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| Editorial |
M. Porcar Almela
Pediatra. Doctor en Medicina. Coordinador del Grupo de Trabajo de Ecografía Pediátrica (GTECO)*. Centro de Salud de Artana. Clínica Porcar Pediatría. Almazora. Castellón
*Grupo de Trabajo de Ecografía Pediátrica (GTECO): A. Saiz de Marco, Jaén; A. Maderuelo, Madrid; A. Reyes, Cádiz; D. Amelkina, Barcelona; D. Benítez, Las Palmas de Gran Canaria; E. Rodríguez, Madrid; F. Philipps Fuentes, Las Palmas de Gran Canaria; G. Cabrera Roca, Las Palmas de Gran Canaria; I. Osiniri Kippes, Figueres, Girona; J. Salas, Cádiz; J. Marés, Blanes, Girona; J.M. Contreras. Lepe, Huelva; L. Ortiz González, Badajoz; M. Porcar Almela, Almazora, Castellón (Coord.); M. Arroyo Martínez, CS Madrid; P. García Guzmán, Madrid; R. Santana, El Ejido, Almería; S. Serra Font, Blanes, Girona; S. Ramos, Málaga.
| "La incorporación del ecógrafo en AP marcará un punto de inflexión cualitativo muy importante en la atención de nuestros pacientes, mejorando la toma de decisiones, evitando derivaciones innecesarias y permitiendo iniciar tratamientos precoces, lo que redunda en una mejor experiencia del paciente y en una utilización más racional de los recursos sanitarios" |
Pediatr Integral 2025; XXIX (6): 396 – 397
LA IMPORTANCIA DE LA ECOGRAFÍA PEDIÁTRICA EN ATENCIÓN PRIMARIA: UNA HERRAMIENTA CLAVE PARA EL DIAGNÓSTICO PRECOZ
https://doi.org/10.63149/j.pedint.64
Clásicamente, los pediatras en Atención Primaria (AP) han desarrollado su actividad asistencial apoyándose únicamente del fonendoscopio, el depresor lingual y el otoscopio, de manera que se limita la capacidad del pediatra para poder realizar diagnósticos etiológicos y precisos. El pediatra en AP debe valorar y diagnosticar una amplia variedad de patologías. La ausencia de medios diagnósticos provoca que, en muchas ocasiones, deba hacer una medicina basada exclusivamente en la clínica y exploración del paciente, sin poder apoyarse en otras técnicas que permitan hacer diagnósticos más precisos y, por tanto, tratamientos más dirigidos, evitando la utilización de tratamientos antibióticos de manera innecesaria.
Desde el Grupo de Trabajo de Tecnologías Diagnósticas en Atención Primaria (TECDIAP) de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), se ha fomentado la incorporación en la consulta de técnicas diagnósticas, como son: la autorefractometría, la dermatoscopia, la timpanometría, los test de diagnóstico rápido, la bilirrubinometría…; de todas ellas, la incorporación del ecógrafo en la práctica asistencial marcará un punto de inflexión cualitativo muy importante en la atención de nuestros pacientes. Igual que ocurre en otras especialidades, como la cardiología o la ginecología, donde no se concibe la práctica asistencial sin apoyarse en la ecografía, en pediatría, esta herramienta tan útil debe seguir implementándose en las consultas de AP y debe formar parte de la exploración clínica en los pacientes pediátricos, ya que su utilización mejora de manera significativa la calidad asistencial(1).
La ecografía clínica realizada en la consulta de AP ofrece múltiples ventajas, tanto clínicas como operativas. Se trata de una técnica inocua, indolora, sin necesidad de sedación o administración de contrastes, lo que la hace ideal para el paciente pediátrico, incluso, dependiendo del órgano a explorar, puede hacerse en brazos de la madre para mejorar la aceptación de la técnica por parte del paciente y la familia. A diferencia de otras pruebas complementarias, la ecografía puede repetirse tantas veces como sea necesario, permitiendo monitorizar de manera estrecha la evolución del proceso clínico sin incrementar la carga diagnóstica o económica. El uso de la ecografía clínica a pie de cama, point-of-care ultrasound (POCUS), mejora la precisión de la toma de decisiones, evita derivaciones innecesarias a segundo nivel y permite iniciar tratamientos precoces, lo que redunda en una mejor experiencia del paciente y en una utilización más racional de los recursos sanitarios(2,3).
