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| Necrológica |
Al Profesor Manuel Hernández Rodríguez (1933-2025)
In memorian
Nacido el ocho de junio de 1933 (Vilvestre, Salamanca), el pasado seis de mayo de 2025, falleció en Madrid el profesor Manuel Hernández Rodríguez. Los pediatras españoles le debemos mucho en nuestra formación profesional, mereciéndose estas líneas de reconocimiento y agradecimiento.
Licenciado en Medicina por la Universidad de Salamanca (1957), con Premio Extraordinario, prosiguió posteriormente su especialización en Pediatría y Puericultura (1964), obteniendo el grado de Doctor en Medicina y Cirugía en 1966. Su formación en España continuaría con estancias en las Universidades de Montpellier, Londres, Seattle, Vancouver y San Francisco. Fue Jefe de Servicio de Pediatría en el Hospital Civil de Basurto (1967-1978), en el Hospital Universitario Ramón y Cajal (1978-1984) y en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid (1986-2003). En 1974 obtuvo por oposición la plaza de Profesor Agregado de Pediatría de la Universidad del País Vasco (1974-1978), accediendo en 1978 a la plaza de Catedrático (1978). Ulteriormente, fue Catedrático de Pediatría de la Universidad de Alcalá de Henares (1978- 1986) y, finalmente, de la Universidad Autónoma de Madrid (1986-2003). Obtuvo diferentes menciones nacionales e internacionales.
En su actividad docente, dirigió múltiples Cursos de Doctorado y de Formación Continuada, así como 7 Masters de Nutrición Clínica. En su actividad investigadora, cabe señalar la dirección de diversos proyectos de investigación financiados por instituciones públicas y priva- das, con más de 150 publicaciones nacionales e internacionales y múltiples ponencias científicas.
Mención especial requiere la realización de dos ediciones del Tratado de Pediatría (1987 y 1994), tras su incorporación al Departamento de Pediatría de la Universidad Autónoma de Madrid, así como la edición de las Curvas y Gráficas del estudio longitudinal de crecimiento realizadas por el equipo técnico del Instituto de Investigación sobre Crecimiento de la Fundación F. Orbegozo, publicadas en 1988 y, posteriormente, las desarrolladas en el estudio transversal. Asimismo, es de reseñar la edición de su libro sobre “Maduración ósea y predicción de talla –Atlas y métodos numéricos–”, en 1991, presentado por el Profesor James Tanner.
El Profesor Hernández, D. Manuel, fue un hombre honesto, coherente, tenaz, perseverante, dialogante y respetuoso. Castellano austero, ejerció su autoridad humana e intelectual apostando sin fisuras por una medicina y educación universitaria públicas, valorando de forma ejemplar el esfuerzo y la dedicación al trabajo de las personas que colaboraron con él y aprendiendo de la experiencia de cualquiera que pudiera ofrecerla.
Le conocí bien, iniciando nuestra relación, profesional primero y personal y familiar después, a partir de 1981, cuando iniciara mi formación como médico residente en Pediatría en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. Desde el principio tuvimos amplias conversaciones sobre el desarrollo de una vida académica en un hospital universitario, con la asistencia a los pacientes, la docencia a los estudiantes de grado y postgrado y el desarrollo de una investigación activa, tanto clínica como básica aplicada al niño y adolescente.
El Profesor Hernández fue pionero en el estudio y aplicación de las bases fisiopatológicas modernas a la Pediatría, animándome en todo momento a proseguir mi formación en centros extranjeros para aprender “lo que hacen otros y compararlo con lo que hacemos aquí”, le gustaba decir. Inicialmente, no le tocó vivir una época profesional fácil, pues nuestro país presentaba una economía precaria y aislamiento internacional, con una elevada morbimortalidad neonatal y enfermedades infantiles características de países no desarrollados y, posteriormente, con una Pediatría académica heterogénea que no iría de la mano del desarrollo de la Pediatría en el sistema nacional de salud. No obstante, más tarde, viviría la mejora de la economía, el incremento de los contactos científicos internacionales y, finalmente, el desarro- llo derivado de la creación del programa nacional de médicos internos residentes que consolidaría de forma eficaz y sin vuelta atrás a la Pediatría como disciplina médica independiente.
Junto al Profesor Ballabriga, disfrutamos de múltiples conversaciones sobre la situación actual y futura de la Pediatría. Como es natural entre per- sonas con carácter e ideas firmes y críticas con el sistema, aunque siempre respetuosamente, no siempre estábamos de acuerdo, lo que generaba un mayor interés intelectual de los contenidos analizados, dando lugar a apuestas por saber lo que ocurriría en el futuro.
Hoy, que la Pediatría se acerca cada vez más a la medicina de precisión, estaría encantado de analizar los progresos en el conocimiento de la patogénesis de múltiples enfermedades infantiles que están conduciendo a una mejora extraordinaria de nuestros procedimientos diagnóstico-terapéuticos.
Para sus muchos alumnos y colaboradores, siempre nos quedará su inquietud intelectual, su gran labor y su enorme dedicación. Él siempre nos pidió que había que continuar trabajando para seguir progresando en nuestros conocimientos. En ello estaremos, pues en ello creemos. Gracias por su amistad y enseñanzas, que ya echamos de menos.
Profesor Jesús Argente Oliver
Catedrático de Pediatría de la Universidad Autónoma de Madrid.
Jefe de Servicio de Pediatría del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid.
Académico de Número de la Real Academia Nacional de Medicina de España



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