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PEDIATRÍA INTEGRAL - Revista Oficial de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)

PEDIATRÍA INTEGRAL Nº5 – JUL-AGO 2025

Prescribir películas para entender el duelo por la muerte de un hijo

Terapia cinematográfica
en la infancia y adolescencia


J. González de Dios

Jefe de Servicio de Pediatría. Hospital General Universitario de Alicante. Profesor del Departamento de Pediatría. Universidad Miguel Hernández. Alicante.
Autor del proyecto “Cine y Pediatría”

 

Pediatr Integral 2025; XXIX (5): 388.e1 – 388.e10

 

Pediatría Integral inicia esta nueva sección para poner en relación la ciencia (pediátrica) con el arte (cinematográfico), y hacer del séptimo arte un instrumento más para cimentar la arteterapia en nuestro día a día. El objetivo, es prescribir películas de cine que todo pediatra pudiera ver para mejorar en ciencia y conciencia en nuestra práctica clínica habitual, tanto en temas médicos como sociales. Prescribir películas argumentales bajo la observación narrativa para extraer todas las emociones y reflexiones posibles. Para ser mejores médicos pediatras. Y, quizás, por qué no, para ser mejores personas.

 


Prescribir películas para entender el duelo por la muerte de un hijo

https://doi.org/10.63149/j.pedint.62

 

La muerte de un hijo, un abismo en el alma, un universo roto

Para unos padres, la muerte de un hijo no es solo la pérdida de un ser amado; es la aniquilación de un futuro, la desintegración de una parte de su propia identidad y un cuestionamiento profundo de sus creencias más arraigadas. Es un hecho que altera el orden natural de la vida y, aunque siempre es una experiencia muy dolorosa, también hay diferencias entre un fallecimiento esperado en la infancia o adolescencia de un hijo (cuando procede de una enfermedad grave o terminal) y un fallecimiento intempestivo (por accidente, homicidio, suicidio, etc.). Sea como sea, las implicaciones son vastas y multifacéticas:

• Crisis de identidad: la identidad de “padre” o “madre” queda suspendida en un vacío. El propósito vital que confería el cuidado y la crianza se desvanece, dejando una sensación de inutilidad y desorientación. Los padres pueden sentirse como si hubieran fracasado en su rol más fundamental: proteger a su hijo.

• Fractura en la pareja: la forma en que cada progenitor afronta el duelo puede ser radicalmente distinta, creando una brecha en la relación. Mientras uno puede necesitar hablar constantemente del hijo perdido, el otro puede optar por el silencio como mecanismo de defensa. Esta asincronía en el dolor puede llevar a la incomprensión, el resentimiento y, en muchos casos, a la disolución del vínculo.

• Aislamiento social: el entorno, a menudo con la mejor de las intenciones, puede resultar hiriente. Frases hechas, consejos no solicitados o la simple incapacidad para comprender la dimensión de la pérdida pueden llevar a los padres a aislarse, sintiendo que nadie puede realmente compartir su sufrimiento.

• Impacto en la salud mental y física: la pena se manifiesta no solo en el plano emocional, sino también en el físico. Trastornos de ansiedad, depresión profunda, insomnio, problemas alimenticios y un debilitamiento general del sistema inmunológico son consecuencias comunes. El riesgo de duelo patológico, aquel que se cronifica e impide retomar una vida funcional, es significativamente alto.

• Crisis existencial: la muerte de un hijo a menudo hace añicos la percepción de un mundo justo y predecible. Surge la pregunta “¿por qué?”, una interrogante que rara vez encuentra respuesta y que puede llevar a una profunda crisis de fe y de valores.

El laberinto del duelo

El duelo es el proceso psicológico al que nos enfrentamos tras las pérdidas y que consiste principalmente en la adaptación emocional a estas, si bien se trata de una experiencia compleja que engloba también factores fisiológicos, cognitivos y comportamentales, entre otros. Por definición, la pérdida de cualquier objeto de apego provoca un duelo, si bien la intensidad y las características de este pueden variar en gran medida en función del grado de vinculación emocional o de la propia naturaleza de la pérdida. Así, las personas pasamos por un proceso de duelo cuando sufrimos una ruptura de pareja, cuando abandonamos el lugar donde nacimos de forma definitiva, cuando nos despiden de nuestro puesto de trabajo o cuando perdemos la movilidad en una parte del cuerpo; no obstante, el duelo por muerte es el tipo más relevante por la potencia con que afecta a la mayor parte de personas. Y es posible que no haya mayor cúspide de duelo que cuando perdemos un hijo o hija.

Existen distintos modelos psicológicos que describen el duelo que se desarrolla como consecuencia de la muerte de una persona cercana, pero quizás el más importante es el de la psiquiatra suiza Elisabeth Kübler-Ross, quien publicó en 1969 el libro “On death and dying”, en el que describió por primera vez las cinco fases del duelo (negación, ira, negociación, depresión y aceptación). Para ello se basó en su trabajo con pacientes terminales en la Universidad de Chicago. Y aunque popularmente se conocen estas cinco fases del duelo de Elisabeth Kübler-Ross, en el duelo parental este proceso es mucho más complejo, caótico y, sobre todo, no lineal. Las fases se solapan, se repiten y su intensidad varía enormemente de una persona a otra.

• Shock y negación: la primera reacción suele ser de incredulidad. La mente se protege del impacto brutal de la noticia con un velo de irrealidad. Frases como “esto no puede estar pasando” o una sensación de estar viviendo una pesadilla son comunes. Esta fase puede durar desde unas horas hasta varias semanas.

• Ira y culpa: a medida que el shock se disipa, emerge una ira intensa y a menudo irracional. Se busca un culpable: los médicos, Dios, uno mismo, la pareja. Los sentimientos de culpa son tortuosos y recurrentes, con pensamientos obsesivos sobre lo que se podría haber hecho de manera diferente para evitar la tragedia.

• Negociación: en un intento desesperado por recuperar el control, pueden surgir pensamientos mágicos o pactos imaginarios (“Si pudiera retroceder en el tiempo, haría cualquier cosa…”). Es una fase breve, pero que refleja la profunda resistencia a aceptar la irreversibilidad de la pérdida.

• Desorganización y desesperación: esta es la fase más larga y dolorosa. Se caracteriza por una tristeza profunda, una apatía generalizada y la sensación de que la vida ha perdido todo su sentido. Las tareas más cotidianas se vuelven un esfuerzo titánico. Es un periodo de profunda introspección y de confrontación con la ausencia física del hijo.

