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PEDIATRÍA INTEGRAL - Revista Oficial de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)

PEDIATRÍA INTEGRAL Nº1 – ENE-FEB 2026

Semiología respiratoria

M. Ridao Redondo*,  A. Ridao Ortiz**
Regreso a las bases


M. Ridao Redondo*, A. Ridao Ortiz**

*Pediatra. Acreditación Europea en Alergología Pediátrica.
EAP Torrelles de Llobregat. Barcelona
**Residente de Medicina Familiar y Comunitaria. CAP El Clot. Barcelona

Resumen

La semiología respiratoria pediátrica se centra en la identificación e interpretación de los signos y síntomas relacionados con el aparato respiratorio en los niños. Su principal objetivo es detectar, de forma precoz y precisa, las alteraciones y enfermedades respiratorias para instaurar un tratamiento adecuado. A través de una correcta recogida de la historia clínica y una exploración física detallada, en ocasiones, complementadas con exámenes paraclínicos, se logra un diagnóstico eficiente. El proceso debe realizarse en un ambiente adecuado, respetando la intimidad del paciente y fomentando la confianza para asegurar la adherencia al diagnóstico y tratamiento. Progresivamente, incorporaremos a la práctica diaria la inteligencia artificial y la auscultación con estetoscopios inteligentes conectados a plataformas de aprendizaje, que aumentarán la precisión diagnóstica y para los que debemos estar preparados.

Abstract

Pediatric respiratory semiology focuses on the identification and interpretation of signs and symptoms related to the respiratory system in children. Its primary goal is to identify respiratory disorders early and accurately for timely treatment. Through proper clinical history taking and a detailed physical examination, sometimes complemented by paraclinical examinations, an efficient diagnosis is achieved. The process must be carried out in an appropriate environment, respecting the patient’s privacy and fostering trust to ensure adherence to the diagnosis and treatment. We will progressively incorporate artificial intelligence and auscultation with smart stethoscopes connected to learning platforms into daily practice, which will increase diagnostic accuracy, and for which we must be prepared.

 

Palabras clave: Anatomía respiratoria pediátrica; Semiología respiratoria; Nuevas tecnologías en semiología respiratoria.

Key words: Pediatric respiratory anatomy; Respiratory semiology; New technologies in respiratory semiology.

Pediatr Integral 2026; XXX (1): 68 – 73

 


OBJETIVOS

• Conocer las características anatómicas y fisiológicas del tracto respiratorio en niños vs. adultos.

• Comprender los aspectos de la historia clínica y exploración física del tracto respiratorio en niños.

• Entender los signos y síntomas más frecuentes de enfermedades respiratorias en niños.

• Revisar la tecnología que, en un futuro próximo, nos ayudará en la consulta diaria y los nuevos métodos de aprendizaje.

Semiología respiratoria

https://doi.org/10.63149/j.pedint.113

 

Introducción

La semiología respiratoria pediátrica es el estudio e interpretación de los signos y síntomas relacionados con el aparato respiratorio en los niños. Se basa en una sólida comprensión de la anatomía y fisiología pulmonar, para interpretar los hallazgos clínicos y la relación entre la transmisión de la columna aérea, el parénquima pulmonar y la pared torácica.

Su principal objetivo es detectar, de forma precoz y precisa, las alteraciones y enfermedades respiratorias, para instaurar un tratamiento adecuado.

Mediante un ejercicio semiológico bien efectuado, respetando la intimidad del paciente, en un ambiente agradable y de confianza, generaremos credibilidad y probablemente una buena adherencia al proceso diagnóstico y al tratamiento.

La información debe recogerse mediante la historia clínica y la exploración física, que nos llevará, en algunas ocasiones, a la realización de exámenes complementarios.

