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PEDIATRÍA INTEGRAL - Revista Oficial de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)
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PEDIATRÍA INTEGRAL Nº4 – JUNIO 2026

Prescribir películas para entender las migraciones y la infancia en tránsito

Terapia cinematográfica
en la infancia y adolescencia


J. González de Dios

Jefe de Servicio de Pediatría. Hospital General Universitario de Alicante. Profesor del Departamento de Pediatría. Universidad Miguel Hernández. Alicante.
Autor del proyecto “Cine y Pediatría”

 

Pediatr Integral 2026; XXX (4): 280.e1 – 280.e12

 

Pediatría Integral inicia esta nueva sección para poner en relación la ciencia (pediátrica) con el arte (cinematográfico), y hacer del séptimo arte un instrumento más para cimentar la arteterapia en nuestro día a día. El objetivo, es prescribir películas de cine que todo pediatra pudiera ver para mejorar en ciencia y conciencia en nuestra práctica clínica habitual, tanto en temas médicos como sociales. Prescribir películas argumentales bajo la observación narrativa para extraer todas las emociones y reflexiones posibles. Para ser mejores médicos pediatras. Y, quizás, por qué no, para ser mejores personas.

 


Prescribir películas para entender las migraciones y la infancia en tránsito

https://doi.org/10.63149/j.pedint.153

 

Migraciones, un fenómeno complejo global

Se denomina migración al desplazamiento de personas desde un lugar de origen hacia otro territorio, ya sea dentro del mismo país o cruzando fronteras internacionales. Puede ser temporal o permanente, voluntaria o forzada, y suele estar ligada a factores económicos, sociales, políticos o ambientales.

Las migraciones son uno de los grandes fenómenos de nuestro tiempo. Cada año, millones de personas dejan su lugar de origen para buscar trabajo, seguridad, reunificación familiar o una vida mejor en otro país. Según Naciones Unidas, en 2024 había casi 304 millones de migrantes internacionales en el mundo, una cifra que refleja la magnitud global de este proceso (y, a buen seguro, que es una cifra infraestimada)(1). En la práctica, y como ya se ha subrayado, la migración es un fenómeno complejo que no responde a una sola causa, sino a una combinación de motivos. Naciones Unidas subraya que tres son las causas principales(1,2): 1) los motivos más frecuentes de la migración son económicos: muchas personas emigran porque no encuentran empleo, porque sus salarios son muy bajos o porque buscan mejores condiciones de vida para ellas y sus familias; 2) también pesan mucho las causas políticas y de seguridad: los conflictos armados, la persecución por razones étnicas, religiosas o ideológicas y las violaciones de derechos humanos obligan a millones de personas a abandonar sus hogares; 3) a esto se suman las causas ambientales: sequías, inundaciones, huracanes, terremotos y otros desastres naturales empujan a comunidades enteras a desplazarse, a veces de forma temporal y a veces de manera definitiva.

Por tanto, no es difícil pensar que los principales países de origen suelen ser aquellos afectados por pobreza, conflictos o inestabilidad política. Entre los grandes focos migratorios mundiales destacan países de América Latina, África y Asia, además de zonas castigadas por guerras prolongadas o crisis humanitarias. En términos generales, muchos flujos salen de países con menos oportunidades hacia economías más desarrolladas.

En general, los países que reciben más población migrante suelen tener economías más grandes, redes laborales más amplias o una posición geográfica estratégica. Y es por ello que, entre los países receptores, los grandes destinos suelen ser Estados Unidos, varios países de Europa Occidental y algunos Estados de Oriente Medio y del Golfo. Naciones Unidas indica que el mundo ha alcanzado cifras récord de migración internacional, mientras que ACNUR señala que a finales de junio de 2024 había unos 37 millones de refugiados en el mundo.

Un movimiento poblacional de este calibre tiene consecuencias tanto en los países de origen como en los países receptores(3):

• Para los países de origen, la migración tiene efectos positivos y negativos. Entre los positivos destaca el envío de remesas, que en muchos casos sostiene a familias enteras y dinamiza la economía local. Sin embargo, también hay costes importantes: cuando emigran muchos jóvenes o profesionales cualificados, el país pierde mano de obra, talento y capacidad productiva, fenómeno conocido como “fuga de cerebros”. Además, la salida de población activa puede afectar a la economía de regiones enteras y alterar la estructura familiar.

• Para los países receptores, también se aprecia esta ambivalencia. Los países que acogen migrantes suelen recibir beneficios económicos y demográficos: la llegada de población migrante puede cubrir empleos que no se llenan con mano de obra local (los más precarios o que nadie quiere, como el campo o los cuidados del hogar), aumentar el consumo y contribuir al crecimiento económico. Pero también aparecen tensiones, porque la integración puede ser difícil cuando hay discriminación, xenofobia o explotación laboral; en no pocos entornos, además, crecen los debates sobre el acceso a la sanidad, la educación o los servicios sociales.

Por todo ello, las migraciones no son un problema aislado, sino un fenómeno global ligado a la desigualdad, la violencia, el trabajo, el clima y los derechos humanos. Entender sus causas y consecuencias ayuda a ver que detrás de cada flujo migratorio hay historias personales, decisiones difíciles y profundas desigualdades entre regiones del mundo. Un entorno donde no es fácil que predomine el “nosotros” solidarios sobre el “yo” egocéntrico y temeroso. Porque el fenómeno migratorio ocurre desde siempre y siempre ha causado debate y tensiones.