Principales aplicaciones de la ecografía en AP
• Ecografía pulmonar: de especial utilidad, dado que la patología respiratoria constituye un alto porcentaje de las consultas en AP. La ecografía permite diagnosticar neumonías, bronconeumonías, valorar la presencia de derrame o malformaciones congénitas pulmonares. Probablemente, en el futuro próximo, la ecografía pulmonar se democratice y forme parte de una exploración más dentro del protocolo de atención del paciente con fiebre sin foco y una exploración obligada en la bronquiolitis, como predictor de su evolución(4-6).
• Ecografía abdominal: valoración del dolor abdominal, sospecha de apendicitis, complicación de patología abdominal, descartando o confirmando la presencia de líquido libre abdominal, el reflujo gastroesofágico en lactantes, así como patología renal y el aparato genital femenino y masculino(7).
• Ecografía cervical: las masas cervicales son siempre motivo de preocupación familiar. Con la utilización de la ecografía se pueden valorar las tumoraciones cervicales, pudiendo definir las características de la tumoración y, por tanto, el tipo de lesión: adenopatía, glándula o quiste.
• Ecografía músculo-esquelética: fracturas, contusiones, cuerpos extraños… En este caso, resulta muy útil para confirmar o descartar las fracturas. Podemos seguir la cortical del hueso y valorar si hay una discontinuidad a dicho nivel, que confirmaría la fractura. Resulta de especial interés en las fracturas de Toddler, que pueden pasar desapercibidas radiográficamente en estadios iniciales.
• Ecografía transfontanelar: de especial interés para valorar el tamaño de los ventrículos en los casos de macrocefalia y, por tanto, la presencia de hipertensión craneal de manera precoz, evitando retrasos en el diagnóstico y complicaciones en el paciente, así como para valorar el resto de estructuras cerebrales(8).
• Ecografía de cadera del lactante: realizada entre las 4-6 semanas de vida, se utiliza como screening de la displasia de cadera para prevenir el desarrollo precoz de artrosis de cadera en la edad adulta.
Uno de los pilares fundamentales para la implementación efectiva de la ecografía clínica en AP es la formación. Múltiples estudios han demostrado que, con un entrenamiento específico, estructurado y continuado, se pueden alcanzar las aptitudes necesarias para su utilización(9,10). En este sentido, sociedades científicas como la SEPEAP, a través del Grupo de Trabajo de Ecografía Pediátrica (GTECO), promueven el uso de la ecografía pediátrica en AP, realizando cursos y talleres orientados a proporcionar las competencias necesarias para el uso seguro y efectivo de la ecografía. La incorporación de módulos de ecografía clínica durante la residencia de pediatría podría constituir un paso estratégico clave para consolidar su uso desde las etapas iniciales de la práctica profesional.
En un estudio realizado por Ortiz L et al., respecto a la utilización de la ecografía pulmonar en AP, tras realizar un cuestionario a 182 pediatras, se observó que el 67,6 % disponen de ecógrafo en su centro de trabajo, pero de ellos el 53,7 % no lo utilizan; además, del grupo que no disponía de ecógrafo, el 21,2 % no está interesado en utilizar esta técnica(11). Esto debe hacernos reflexionar sobre la cantidad de trabajo que nos queda por hacer y de la importancia de transmitir a los actuales y a los futuros pediatras el aumento de la calidad asistencial que va a suponer contar con un ecógrafo en la consulta, y que ello, en el futuro, suponga un cambio de los protocolos de asistencia actuales con el objetivo de ser más eficientes y eficaces, mejorando la asistencia de los pacientes y la “autoestima” del pediatra que, por sí mismo, será capaz de llegar a diagnósticos más complejos.