En los próximos años, la llegada a las consultas de la Inteligencia Artificial (IA) con algoritmos diagnósticos y nuevas herramientas, como los fonendoscopios inteligentes o ecógrafos en las consultas de Atención Primaria (AP), permitirán mejorar y estandarizar los resultados en consulta, pero ninguna tecnología puede reemplazar que el conocimiento de la semiología respiratoria siga guiando el proceso diagnóstico.

Características diferenciales de las vías respiratorias en pediatría

Las vías respiratorias de un niño crecen y cambian constantemente hasta aproximadamente los 12 años. El cuello de un niño pequeño es más corto que el de un adulto, lo que resulta en estructuras más próximas con un mayor riesgo de obstrucción. El diámetro de las vías respiratorias de un bebé es de aproximadamente 4 mm, en contraste con el diámetro de las vías respiratorias de un adulto, que es de 20 mm. El dedo meñique de un niño es una buena estimación del diámetro traqueal y puede utilizarse para una evaluación rápida del tamaño de las vías respiratorias. La tráquea aumenta principalmente en longitud, en lugar de en diámetro, durante los primeros 5 años de vida. La división traqueal de los bronquios derecho e izquierdo es más alta en las vías respiratorias de un niño y tiene un ángulo diferente al del adulto. El cartílago que sostiene la tráquea es más flexible y la vía aérea puede comprimirse cuando la cabeza y el cuello se flexionan hacia el pecho.

La vía aérea más estrecha del niño provoca un mayor aumento de la resistencia en cualquier afección que cause inflamación o edema.

Los recién nacidos respiran por la nariz obligatoriamente. El único momento en que los recién nacidos respiran por la boca es cuando lloran. La coordinación de la respiración bucal está controlada por vías neurológicas en maduración, y los bebés de hasta 2 o 3 meses de edad no abren la boca automáticamente para respirar cuando la nariz está obstruida. Es importante, por tanto, mantener la nariz del recién nacido permeable para respirar y comer.

El árbol traqueobronquial está completo en el recién nacido a término, pero la vía aérea inferior del niño está en constante crecimiento. A partir de las 24 semanas de gestación, los sacos pulmonares comienzan a formarse y a diferenciarse en alvéolos a las 36 semanas. Los alvéolos continúan desarrollándose y aumentando en número durante los primeros 5 a 8 años. Los bronquios y bronquiolos están recubiertos de músculo liso que se desarrolla después del nacimiento. Los niños menores de 6 años utilizan el diafragma para respirar porque los músculos intercostales son inmaduros. Posteriormente, el niño utiliza los músculos intercostales con mayor eficacia. Las costillas están compuestas principalmente de cartílago y son muy flexibles. En casos de dificultad respiratoria, la presión negativa causada por el movimiento del diafragma hace que la pared torácica se retraiga hacia adentro, lo que provoca el tiraje.

Los niños consumen más oxígeno que los adultos, debido a su mayor tasa metabólica. Esta tasa de consumo de oxígeno aumenta cuando el niño presenta dificultad respiratoria. El niño también tiene menos reservas de glucógeno muscular, lo que provoca una fatiga muscular más rápida cuando se deben utilizar los músculos auxiliares para respirar. Las afecciones respiratorias pediátricas pueden presentarse como un problema primario o como una complicación de afecciones no respiratorias. Los problemas respiratorios pueden ser resultado de problemas estructurales, funcionales o de una combinación de ambos. Los problemas estructurales implican alteraciones en el tamaño y la forma de partes del tracto respiratorio. Los problemas funcionales implican alteraciones en el intercambio de gases y amenazas al proceso de ventilación, debido a la irritación por partículas grandes y sustancias químicas o infecciones. Las alteraciones en otros sistemas orgánicos, especialmente los sistemas inmunitario y neurológico, también pueden amenazar la función respiratoria(1,2).

Historia clínica

La entrevista clínica es la principal herramienta de la que disponen los profesionales sanitarios de AP para realizar su trabajo. Entrevistar es una praxis, un arte que se puede aprender y mejorar. El aprendizaje de la técnica de entrevista debe formar parte de los estudios de pre y posgrado de los sanitarios y de su formación continuada habitual(3).

