el mismo medicamento, pero en comprimidos dispersables.

En este contexto, cobran relevancia los equipos multidisciplinares involucrados en los Programas de Optimización de Uso de los Antibióticos (PROA), ya que tienen como objetivo: optimizar la prescripción de antibióticos, garantizar unos resultados clínicos óptimos, minimizar los efectos adversos derivados de su uso y controlar la aparición de resistencias.

Los equipos PROA están implementados tanto en hospitales como en Atención Primaria y, además, se está trabajando para la coordinación entre niveles asistenciales y la continuidad asistencial. Esto conllevará una mejora de la comunicación y la colaboración multidisciplinar entre equipos PROA de distintos niveles asistenciales.

Por ello, es fundamental que, ante situaciones puntuales de desabastecimiento, la selección de alternativas terapéuticas esté guiada por estos equipos y, de este modo, se tendrá en cuenta la mejor alternativa desde el punto clínico y también desde el punto de vista epidemiológico y microbiológico. Además, los equipos PROA aportan un valor adicional, al trasladar las recomendaciones a todos los profesionales sanitarios e involucrar a todos los profesionales sanitarios de diferentes especialidades y servicios en la lucha frente a la resistencia.

Los equipos PROA son uno de los pilares fundamentales del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) que coordina la AEMPS, un plan estratégico y de acción cuyo objetivo es reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencia a los antibióticos y, consecuentemente, reducir el impacto de este problema sobre la salud de las personas, los animales y el medioambiente, preservando de manera sostenible la eficacia de los antibióticos existentes.

El PRAN está estructurado en seis líneas estratégicas, donde la salud humana, la sanidad animal y el medioambiente están interconectados en el marco del concepto One Health. Estas líneas de acción son las siguientes: 1) la vigilancia del uso de antibióticos; 2) el control de la difusión de la resistencia a los antibióticos para diseñar y difundir herramientas que faciliten la promoción de buenas prácticas; 3) la prevención para reducir la necesidad del uso de antibióticos; 4) la investigación para ampliar los conocimientos necesarios y obtener respuestas que permitan abordar el problema; 5) la formación de profesionales sanitarios para mejorar su conocimiento del uso prudente de antibióticos y prevención de infecciones; y 6) la comunicación, dirigida a un público general para sensibilizar a todos sobre este problema.

Desde el PRAN, también se fomenta el uso prudente de los antibióticos mediante la Guía Terapéutica Antimicrobiana del SNS, la cual indica el manejo empírico para los procesos infecciosos más prevalentes en la comunidad, en función de los patrones de resistencias. Además, ofrece alternativas antibióticas que pueden seguirse en caso de desabastecimiento del tratamiento de elección.

Asimismo, la comunicación cobra especial relevancia para alcanzar un uso prudente de medicamentos por parte de toda la ciudadanía, siguiendo las recomendaciones europeas3 para paliar posibles problemas de suministro de antibióticos, como: la amoxicilina, la amoxicilina/ácido clavulánico o la azitromicina, destinados al tratamiento de infecciones respiratorias.

En este sentido, el PRAN realiza campañas de sensibilización para el público general y campañas específicas dirigidas a profesionales sanitarios, quienes tienen un papel clave para mejorar la educación de la ciudadanía. Gracias a su capacidad de relación con los pacientes y sus familias, están en la posición ideal para atender y ofrecer información personalizada y de calidad al ciudadano y, de este modo, despejar dudas que puedan conducir a un uso inapropiado de los medicamentos.

Gracias a todas las iniciativas que están puestas en marcha y, teniendo en cuenta los datos recopilados en la UE, esperamos que, de cara al otoño, el suministro de formulaciones orales de antibióticos, de primera y segunda elección, para infecciones respiratorias, iguale a la demanda, mejorando la situación actual.

 

1De las 32.893 presentaciones de medicamentos que había en España en 2022, correspondientes a 15.431 medicamentos autorizados, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) registró un total de 2.318 problemas de suministro. Una cifra que supone el 7% del total de presentaciones.

