Skip to main content
PEDIATRÍA INTEGRAL - Revista de formación continuada dirigida al pediatra y profesionales interesados de otras especialidades médicas

MONOGRÁFICO OCTUBRE 2013

Preparación del material necesario para la atención prehospitalaria a un trauma pediátrico

Capítulos

J. Aguilera Luque, E. Civantos Fuentes.

 

 

En este capítulo se describe el material necesario para atender adecuadamente en el medio prehospitalario un trauma pediátrico. El caítulo está redactado desde dos puntos de vista, desde Atención Primaria (describiendo el material con el que se cuenta habitualmente y que debe estar preparado) y desde el Sistema de Emergencias Médicas.

 


Preparación del material necesario para la atención prehospitalaria a un trauma pediátrico.

 

INTRODUCCIÓN

Los pediatras de atención primaria y los médicos de emergencias deben reconocer la necesidad de entrenarse en el manejo de situaciones que puedan comprometer la vida del paciente, conocer los protocolos pediátricos usados en su medio y saber realizar procedimientos terapéuticos que deberían incluir al menos la inmovilización cervical, el manejo básico y avanzado de la vía aérea, la ventilación con bolsa y mascarilla y los accesos vasculares. Para ello deben estar familiarizados y comprobar los dispositivos aplicables en la atención a los niños.

En el caso del transporte sanitario urgente, existe normativa sobre aspectos técnicos, que incluye la dotación de material y productos sanitarios que deben disponer las ambulancias.

FUNDAMENTOS

La Academia Americana de Pediatría, a través de su Comité de Medicación, revisa de forma periódica una extensa lista de fármacos de la que se debería disponer en la asistencia general a la emergencia pediátrica. Por otra parte, el Grupo Español de RCP pediátrica y neonatal, ha divulgado y actualizado el listado de material y fármacos que deberían incluirse en el “carro de parada”. La norma UNE-EN 1789:2007 + A1:2010 desarrolla la dotación de material de las ambulancias.

Por otro lado, las gerencias de Atención Primaria de diversas Comunidades Autónomas, han protocolizado el aprovisionamiento y revisión de material de las salas de Urgencias de los Centros de Salud, incluido el “carro de parada”. Es un problema común la limitación del material “de adultos” para su uso en niños y la necesidad de material específico y de diversos tamaños para los pacientes pediátricos.

 



Figura 1. Procedimiento de revisión de la dotación y comprobación de funcionamiento de dispositivos utilizado en la FPUSG-061.

 

La Fundación Pública Urxencias Sanitarias de Galicia-061 (FPUSG-061) cuenta con un procedimiento de soporte sistematizado dirigido a garantizar la operatividad de los recursos, la dotación y el perfecto estado de funcionamiento de equipos, instrumentos y productos sanitarios, diariamente. El procedimiento se recoge de forma esquemática en la figura 1 y la aplicación de registro instantáneo que permite notificaciones en tiempo real a todos los miembros de un equipo de cualquier incidencia respecto a material o equipos en la figura 2.

 



Figura 2. Lista de comprobación de los aparatos y material de las USVA de la FPUSG-061.

 

Respecto al material de las ambulancias de soporte vital avanzado, si bien no hay una total diferenciación entre el material específico para su uso en el trauma y el resto, sí que existe una separación estructural mediante bolsas/maletas específicas para la atención pediátrica prehospitalaria.

PROPUESTA DE MATERIAL Y FÁRMACOS PARA LA ATENCIÓN PREHOSPITALARIA AL TRAUMA PEDIÁTRICO

1. Material general:

Guantes, collarines cervicales ajustables pediátricos, tabla espinal, tabla de reanimación, férulas ajustables, fonendoscopio, tensiómetro (manguitos adecuados por edad), linterna, otoscopio, glucómetro, sábanas, mantas, paños y gasas estériles, pies de suero, jeringas, esparadrapos, hojas de bisturí, sedas, reloj con segundero, teléfono, alicates y tijeras.

2. Material específico:

Monitor desfibrilador.

Pulsioxímetro con sonda pediátrica (pinza o tira adhesiva).