Las migraciones y la infancia en tránsito: de la realidad al cine

La migración transforma sociedades enteras. Produce mezclas culturales, intercambio de lenguas, costumbres y tradiciones y, en muchos casos, enriquece la vida social de los países receptores. Pero también genera sufrimiento humano y tensiones sociales. Miles de personas mueren cada año en rutas peligrosas; Naciones Unidas informa de más de 81.912 muertes de migrantes desde 2014, muchas de ellas por ahogamiento, especialmente en el Mediterráneo central. Esto recuerda que migrar no siempre es una elección libre, sino a menudo una respuesta desesperada a la necesidad(1-3). Y el séptimo arte no ha sido ajeno a ello, con películas que suelen repetir algunos núcleos narrativos: la salida del lugar de origen por necesidad, el viaje como prueba física y moral, la llegada a un entorno hostil o incierto, la tensión entre integración y pérdida de identidad, el choque entre expectativas y realidad, etc.

El cine ha reflejado desde sus inicios los dramas humanos de la sociedad, entre ellos la necesidad de dejar la propia tierra para sobrevivir en otras regiones u otros países. He aquí diez ejemplos por grupos temáticos: 1) Migración forzada y exilio: Casablanca (Michael Curtiz, 1942), América, América (Elia Kazan, 1963); 2) Refugiados y fronteras: Welcome (Philippe Lioret, 2009), Green Border (Agnieszka Holland, 2023); 3) Migración laboral y sin papeles: Pan y rosas (Bread and Roses, Ken Loach, 2000), Who is Dayani Cristal? (Marc Silver, 2013); 4) Diáspora e identidad: El viaje (The Visitor, Thomas McCarthy, 2007), Brooklyn (John Crowley, 2015); 5) Emigración española y europea: Un franco, 14 pesetas (Carlos Iglesias, 2007), 14 km (Xavier Bermúdez, 2007).

Aunque otros múltiples títulos coronan el séptimo arte alrededor de la emigración, películas de muchas nacionalidades, algunas son todo un clásico, otras menos conocidas: Charlot emigrante (The Immigrant (A Modern Columbus), Charles Chaplin, 1917), Toni (Jean Renoir, 1934), Las uvas de la ira (The Grapes of Wrath, John Ford, 1940), Un sueño americano (An American Romance, King Vidor, 1944), Rocco y sus hermanos (Rocco e i suoi fratelli, Luchino Visconti, 1960), El salto (O salto, Christian de Chalonge, 1968), La nueva tierra (Nybyggarna, Jan Tröell, 1972), Mi hermosa lavandería (My Beautiful Laundrette, Stephen Frears, 1985), Avalon (Barry Levinson, 1990), Cheb (Rachid Bouchareb, 1990), L`America (Gianni Amelio, 1994), Bwana (Imanol Uribe, 1995), Mi familia (My Family, Gregory Nava, 1995), La canción de Carla (Carla’s Song, Ken Loach, 1996), Saïd (Llorenç Soler, 1998), Cosas que dejé en La Habana (Manuel Gutiérrez Aragón, 1999), Oriente es Oriente (East Is East, Damien O’Donnell, 1999), Poniente (Chus Gutiérrez, 2002), En este mundo (In This World, Michael Winterbottom, 2002), Extranjeras (Helena Taberna, 2003), Ghosts (Nick Broomfield, 2006), Retorno a Hansala (Chus Gutiérrez, 2008)… y un largo etcétera.

Pero hoy vamos a desviar nuestra mirada hacia el cine que ha tratado la migración y la infancia en tránsito, allí donde se retratan niños, niñas y adolescentes que viajan solos o con sus familias, cruzan fronteras, viven en campos de refugiados o crecen entre dos culturas. Relatos que ponen el foco en la vulnerabilidad, la separación familiar, el miedo, la burocracia y también en la capacidad de adaptación y resistencia de la infancia. En muchas historias, la mirada infantil suaviza la crudeza del conflicto sin ocultarlo, y eso hace que el impacto emocional sea todavía mayor al mostrar cuatro situaciones recurrentes: el desarraigo por guerra o pobreza, el viaje peligroso, la llegada a un lugar incierto y la dificultad de integración.

Vamos a prescribir películas sobre migraciones e infancia en tránsito que ya forman parte del proyecto Cine y Pediatría. Y es así que, desde esta sección de Terapia cinematográfica, hoy recogemos 7 películas argumentales al respecto. De cada película ofreceremos una breve ficha de la película y nuestros protagonistas, destacaremos las emociones y reflexiones que podremos extraer, y enunciaremos algunas frases “de cine” para el recuerdo que se derivarían de “prescribir” ese film. Estas películas son, por orden cronológico de estreno:

Pelle el conquistador (Pelle erobreren, Bille August, 1987)(4), para recordar que el desarraigo también ha ocurrido en países del primer mundo, en busca de la tierra prometida.

Vete y vive (Va, vis et deviens, Radu Mihaileanu, 2005)(5), para entender los sacrificios necesarios para sobrevivir a los movimientos migratorios que ocasionan las guerras.

La buena mentira (The Good Lie, Philippe Falardeau, 2014)(6), para descubrir la doble supervivencia de los menores migrantes, tras la huida de su país de origen y tras la llegada al nuevo país.

Collisions (Richard Levien, 2018)(7), para vivir el impacto de los migrantes mexicanos en Estados Unidos y lo que pueden suponer las políticas trumpistas.

Minari. Historia de mi familia (Minari, Lee Isaac Chung, 2020)(8), para analizar la metáfora coreana del sueño americano, pero también la de otras nacionalidades.

Tori y Lokita (Tori et Lokita, Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne, 2022)(9), para conocer un poco mejor la triste realidad de los menores no acompañados (MENAS).

Chinas (Arantxa Echevarría, 2023)(10), para revivir la identidad e integración de los hijos de padres emigrantes chinos nacidos en España.