A nivel nacional, el escenario es variable, dependiendo de cada comunidad autónoma. En la Comunidad de Madrid, todos los centros de salud disponen de ecógrafo. En otras comunidades, se han realizado las gestiones, pero todavía no es una técnica disponible en AP. La adquisición de un ecógrafo por centro de salud como medida inicial es buena, pero el uso del ecógrafo en AP debe entenderse como una técnica que aporta información relevante en prácticamente casi la totalidad de los casos que vemos en consulta. Por este motivo, lo ideal sería que, en el futuro, cada centro de salud contase con un ecógrafo por cada médico, de manera que se convierta en una herramienta más en la exploración del paciente, como, hoy en día, lo es el fonendoscopio o el otoscopio.
A pesar de sus múltiples beneficios, la implantación de la ecografía clínica en AP pediátrica no está exenta de desafíos. Entre los más relevantes, se encuentran la falta de tiempo asistencial, la carencia de equipos disponibles en muchas zonas y la necesidad de validación y acreditación formal de las competencias adquiridas(12). Es fundamental abordar estos obstáculos desde una perspectiva institucional y de política sanitaria, promoviendo estrategias que favorezcan la formación continua, el acceso a equipos modernos y portátiles, y el reconocimiento profesional del uso competente de la ecografía clínica.
Por todos estos motivos anteriormente expuestos, desde el Grupo de Trabajo de Ecografía Clínica (GTEco) de la SEPEAP, consideramos que los pediatras debemos incorporar la ecografía clínica en AP en nuestra práctica clínica habitual, con el objetivo de mejorar la calidad asistencial de nuestros pacientes, y nos marcamos, como objetivo principal, fomentar su implantación y formar a los profesionales de AP en ecografía.
Bibliografía
1. De la Flor i Bru J, Marés Bermúdez J, editores. Técnicas diagnósticas en la consulta de Pediatría de Atención Primaria: hacia un futuro de máxima resolución. Madrid: IMC. 2023.
2. Dick S, MacRae C, McFaul C, Wilson P, Turner SW. Interventions in primary and community care to reduce urgent paediatric hospital admissions: systematic review. Arch Dis Child. 2023; 108: 486-91.
3. Von Foerster N, Radomski MA, Martin-Gill C. Prehospital Ultrasound: A Narrative Review. Prehosp Emerg Care. 2024; 28: 1-13.
4. Viver Gómez S. Ecografía clínica en Atención Primaria. Y si hablamos de ecografía pulmonar ¿Por qué seguimos haciendo radiografías? An Pediatr. 2024; 100: 315-7.
5. Zoido Garrote E, García Aparicio C, Camila Torrez Villarroel C, Vega García AP, Muñiz Fontán M, Oulego Erroz I. Utilidad de la ecografía pulmonar precoz en bronquiolitis aguda leve-moderada: estudio piloto An Pediatr. 2019; 90: 10-8.
6. Ortiz González l, Ortiz Peces C, Ortiz Peces L. Democratización de la ecografía clínica pulmonar (point of care). Arch Argent Pediatr. 2022; 120: e170.
7. Peix Sambola MA, Osiniri Kippes I, Fernández Merchán JA. Ecografía abdominal para un pediatra de Atención Primaria. Rev Pediatr Aten Primaria. 2015; 24: 77-81.
8. Ortiz-González L, Ortiz-Peces C, Calle-Guisado V, Ortiz-Peces L. Utilidad de la ecografía clínica craneal en pediatría. An Pediatr. 2024; 100: 382-4.
9. Al-Absi DT, Simsekler MCE, Omar MA, Soliman-Aboumarie H, Abou Khater N, Mehmood T, et al. Evaluation of point-of-care ultrasound training among healthcare providers: a pilot study. Ultrasound J. 2024; 16: 12.
10. Schott CK, LoPresti CM, Boyd JS, Core M, Haro EK, Mader MJ, et al. Retention of Point-of-Care Ultrasound Skills Among Practicing Physicians: Findings of the VA National POCUS Training Program. Am J Med. 2021; 134: 391-9.e8.
11. Alonso-Peña P, Ortiz-González L. Ecografía clínica pulmonar pediátrica en Atención Primaria: situación actual en España. Aten Primaria. 2024; 56: 102902.
12. Carrera KG, Hassen G, Camacho-León GP, Rossitto F, Martínez F, Debele TK. The Benefits and Barriers of Using Point-of-Care Ultrasound in Primary Healthcare in the United States. Cureus. 2022; 14: e28373.


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