Capnógrafo con tubuladuras de varias tallas pediátricas.

Botellas de oxigeno de oxígeno con manómetros y alargaderas.

Aspiradores manual y eléctrico con sondas de varios calibres.

3. Material para vía aérea y ventilación:

– Cánulas nasales, mascarilla simple, mascarilla con reservorio, mascarilla con dispositivo de nebulización.

– Cámara de inhalación.

– Sondas de aspiración 6-14 G.

– Sonda rígida de Yankauer.

– Sondas oro/nasogástricas 6-14 G.

– Cánulas orofaríngeas 0-5.

– Mascarillas faciales de diversos tamaños.

– Bolsa autoinflable con reservorio de 500ml y 1.600-2.000 ml.

– Laringoscopio directo, pilas y bombillas de repuesto, juego de palas (rectas y curvas).

– Fiadores de 2 mm.

– Sonda de Frova pediátrica.

– Lubricante hidrosoluble.

– Tubos endotraqueales de calibres 2,5-7,5 con y sin balón.

– Mascarillas laríngeas de tamaños 1-4 (deseable).

– Laringoscopio indirecto pediátrico Airtraq (deseable).

– Cricotirotomo de Melker (deseable).

– Válvula de Heimlich.

– Sistema de drenaje torácico por punción directa (catéter dentro de aguja).

– Sistema de drenaje torácico según técnica de Seldinger (deseable).

4. Material para vías venosas:

– Contenedor de agujas, hojilla de afeitar. tubo de hemograma, tubo de bioquímica.Quitar ya que está puesto debajo.

– Compresor, gasas, sistemas de goteo, llaves de tres pasos (con y sin alargadera), regulador de flujo, esparadrapo. Antiséptico.

– Cánulas intravenosas 24-16G.

– Agujas intraóseas de calibres 14-18G (o dispositivos tipo taladro).

– Agujas de carga de medicación. Agujas IM.

– Jeringas de 1, 5,10, 50 ml.

– Tubos de laboratorio (hemograma, bioquímica y coagulación).

5. Medicación:

5.1. Sueroterapia: Suero fisiológico (0.9 %). Suero glucosado 5 %. Suero glucosado 10 %. Suero salino hipertónico 3 ó 6 %. Manitol 20 %. Bicarbonato 1 M.

Coloides: No está claramente demostrada su utilidad en el medio prehospitalario ni sus ventajas sobre los cristaloides. Su disponibilidad es opcional.

5.2. Fármacos: (según su aplicación en problemas según la secuencia ABCD y por orden alfabético)

A (vía aérea). Adrenalina. Atropina. Dexametasona. Succinilcolina. Vecuronio. Rocuronio.

B (oxigenación y ventilación). Adrenalina. Bromuro de ipratropio. Metilprednisolona. Salbutamol.

C (cardiocirculatorio): Adenosina. Adrenalina. Amiodarona. Atropina. Furosemida. Magnesio.

D (discapacidad neurológica y dolor). Diacepam. Fenitoína. Fentanilo. Metamizol. Midazolam. Morfina. Paracetamol. Tiopental.

Dicho material debería organizarse en los cajones del carro de parada. El número de unidades debe ser flexible, pactándose en cada caso según las regulaciones locales, los recursos económicos y el número de emergencias atendidas. El material se distribuirá de una forma lógica y que facilite su uso, preferiblemente de una forma común en todos los recursos similares (ambulancias, salas de urgencias prehospitalarias, etc.) (Figura 3).

 

Figura 3. Ejemplo de distribución del material en una sala de urgencias de un centro prehospitalario.

 

De cara a la preparación rápida de los fármacos y su administración con menor riesgo de errores y más seguridad, es útil disponer de hojas de cálculo manual o automático de las dosis y volúmenes a infundir, o bien de hojas de dosificación ya cubiertas, cada una para un peso del posible paciente (Anexos 3 y 4).

PROPUESTA DE PROTOCOLO DE REVISIÓN DEL MATERIAL PRE Y POST ASISTENCIA DE UN NIÑO TRAUMATIZADO A NIVEL PREHOSPITALARIO.