Siete películas argumentales para conocer y reconocer distintas experiencias de los menores migrantes y esa infancia en tránsito desde diferentes geografías.

 

PRESCRIPCIÓN 1. Pelle el conquistador (Bille August, 1987)

Ficha técnica

Título: Pelle el conquistador. Título original: Pelle erobreren.

Dirección: Bille August. País: Dinamarca. Año: 1987.

Duración: 138 min. Género: Drama adaptado de la novela de Martin Andersen Nexø.

Reparto: Max von Sydow, Pelle Hvenegaard, Astrid Villaume, Lars Simonsen y Erik Paaske.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Pelle (Pelle Hvenegaard), un niño sueco de 10 años que emigra a Dinamarca con su anciano padre Lasse (Max von Sydow).

Frases de cine

“Allí el brandy es casi tan barato como el agua. Y los salarios son tan altos que los niños no tienen que trabajar y pueden jugar todo el día con sus amigos”.

“Lasse es pobre y viejo… Y tú eres joven y aún puedes conquistar el mundo”.

“Me marcharé y conquistaré el mundo. Primero América. Luego China, España y Australia. Está ahí fuera, conquistaré el mundo entero. Todo lo de ahí fuera está esperando ser conquistado. ¡El hombre puede vivir de verdad! Está ahí fuera esperándonos”.

Síntesis argumental

A finales del siglo XIX, Pelle, un niño sueco, viaja con su padre Lasse, un campesino viudo y pobre, que emigra a la isla danesa de Bornholm buscando una vida mejor tras la muerte de la madre de Pelle. Sin dinero para seguir hacia Estados Unidos, intentan ganar lo suficiente en la granja Stone, donde consiguen trabajo como peones mal pagados.

En la granja son explotados y humillados por el terrateniente y el capataz, mientras Pelle va descubriendo las duras realidades del trabajo, la pobreza, el sexo y la muerte, sin perder del todo su curiosidad y su mirada inocente. A través de sus amistades (como el niño Rud o el trabajador Erik) y de los sueños de su padre, el film narra una infancia en tránsito entre la esperanza y la derrota. Y en las condiciones difíciles de ese tránsito vital.

Pelle el conquistador es una hermosa y dolorosa película que conquistó la Palma de Oro en Cannes, el Globo de Oro y el Óscar a la mejor película de habla no inglesa. La mejor película europea de aquel año, una especial combinación de los conflictos morales y religiosos de Ingmar Bergman, la fisicidad de Victor Sjöström y la austeridad de Carl Theodor Dreyer. Donde Pelle crece y va descubriendo poco a poco todas las facetas de la vida bajo un doble frío: el externo del clima y el interno de los sentimientos, donde la violencia impera y el rigor de la religión protestante no es alivio. Y somos partícipes de sus sueños de tener una casa, una familia o no tener que trabajar y disponer de tiempo para jugar con otros niños, pero que se hacen imposibles cuando el desarraigo y la pobreza acompañan a padre e hijo en una granja donde se acumulan todos los pecados capitales, desde los amos a los sirvientes.

Emociones y reflexiones

Es Pelle el conquistador una bella y emotiva película que está basada en un clásico mayor de la literatura danesa, una película necesaria que apuesta por la imaginación como escape a la irracional realidad, un elogio a la aventura de los sueños por cumplir y a la tierra prometida por conquistar. Doloroso aprendizaje de la vida bajo el desarraigo, en una obra cargada de aliento épico y poético que nos deja este fresco cinematográfico de Bille August.

Una película con varias enseñanzas clave para reflexionar: 1) la dureza de la migración, donde se muestra que el sueño de una vida mejor, muchas veces motivado por la miseria, puede encontrarse con explotación, exclusión y falsas promesas en lugar de prosperidad; 2) la dignidad ante la humillación, que es lo que Lasse transmite a su hijo, lo que convierte al film en un relato sobre la transmisión de valores desde la vulnerabilidad; 3) la pérdida de la inocencia que provoca en Pelle el doloroso aprendizaje de la vida que le toca vivir; y
4) la desigualdad de clase entre terratenientes, capataces y jornaleros, y cómo la condición de extranjero y pobre multiplica la marginación.

En conjunto, Pelle el conquistador sirve como una reflexión lírica y cruda sobre la emigración trabajadora, la infancia vulnerable y la resistencia humana frente a una sociedad que no reparte ni la esperanza ni el trabajo por igual.

PRESCRIPCIÓN 2. Vete y vive (Radu Mihaileanu, 2005).

Ficha técnica

Título: Vete y vive. Título original: Va, vis et deviens.

Dirección: Radu Mihaileanu. País: Francia. Año: 2005.

Duración: 148 min.

Reparto: Moshe Agazai, Mosche Abebe, Sirak M. Sabahat, Yaël Abecassis y Roschdy Zem.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Schlomo/Salomón (Moshe Agazai) es un niño cristiano etíope que queda huérfano y, en la conocida como Operación Moisés, se hace pasar por judío para ser adoptado por una familia israelí.

Frases de cine

“No llores. ¡Vete! Vete, vive y cambia. ¡Y no vuelvas! ¡Vete!”.

“Mamá, quieren que sea como ellos. No quiero cambiar. ¿Cómo me reconocerás? Por favor, déjame volver”.

“Intenta imaginar el trauma de Shlomo: una madre que quiere tanto a su hijo que es capaz de obligarle a irse y de renunciar a volverlo a ver con tal de salvarlo. Y un hombre que quiere tanto a su mujer que no se atreve a revelar su secreto por miedo a perderla. ¿No es eso amor?”.

