| 10 Cosas que deberías saber sobre… la onicofagia |
Pediatr Integral 2025; XXIX (6): 464.e3
P. Rodríguez Díaz, M. García Boyano, I. Bulnes Rodríguez, M. Cid Sainz

La onicofagia es el hábito de morderse las uñas.
Suele comenzar en torno a los 3-4 años, con una prevalencia que puede superar el 30 % entre los 7 y 10 años.
Se desconoce la causa; probablemente sea multifactorial, con un posible componente genético debido a la frecuencia de antecedentes en la familia.
En edades tempranas, suele ser transitoria y benigna, pero si persiste o afecta a la socialización, requiere atención.
Para el diagnóstico, es suficiente la anamnesis y exploración física.
Aunque, en la mayoría de los casos, ocurre en niños sanos, puede asociarse a otras patologías, como depresión, ansiedad o TDAH, por lo que es importante hacer una evaluación global del niño.
Puede causar complicaciones; las más importantes son: paroniquia, deformidades de la uña y daños dentales y mandibulares.
Se ha intentado tratar con diferentes fármacos (antidepresivos, N-acetilcisteína, etc.) sin que hayan demostrado eficacia.
Tampoco ha demostrado eficacia el uso de esmaltes con sabores desagradables.
Mantener las uñas cortas, aplicar refuerzo positivo y sustituir el hábito por otras actividades, como técnicas de relajación, son las medidas más eficaces. Los castigos pueden agravar el problema.
Para saber aún más…
– Lee DK, Lipner SR. Update on diagnosis and management of onychophagia and onychotillomania. Int J Environ Res Public Health. 2022; 19: 3392.
– García Dorado J, Alonso Fraile P. Alteraciones del pelo y de las uñas. Pediatr Integral. 2016; 4: 244-61. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2016-05/alteraciones-del-pelo-y-de-las-unas/.
– Winebrake JP, Grover K, Halteh P, Lipner SR. Pediatric onychophagia: A survey-based study of prevalence, etiologies, and co-morbidities. Am J Clin Dermatol. 2018; 19: 887-91.

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