La relación continuada en el tiempo de los sanitarios de AP con las familias facilita la comunicación, cooperación y el intercambio de información. La entrevista semiestructurada es considerada la más adecuada para el abordaje de la demanda en pediatría. Se trata de una entrevista dirigida parcialmente por el profesional, que deja al interlocutor espacios de libre expresión. Ha de tener dos vertientes, comunicación con los padres/acompañantes y comunicación con el niño, adaptándonos a la edad y maduración. A la vez que escuchamos el mensaje verbalizado, hay que observar al niño y a la familia para obtener las claves no verbales que nos permitirán trazar un plan de cómo seguir la entrevista. Hay que conocer las creencias y variantes culturales de los pacientes.

En los procesos agudos respiratorios, tan frecuentes en Pediatría, tanto en AP como en Urgencias, la primera aproximación será determinar la gravedad y la necesidad de estabilización inicial. Utilizaremos el triángulo de evaluación pediátrica que, en uno de sus lados, refleja el trabajo respiratorio. Su alteración obligará a una historia breve con atención y tratamiento inmediato(4).

Una vez resuelta la situación de urgencia o en los procesos de larga evolución, se buscarán de forma dirigida: síntomas de la enfermedad, duración y evolución, factores desencadenantes, antecedentes personales y familiares y la correlación con la exploración física.

Antes de pasar a la exploración, explicaremos al niño y a la familia qué vamos a realizar, así como la ropa que debe quitarse. En preescolares o lactantes, hemos de intentar bajar su ansiedad (brazos de los padres, chupete si lo usa, imágenes en el teléfono móvil o tableta electrónica) y, en lo posible, evitar el llanto. En adolescentes, hay que explicar y respetar su intimidad. Sería interesante tener pictogramas explicativos para los niños con trastorno autista que los requieran.

Anamnesis

Definimos síntoma como la manifestación subjetiva del paciente referido por la familia o por él mismo. Hay que dirigir la entrevista a buscar:

Enfermedad actual: los síntomas más frecuentes son:

Aclaramiento faríngeo: se emite una tos leve, repetida, a fin de aclarar la garganta y movilizar secreciones. Frecuente en el goteo nasal posterior, reflujo gastroesofágico…

Afonía/disfonía: la afonía es la ausencia de voz, mientras que la disfonía es la voz ronca y de tonalidad grave por inflamación o irritación laríngea, de causa infecciosa o irritativa (inhalación de gases, químicos, post-intubación).

Disnea: sensación subjetiva de dificultad para respirar. Hay que investigar la relación con la actividad física, decúbito o exacerbación con el sueño. Puede ser respiratoria o extrarespiratoria.

Dolor torácico: el origen puede ser la parrilla costal, su musculatura y la pleura parietal. Los órganos intratorácicos, como el pericardio, el árbol bronquial, el mediastino, el diafragma y el esófago, también son sensibles al dolor. El parénquima pulmonar, los bronquiolos y la pleura visceral carecen de sensibilidad dolorosa. Patologías abdominales de estómago, páncreas, bazo o vesícula biliar pueden irradiar al tórax, y en niños, las neumonías basales pueden cursar con dolor abdominal.

Estridor: indica paso turbulento del aire desde nasofaringe a tráquea. El estridor inspiratorio se localiza en la vía extratorácica: laringe, glotis y parte de la tráquea situada por encima del esternón. El estridor espiratorio corresponde a ruidos por afectación de la vía aérea intratorácica.

Sibilancias/roncus: presencia de afectación bronquial.

Ronquidos: valorar los síntomas respiratorios durante el sueño y la presencia de apneas.