2La AEMPS analiza estas causas detalladamente en sus informes semestrales sobre problemas de suministro.

3La Unión Europea intensifica las medidas para evitar, el próximo invierno, posibles problemas de suministro de antibióticos.

 

Importancia de los programas de optimización de antibióticos (PROA) en la Atención Primaria

Editorial


S. Bonet Monné

Servicio de Atención Primaria Baix Llobregat Centre. Dirección de Atención Primaria Costa de Ponent. Cornellà de Llobregat. Barcelona


Importancia de los programas de optimización de antibióticos (PROA) en la Atención Primaria

Los antibióticos (AB) son medicamentos que han mostrado una elevada reducción de la morbimortalidad en el tratamiento de infecciones bacterianas en humanos, siendo su eficacia superior a la descrita para la mayoría de otros grupos terapéuticos utilizados en otras patologías(1,2).

Los AB actúan reduciendo el crecimiento, impidiendo la multiplicación o causando la muerte de las bacterias, y se utilizan en la prevención y el tratamiento de las infecciones bacterianas. El acceso a estos medicamentos se considera uno de los pilares básicos de la cobertura sanitaria universal(3), sin embargo, el uso inadecuado de los mismos, preocupa a nivel mundial, por ser uno de los principales factores de riesgo asociado al desarrollo de resistencias por parte de las bacterias, pudiendo contribuir al: incremento de gérmenes multirresistentes, incremento de la mortalidad asociada y aparición de epidemias. La resistencia a los antimicrobianos (RAM) se considera, por tanto, un problema de salud individual y de salud pública(4,5).

La RAM es un fenómeno de etiología múltiple. Los microorganismos, con el tiempo, pierden la sensibilidad a los antimicrobianos a través de la selección y transmisión de diversos mecanismos: los microrganismos presentan capacidad de adaptación, lo que se llamaría resistencia natural o intrínseca, por otro lado, estaría la resistencia adquirida debida a la modificación de la carga genética de los microorganismos, que aparece, sobre todo, por mutación cromosómica o por mecanismos de transferencia genética de bacteria a bacteria a través de plásmidos, transposones o integrones. El consumo de antibióticos influye no solo en las resistencias de bacterias patógenas, sino también de las saprofitas y oportunistas, produciéndose una presión selectiva sobre las bacterias sensibles y perpetuándose las cepas resistentes. Esta capacidad de generar resistencias de los microrganismos, por el uso excesivo e inadecuado de los mismos, es lo que se ha llamado “efecto ecológico de los AB”(6-8).

La sobreexposición a AB, no es solo en el uso humano, sino que es especialmente elevada en la industria ganadera, las piscifactorías y la agricultura. En este sentido, cada vez más, se utiliza el concepto de visión global de “One Health”, que reconoce que la salud humana, la sanidad animal y el medioambiente están entrelazados(4,5,9).

En Europa, se calcula que en el 2008, fallecieron aproximadamente 25.000 personas por infecciones producidas por microorganismos resistentes y, si no cambia el escenario, se estima que en el 2050 el número de muertes atribuibles a infecciones multirresistentes podría alcanzar los 10 millones al año (390.000/año en Europa y 40.000/año en España), y sería la primera causa de muerte, superior a las producidas por otras enfermedades como el cáncer(10). A esta situación, especialmente preocupante, hay que añadir las escasas perspectivas de desarrollo en los últimos años de nuevos antibacterianos(11,12).

España es uno de los países de la Comunidad Europea con un mayor consumo de AB por habitante (entre los 6 primeros en el 2021)(4), hecho que ha condicionado peores datos de sensibilidad de ciertas bacterias a determinados AB en relación a otros países, como por ejemplo de: Escherichia Coli a quinolonas(5,10). En los últimos años, se ha observado cierta tendencia a la reducción en el uso de AB(4), efecto más pronunciado durante la pandemia, registrándose una reducción, por ejemplo, en la comunidad de Asturias del 23,64 % del 2019 al 2020 (recetas oficiales)(13). Esta reducción durante la pandemia se produjo, en parte, por el impacto de las medidas aplicadas durante la pandemia (confinamiento, uso de mascarillas, menor socialización), que propició una reducción de la incidencia de determinados procesos infecciosos, sobre todo respiratorios(14) . Con la vuelta a la “normalidad” preocupa especialmente, que vuelva a incrementarse el uso inadecuado de los AB.

En este contexto de sobreutilización de AB y la aparición de gérmenes multirresistentes, hace años se empiezan a desarrollar a nivel mundial los llamados “antimicrobial stewardship programs”(15,16) que, por no disponer de una traducción equivalente del inglés, se han traducido como: Programas de Optimización del uso de antimicrobianos (PROA).

Estos programas tienen como objetivos comunes: 1) mejorar los resultados clínicos de los pacientes con infecciones en el ámbito hospitalario y en la comunidad; 2) minimizar los efectos adversos asociados a la utilización de antimicrobianos (incluyendo aquí la aparición y diseminación de resistencias), preservando el ecosistema; y 3) garantizar la utilización de tratamientos coste-efectivos. Los PROA son, por tanto, programas de mejora de la calidad.

Existen un gran número de publicaciones científicas, programas y documentos relacionados con políticas de uso de AB (mostramos en la tabla I, un resumen de las políticas europeas más recientes).

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En España, se empezaron a desarrollar e implementar los PROA en los hospitales, de manera más generalizada, a partir del 2012(6) y, posteriormente, se han ido extendiendo en el ámbito de la comunidad. Hay que tener en cuenta, que es justamente en la comunidad, donde se diagnostican y resuelven la mayor parte de los procesos infecciosos y donde hay la mayor utilización de AB (80 % aproximadamente del total) y es, por tanto, en la comunidad, donde los PROA pueden tener un mayor impacto y donde existe una gran oportunidad de mejora(4). En el 2014, se publica la primera edición de Plan estratégico y de acción para reducir el riesgo de selección y diseminación de la resistencia a los antibióticos (PRAN)(9).

Es importante que los programas PROA se articulen conjuntamente con los programas territoriales de prevención y control de infecciones y que tengan apoyo institucional, y que exista una estrecha colaboración con otras áreas, como pueden ser las relacionadas con veterinaria y agricultura, con el objetivo de lograr una salud óptima para las personas, los animales y el medioambiente.

Estos programas orientados a la utilización responsable de los AB, implican el uso de los mismos solo en casos necesarios, la selección óptima (utilizar siempre que sea pertinente el AB sensible de menor espectro bacteriano, para preservar los de mayor espectro para situaciones más graves o complicadas), la dosis, la vía de administración y la duración más adecuada.

En cada comunidad, antes de que aparecieran los PROA como tales, desde hace años se han ido desarrollados proyectos relacionados con el uso adecuado de AB; así, por ejemplo, en Cataluña, en la Atención Primaria del sistema de salud público, hace más de 25 años que existen políticas relacionadas con la hiperprescripción y la selección de AB. Desde 1998, se monitorizan estos datos de manera sistemática en todos los equipos de Atención Primaria (EAP), en los médicos de medicina de familia y en otros especialistas como: pediatras, ginecólogos, médicos de servicios de urgencias en Atención Primaria y odontólogos. En el 2003, estos indicadores en médicos de familia y pediatras del Institut Català de la Salut (ICS) se asocian a incentivos económicos y a partir del 2006, se amplían estos incentivos a los EAP. Actualmente, se mantienen estos indicadores a nivel de los EAP, y los incentivos individuales se pactan (o no) en función de cada territorio.

En el 2006 se crea el sistema de vigilancia unificado de las infecciones nosocomiales en los hospitales de Cataluña (VINCat), como programa adscrito al Servei Català de la Salut. Este programa se creó ante la necesidad de disponer de datos sistematizados de infecciones, con el fin de establecer protocolos comunes para intentar reducir las tasas de infecciones nosocomiales.