• Reorganización y aceptación: la aceptación no significa olvidar ni dejar de sentir dolor. Significa aprender a vivir con la ausencia. Es la lenta y ardua tarea de reconstruir una vida en la que el hijo ya no está físicamente, pero su recuerdo se integra de una manera nueva y significativa. Se empieza a encontrar la forma de recordar con amor más que con un dolor agudo, y se permite, poco a poco, volver a experimentar la alegría sin sentirse culpable.

Porque el término duelo proviene del latín “dolus”, que significa dolor; y en el fondo hace referencia a la tristeza que se experimenta por la pérdida de un ser querido. Y pocas cosas son más queridas en nuestra vida que nuestra fratria. De ahí que sea muy relevante la bibliografía que intenta explicar y apoyar a los padres y familiares para entender y superar este hecho, algunas desde distintas asociaciones de apoyo a pacientes(1-3), otras desde distintos enfoques de la pediatría(4,5).

La representación cinematográfica del dolor más inconcebible

La muerte de un hijo o una hija es una de las experiencias más devastadoras que puede enfrentar un ser humano. Es un evento que subvierte el orden natural de la vida, una herida que no cicatriza del todo y que redefine para siempre la existencia de los padres. El cine, en su capacidad para explorar las profundidades de la condición humana, ha abordado este tema con una mezcla de crudeza y sensibilidad, ofreciendo un espejo en el que se reflejan el dolor, la desolación y el difícil camino hacia una nueva forma de vida. Comprender la magnitud de esta pérdida y las fases del duelo que la acompañan es fundamental para apreciar la complejidad de las historias que la gran pantalla nos presenta.

Las películas que abordan la muerte de un hijo nos invitan a ser testigos de este viaje desolador. Nos muestran la fragilidad de la vida, la resiliencia del espíritu humano y la compleja red de emociones que tejen el duelo. Al adentrarnos en estas historias, no solo exploramos el dolor ajeno, sino que también reflexionamos sobre nuestra propia capacidad para amar, perder y, en última instancia, encontrar un nuevo significado en medio de la más profunda oscuridad. Y desde esta sección de Terapia cinematográfica hoy recogemos 7 películas argumentales alrededor del duelo por la pérdida de un hijo o hija. De cada película ofreceremos una breve ficha de la película y nuestros protagonistas, destacaremos las emociones y reflexiones que podremos extraer, y enunciaremos algunas frases “de cine” para el recuerdo que se derivarían de “prescribir” ese film. Estas películas son, por orden cronológico de estreno:

Un grito en la noche (Everything Put Together, Marc Foster, 2000)(6), para adentrarnos en las consecuencias del síndrome de muerte súbita del lactante.

La habitación del hijo (La stanza del figlio, Nanni Moretti, 2001)(7), para reconocer las fases del duelo en una familia que acaba de perder a su hijo adolescente en un accidente deportivo.

Los secretos del corazón (Rabbit Hole, John Cameron Mitchell, 2010)(8), para visualizar cómo un matrimonio trata de salir de la madriguera del dolor tras la muerte de su hijo de 4 años en un accidente de automóvil.

Alabama Monroe (Felix Van Groeningen, 2012)(9), para hacernos recordar que, no pocas veces, la pérdida del hijo rompe el círculo del amor familiar y nos tatúa el corazón.

Más allá de las palabras (Louder Than Words, Anthony Fabian, 2013)(10), para reconocer a esos padres coraje que de un mal hacen un bien, de forma que sus actos y hechos son la mejor memoria de la hija fallecida.

Mass (Fran Kranz, 2021)(11), para viajar en busca de respuestas entre los traumas del duelo por la pérdida del hijo y la salvación del perdón.

Una estrella fugaz (Ignasi Guerrero, Arturo Méndez, 2024)(12), para adentrarnos en las vivencias y secuelas de la muerte perinatal alrededor de una UCI neonatal.

Siete películas argumentales para acompañar en el duelo a estos padres y familiares en distintos escenarios en que se produce la muerte del hijo, bien sean situaciones esperadas por una enfermedad o situaciones inesperadas por un accidente. Siete oportunidades para intentar trascender la pérdida y llegar a modelar las aristas del duelo.

 

Prescripción 1. Un grito en la noche (Marc Foster, 2000).

Ficha técnica

Título: Un grito en la noche. Título original: Everything Put Together.

Dirección: Marc Foster. País: EE.UU. Año: 2000.

Duración: 87 min. Género: Drama.

Reparto: Radha Mitchell, Mega Mulally, Catherine Lloyd Burns, Jacqueline Heinze, Courtney Watkins.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Angie (Radha Mitchell) transita de la ilusión del embarazo y la felicidad de ver a su primer hijo, al dolor por su muerte súbita en el primer día de vida.

Frases de cine

“No sé qué más deciros. Su corazón se paró. Mueren más niños por muerte súbita que de cáncer, problemas cardiacos, neumonía, maltrato, sida, fibrosis quística y distrofia muscular juntos. Pero no se hace público. No sé qué más decir. Sé cómo os debéis sentir. Lo siento. Intento ayudaros. Os explico lo que sabemos”.

“No hay nada malo en nosotros. Solo está mal la forma en que lo manejamos”.

“Necesito… que todo vuelva a la normalidad”.

Síntesis argumental

La película comienza de forma peculiar: sobre los créditos iniciales, una imagen difusa y confusa que, al final, se descubre que corresponde a las partes de un feto visto por una ecografía obstétrica 3D. Una joven pareja recién casada está en el cenit de sus sueños y esperanzas. Angie está embarazada, y como ella, otras tres amigas van a tener un hijo por la misma época. Y todo este mundo idílico de Angie se torna en pesadilla cuando, al día siguiente del nacimiento de su primer hijo, este muere inexplicablemente.

Y este dolor inexplicado y sin respuestas tiene peor cura en la pareja, pues ahora sus amigas parecen evitarla; todas quieren mantenerla al margen de los felices momentos que viven. Sin sus amigos y con un matrimonio que comienza a desintegrarse a consecuencia del dolor mal digerido, Angie tendrá que aprender a luchar con todo sola (también contra sí misma), comenzando un extraño y terrorífico viaje en busca de la normalidad.