Tos: mecanismo de defensa del sistema respiratorio para movilizar secreciones o partículas extrañas e impedir su acumulación en la vía aérea inferior. Se genera de forma voluntaria o como un arco reflejo. En los niños, las infecciones son la causa más común de activación de los receptores de la tos. Entre los estímulos químicos, están la inhalación de humo, productos de limpieza y contaminantes. Los estímulos térmicos son: la inhalación de aire frío o caliente. Entre los estímulos mecánicos: la obstrucción a la salida de aire (asma, bronquiolitis), la acumulación de secreciones, la presencia de un cuerpo extraño y la presencia de masas en la luz de la vía respiratoria. También es un estímulo mecánico la compresión extrínseca por adenopatías, tumores, aneurismas o anillos vasculares.

La tos puede ser húmeda, si moviliza secreciones, o seca, cuando el paciente solo expulsa aire. De predominio diurno o nocturno.

Según su evolución en el tiempo, se clasificará en aguda, cuando dura menos de cuatro semanas, y prolongada, si persiste más de ese tiempo. Hay que interrogar: inicio brusco (cuerpo extraño), ¿desde cuándo?, ¿cada cuándo?, seca o húmeda, recurrente, progresiva, ambiente epidemiológico, contaminantes, fármacos utilizados y resultado(5).

Edad de presentación: hemos de pensar en diagnósticos distintos, según se trate de un neonato, lactante, preescolar, escolar o adolescente.

Factores desencadenantes: infecciones, estacionalidad, deporte, ingesta, decúbito, clínica alérgica, factores climáticos y ambientales.

Afectación de la calidad de vida: afectación del sueño, actividad escolar y rendimiento, limitación en la actividad deportiva o en el juego, apneas nocturnas y tos emetizante.

Asociación a patología extrarespiratoria.

Exámenes complementarios: revisar estudios radiológicos o ecográficos, analíticas, espirometrías y valoraciones otorrinolaringológicas que, en procesos de larga evolución, el paciente pueda aportar.

Terapéuticas realizadas: uso de antibióticos, antitusígenos, inhaladores y cámaras. Utilización de terapias alternativas y homeopatía. En la terapia con inhaladores hay que revisar la técnica y la educación sanitaria. Además de comprobar el cumplimiento y adherencia en el tiempo.

Antecedentes personales

Datos del embarazo y del parto, peso al nacer, prematuridad con sus posibles complicaciones y necesidad de ingreso, cribado neonatal, lactancia materna y alimentación complementaria. ­Historia de vacunas, alergias, ingresos y cirugías. Patologías extrarespiratorias: dermatitis atópica, fallo de medro, bronquiolitis y otras enfermedades o comorbilidades (cardiológicas, trastornos del neurodesarrollo, obesidad, etc.).

Antecedentes familiares

Enfermedades pulmonares hereditarias, asma, atopia y tuberculosis.

Exploración física

Debe observarse el estado general, actitud, constitución y estado nutricional. También es importante identificar signos de atopia, como dermatitis atópica, saludo alérgico o pliegue de Dennie-Morgan, así como la presencia de acropaquia como marcador de hipoxia crónica y cianosis en labios, lengua o lechos ungueales (Fig. 1).

Figura 1. Semiología respiratoria: inspección.

Inspección

Inspeccionar el tórax en reposo: en los dos primeros años, el perímetro torácico (medido a nivel de la línea intermamilar) es casi igual al perímetro cefálico; posteriormente, va aumentando a expensas del diámetro transverso. Respecto a la forma, podemos ver protrusión del esternón, pectus carinatum o en quilla o tórax con depresión central, pectus excavatum, asimetrías y ausencia congénita de pectorales (secuencia de Polland).

Inspección dinámica: hay que valorar el patrón respiratorio, la frecuencia, ritmo y esfuerzo. Valorar la tolerancia al decúbito (ortopnea). Se considera taquipnea a la respiración rápida y superficial, y polipnea se aplica a la respiración frecuente más profunda. La proporción inspiración-espiración es 2:1 en respiración sin esfuerzo añadido. Los lactantes tienen una respiración más diafragmática, se vuelve toracoabdominal en preescolares y más torácica a partir de los 6-7 años. En el estudio de la taquipnea en enfermedades respiratorias, en Urgencias o durante una hospitalización, es mejor observar durante un minuto aproximadamente y hacer varias mediciones separadas en el tiempo. Si se observa al paciente dormido, considerar la variación de la respiración con las diversas fases del sueño y si hay comorbilidades, especialmente apnea obstructiva de sueño. En presencia de fiebre, se incrementa la frecuencia respiratoria en 5-7 rpm por cada grado sobre 37ºC; también aumenta en la anemia, el ejercicio y la hiperventilación psicógena. Encontraremos taquipnea en la acidosis metabólica (p. ej.: deshidratación grave o cetoacidosis diabética). El ritmo cambia con la edad (Tabla I).

Pausas respiratorias de <6 segundos son frecuentes en niños de menos de 3 meses. En niños con enfermedad obstructiva extratorácica (ORL, laringe), la inspiración se alarga y puede existir estridor. Si la obstrucción es intratorácica, la espiración se hace más prolongada, con uso de músculos accesorios.

Los signos de distrés respiratorio son: tiraje, uso de músculos accesorios, aleteo nasal o quejido. El trabajo más intenso será cuando se produzca tiraje supraesternal y supraclavicular. Indican un trabajo respiratorio extremo los movimientos de balanceo de la cabeza en lactantes y, en el escolar o adolescente, la posición en trípode, en la que el niño se inclina hacia adelante con el cuello hiperextendido y la barbilla hacia adelante, lo que facilita la respiración.

Palpación

Realizada con suavidad para valorar movilidad torácica, adenopatías, deformidades, crepitación ósea o enfisema subcutáneo. Si hay dolor, hay que palpar costillas y articulaciones condrocostales.

Percusión

Debe ser simétrica y comparativa. En el niño, por su mayor capacidad vibratoria, dará un sonido más intenso y resonante. Observaremos hiperclaridad en neumotórax y matidez en derrame pleural o condensaciones.

Auscultación

La auscultación pulmonar constituye una herramienta clínica indispensable, que nos permite relacionar los ruidos respiratorios con las diferentes características fisiológicas de cada enfermedad. Es importante que la temperatura del estetoscopio esté templada para conseguir una buena exploración. En el niño pequeño, sobre todo en el lactante, hay que adaptarse al llanto; se pueden utilizar diferentes técnicas de distracción, como dejarlo en los brazos de la madre, utilizar el chupete, etc.

Los ruidos respiratorios se originan en las vías respiratorias grandes, donde la velocidad y la turbulencia inducen vibraciones en las paredes de las vías respiratorias. Estas vibraciones se transmiten a través del tejido pulmonar y la pared torácica a la superficie, en donde pueden oírse con la ayuda del estetoscopio. Las enfermedades que afectan a las vías terminales y a los alvéolos modifican los sonidos en la superficie del tórax, ya que aumentan o disminuyen la transmisión. Existe relación entre las diferentes zonas de auscultación y el lugar de generación de los ruidos respiratorios. Es importante auscultar siempre la zona traqueal y el cuello y, luego, de forma metódica, continuar con la auscultación pulmonar. Se hará de forma simétrica y comparativa, escuchando un ciclo respiratorio completo. Usualmente, se utiliza la membrana del estetoscopio, que amplifica los sonidos de alta frecuencia o longitudes de onda más cortas; sobre todo, es útil en la auscultación cardiaca. La campana sirve para los sonidos de baja frecuencia o de longitud de onda más larga, puede ser muy útil para el murmullo vesicular (Fig. 2).

Figura 2. Secuencia de auscultación en cara posterior y anterior del tórax.
Fuente: https://cursos.tmpi-pimt.com/.

La auscultación se dirigirá a los sonidos respiratorios normales, los adventicios (agregados o sobreañadidos) y la transmisión de la voz (Fig. 3).

Figura 3. Clasificación y nomenclatura de los ruidos respiratorios. https://www.salusplay.com/apuntes/pediatria/tema-1-patologia-respiratoria-pediatrica.

Sonidos normales son: murmullo vesicular, respiración laringotraqueal y respiración broncovesicular. Los lactantes y niños pequeños tienen una calidad diferente de ruidos pulmonares, lo que se ha atribuido a la transmisión acústica a través de una vía aérea más pequeña, menor parénquima pulmonar y una pared torácica más delgada. El murmullo vesicular puede estar aumentado (respiración pueril de Laennec), disminuido (bilateral: asma, obesidad, o unilateral: atelectasia, derrame, neumotórax) o rudo. Los soplos pulmonares se clasifican en: tubárico (áspero, en “ja”, ante consolidación), cavitario (tonalidad grave, ante absceso o tuberculosis), pleurítico (suave, en “e” inspirada), anfórico o cavernoso y tubopleural. Los sonidos agregados son sibilancias, crepitantes y roncus. Debe auscultarse la variación de los sonidos pulmonares después de hacer toser al paciente; los roncus cambian, los crepitantes no.

¿Qué podemos esperar del futuro en semiología respiratoria?

Los avances en la semiología respiratoria pediátrica en los últimos años se centran en la integración de la tecnología (como la telemedicina y la IA), el uso de escalas de gravedad y cuestionarios estandarizados, y la mejora en las técnicas de evaluación, como el estudio de la función pulmonar en lactantes o la generalización de la ecografía pulmonar en pediatría de AP(6-8). La tecnología permite analizar datos en tiempo real o en intervalos frecuentes, mientras que las escalas y cuestionarios aportan objetividad y estandarización a la evaluación clínica. Se busca mejorar la precisión diagnóstica mediante la estandarización de la nomenclatura, escalas y cuestionarios. Se prioriza el uso de la semiología como guía inicial para dirigir la práctica de ecografías y el estudio de función pulmonar. Esto permite evitar la dependencia excesiva de estudios de imagen.

El entrenamiento en técnicas de auscultación, el uso de análisis de audio computarizado para la interpretación de ruidos respiratorios y las plataformas de simulación impulsadas por IA, también ayudarán a entrenar a los profesionales de la salud, mejorando sus habilidades clínicas en un entorno controlado. Los estetoscopios digitales y la IA permitirán realizar sesiones de telemedicina eficaces, mejorando el acceso a la atención especializada para familias en zonas remotas. Se están desarrollando sistemas que usan los micrófonos de los teléfonos para la autoauscultación. Estos sistemas, con la guía de una aplicación móvil, pueden ser usados por los padres para ayudar en la detección temprana de problemas respiratorios, como la neumonía o el asma, en entornos con recursos limitados(9-11).

Existen varias plataformas y herramientas para educar a profesionales sanitarios en auscultación, que van desde simuladores de alta fidelidad hasta software en línea y aplicaciones móviles. Estas plataformas ofrecen un entorno controlado y repetible para mejorar las habilidades de identificación de sonidos respiratorios y cardiacos.

Simuladores y maniquíes de auscultación: ideal para la práctica para estudiantes

SAM® y SAM Online®: el simulador de auscultación SAM® 3G es un torso de entrenamiento avanzado. Incluye una plataforma en línea, SAM Online®, que permite a instructores y estudiantes crear y acceder a lecciones adaptadas. Los estudiantes usan un estetoscopio especial en el maniquí para escuchar los sonidos en los puntos de auscultación correctos, que pueden ser controlados por el instructor.

Simuladores de auscultación cardiopulmonar (PAC): Erler Zimmer y otras compañías ofrecen simuladores que permiten practicar la auscultación de una variedad de patologías cardiacas y pulmonares. Estos sistemas incluyen un maniquí y un estetoscopio especial con sensores para reproducir los sonidos apropiados en diferentes puntos de auscultación.

Maniquíes de auscultación con control remoto: muchos simuladores, como el de auscultación Life/form®, se controlan de forma inalámbrica. Un instructor puede seleccionar una variedad de condiciones patológicas, y el estudiante debe palpar para encontrar los puntos de auscultación y diagnosticar el sonido escuchado, sin marcas visibles que guíen el estetoscopio.

Software y aplicaciones interactivas para el aprendizaje a distancia y el autoestudio

Software de auscultación en línea (p. ej.: SAM4 Online): permite la educación a distancia. Funciona como una biblioteca de sonidos que se puede usar en clases y conferencias para que los estudiantes escuchen y practiquen la identificación de ruidos patológicos.

Aplicaciones móviles (p. ej.: AURiS): algunas aplicaciones combinan una base de datos de sonidos con el uso de estetoscopios o dispositivos con sensores. Estas aplicaciones permiten al estudiante escuchar y aprender sobre diferentes ruidos cardiacos, pulmonares y abdominales desde un dispositivo móvil.

Plataformas de e-learning: además de las aplicaciones especializadas, plataformas de aprendizaje general, como Blackboard o Moodle, también pueden usarse para alojar módulos educativos sobre auscultación. Estas plataformas pueden integrar grabaciones de sonidos, casos clínicos y cuestionarios.

Estetoscopios inteligentes y herramientas complementarias, tanto en entornos de aprendizaje como en la práctica clínica

Eko CORE™: este accesorio digital, que se puede acoplar a un estetoscopio tradicional, ofrece amplificación, cancelación de ruido y análisis de IA. Para la formación, se puede usar junto con una aplicación para grabar, visualizar y compartir sonidos, lo que ayuda a los profesionales a mejorar su precisión diagnóstica.

Bibliotecas de sonidos (p. ej.: The R.A.L.E.® Repository): varios sitios web ofrecen bases de datos con grabaciones de ruidos respiratorios y cardiacos, que los estudiantes y profesionales pueden escuchar para afinar su oído. Esto complementa la práctica con simuladores, al ofrecer una variedad más amplia de sonidos.

Software en línea y aplicaciones móviles: son más versátiles para el aprendizaje a distancia y el auto­estudio.

Estetoscopios inteligentes: son herramientas prácticas que pueden usarse tanto en entornos de aprendizaje como en la práctica clínica diaria, para complementar la auscultación tradicional.

La digitalización del sector sanitario se ha acelerado en los últimos años, para satisfacer la demanda con dispositivos inteligentes, robótica, tecnología wearable o vestible, análisis de datos basado en IA, plataformas y simulaciones mejoradas, entre otros. Esta digitalización debe llevar asociado el desarrollo de un marco regulatorio que fomente buenas prácticas de aprendizaje automático, para evaluar y mejorar los algoritmos, un enfoque centrado en el paciente, incluyendo la transparencia para los usuarios, revisar el tratamiento de datos y la ciberseguridad desde una mirada ética(12).

Persisten desafíos en el ámbito de la patología respiratoria pediátrica, como la comprensión de las bases genéticas de ciertas enfermedades respiratorias o la identificación de biomarcadores específicos, que prometen abrir nuevas vías para la prevención y el tratamiento personalizado. Sin embargo, es fundamental abordar la brecha entre la investigación y la práctica clínica, garantizando que los últimos avances se traduzcan efectivamente en mejoras tangibles en la atención del paciente pediátrico.

Conflicto de intereses

No hay conflicto de interés en la elaboración del presente manuscrito ni fuente de financiación.

 

Bibliografía

1. Brashers S, Huether K. Unidad X. Aparato respiratorio. En: McCance K, Huether S, Brashers V, Rote N. En: Fisiopatología: Bases biológicas de la enfermedad en adultos y niños. Madrid. Editorial Médica Panamericana. 2020.

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