A partir del 2019, el programa del VINCat se amplia y se crea: el programa de VINCat PROA comunitario (2019), el programa VINCat-PROA-de Pediatría (2019) y el programa VINCat -PROA-Socio sanitario (2020).

En relación a los PROA comunitarios, se constituye un programa para cada Área de Gestión Asistencial (AGA), que corresponderían a los equipos de Atención Primaria que comparten un mismo hospital de referencia (43 AGAs en Cataluña).

Cada PROA Comunitario en Cataluña, está constituido por un equipo de profesionales multidisciplinar (Tabla II).

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Desde el VINCat, se proporcionan a cada PROA de los diferentes territorios (AGAs), los datos de consumo local de AB y de adecuación de los mismos, asociados a las patologías más prevalentes (Fig. 1).

Figura1

Figura 1. Evolución del consumo de antibióticos en DHD en la comunidad de Cataluña. Fuente: aplicación de Farmacia del Institut Català de la Salud v1.0.

*Dosis Diaria Definida (DDD), por cada mil habitantes y día (DHD). Los datos locales mostrados no se pueden comparar con datos de estudios europeos por estar ponderados por el grado de envejecimiento de la población y por utilizar DDD de amoxicilina y amoxicilina + ácido clavulánico a 1.500 mg de amoxicilina (en Europa, la DDD de amoxicilina utilizada es de 1.000 mg), pero los datos sí sirven para evaluar el uso de AB según los diferentes años.

Es desde el VINCat también que, en colaboración estrecha con los diferentes servicios de microbiología del sistema sanitario público, se proporcionan anualmente los datos de sensibilidad microbiológica testados en muestras de la comunidad de los gérmenes más prevalentes del territorio, comparados con los de Cataluña (Tablas III y IV). Estos datos han permitido a los grupos PROA comunitarios en Cataluña:

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• Disponer a nivel local por territorios, del perfil de sensibilidad a AB de muestras obtenidas en la comunidad de diferentes patógenos, diferenciadas según población pediátrica o adulta.

• Reducir el uso de AB del grupo de las fluoroquinolonas en las infecciones urinarias no complicadas de la mujer adulta.

• Reforzar el uso del test de diagnóstico rápido (TDR) para estreptococo beta hemolítico, como herramienta para la toma de decisión sobre el tratamiento antibiótico o no en la faringoamigdalitis.

• Establecer criterios de codificación diagnóstica para mejorar y simplificar la codificación de las principales patologías infecciosas.

• Detectar áreas de mejora en el uso de AB a nivel local y priorizar intervenciones.

Es por todo lo anteriormente mencionado, que consideramos necesario para seguir avanzando en el uso adecuado de los AB, implementar, desarrollar y ampliar las funciones de los programas PROA en la comunidad.

Frente a la política del uso adecuado de AB, hay que tener en cuenta que siempre pueden aparecer situaciones excepcionales, como la aparición de nuevas pandemias o el desabastecimiento de antibióticos en presentaciones pediátricas, como ha ocurrido durante el 2022, que dificultan la práctica asistencial, así como la implementación de estos programas.

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18. Rodríguez-Baño J, Paño-Pardo JR, Álvarez-Rocha L, Asensio A, Calbo E, Cercenado E, et al. Programas de optimización de uso de antimicrobianos (PROA) en hospitales españoles: documento de consenso GEIH-SEIMC, SEFH y SEMPSPH. Enferm Infecc Microbiol Clin. 2012; 30: 22.e1-23. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.eimc.2011.09.018.

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20. Norma para la certificación de los equipos PROA Comunitarios. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Madrid. 2023. Disponible en: https://resistenciaantibioticos.es/sites/default/files/2023-02/CertificaPROA%20Normativa%20COMUNITARIOS_VF.pdf.

 

 

Pediatría social: ¿Qué es y qué no es?