Emociones y reflexiones

El síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) se define como la muerte súbita de un lactante de menos de un año, cuya causa permanece inexplicada después de una minuciosa investigación del caso que incluya autopsia completa, examen del lugar del fallecimiento y revisión de la historia clínica. Permanece como una de las causas de mortalidad más frecuentes en los primeros meses de vida, insólita en el periodo neonatal, elevada entre los 2-3 meses de vida y progresivamente menos frecuente hasta el año de edad. En 1992, en respuesta a los estudios epidemiológicos desarrollados en Europa y Australia, la American Academy of Pediatrics recomendó la estrategia de la posición al dormir en lactantes y auspició las campañas de “ponle a dormir boca arriba” (“Back to sleep”) o, posteriormente, campañas para favorecer el chupete al inicio del sueño. Medidas sencillas para una patología con unas consecuencias gravísimas para el niño y para la familia. Porque cualquier duelo por una muerte es doloroso, pero en el SMSL todo ocurre demasiado pronto y sin explicaciones.

No son muchas las películas que, como Un grito en la noche, abordan este tipo de duelo alrededor del SMSL. Y aquí cabe recordar también El amor y otras cosas imposibles (The Other Woman (Love and Other Impossible Pursuits), Don Roos, 2009)(6), adaptación de la novela homónima de Ayelet Waldman, la historia de Emilia (Natalie Portman), una joven y brillante abogada que acaba de perder a su bebé a los tres días de nacer, como consecuencia del SMSL. Emilia es una mujer tocada por la culpa, que ahora tendrá que luchar contra otros demonios interiores que agrian su carácter y que le impiden mirar hacia adelante. Una propuesta amarga, demasiada a veces, que dicta que hay que pelear para seguir adelante… y que hay que saber perdonarse, a uno mismo y a los demás.

Angie y Emilia, Radha Mitchell y Natalie Portman, son dos madres que sobreviven al SMSL. Y ellas representan la punta del iceberg de una realidad que no podemos ocultar, pues el dolor asociado a un hijo fallecido por el SMSL es de consecuencias impredecibles. Porque, como nos dice Mary Mason, “Un bebé es algo que llevas dentro de ti durante nueve meses, en tus brazos durante tres años y en tu corazón hasta el día que te mueras”. En estas situaciones, el tiempo en brazos es muy corto…

 

Prescripción 2. La habitación del hijo (Nanni Moretti, 2001).

La habitación del hijo (Nanni Moretti, 2001)

Ficha técnica

Título: La habitación del hijo. Título original: La stanza del figlio.

Dirección: Nanni Moretti. País: Italia. Año: 2001.

Duración: 100 min. Género: Drama.

Reparto: Nanni Moretti, Laura Morante, Jasmine Trinca, Giuseppe Sanfelice, Silvio Orlando.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Giovanni (Nanni Moretti) y Paola (Laura Morante) tienen que superar la accidental muerte de su hijo pequeño, el adolescente Andrea (Giuseppe Sanfelice).

Frases de cine

“No somos nosotros quienes fijamos las fechas de la vida, pero es normal que los que quedan, en primer lugar los padres, la familia, se pregunten por qué La respuesta es solo una: Dios ha fijado esa cita, aunque a nosotros no nos sea dado saber por qué”.

“No puedo ejercer más esta profesión Si usted está de acuerdo, puedo indicarle otro psicoanalista”.

“Volver atrás. Eso es exactamente lo que quiero hacer”.

Síntesis argumental

La habitación del hijo es un conmovedor drama familiar que explora el impacto devastador de una tragedia inesperada en la familia italiana Sermonti, aparentemente perfecta, y que reside en Ancona. Una familia formada por los padres (Giovanni y Paola) y dos hijos adolescentes: Irene, la mayor, y Andrea, el pequeño. Giovanni es psicoanalista y sus pacientes le confían sus neurosis, que contrastan con la calma de su propia existencia. Su vida se rige por una serie de costumbres o aficiones: leer, escuchar música, aislarse y agotarse haciendo largas carreras por la ciudad, muchas veces acompañado por Andrea. Y aquel día Giovanni tiene que salir para atender una urgencia y no puede ir a correr con su hijo como le había propuesto; el chico decide entonces ir a bucear con sus amigos… y fallece.

A partir de ahí, cada miembro de la familia encuentra distintas formas de expresar o controlar su dolor, de realizar su duelo: Irene, su hermana mayor adolescente, se refugia en la práctica del baloncesto y en el consuelo de la religión; Paola se encierra en su tristeza; y Giovanni, el epicentro de la historia, busca respuestas para recuperar el control y hace esfuerzos para superar el duelo entre su vida, su familia y su trabajo. Y donde la habitación del hijo se convierte en el epicentro de su dolor, un santuario intocable para unos y un recordatorio constante e insoportable para otros. Los padres luchan por comunicarse y apoyarse mutuamente, pero el peso del dolor crea grietas en su relación.

La película culmina con la aparición inesperada de Arianna, una joven a la que Andrea conoció brevemente en un campamento. Su llegada, al principio incómoda, ofrece a la familia un atisbo de conexión y la posibilidad de un inicio de curación, un pequeño rayo de esperanza que les permite avanzar hacia un futuro donde el recuerdo de Andrea no sea solo dolor.

En este sentido, nos viene a la memoria otra película que se enfrenta a la pérdida inesperada de un hijo adolescente, aquí por un accidente de automóvil. Nos referimos a la película estadounidense El mejor (The Greatest, Shana Feste, 2029)(13), donde los padres deben lidiar con el duelo de la ausencia y la llegada de la novia del hijo, embarazada de lo que será su nieto, con ese dilema de si una vida puede reponer a otra o simplemente mejorar el recuerdo.

Emociones y reflexiones

La habitación del hijo es una gran película (que se alzó con la Palma de Oro del Festival de Cannes), bastante distinta a la filmografía a la que nos tenía acostumbrado este crítico social en clave de humor del cine italiano que es Nanni Moratti, un cine que nos recuerda la universalidad del dolor y la resiliencia del espíritu humano, incluso frente a la pérdida más inimaginable.

Es una experiencia cinematográfica que acompaña al lector mucho tiempo después de verla. Y en donde es posible intuir las fases del duelo a lo largo de la película. El aturdimiento es evidente ante esa llamada que comunica el accidente (y cómo Giovanni mira a su hija en el borde de la pista de baloncesto, una mirada que lo dice todo). La búsqueda del hijo en el paseo por el parque de atracciones o a través de la ropa y los objetos de su habitación. La desesperanza por saber qué es lo que falló cuando visita la tienda de buceo, junto con el sentimiento de culpa del padre por no haber salido juntos de nuevo ese día a correr. La desorganización de la propia vida familiar (silencios y discusión, en el límite de la ruptura de una familia hasta ese momento sólida) y profesional (esa mirada perdida tras su camilla de psiquiatra, ese llanto incontenible en medio de una sesión). Y la fase final de reparación por medio de una carta que encuentran en la habitación de Andrea sobre un primer amor con esa chica llamada Arianna, lo que algunos críticos han considerado un golpe maestro de guion. Y con un final que no resuelve nada concreto (porque tampoco la vida real lo hace) y en la que Nanni Moretti no pretende hacernos llorar, sino mostrarnos la crudeza de la emoción humana desnuda, con toda su perturbadora belleza.

Y años después y desde Países Bajos llegó una historia similar en Tonio (Paula van der Oest, 2016)(14), basada en la novela homónima de A.F. Th. van der Heijden y donde este joven de 21 años murió en la UCI tras ser atropellado, lo que cambió drásticamente la vida de sus padres, un legado de dolor que les obligará a luchar para impedir que sus propias vidas sean arrastradas a una espiral descendente de tristeza.

 

Prescripción 3. Los secretos del corazón (John C. Mitchell, 2010).

Ficha técnica

Título: Los secretos del corazón. Título original: Rabbit Hole.

Dirección: John Cameron Mitchell. País: EE.UU. Año: 2010.

Duración: 91 min. Género: Drama.

Reparto: Nicole Kidman, Aaron Eckhart, Dianne Wiest, Miles Teller, Sandra Oh.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Becca (Nicole Kidman) y Howie (Aaron Eckhart) es un matrimonio que lucha para volver a la normalidad después de la muerte de su hijo Denny, de 4 años, por un accidente de automóvil.

Frases de cine

“¿Desaparece algún día el dolor?”.

“No. Creo que no. Al menos en mi caso, y ya han pasado 11 años. Pero cambia Creo que pesa menos. Hasta puede ser soportable; puedes aprender a vivir con el dolor y llevarlo contigo como un ladrillo en el bolsillo. Y hasta te olvidas, a veces. Pero siempre vuelve a aparecer por cualquier motivo Puede ser horrible, pero no siempre. Es lo que te queda en lugar de tu hijo. Por eso va siempre contigo. No desaparece. Y eso está bien, en realidad”.

“No quiero que me consuelen. No quiero que me digan que todo estará bien”.

Síntesis argumental

Los secretos del corazón es una película basada en la obra de teatro del año 2005, “Rabbit Hole” de David Lindsay-Abaire, ganadora del Premio Pulitzer en la categoría de drama. Porque este dolor y duelo por la pérdida de un hijo es como si entre madre e hijo jamás se cortara el cordón umbilical y la conexión fuera permanente: entonces, al irse el hijo, la madre siente como si se desmembrara una parte de sí. Y es así como esta película es finalmente un proyecto personal de la actriz Nicole Kidman, quien decidió producir el film tras enamorarse del original escénico.

Becca y Howie Corbett luchan para volver a la normalidad después de este terrible giro del destino que fue perder a su único hijo de 4 años en un atropello por un coche, que ha convertido sus vidas en un caos personal y familiar. Atrapados en un laberinto de culpa, recriminación, sarcasmo y rabia, la pareja se enfrenta a la situación del duelo de formas distintas, haciendo elecciones que amenazan seriamente con distanciarlos. Becca intenta borrar todo recuerdo de su hijo y asumir la pérdida, enfrentándose al encuentro con Jason, el adolescente causante del atropello, que a su vez también está sufriendo las consecuencias por el dolor causado. Por contra, Howie sigue aferrado al modo de vida de cuando disfrutaban de su hijo y a los grupos de apoyo y autoayuda, lo que le aleja más todavía de Becca. Y entre ambos, una galería de personajes que facilitan el desarrollo psicológico de estos padres malheridos: la madre y hermana de Becca, su amiga Debbie, etc.

Y recordamos esas conversaciones de Jason y Becca en el banco del parque alrededor del cómic titulado “Rabbit Hole” (en realidad el título original en inglés de la película), cuyo significado (la madriguera o el “agujero del conejo”) hace alusión a “Alicia en el País de las Maravillas” y los mundos desconocidos en los que uno al final acaba entrando. Porque en la película se formula una teoría sobre los universos paralelos y la probabilidad que existe de encontrarse con la misma realidad que estamos viviendo, pero en otro lugar; ese sueño de que las cosas siempre van bien y de que hay versiones más alegres de la vida.

Emociones y reflexiones

Y cabe preguntar: ¿por qué es bueno entrar en la “madriguera” de esta obra? Por varias razones: porque es una lección de interpretación, guion y dirección; porque es bueno reconocer cómo las personas afrontan el dolor (negar la realidad no quiere decir que no exista y el duelo siempre es necesario afrontarlo de la mejor forma posible); porque es necesario mostrar los sentimientos, y todo ello nos abre el camino a las emociones y reflexiones como paso previo al difícil camino de la desesperación a la aceptación.

Los secretos del corazón es una experiencia cinematográfica emotiva y reflexiva que nos obliga a confrontar el lado más oscuro de la existencia, al mismo tiempo que nos recuerda la resiliencia del ser humano ante la complejidad del duelo, lo que provoca la pérdida en la identidad de los padres (quienes pasan de ser “padres de Danny” para convertirse en “padres de un niño que murió”) y conflictos en la comunicación en la pareja por su diferente visión (el padre busca aferrarse a los recuerdos del ser querido fallecido, la madre busca borrar todo rastro), enfrentados a esa búsqueda de catarsis y culpa. Una trama que desmitifica la idea de que “el tiempo lo cura todo” y que nos sugiere que el dolor puede no desaparecer por completo, sino que se transforma y se integra en la vida de la persona.

 

Prescripción 4. Alabama Monroe (Felix Van Groeningen, 2012).

Ficha técnica

Título: Alabama Monroe. Título original: Alabama Monroe.

Dirección: Felix van Groeningen. País: Bélgica. Año: 2012.

Duración: 112 min. Género: Drama.

Reparto: Veerle Baetens, Johan Heldenbergh, Nell Cattrysse, Geert Van Ramperberg, Nils De Carter.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Elise (Veerle Baetens) y Didier (Johan Heldenbergh) son una pareja de músicos de bluegrass que tienen que lidiar con la muerte de su hija Maybelle (Nell Cattrysse) a los 6 años a causa de una leucemia.

Frases de cine

“¿Volverá a cerrarse el círculo tarde o temprano, Señor, tarde o temprano? ¿Nos espera un hogar mejor en el cielo, Señor, en el cielo? En el cielo, Señor, en el cielo”.

“La quimio no funciona. La médula ósea no responde. Vuelve a producir glóbulos blancos anormales. No es una buena noticia. Pero ya lo dijimos, no nos rendiremos. Pasaremos a la siguiente fase del tratamiento, un trasplante de células madre. Primero destruiremos su propia médula ósea con más quimioterapia y radioterapia. Luego la sustituiremos con células madre de un donante, un pariente cercano a Maybelle. Pero los padres no sirven como donantes”.

“Ya no me llamo Elise. He cambiado de nombre. Me llamo Alabama… Sí, me he cambiado el nombre. Los indios lo hacen cuando sienten que empieza una nueva fase en su vida”.

Síntesis argumental

Una historia basada en la obra teatral “The Broken Circle Breakdown Featuring, the Cover Ups of Alabama”, escrita por Mieke Dobbels y Johan Heldenbergh, este último protagonista de la película y también partícipe en la música, con una banda sonora magistral gracias al genio de Bjorn Eriksson, verdadero homenaje al bluegrass. Un triángulo familiar formado por sus tres miembros: Didier, el padre, un músico dedicado al country, un vaquero belga amante de los EE.UU., es ateo y un ingenuo romántico y soñador; Elise, la madre, regenta una tienda de tatuajes y todo lo importante de su vida, incluidas sus parejas, tiene cabida en los tatuajes de su piel, es sensual y tiene los pies en la tierra; Maybelle, la hija, una preciosa niña que llega para dar más luz a una vida familiar en el campo, pero que a los 6 años se le diagnostica leucemia… y el círculo se rompe.

Y en zigzag recomponemos la tragedia, con una historia que es un verdadero rompecabezas, con flashbacks y flashforwards. Allí donde la música forma parte íntegra de la historia y es la unión intrínseca entre todos los temas a los que nos enfrenta la película: el amor, el nacimiento, la vida, la enfermedad, la muerte, la maternidad, la paternidad, la búsqueda del consuelo y del perdón. De ello nos habla y nos canta Alabama Monroe, un regalo para amantes del cine y de la música, una película que se nos queda tatuada también en la piel.

Emociones y reflexiones

Alabama Monroe es la epopeya de un triángulo familiar y un círculo de amor que se rompe. Y todo ello bajo los acordes de banjos, guitarras, mandolinas, contrabajos y violines para llenar de buena música de bluegrass una película especial. Solo cuerdas… y voz, totalmente acústico. Solo emoción que nos tatúa el corazón, sentimiento a flor de piel.

Una película hermosa pero devastadora, que utiliza la música y una narrativa no lineal para explorar las profundidades del amor y el dolor humano. Y con la que viajamos del amor apasionado e idealizado de la pareja a la alegría desbordante del nacimiento de su hija, y que tiene su peaje en el dolor desgarrador por la enfermedad y muerte de Maybelle, cruzándose todo tipo de sentimientos en los padres (rabia e impotencia, tristeza y desesperación, amargura y desilusión). Y que nos hace reflexiones sobre la fragilidad de la felicidad y la vida, las diferentes formas de duelo (Elise se refugia en lo espiritual y Didier busca explicaciones racionales y soluciones tangibles, la fe frente a la razón) y el impacto en cada miembro de la pareja, así como el poder catártico de la música (donde la música bluegrass no es solo un telón de fondo, sino un personaje más). Ese ciclo de la vida y la muerte, como nos dice el título original de la película: la vida es un “círculo roto”, un ciclo de creación, amor, pérdida y adaptación.

 

Prescripción 5. Más allá de las palabras (Anthony Fabian, 2013).

Ficha técnica

Título: Más allá de las palabras. Título original: Louder Than Words.

Dirección: Anthony Fabian. País: EE.UU. Año: 2013.

Duración: 95 min. Género: Drama basado en hechos reales.

Reparto: Adelaide Kane, David Duchovny, Timothy Hutton, Xander Berkeley, Hope Davis.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: John (David Duchovny) y Brenda Fareri (Hope Davis), unos padres que tratan de recomponer su descompuesta familia después de la inesperada muerte de su hija Maria (Adelaide Kane) por rabia.

Frases de cine

“Supongo que mi función en la familia es la de pegamento. Siempre intento que todos se mantengan unidos”.

“Algún día quiero descubrir mi propia manera de hacer feliz a la gente. Pero ese no es el deseo sobre el que he querido escribir. Aunque tengo un millón de deseos para mí, como ser una estrella o una científica muy famosa, yo he deseado salud y bienestar para todos los niños del mundo”.

“A veces parece que todo está perdido. Pero de pronto sale el sol. Ya mi nombre está en un edificio, pero también he dejado otras cosas que significan mucho para mí. Una familia en la que hablan entre ellos, en la que se quieren. Puede que hayan perdido el pegamento, pero no se han deshecho. Ya os dije que no era una historia triste”.

Síntesis argumental

Más allá de las palabras está basada en hechos reales y nos narra la emotiva e inspiradora historia de John y Brenda Fareri, cuya familia está compuesta por unos trillizos casi universitarios y la hija menor, Maria, una adolescente de 13 años. Pero todo cambia un día con ese dolor en el hombro izquierdo de Maria, que desemboca en una consulta urgente por deterioro neurológico, que empeora rápido con convulsiones y necesidad de ventilación mecánica. Se sospecha una encefalitis por picadura de garrapatas, si bien se confirma rabia por mordedura de un murciélago canoso. En poco tiempo llega el electroencefalograma plano, que conlleva la difícil decisión de retirar la respiración asistida, con una dolorosa despedida. Una experiencia dura en la que se ven sorprendidos por el ambiente deshumanizado del lugar y el sentir que no se consideraba a los familiares como parte importante del tratamiento.