La revisión del material debe realizarse de una forma sistemática de forma periódica (según los pacientes atendidos en cada caso) y al menos antes y después de cada asistencia, siendo de gran ayuda las listas de comprobación.

1. Carro de parada:

a) Precinto plástico. Debe quedar cerrado después de cada revisión, rompiéndose cada vez que sea preciso utilizar el carro. Un precinto abierto no garantiza que el material necesario esté disponible y obliga a la revisión del mismo.

b) Revisión y reposición periódica.

c) Colocación reglada del material en varios cajones. Pueden utilizarse diversos sistemas de clasificación (por colores, ABCD, etc).

d) Limpieza. No debe colocarse ningún dispositivo que no esté limpio.

2. Monitor desfibrilador manual:

a) Test de comprobación diario.

b) Sistema de aviso reglado en caso de avería.

c) Disponibilidad alternativa de un desfibrilador semiautomático, preferiblemente con electrodos pediátricos.

3. Aspirador de secreciones:

a) Limpieza cada vez que se use.

b) Test de funcionamiento.

c) Disponibilidad de un aspirador manual de reserva

4. Oxígeno:

a) Comprobación de carga de botellas.

b) Sistema establecido de reposición.

5. Bolsas autoinflables:

a) Comprobación de aire en las mascarillas y reposición del mismo.

b) Conexión de alargadera al oxígeno disponible.

c) Reservorio.

6. Laringoscopios:

a) Funcionamiento. Pilas y bombillas.

7. Pulsioxímetro:

a) Encendido diario y comprobación de funcionamiento.

b) Comprobación de existencia de sensor pediátrico.

8. Capnógrafo:

a) Encendido semanal y comprobación de funcionamiento.

b) Comprobación de tubuladuras pediátricas (tamaños lactante y niño)

9. Otros:

Tensiómetros, fonendoscopio, otoscopio, linterna, collarines cervicales, mantas, tabla espinal, glucómetros, etc…

Todo lo anteriormente descrito tendrá que aparecer en un registro diario (manual o electrónico) de material, así como las fechas de caducidades tanto de medicación y material fungible del carro de parada.

MATERIAL DE USO EN TRAUMA PEDIÁTRICO PRESENTE EN LAS USVA DE LA FPUSG-061

Las ambulancias de soporte vital avanzado de la FPUSG-061 (figura 5), cuentan con todo el material y fármacos especificados en la normativa vigente. Si bien, respecto al material de inmovilización y rescate pediátrico y dadas las limitaciones de espacio, no se cuenta con dispositivos específicos cuando los equipos para el adulto permiten su uso en niños.

 

Figura 5. Puerta trasera de una ambulancia USVA de la FPUSG-061.

 

En la tabla 1 se enumeran los dispositivos de inmovilización, movilización y trasporte de paciente pediátrico traumatizado. Los nuevos formatos de ambulancia tipo caja, permiten acceso inmediato desde puertas específicas a todo este material de inmovilización.

 



Tabla 1. Equipamiento de las USVA para la inmovilización y rescate pediátricos

 



Tabla 2. Mataerial de la mochila de atención pediátrica FPUSG-061

 

Las mochilas o maletas de material pediátrico contienen el material específico para la atención a los lactantes y niños, en especial para el manejo de la vía aérea y la oxigenación/ventilación. La tabla 2 recoge este material así como las cantidades establecidas y observaciones respecto a su utilización en paciente pediátrico. El material para acceso circulatorio, así como los fármacos de primera línea, se incluyen en la mochila de manejo circulatorio. Esta separación obedece a la dinámica de trabajo dentro del equipo de emergencias, donde la bolsa de material para vía aérea y ventilación es portada por el profesional médico, mientras que la bolsa “circulatorio” es portada por el personal de enfermería, permitiendo así una organización funcional del material. La tabla 3 recoge el material de uso pediátrico contenido en la mochila de circulatorio.

 



Tabla 3. Material de uso pediátrico en la mochila de “circulatorio” (C) de la FPUSG-061

 

 

Copyright © 2024 Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria