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PEDIATRÍA INTEGRAL - Revista de formación continuada dirigida al pediatra y profesionales interesados de otras especialidades médicas

PEDIATRÍA INTEGRAL Nº1 – ENE-FEB 2013

¿Por qué se orinan los niños en la cama?

Crítica de libros

Carlos Marina

Pediatra y Médico Puericultor del Estado

 


Crítica de libros

 

¿POR QUÉ SE ORINAN LOS NIÑOS EN LA CAMA? Respuestas de un médico

J.C. Ruiz de la Roja, Y. Zaragoza González

Instituto Urológico Madrileño S.L.; 2012

El problema de la más apropiada solución diagnóstica y terapéutica de los niños y niñas que padecen ENURESIS NOCTURNA sigue siendo, en este siglo XXI, dentro de la actividad clínica del pediatra, una “asignatura pendiente”. Nos atrevemos a hacer esta radical afirmación después de la atenta lectura del interesante libro que se comenta. Su autor principal es un distinguido Médico Especialista en Urología, el Dr. Juan Carlos Ruiz de la Roja, Director del Instituto Urológico Madrileño y Miembro de la Asociación Española de Médicos Escritores; junto con su eficaz colaboradora, Yolanda Zaragoza González, Licenciada en Derecho y Máster en Nutrición y Dietética, ponen de manifiesto en un texto de notable amenidad, claridad expositiva y envidiable fluidez de lectura, el impresionante problema latente en muchos de los afectados por este cuadro, típico de la edad pediátrica, aunque muy tardíamente resuelto, con más frecuencia de la debida, por incomprensible inhibición del Médico Especialista en Pediatría.

Estamos ante un libro típicamente divulgativo, esto es, escrito para dar la más clara, completa y actual información al entorno del niño enurético: padres, familiares y educadores, sin olvidar al propio afectado, muchas veces ya adolescente deseoso de solucionar su desagradable e indebidamente prolongada situación.

Página tras página el libro se lee de un tirón. Queda claro cómo ante un niño de 5 años cumplidos que no controle la micción nocturna habrá que comenzar a actuar. El diagnóstico, imprescindible, de enuresis primaria monosintomática, habrá de ser confirmado por el pediatra tras detallada historia clínica y muy pocas exploraciones complementarias. El tener que recurrir al urólogo –siempre eficaz colaborador– ha de ser con carácter excepcional. Y menos todavía al psicólogo. Estamos ante un problema típicamente pediátrico a resolver por el pediatra. Este es el gran mensaje del texto que comentamos.

La atenta lectura de cada capítulo nos va dando las claves de cómo actuar: cuándo y cómo retirar el pañal; no dejar de consultar a su pediatra, sin timidez ni vergüenza; cómo descartar una serie de cuadros patológicos que pueden ser causa de enuresis nocturna –no primaria ni monosintomática–; la influencia de la herencia; el retraso en la maduración vesical de estos niños; el déficit nocturno de hormona antidiurética ADH; la escasa incidencia de los factores psicológicos. Para llegar, así, a las pruebas a realizar como complemento de la siempre fundamental y reveladora historia clínica: análisis simple de orina y posible exploración ecográfica renovesical.

El capítulo dedicado a la actitud de los padres y el entorno social del niño enurético pone de manifiesto cómo hasta el 50% de los padres no saben cómo enfrentarse al problema. Mientras que al 90% les preocupa y molesta la enuresis de sus hijos.

La lectura del capítulo dedicado a “Historias reales de niños que sufrieron enuresis” es una auténtica e impactante experiencia. La gran mayoría, adolescentes, jóvenes e incluso adultos que, no habiendo recibido la oportuna atención durante la edad pediátrica –“ya se le pasará” les decían–, sufren año tras año tan humillante padecimiento. Gran aldabonazo para todos los pediatras.

Y ya al final, la revelación de la utilización de la desmopresina –análogo de la ADH– por vía oral –actualmente en forma de flash sublingual– como eficaz solución terapéutica para estos sufridos pacientes. Siempre bajo el control y dirección del estudioso pediatra.

Pequeño gran libro especialmente recomendado a todos los interesados por resolver con prontitud y eficacia la tremenda situación planteada a los pacientes afectos de enuresis nocturna; con los pediatras, padres y educadores, muy en primer lugar.

Gracias y enhorabuena al Dr. Ruiz de la Roja y colaboradora por tan diáfano, útil, oportuno y didáctico trabajo.

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