Y es entonces cuando John, constructor de profesión, decide construir un hospital pediátrico que llevará el nombre de Maria Fareri, un hospital que no solo mantenga vivo el legado de su hija, sino que tenga en cuenta las particularidades arquitectónicas y funcionales propias de la infancia y adolescencia en el momento del ingreso, así como la atención a aquellos aspectos relacionados con la humanización que no sintieron en algún momento en su experiencia. Una aventura que no fue fácil, pero que concluyó con la inauguración en el año 2004 del Maria Fareri Children’s Hospital en el Westchester Medical Center en Valhalla, NY, como un hospital “centrado en la familia” y con una arquitectura más humanizada, por lo que se convertiría en un referente para todos los centros pediátricos construidos a partir de ese momento.

Emociones y reflexiones

Es posible que Más allá de las palabras no sea una gran película desde el punto de vista cinematográfico, pero su historia basada en un hecho real le da un valor añadido, especialmente para los pediatras que conocemos la importancia de la humanización en nuestra profesión, humanización que tiene que estar en las personas y también en la arquitectura. Porque más allá de las palabras… están los hechos y, como se nos recuerda al final de la película, el Maria Fareri Children´s Hospital es el único hospital en los EE.UU. que lleva el nombre de una niña y que actualmente, con más de 20 especialidades pediátricas, ofrece atención a unos 20.000 pacientes pediátricos cada año, en una instalación acogedora tanto para los niños como para los padres y familias.

Y es que este es un ejemplo de cómo muchos padres y madres coraje transforman el duelo en hechos, sean asociaciones o proyectos que perpetúen la memoria de su hijo o hija. Y cómo cambian el dolor, la tristeza profunda y el desgarro familiar en una redención a través de la acción, con este proyecto tan significativo y beneficioso para la infancia. Un ejemplo del duelo como motor del cambio y esa asombrosa capacidad del espíritu humano para transformar la tragedia personal en un faro de esperanza y ayuda para los demás.

 

Prescripción 6. Mass (May el-Toukhy, 2021).

Ficha técnica

Título: Mass. Título original: Mass.

Dirección: Fran Kranz. País: EE.UU. Año: 2021.

Duración: 110 min. Género: Drama.

Reparto: Jason Isaacs, Martha Plimpton, Ann Dowd, Reed Birney, Breeda Wool.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Dos matrimonios, Jay (Jason Isaacs) y Gail (Martha Plimpton), Richard (Reed Birney) y Linda (Anna Dowd), hacen frente a sus peores traumas.

Frases de cine

“Decidimos no litigar. Pero eso no significa que no queramos veros sufrir. Queremos que os castiguen. Queremos que os duela”.

“Muchas veces desee que me hubiera matado también a mí. Pero nos quería. Nos lo dijo. Dijo que sentía hacernos pasar por todo eso”.

“Le prometí a mi hijo que su vida significaría algo, que no sería en vano. Que por él, por todos ellos, las cosas cambiarían. Pero no ha cambiado nada. La diferencia es que se ha ido”.

Síntesis argumental

La ópera prima de Fran Kranz (como guionista y director) pone a dos parejas de adultos frente a frente en un ambiente minimalista de un cuarto, en la que basta una mesa y cuatro sillas para que la película nos transporte a casi dos horas de diálogos cruzados en lo que es un encuentro terapéutico para que estos dos matrimonios intenten seguir adelante con sus vidas en una montaña rusa de emociones que vamos descubriendo a medida que transcurre el metraje y donde sus vidas familiares se han visto destruidas tras una devastadora tragedia, ya no infrecuente en una sociedad como la estadounidense.

Mass es un drama intimista en el que dos parejas desnudan su corazón y hacen frente a sus peores traumas. Un film que no cabe duda que llegará a ser una obra de teatro y que, como tal, cabe dividirlo en tres partes casi simétricas, con su introducción (presentación de los personajes de los dos matrimonios, Jay y Gail, Richard y Linda, convocados en una pequeña habitación de la iglesia parroquial anglicana), nudo (descripción de los hechos acaecidos entre Evan, el hijo adolescente de Jay y Gail, y Hayden, el hijo de Richard y Linda, compañeros de instituto) y desenlace (la salvación del perdón). Porque esta película es un claro ejemplo de que menos es “mass”, en un juego de palabras. Porque Mass es una montaña rusa cinematográfica, cuya subida es lenta, pero la bajada es tremenda y puede dejar sin respiración. Por ello ha recibido un gran recibimiento por la crítica y el público, fundamentado en su guion y uno de los repartos más proporcionados y generosos que se han visto últimamente en el cine, una actuación a ritmo de jazz donde cada uno de los cuatro protagonistas saca melodía en conjunto, a la vez que cada uno tiene su “solo” y su momento de gloria.

Emociones y reflexiones

Mass es una experiencia dolorosa y catártica, honesta y minimalista (un solo escenario y ausencia deliberada de banda sonora), un viaje en busca de respuestas entre el duelo y el perdón. Una película exigente como espectadores, tanto física como emocionalmente, que nos redime con el buen cine y que plantea amplios debates, pues nos hace navegar por temas como la culpabilidad, la desolación, el dolor, la curación por la palabra y los recuerdos, o la crítica a la violencia imperante en un país donde el consumo de armas está a la orden del día y con la que crecen las nuevas generaciones.

Y tras su visionado seguimos reflexionando sobre la búsqueda del significado en la tragedia, la resiliencia humana, el poder del diálogo y la complejidad del perdón. Un recordatorio de que el camino hacia la sanación por la pérdida de un hijo es tortuoso, pero que el diálogo y la empatía pueden ser faros en la oscuridad.

 

Prescripción 7. Una estrella fugaz (Ignasi Guerrero, Arturo Méndez, 2024).

Ficha técnica

Título: Una estrella fugaz. Título original: Un estel fugaç.

Dirección: Ignasi Guerrero, Arturo Méndiz. País: España. Año: 2024.

Duración: 84 min. Género: Documental, animación.

Reparto: Documental (Ignais, Ágata, Pep y otros personajes secundarios).

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: El padre Ignasi, la madre Ágata y el recién nacido y lactante Pep, quien presenta una cardiopatía grave en el contexto de su síndrome de Down.

Frases de cine

“Pep murió cuando tenía 4 meses de vida, ahora hace 7 años. Ahora Ágata vuelve a estar embarazada y supongo que por eso he vuelto atrás en el tiempo. Y he recordado todos esos meses en los que estuvimos al lado de Pep, cuando estaba rodeado de cables y máquinas que le ayudaban a vivir. Después de todos estos años, creo que por fin estoy preparado para poder contar su historia. Es la tercera vez que lo intento y creo que esta vez lo conseguiré”.

“No solo pierdes a ese hijo y lo que has vivido con él, sino que pierdes todo lo que podría haber sido, toda la vida que ibas a tener con él. Y cada vez que te das cuenta de eso, cuesta”.

“¡Gracias por ser tan agradecido! ¡Cómo vamos a quejarnos por haberte perdido, con la suerte que hemos tenido de conocerte y quererte! Solo nos queda dar gracias, porque nos has descomplicado la vida, nos has ayudado a ver las cosas con más fe y optimismo, has sido una luz en nuestras vidas. Breve pero intensa. Has sido una estrella fugaz que ha dejado un enorme rastro y nos has dejado a todos embobados en tu camino al Cielo. Nos has demostrado que toda vida puede ser bella a pesar de las complicaciones; solo hay que tener fe en que las cosas pasan por algo, la vida tiene sentido. Tu corta vida tuvo sentido, nadie me lo puede negar. Fuiste un niño deseado, amado y cuidado y nos hiciste a nosotros un poco (o mejor, mucho) más felices. Ojalá mucha gente se dé cuenta de esto y muchos niños como tú puedan llegar a este mundo, aunque sea para una estancia corta. Incluso con el dolor de haberte perdido tan pronto, puedo afirmar que soy feliz de haberte conocido y de haber luchado por ti. Y eso me acompañará toda mi vida. ¡Gracias, Pep! Cuida de nosotros desde el Cielo”.

Síntesis argumental

Una estrella fugaz es una película documental alrededor de Pep, el hijo de Ignasi y Ágata, en lo que es un viaje emocional alrededor de las vivencias en una unidad de cuidados intensivos (UCI) neonatal. Y para ello, mezcla de una manera dinámica e imaginativa escenas reales con escenas de animación.

Ignasi y Ágata esperaban a su segundo hijo, Pep, y durante el embarazo descubren que tiene una cardiopatía congénita y síndrome de Down. A pesar de las dificultades, Pep nace y lucha por sobrevivir durante cuatro meses. Siete años más tarde, Ignasi (codirector de la película) emprende un profundo viaje interior y emocional. A través de entrevistas con los profesionales sanitarios que acompañaron a su hijo –médicos y enfermeras– y con otras familias que vivieron en primera persona experiencias similares en la UCI, decide revisar el historial clínico de Pep para entender qué pasó y para explorar el impacto real de esa pequeña vida que se apagó tan pronto. El documental sigue a la familia a través de este difícil periodo, mostrando su amor y dedicación por Pep, así como la esperanza y la fortaleza que encuentran en medio de la adversidad.

Emociones y reflexiones

Una película conmovedora y necesaria que nos recuerda la importancia de la vida, el amor y la esperanza que brota cada día entre las paredes de una UCI neonatal, con esa comunión entre profesionales sanitarios, padres, familiares y esos recién nacidos enfermos. Una historia que es una catarsis sobre la pérdida, útil para todos, padres y profesionales sanitarios que viven estas experiencias en las UCI neonatales en los hospitales de toda España y todo el mundo, pero también para el público en general que no conozca de primera mano estas vivencias.

Profundas emociones y reflexiones se derivan de esta película tan conmovedora en este viaje al dolor y la memoria, y que nos permite visibilizar lo invisible (prestando atención a estas vidas breves y tan importantes de los recién nacidos que fallecen y a no silenciar lo que duele, porque el duelo existe y debe ser nombrado), entender que el amor trasciende a la vida y mejorar ese viaje hacia una sociedad más humana que promueva una cultura social que reconozca, acompañe y no desestime la experiencia de la pérdida perinatal.

Sobre la experiencia de la pérdida perinatal, conviene recordar también la película canadiense Fragmentos de una mujer (Pieces of a Woman, Kornél Mundruczó, 2020)(15), que nos muestra la experiencia de un matrimonio tras la pérdida de su hijo recién nacido en el momento del parto, película ya tratada en el capítulo de Terapia cinematográfica, titulado “Prescribir películas para entender el embarazo y el parto”(16).

Colofón a las películas para entender el duelo por la muerte de un hijo

La muerte de un hijo o hija siempre es un camino de pérdida doloroso y un duelo complejo de llevar adelante. Una pérdida que puede ser esperada por enfermedad, inesperada por accidente u otra circunstancia, o también la pérdida de un recién nacido.

Alrededor de la pérdida de un hijo por enfermedad, ya hemos destacado la película belga Alabama Monroe y la estadounidense Más allá de las palabras, pero desde Cine y Pediatría hemos analizado también otros títulos como La decisión de Anne (Nick Cassavetes, 2009)(17), Surviving Amina (Bárbara Celis, 2010)(18), Asia (Ruthy Pribar, 2020)(19) o Tuesday (Daina Oniunas-Pusic, 2023)(20). En relación con la pérdida inesperada de un hijo por accidente u otra circunstancia, ya hemos referido la película italiana La habitación del hijo, la neerlandesa Tonio y las estadounidenses El mejor, Los secretos del corazón y Mass, pero donde cabe no olvidar títulos como Madre (Rodrigo Sorogoyen, 2017)(21), En la sombra (Aus dem Nichts, Fatih Akin, 2017)(22), Tu hijo (Miguel Ángel Vivas, 2018)(23), Desaparecida (Angel of Mine, Kim Farrant, 2019)(24), Instinto maternal (Duelles, Olivier Masset-Depasse, 2019) y su remake Vidas perfectas (Mother´s Instinct, Beonoît Delhomme, 2024)(22) o Close (Lukas Dhont, 2022)(25). Y cuando nos referimos al fallecimiento de un hijo recién nacido o un lactante, hemos hablado de las películas estadounidenses Un grito en la noche y El amor y otras cosas imposibles, de la canadiense Fragmentos de una mujer y de la española Una estrella fugaz.

Pero también, de forma especular, algunas películas abordan el duelo de un hijo ante la enfermedad o fallecimiento de la madre, como es el caso de Mi vecino Totoro (Tonari Totoro, Hayao Miyazaki, 1988)(26), Ponette (Jacques Dillon, 1996)(27), Un monstruo viene a verme (Juan Antonio Bayona, 2016)(28), Mi vida con Amanda (Amanda, Mikhaël Hers, 2018)(29) o Petite Maman (Céline Sciamma, 2021)(30).