Nombre autor
Editorial


J. García Pérez

Presidente del Instituto Madrileño de Pediatría (IMPe). Frikípata*. Director Médico del Centro de Orientación, Preparación, Apoyo a la Adopción e Inmigración y Riesgo Social Pediátrico (RAPACINOS). Madrid

 

«El objetivo de la Pediatría Social no es otro que la interacción mutua y específica, entre enfermedad o salud y sociedad. El pediatra social no es feliz por lo que quiere hacer, sino que quiere lo que hace»

 


PEDIATRÍA SOCIAL: ¿QUÉ ES Y QUÉ NO ES?

 

La Pediatría Social es una ciencia antropológica, integral y holística, que estudia al ser humano auténtico y real y, lo que debemos tener claro, es lo que no es la Pediatría Social: la formación del pediatra centrada en las competencias del ámbito hospitalario y en los condicionantes biológicos de la salud que ofrece un enfoque parcial del niño, fraccionado en órganos y funciones e ignorante de su entorno, la medicina socializada, medicina para pobres, la antítesis de la medicina individual o la sociología médica. La Pediatría Social es, más bien, un modo de ser que un programa de estudios, significa algo más que un espíritu o una actitud, comprende un conjunto de esfuerzos colectivos en favor de la infancia y representa un área específica de trabajo que requiere, para cuantos nos dedicamos de manera preferente a sus actividades, una preparación científica idónea y la presencia de móviles emocionales adecuados para tratar de beneficiar al mayor número de niños con el aporte de los conocimientos y de los avances sociales, tecnológicos y científicos de cada momento. En resumen, el objetivo de la Pediatría Social no es otro que la interacción mutua y específica, entre enfermedad o salud y sociedad(1).

Hace varias décadas que la Pediatría Social, preferentemente en Francia y Alemania, se ha institucionalizado como una disciplina con gran peso específico. En nuestro país, hasta 1962, que se define la Pediatría Social (PEDSOC) en el Congreso Internacional de Pediatría de Lisboa. En la década de 1962-1972, hay una eclosión de la actividad pediátrica. En 1972, comienza el simposio español de PEDSOC, celebrado en Madrid; al año siguiente, se funda la sección de PEDSOC de la AEP. En el 2005, surge la Sociedad Española de Pediatría Social (SEPS), a partir de la sección de PEDSOC. Posteriormente, la orden SCO/3148/2006 de septiembre, marca el Programa formativo de la especialidad de Pediatría y sus áreas específicas y establece: un área clínica, un área de Pediatría Social y salud pública y un anexo(2,3).

Dicha orden indica que a la Pediatría Social le atañe lo que se refiere al niño y adolescente, sano y enfermo, en sus interrelaciones individuales y con la comunidad, en el medio físico y humano, en el que, de manera ininterrumpida y con características propias se desarrolla. Y en el anexo de dicha orden, matiza que la Pediatría Social debe actuar como Pediatría del desarrollo: con programas de salud madre e hijo, con indicadores de salud, con programas de salud para niños de 0 a 6 años, para el niño escolar y para el adolescente, programas de cuidados y atenciones al niño y adolescente enfermo con diversidad funcional y portador de enfermedades crónicas. Intervención ante el maltrato, violencia y abandono, en la adopción, guardia y custodia, en los problemas de los niños y adolescentes con marginación social e intervención con programas de prevención de accidentes e intoxicaciones(4-6).

Además, los pediatras sociales debemos garantizar el óptimo desarrollo de los niños, niñas y adolescentes (NNA) y que sean respetados sus derechos, decisiones e intereses, y apoyar a los NNA y a sus familias cuando estén en una situación de riesgo bio-psico-social, a saber: inequidades sociales, exclusión social, deprivación económica, entornos inadecuados, infraviviendas, desnutrición, violencia, falta de estimulación para un crecimiento saludable y falta de un círculo adecuado de protección, entre otros factores de riesgo(7,8).

A nivel práctico: atención a la infancia vulnerable, favorecer el cumplimiento de la convención de los derechos de los niños (CDN)(9), “donde se define como niño a todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”. Se fundamenta sobre el interés superior del menor, la no discriminación, la supervivencia y desarrollo infantil, así como la participación infantil. Se les considera como individuos independientes con sus propios derechos, integrados en una familia y en una comunidad”(10-12).

Así pues, podemos deducir que el pediatra social debe considerar la historia social como una parte de la historia clínica y como una herramienta fundamental para abordar los problemas de salud de una manera integral, ya que los condicionantes sociales, como experiencias adversas en la infancia (EAI), sobre todo en los países en desarrollo, son muchas veces dramáticas, es el caso del fenómeno “heat or eat” (calentar o comer), que se refiere al poco desarrollo del crecimiento del niño en familias pobres, porque parte del dinero lo invierten en calefacción y no en comida. Algunos autores proponen estudiar los problemas sociales, que afectan a la salud infantil, usando las siglas IHELLP: incomes (ingresos), housing (vivienda), education (educación), legal status/immigration (situación legal/inmigración), literacy (alfabetización) y personal safety (violencia doméstica). En este sentido, la clasificación de las enfermedades de la OMS (Organización Mundial de la Salud), como la clasificación internacional de Atención Primaria de la WONCA (Organización Mundial de Médicos de Familia), incluyen los motivos de consulta con un enfoque biopsicosocial, para poder registrar de manera codificada los problemas sociales(13,14).

Otro aspecto importante que el pediatra social debe valorar en su actividad asistencial, es la violencia en sus heterogéneas manifestaciones: maltrato emocional, negligencia, maltrato físico, abuso sexual, enfermedad generada por el cuidador, síndrome del niño vulnerable, violencia contra la mujer y su influencia en el NNA, violencia entre adolescentes, violencia de género y violencia situacional, violencia entre pares (acoso, sexting) y otras patologías(15-17), drogas, ciberpatologías (ciberacoso, grooming, etc). prevención de la mutilación genital femenina y violencia filio-parental. Además, el pediatra social valora la diversidad (el género, la etnia, la diversidad funcional), así como las patologías crónicas, enfermedades raras, los conflictos interparentales, las inequidades en salud, el embarazo de adolescentes, las pandillas, los riesgos de radicalización y los delitos de odio.

Entender la inmigración como una multiculturalidad, como una riqueza, respetar el pluralismo cultural y religioso en general, para evitar generar experiencias perjudiciales, crónicas o recurrentes, angustiosas, con efectos acumulativos, con diferente gravedad y consecuencias para la salud, tanto presentes como futuras; con alteración del desarrollo del NNA: retraso del lenguaje, hiperactividad, dificultad de atención de la escolarización, demora en la adquisición de la lecto-escritura y bajo rendimiento académico. En el aspecto psicopatológico, nos podemos encontrar con agresividad, hiperactividad, ansiedad y somatizaciones. Enfermedades crónicas: asma, obesidad, incontinencia de esfínteres e hiperdemanda. En la edad adulta: cáncer, obesidad, diabetes, depresión, intentos de suicidio y tóxicos, entre otras patologías(18-20).

Debemos trabajar con:

• Los servicios socio-sanitarios(19): Atención Primaria; Unidades de Pediatría Social hospitalarias y Trabajo Social: atención, comunicación y seguimiento, tanto con las víctimas como con los profesionales y las instituciones.

• Los dispositivos institucionales: estatales (Cuerpo Nacional de Policía); participación ciudadana; autonómicos (violencia de género en adolescentes y atención al abuso sexual, y programas de atención integral a las personas LGTBIQ) y municipales (concejalías de la mujer).

• Otras Instituciones: universidades y terapias asistidas con animales.

En cuanto a la prevención:

• Procuraremos detectar la vulnerabilidad en el área de salud, como: valorar la sensibilidad de los profesionales, la formación de los cuidadores y cribado de las experiencias adversas en la infancia (EAI) en los NNA.

• La eliminación de barreras que dificultan el acceso adecuado a la asistencia socio-sanitaria, tales como: las inequidades en salud y valorar los accesos a los sistemas de salud.

• Instaurar un apoyo social efectivo, como favorecer relaciones estables, seguras y afectuosas y estimular la parentalidad positiva(20,21).

Conclusiones

Por lo que respecta a las nuevas generaciones de pediatras y dada la evolución que ha experimentado la patología pediátrica y el perfil de la morbilidad infantil en los últimos lustros, les resultara imprescindible estar en posesión de una formación idónea en Pediatría Social; esta debería incluirse de manera obligatoria, como sucede en algunos países muy próximos al nuestro, en los programas docentes para pre y postgraduados. En España, aunque la Comisión Nacional de la especialidad de Pediatría lo estableció en 1986, por desgracia y en la práctica, pocas veces se lleva a efecto(21,22).

En estos momentos, en nuestro país, para lograr una promoción y un desarrollo adecuados de la Pediatría Social, coherentes con la situación que ocupamos en el contexto Internacional y con el alto nivel alcanzado por la Pediatría española, se requerirán grandes dosis de ilusión, de laboriosidad y de persuasión que ya existen y, principalmente, los recursos suficientes públicos y privados para realizar cursos, seminarios, congresos y otras actividades docentes y científicas(22,23).

Situada la Pediatría Social en la encrucijada de varias ciencias antropológicas, biológicas y sociales, su aprendizaje requiere la participación de múltiples profesionales: médicos, enfermeros, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, educadores sociales, pedagogos, epidemiólogos, etc. Estas tareas docentes precisan cimentarse en trabajos de investigación, cuya calidad y rigor científico no deben ser inferiores a los realizados en otros campos de la Pediatría (Fig. 1).

Figura1

Figura 1. Factores y ciencias que intervienen en la formación en Pediatría Social.

 

En estos momentos de constantes cambios sociales y de innumerables avances de la ciencia y de la tecnología, que requieren una continua puesta al día de los objetivos y de las actividades de la Pediatría, es cuando se persigue, que todos los NNA, sin discriminación, tengan acceso a la promoción de la salud. Ahora cuando la Pediatría individualizada trata de convertirse en colectiva, cuando la Pediatría preventiva y del desarrollo gana terreno a la Pediatría curativa, y cuando la Pediatría hospitalaria pretende dar su alternativa a la realizada en el primer nivel de atención, las perspectivas de la Pediatría Social se centran también, en mejorar la formación del personal que trabaja en el campo de la salud, en organizar adecuadamente los servicios y en fomentar la investigación, pilares básicos para desarrollar las actividades colectivas o individuales. Como vemos, la Pediatría Social resulta ser compleja, porque no depende solo del pediatra, es el resultado de las políticas de Estado, que sean permanentes y equitativas y que influyan en el desarrollo del bienestar biopsicosocial de nuestros NNA(24-28).

Todos los seres humanos nacemos con la semilla de la bondad, tolerancia y racionalidad, pero nos llenamos de odio. La violencia engendra violencia, el amor engendra más amor. El mundo está lleno de hombres y mujeres, sádicos, envidiosos, violentos, vengativos y psicópatas, y la sociedad está plagada de barreras negativas. Para que esto no suceda, debemos ayudarnos los unos a los otros y no sacrificándonos los unos por los otros. El pediatra social no es feliz, por lo que quiere hacer, sino que quiere lo que hace.

“Los frikípatas no solo están dispuestos a atender patologías consideradas raras, sino que ellos mismos pueden ser considerados raros entre algunos colegas, por pensar que todas estas situaciones, también pediátricas, siempre requieren atención, formación, entendimiento, empatía, cercanía, hipótesis, acompañamiento y, en ocasiones, trabajo interdisciplinar y ayuda especializada como el resto de problemas pediátricos”(29).

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