El duelo por la muerte de un hijo o hija es un viaje solitario y agotador, un testimonio de un amor inquebrantable. En medio de esta oscuridad, el cine puede ofrecer un rayo de luz, un espacio donde el dolor es comprendido, donde las emociones se validan y donde la resiliencia humana se celebra. No ofrece soluciones mágicas, pero sí un espejo en el que verse reflejado y un compañero silencioso en el largo y arduo camino hacia la adaptación y la construcción de una nueva forma de vivir con la ausencia, honrando la vida del hijo o hija que partió. Es una herramienta más en el complejo arsenal de recursos que pueden ayudar a transitar este inimaginable desafío.

 

Bibliografía

1. Equipo de Atención Psicosocial EAPS de ASPANION del Programa para la atención integral a personas con enfermedades avanzadas y sus familiares de la Fundación la Caixa. La pérdida de un hijo. Guía de apoyo para padres y familiares en duelo. 2019. Disponible en: https://aspanion.es/wp-content/uploads/2019/11/GUIA-PERDIDA-DE-UN-HIJO.pdf.

2. Fundación Menudos Corazones. Volver a vivir tras la pérdida de un hijo. 2014. Disponible en: https://www.menudoscorazones.org/wp-content/uploads/2018/09/Guia-Duelo-II-baja.pdf.

3. Fernández B, Montesinos F, Yélamos C, Pascual C, Medin G. Para ti, que has perdido un hijo. 2011. Disponible en: https://www.contraelcancer.es/sites/default/files/migration/actualidad/publicaciones/documentos/paratiquehasperdidounhijo.pdf.

4. Villalba Nogales J. Afrontamiento de la muerte de un niño: los cuidados pediátricos paliativos desde la Atención Primaria. Rev Pediatr Aten Primaria. 2015; 17: 171-83.

5. Martino Alba R. El proceso de morir en el niño y en el adolescente. Pediatr Integral. 2007; 10: 926-34. Disponible en: https://www.aeped.es/sites/default/files/pediatr_integral_2007_xi10926-934.pdf.

6. González de Dios J. Cine y Pediatría (198). El síndrome de muerte súbita del lactante en el cine. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2013/10/cine-y-pediatria-198-el-sindrome-de.html.

7. González de Dios J. Cine y Pediatría (56). Nanni Moretti nos habla del duelo por la muerte de un hijo. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2011/02/cine-y-pediatria-56-nanni-moretti-nos.html.

8. González de Dios J. Cine y Pediatría (251). “Los secretos del corazón” y la madriguera de un gran dolor. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2014/11/cine-y-pediatria-251-los-secretos-del.html.

9. González de Dios J. Cine y Pediatría (367). “Alabama Monroe”, cuando el círculo del amor se rompe y nos tatúa el corazón. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2017/01/cine-y-pediatria-367-alabama-monroe.html.

10. González de Dios J. Cine y Pediatría (600). “Más allá de las palabras” están los hechos. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2021/07/cine-y-pediatria-600-mas-alla-de-las.html.

11. González de Dios J. Cine y Pediatría (669). Cuando menos es “Mass” en busca de respuestas entre el duelo y el perdón. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2022/11/cine-y-pediatria-669-cuando-menos-es.html.

12. González de Dios J. Cine y Pediatría (795). “Una estrella fugaz” alrededor de la UCI neonatal. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2025/04/cine-y-pediatria-795-una-estrella-fugaz.html.

13. González de Dios J. Cine y Pediatría (545). “El mejor” y lo peor. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2020/06/cine-y-pediatria-545-el-mejor-y-lo-peor.html.

14. González de Dios J. Cine y Pediatría (475). “Tonio”, el dolor por la pérdida de un hijo. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2019/02/cine-y-pediatria-475-tonio-el-dolor-por.html.

15. González de Dios J. Cine y Pediatría (576). “Fragmentos de una mujer” tras la pérdida inesperada de su recién nacido. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2021/01/cine-y-pediatria-576-fragmentos-de-una.html.

16. González de Dios J. Terapia cinematográfica (12). Prescribir películas para entender el embarazo y parto. Pediatr Integral. 2025; 1: 78e1-e10. Disponible en: https://doi.org/10.63149/j.pedint.12.

17. González de Dios J. Cine y Pediatría (2). “La decisión de Anne”: dilemas bioéticos, cáncer e infancia. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2010/01/cine-y-pediatria-2-la-decision-de-anne.html.

18. González de Dios J. Cine y Pediatría (76). “Surviving Amina”, crónica familiar de una leucemia infantil anunciada. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2011/06/cine-y-pediatria-76-surviving-amina.html.

19. González de Dios J. Cine y Pediatría (674). “Asia”, un continente madre-hija unidos por una enfermedad degenerativa. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2022/12/cine-y-pediatria-674-asia-un-continente.html.

20. González de Dios J. Cine y Pediatría (785). “Tuesday”, un guacamayo viene a verme. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2025/01/cine-y-pediatria-785-tuesday-un.html.

21. González de Dios J. Cine y Pediatría (515). “Madre”, la pérdida, la culpa y el perdón. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2019/11/cine-y-pediatria-515-madre-la-perdida.html.

22. González de Dios J. Cine y Pediatría (771). La complejidad alrededor del “Instinto maternal”. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2024/10/cine-y-pediatria-772-la-complejidad.html.

23. González de Dios J. Cine y Pediatría (462). “Tu hijo”, al que crees conocer y no conoces. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2018/11/cine-y-pediatria-462-tu-hijo-al-que.html.

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25. González de Dios J. Cine y Pediatría (726). “Close”, tan cerca y tan lejos... Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2023/12/cine-y-pediatria-727-close-tan-cerca-y.html.

26. González de Dios J. Cine y Pediatría (780). “Mi vecino Totoro” y nuestro amigo Hayao Miyazaki. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2024/12/cine-y-pediatria-780-mi-vecino-totoro-y.html.

27. González de Dios J. Cine y Pediatría (757). “Ponette”, duelo y resurrección. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2024/07/cine-y-pediatria-758-ponette-duelo-y.html.

28. González de Dios J. Cine y Pediatría (353). “Un monstruo viene a verme” y a cuidar nuestros miedos. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2016/10/cine-y-pediatria-353-un-monstruo-viene.html.

29. González de Dios J. Cine y Pediatría (624). Lo que realmente importa en “Mi vida con Amanda”. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2021/12/cine-y-pediatria-624-lo-que-realmente.html.

30. González de Dios J. Cine y Pediatría (649). “Petite Maman”, infancia grande. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2022/06/cine-y-pediatria-649-petite-maman.html.

 

 

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