Síntesis argumental

Vete y vive es un drama que se nutre de la historia de los migrantes y de la complejidad de la identidad, el amor y el deber moral. La historia se inspira en la Operación Moisés, que permitió trasladar a decenas de miles de judíos etíopes a Israel, y en ese contexto se sitúa la vida de Shlomo, el niño protagonista.

En 1984, durante una hambruna dramática en África, miles de refugiados llegan a campamentos de Sudán; entre ellos, una madre cristiana etíope y su hijo, Shlomo. Una mujer judía etíope que ha perdido a su propio hijo ayuda a la madre a convencer a Shlomo de que se declare judío y huérfano para que pueda ser incluido en la evacuación hacia Israel, la “tierra prometida”. Una vez en Israel, oficialmente Shlomo es un huérfano y es adoptado por una familia sefardí francesa afincada en Tel Aviv. Allí crece amado, pero con el miedo permanente de que descubran su doble secreto: que no es realmente judío ni huérfano, sino un niño negro que solo se salvó al hacerse pasar por otro. A través de su adolescencia (interpretado por Moshe Abebe) y juventud (interpretado por Sirak M. Sabahat), se enfrenta al racismo, a la guerra en los territorios ocupados, al amor y a la búsqueda de sí mismo, hasta que, como adulto, decide regresar a África para buscar a su madre biológica y cerrar el círculo de su identidad.

Emociones y reflexiones

Vete y vive funciona como una poderosa reflexión sobre la migración infantil forzada, la construcción de identidad en el exilio y el valor de la verdad y la memoria, aun cuando ambas lleven al dolor. Una auténtica epopeya sustentada en el amor recíproco que una madre y su hijo se tienen ante las dificultades a las que nos enfrenta la vida. Una odisea del amor maternofilial y, además, una oportunidad para conocer una realidad histórica entre el desarraigo y la esperanza de nuestro protagonista migrante.

Un protagonista que se fue, vivió, sobrevivió y no olvidó. Y cuya epopeya nos deja varios motivos de reflexión: 1) el sacrificio materno en la supervivencia que motivan los contextos de hambruna y desamparo institucional, donde una madre puede “renunciar” a su hijo fingiendo que no es suyo para salvarle la vida; 2) la identidad construida, híbrida y en conflicto, donde Shlomo se hace judío, israelí, francés y tunecino por la adopción y la cultura, sin perder la conciencia de sus raíces etíopes (y lo que significa vivir varias identidades a la vez, sin sentirse del todo nunca en ninguna); 3) la difícil combinación de migración, pertenencia y racismo, lo que implica aprender una nueva lengua, costumbres y modos de vida, pero también enfrentarse a la xenofobia, el racismo y la sensación de que nunca se es “lo suficientemente de aquí” ni “lo suficientemente de allí”; y 4) la búsqueda de la verdadera madre y la reconciliación interna. Y todas estas emociones se desgranan bajo la maravillosa, enigmática y racial música de Armand Amar.

PRESCRIPCIÓN 3. La buena mentira (Philippe Falardeau, 2014).

Ficha técnica

Título: La buena mentira. Título original: The Good Lie.

Dirección: Philippe Falardeau. País: Estados Unidos. Año: 2014.

Duración: 110 min. Género: Drama basado en hechos reales.

Reparto: Reese Witherspoon, Arnold Oceng, Kuoth Wiel, Femi Oguns y Ger Duany.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Mamere (Arnold Oceng), Abital (Kuoth Wiel), Theo (Femi Oguns), Jeremiah (Ger Duany) y otros niños huérfanos de Sudán acaban siendo acogidos en Estados Unidos, con el apoyo de una trabajadora social (Reese Witherspoon).

Frases de cine

“Esta es la historia de mis hermanos y hermanas… Como un puente invisible, sus recuerdos conectan su vida pasada con nuestra vida nueva”.

“Mis padres fueron asesinados en la guerra de Sudán. Y mis hermanas, vendidas como esclavas… Ahora estamos en Norteamérica. Y en Norteamérica no somos nada”.

“Nos llaman los niños perdidos de Sudán. No creo que estemos perdidos, creo que nos hemos encontrado”.

Síntesis argumental

La buena mentira es un drama inspirado en hechos reales sobre los llamados “Niños perdidos del Sudán”, refugiados que sobrevivieron a la guerra civil sudanesa y fueron reubicados años después en Estados Unidos. Porque Sudán es un país sacudido por una sangrienta guerra civil, en donde más de 20.000 niños y niñas quedaron huérfanos y fueron desplazados de sus aldeas durante este conflicto bélico que se desarrolló entre 1983 y 2005, y donde una campaña humanitaria llevaría a 3.600 de estos niños perdidos a los Estados Unidos. La historia combina la crudeza de la guerra y la migración con la ternura de la solidaridad humana.

En este contexto, un grupo de niños cristianos del sur de Sudán huye tras la masacre de sus familias. Mamere, su hermano Theo y otros supervivientes logran llegar a un campamento de refugiados en Kenia, donde permanecen durante años. Theo se sacrifica para salvar a los demás y queda separado del grupo, que sigue soñando con el reencuentro.

Quince años después, cuatro jóvenes del grupo –Mamere, Jeremiah, Paul y su hermana Abital– resultan seleccionados en un programa de reasentamiento en Estados Unidos. Al llegar a Kansas City, se encuentran con una realidad completamente ajena: ciudades, rascacielos, comida abundante, burocracia y trabajo, pero también racismo y dificultades para comunicarse y entender las normas sociales. Una trabajadora social norteamericana, Carrie Davis, se encarga de ayudarles a orientarse, a encontrar trabajo y a seguir los trámites administrativos. En el proceso, la propia Carrie también se ve transformada por el afecto y la responsabilidad que siente hacia ellos.

Al mismo tiempo, los personajes buscan reunirse con Abital, que fue enviada a Boston, y Mamere descubre que Theo, su hermano, sigue con vida en el campamento de Kenia. En el desenlace, Mamere protagoniza una última “buena mentira”: le entrega a Theo su propio pasaporte y se queda en Kenia trabajando en el hospital, sacrificando su propia migración para que su hermano pueda por fin llegar a Estados Unidos y reencontrarse con la familia.

Emociones y reflexiones

La buena mentira es el enfrentamiento de la realidad del primer y tercer mundo, y que nos habla del sufrimiento de emigrar, de los niños soldado, de la solidaridad bien y mal entendida, de que la vida no es fácil para la mayor parte de nuestro mundo… Para incrementar ese realismo, hay que mencionar el hecho de que los actores que interpretan a los hermanos de esta película han sido todos descendientes de familias involucradas en la guerra o, incluso, niños soldado, lo que ayuda a que el papel que realizan sea aún más creíble. Y es en la llegada a otro mundo donde comienza la nueva odisea para ellos: la de insertarse en el corazón del Occidente capitalista e industrializado después de haber pasado toda la vida en la sabana africana. Un choque emocional que va desde la impresión que sufren cuando tienen que tirar la comida caducada de un supermercado a cuando oyen el timbre de un teléfono, o bien al probar la comida de un McDonald’s y comprender lo que es un interruptor de la luz.

Y es así que podemos decir que la película se compone de dos relatos: una primera parte de cómo sobreviven los chicos en su travesía por la sabana y una segunda parte de cómo sobreviven a una nueva vida en Estados Unidos. Y cuyo colofón son las fotos finales en blanco y negro con el recuerdo de historias reales que nos acercan a la eterna mentira de un mundo demasiado desigual en donde la infancia sigue siendo la primera víctima. Muchos mensajes y una frase final, que es un proverbio africano: “Si quieres ir rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado”.

Porque en esta historia la migración aparece como la única vía de supervivencia, no como una elección, y nos hace partícipes de la odisea de la integración y del papel de la solidaridad individual (enfocado en la figura de Carrie), así como de la dignidad del sacrificio y del deber familiar en esa “buena mentira”: una mentira que busca el bien del otro y que refleja la responsabilidad entre hermanos, la lealtad y el deber moral. Pero, además, el cine también sirve para ser memoria de esta tragedia olvidada, la de los “Niños perdidos del Sudán”, una de las crisis humanitarias más graves del siglo XX.

En conjunto, La buena mentira sirve como una reflexión emocional y ética sobre la guerra, la migración de refugiados, la justicia, la compasión y el valor de una “buena mentira” como gesto de amor y redención.

PRESCRIPCIÓN 4. Collisions (Richard Levien, 2018).

Ficha técnica

Título: Collisions. Título original: Collisions.

Dirección: Richard Levien. País: Estados Unidos. Año: 2018.

Duración: 90 min. Género: Drama.

Reparto: Jesse García, Izabella Álvarez, Ana de la Reguera, Jason García Jr. y Rika Luna.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Itan (Izabella Álvarez), 12 años, y Neto (Jason García Jr.), 8 años, son dos hermanos mexicanos emigrantes en Estados Unidos que intentan buscar a su madre, que va a ser deportada.

Frases de cine

“Cada cuatro minutos, un niño ciudadano de los Estados Unidos es separado de uno de sus padres por deportación”.

“Nos cuesta encontrar una familia que quiera cuidar a dos niños”.

“Si mamá se va a México, ¿podemos vivir contigo?”.

Síntesis argumental

Collisions es un drama sobre una familia mexicana en Estados Unidos que se ve desgarrada por la política de inmigración y de deportación de la administración Trump, contada desde la mirada de dos hermanos en tránsito y su tío, que intenta protegerlos. De hecho, en la escena inicial vemos a policías armados irrumpiendo en la casa de una familia latina, la de Yoana (Ana de la Reguera), la madre de nuestros dos niños protagonistas; ese momento de “colisión” entre el Estado y la familia atraviesa toda la historia.

Yoana ha emigrado de Oaxaca a Estados Unidos con sus dos hijos, Itan, una adolescente estudiosa, y Neto, un niño de ocho años. Ella trabaja en limpieza en varios lugares para mantener a la familia, mientras que sus hijos se mueven entre dos mundos: hablan inglés, viven en la cultura estadounidense y se sienten incluso avergonzados de su origen mexicano.

Un día, los hermanos llegan del colegio y su madre ha desaparecido: ha sido detenida por el Departamento de Inmigración. Los niños quedan bajo la tutela de los Servicios de Protección Infantil, que les advierten del escaso interés de las familias en acoger a “dos niños mexicanos”. La única opción es que se haga cargo de ellos su tío paterno, Evencio (Jesse García), un camionero solitario, poco acostumbrado a la responsabilidad familiar y con cierta adicción al alcohol.

A partir de ahí, la película se convierte en una especie de “road movie” por las carreteras de Estados Unidos: el tío y los dos niños viajan en camión en busca de Yoana, mientras intentan averiguar a qué centro de detención la han llevado, entre un mapa de cientos de instalaciones repartidas por el país. Tras recibir un mensaje de que está en Phoenix, se dirigen hacia allí, deteniéndose en gasolineras y moteles y cruzando paisajes inmensos, en un viaje donde el vínculo entre el tío y sus sobrinos se va reconstruyendo a pesar del miedo y la desconfianza. Al final, el recorrido les lleva a Tijuana, donde se produce un reencuentro emotivo entre Yoana y sus hijos, pero también un paisaje de incertidumbre y lágrimas, sin que el sistema ofrezca una solución clara ni un “final feliz”.

Emociones y reflexiones

Collisions sirve como una reflexión cruda y conmovedora sobre la migración infantil forzada, la violencia institucional de la deportación y la dificultad de construir identidad y hogar en un contexto donde la justicia y la familia se enfrentan a la burocracia de la frontera.

Una película que nos permite debatir sobre estos aspectos, tan actuales y reavivados con el gobierno de Trump a la cabeza: 1) el impacto de la política migratoria en la infancia: se subraya cómo las decisiones burocráticas de deportación y detención desgarran familias y dejan a niños en una situación de abandono estructural, incluso aunque ellos mismos sean ciudadanos del país de acogida; 2) el viaje como metáfora de la infancia migrante: esas carreteras infinitas de Estados Unidos reflejan la sensación de “infancia en tránsito”, menores que viven suspendidos entre dos países, dos lenguas y dos identidades, sin que el Estado les proporcione un ancla estable; 3) la identidad híbrida y la vergüenza cultural: Itan y Neto viven el rechazo de sus raíces mexicanas mientras se aferran al inglés y a la americanización, lo que permite hablar de doble vergüenza: por su origen y por la precariedad del estatus de sus padres en un país que los considera “otros”.

Y donde la figura del tío Evencio, inicialmente distante y falible, acaba convirtiéndose en un modelo de protección. El viaje en camión le obliga a madurar, a dejar vicios y a asumir un rol de cuidador, en una línea que se repite en muchas narrativas de cine migrante: el adulto conflictivo que se redime protegiendo a la infancia.

Y en la línea de Collisions se encuentra la película mexicana Los lobos (Samuel Kishi, 2019)(11), puro cine independiente que es un drama basado en hechos reales, pues se fundamenta en las vivencias de la propia infancia del director cuando sufrió en sus carnes el drama de la inmigración. Un film con toques de dos películas muy diferentes, The Florida Project (Sean Baker, 2017)(12) y La habitación (Room, Lenny Abrahamson, 2015)(13), y que aquí se centra en dos niños que viajan con su madre de México a Albuquerque en busca de una vida mejor: Max (Maximiliano Nájar Márquez) y Leo (Leonardo Nájar Márquez), de 8 y 5 años, emigrantes con su joven madre Lucía (Martha Lorena Reyes). Y la madre sale a trabajar y los dos hijos esperan en la pequeña habitación a que su mamá regrese, y allí pasan el día solos mientras observan a través de la ventana el inseguro barrio en el que está enclavado el motel donde viven, habitado principalmente por hispanos y asiáticos. Se dedican a escuchar los cuentos, reglas y lecciones de inglés que la madre les deja en una vieja grabadora de casete, y construyen un universo imaginario con sus dibujos, mientras anhelan que su mamá cumpla su promesa de ir juntos a Disneylandia. Una película que se visualiza a flor de piel ante tantos días de soledad y abandono de los niños en casa.

Porque la comunidad mexicana es la más numerosa de todas las nacionalidades inmigrantes que residen en Estados Unidos y la mayor diáspora mexicana en el mundo. Destaca la presencia de mexicanos en California, Texas, Nuevo México, Arizona, Nevada y Colorado, aunque están dispersos por todo el país. Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Estado de México y Zacatecas agrupan al 45 % del total de migrantes en Estados Unidos. El tema es tan importante que la segunda ciudad del mundo con más mexicanos es Los Ángeles, solo superada por Ciudad de México.

PRESCRIPCIÓN 5. Minari. Historia de mi familia (Lee Isaac Chung, 2020).

Ficha técnica

Título: Minari. Historia de mi familia. Título original: Minari.

Dirección: Lee Isaac Chung. País: Estados Unidos. Año: 2020.

Duración: 115 min. Género: Drama.

Reparto: Steven Yeun, Han Ye-ri, Youn Yuh-jung, Alan S. Kim y Noel Cho.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: David (Alan S. Kim), un niño coreano-americano de 7 años, ve cómo su vida cambia cuando su padre decide mudarse a una zona rural de Arkansas.

Frases de cine

“Esta es la mejor tierra de Estados Unidos”.

“Tú no eres una abuela de verdad. Las abuelas de verdad hacen galletas, no dicen tacos y no llevan calzoncillos”.

“Seguro que no sabéis lo que es el minari, americanos tontos… El minari crece por todas partes, es maravilloso y genial”.

Síntesis argumental

Minari sigue a una familia coreano-estadounidense que, a mediados de los años 80, abandona California para mudarse a una pequeña granja en Arkansas con el objetivo de alcanzar su propio sueño americano. El padre, Jacob (Steven Yeun), deja su trabajo como sexador de pollos para convertirse en agricultor e invertir todos sus ahorros en cultivar la tierra, mientras la madre, Mónica (Han Ye-ri), se opone inicialmente al riesgo que implica alejarse de la ciudad, especialmente porque su hijo menor, David, necesita tratamiento hospitalario.

La dinámica familiar cambia con la llegada de la abuela desde Corea, una mujer astuta, malhablada pero profundamente cariñosa, que viene a ayudar con los niños. A través de los ojos de David, la película explora los desafíos de la inmigración, las tensiones matrimoniales, la relación entre abuela y nieto, y la lucha por establecer raíces en un nuevo lugar. Un incendio casi destruye la granja, pero la planta de minari (una hierba coreana resistente) que la abuela planta junto al arroyo simboliza la capacidad de renacer y prosperar incluso en condiciones adversas.

Emociones y reflexiones

Una película que nos permite conocer y reflexionar sobre la emigración coreana a Estados Unidos, especialmente durante la década de los 80, como una salida a una complicada situación política de aquella región asiática, consecuencia de aquella guerra que dividió las dos Coreas en la década de los 50 y la posterior dictadura de Park Chung-hee. Y es tal la contribución de esos inmigrantes coreanos en Estados Unidos que el 13 de enero se celebra el Día del Americano Coreano.

Pero el año 1988 fue un punto de inflexión, acabada la dictadura el año previo y con la celebración entonces de los Juegos Olímpicos. Y hoy cabe recordar que Corea del Sur es una potencia mundial, no solo a nivel económico (cabe recordar empresas como Samsung, Hyundai y LG), sino también una potencia cultural (con una ola coreana de películas, música y programas de televisión que son populares alrededor del mundo). Y la historia cambia, pues ahora es Corea del Sur quien a buen seguro acoge emigrantes.

Minari centra las emociones y enseñanzas en los vínculos familiares, la fe en los otros y en uno mismo, y la lucha por conseguir los sueños. Nos muestra el lado humano de la migración en busca de un futuro mejor, el trabajo precario y la constancia necesaria en la vida del campo; y ello ante dos visiones diferentes: la del padre, más enfocada al progreso material, y la de la madre, más centrada en el bienestar espiritual. Funciona como una carta de amor a los padres y abuelos que lo sacrifican todo por sus hijos.

Porque el cine ha mostrado una visión poliédrica de eso que conocemos como el sueño americano, y baste recordar títulos como Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994)(14), American Beauty (Sam Mendes, 1999)(15), Pequeña Miss Sunshine (Jonathan Dayton, Valerie Faris, 2006)(16) o En busca de la felicidad (The Pursuit of Happyness, Gabriele Muccino, 2006)(17). Pero también desde el enfoque de la migración, con títulos como la película irlandesa En América (In America, Jim Sheridan, 2002)(18) y la canadiense Amerrika (Amreeka, Cherien Dabis, 2009)(19).

En América refleja la vida de una familia irlandesa inmigrante en Nueva York en la década de los 80, pero que en realidad refleja la propia vida y biografía del director (de hecho, la película está coescrita por el propio Jim Sheridan y sus dos hijas). Un matrimonio irlandés (Paddy Considine y Samantha Morton), en busca del “sueño americano”, se instala en un piso de un suburbio de Nueva York con sus dos hijas, Christy de 10 años y Ariel de 4 años (hermanas en la realidad). Y Manhattan se transforma en una isla de sueños que ayuda a esta familia a redescubrir los profundos lazos que los unen.

Amerrika también se fundamenta en la experiencia de la propia directora Cherien Dabis, de nacionalidad palestino-estadounidense, quien se asoma en esta ópera prima a la aventura de una madre palestina, Muna (Nisreen Faour), y su hijo adolescente Fadi (Melkar Muallem), que se trasladan con unos familiares al Illinois rural durante la invasión de Irak de 2003.

Tres ejemplos de películas sobre este tema ya universal que son las historias de emigración e inmigración: la búsqueda humana de la aceptación y de la pertenencia; una búsqueda profunda y eterna, aunque, en ocasiones, difícil de alcanzar fuera de las raíces de cada uno. Y donde se abordan temas esperables en este tipo de narraciones: el desarraigo, la nostalgia, el choque de culturas, el sentimiento de no pertenencia, el exilio, la tolerancia, la reivindicación de las tradiciones y la ilusión de creer haber llegado a la tierra prometida de las oportunidades.

PRESCRIPCIÓN 6. Tori y Lokita (Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne, 2022).

Ficha técnica

Título: Tori y Lokita. Título original: Tori et Lokita.

Dirección: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne. País: Bélgica. Año: 2022.

Duración: 89 min. Género: Drama.

Reparto: Mbundu Joely, Pablo Schils, Alban Ukaj, Tijmen Govaerts y Charlotte de Bruyne.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Tori (Pablo Schils), un niño de unos 13 años de Benín, y Lokita (Mbundu Joely), una adolescente de unos 18 años de Camerún, emigrantes en Bélgica.

Frases de cine:

“No hay nadie como tú. Nadie”.

“Nos quedaremos juntos. Es lo que nos ha funcionado desde que nos conocimos en el barco”.

“¿Por qué yo tengo papeles y ella no puede tenerlos?”.

Síntesis argumental

Tori y Lokita es un drama social que narra la historia de dos menores migrantes africanos que llegan a Bélgica sin acompañantes: Tori y Lokita se conocieron en la patera durante el peligroso viaje a Europa y se ayudaron mutuamente a sobrevivir en circunstancias extremas, creando un vínculo tan fuerte que son inseparables y “se deben la vida mutuamente”.

Para enfrentar su situación legal y el desamparo, fingen ser hermanos. Tori logra obtener los documentos de residencia, pero Lokita no consigue los papeles. Además, Lokita debe dinero a los traficantes que la trajeron a Europa y quiere enviar dinero a su madre y hermanos en Camerún. Para conseguir ese dinero, ambos trabajan en la ilegalidad haciendo de portadores de droga entre una cocinera (que también explota sexualmente a Lokita) y sus clientes. La situación se agrava cuando los narcotraficantes obligan a Lokita a permanecer encerrada durante tres meses en una plantación ilegal de marihuana. Tori se niega a separarse de ella, demostrando una fuerza moral sorprendente para un niño que enfrenta retos adultos. La película concluye de manera trágica y demoledora: la tragedia se habría evitado si Lokita hubiera obtenido los papeles.

Emociones y reflexiones

Y todo este drama de Tori y Lokita está contado según la ética y la estética de los hermanos Dardenne, un cine muy físico en relación al cuerpo y muy incómodo en relación a la mente. Nunca un flashback, ni una voz en off, ni una melodía de fondo; nada que rompa la diégesis del relato. La austeridad es su impronta y su marca de clase para adentrarnos en la cruda realidad de la clase trabajadora y los personajes menos favorecidos de la sociedad. Y esas señas de identidad las aplican a su cine de carácter humanista en una manera de exhibir la poética de lo cotidiano, temas delicados a los que se acercan sin moralizar ni juzgar(20).

Una historia centrada en estas personas en situación de especial vulnerabilidad, como son los niños, niñas y adolescentes que han llegado solos hasta el país al que han emigrado y que son referidos en el argot técnico como MENA (menores extranjeros no acompañados); esos menores de 18 años, migrantes, que se encuentran separados/as de sus padres y que tampoco están bajo el cuidado de ningún otro adulto. Y que aquí vemos el contraste entre el amor fraternal de nuestros protagonistas frente a la violencia y deshumanización de mafias despiadadas que explotan a los menores migrantes, esa esclavitud a la que les somete el Primer Mundo. Y cómo, ante esta situación, Tori y Lokita tienen que adaptarse a situaciones adversas y desarrollar una fuerza moral extraordinaria, actuando con solidaridad incondicional.

Pero son muchas otras películas las que nos acercan a la situación de los MENA, como las películas españolas A escondidas (Mikel Rueda, 2014)(21) y Adú (Salvador Calvo, 2020)(22) o la francesa La brigada de la cocina (La brigade, Louis-Julien Petit, 2022)(23). A escondidas es la historia de ese primer amor de dos adolescentes, Rafa (Germán Alcarazu) e Ibra (Adil Koukouh), un chico marroquí de 15 años a punto de ser extraditado. Adú es una película circular sobre tres historias en África y con epicentro en los refugiados, especialmente en los hermanos cameruneses Adú y Alika, una historia inspirada en miles de historias reales. La brigada de la cocina se centra en un centro MENA de Francia y cómo se plantea la integración de sus miembros a través de la cocina de la mano de una estricta chef, Cathy Marie (Audrey Lamy), en lo que es una “feel good movie” con crítica social y multicultural incorporada.

PRESCRIPCIÓN 7. Chinas (Arantxa Echevarria, 2023).

Ficha técnica

Título: Chinas. Título original: Chinas.

Dirección: Arantxa Echevarría. País: España. Año: 2023.

Duración: 113 min. Género: Drama.

Reparto: Daniela Shiman Yan, Xinyi Ye, Ella Qiu, Leonor Watling y Carolina Yuste.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Lucía (Daniela Shiman Yan) y Claudia (Xinyi Ye), dos hermanas de 9 y 17 años, nacidas en España de padres emigrantes chinos; y Xiang (Ella Qiu), una niña de 9 años china adoptada por un matrimonio español.

Frases de cine

“Quiero un nombre normal. Xiang es muy difícil”.

“Yo soy la pringada por tener unos padres chinos… ¿Acaso os pedí que me trajerais a España?”.

“No soy un restaurante chino ni una cuchara de bambú”.

Síntesis argumental

La película contrapone la historia de dos niñas chinas de 9 años: Xiang, adoptada desde bebé por un matrimonio español de clase alta (Leonor Watling y Pablo Molinero), y Lucía, nacida en España de padres inmigrantes chinos, ya la segunda generación de unos propietarios de un bazar en el madrileño barrio de Usera. Desde el momento en que coinciden en clase, se convertirán en inesperados espejos de vidas tan opuestas como parecidas. Ambas combaten en una pelea interna por entender quiénes son y a dónde pertenecen, por comprender sus raíces y cómo estas confluyen en su día a día.

Porque Lucía se siente absolutamente española y solo piensa en integrarse con el resto de sus amigas del colegio; desearía tener unos padres “normales” como el resto de sus amigas, y que intentaran hablar español, pero trabajan más de 14 horas en su tienda y se aferran a su pasado, incluyendo las videollamadas continuas a sus familiares de China. Y se añade un tercer personaje protagonista: Claudia, la hermana de Lucía, una bella adolescente de 17 años que sufre la falta de empatía de unos padres que se niegan a cualquier atisbo de integración, pese a que llevan ya dos décadas en España.

Emociones y reflexiones

Las diferentes escenas y vivencias de nuestras tres protagonistas nos acercan a esa confrontación que viven en busca de cómo conseguir integrarse con su aspecto y orígenes orientales. Y mientras Lucía y Claudia (de padres biológicos chinos) piden a sus padres que aprendan español, Xiang (de padres adoptivos españoles) es obligada por los suyos a aprender chino. Puro contraste, como también lo es la confrontación entre las costumbres del país de origen, que se intentan preservar, y las del país de acogida, no siempre aunadas con sintonía en estos menores.

Porque es la película Chinas una mirada al tema de la identidad e integración desde la infancia de Xiang y Lucía, desde la adolescencia de Claudia y desde la adultez de los padres de ambas niñas. Identidad e integración de la gran comunidad de inmigrantes chinos en España. Porque, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, en nuestro país viven cerca de 230.000 chinos (la sexta nacionalidad extranjera, solo por detrás de Italia, Reino Unido, Colombia, Rumanía y Marruecos, que ocupa el primer lugar con casi 900.000 marroquís en nuestro país).

Y este aspecto de la integración de los menores emigrantes, con esa tensión entre las costumbres del país de origen y el país de acogida, es visible en otros títulos. La película británica Quiero ser como Beckham (Bend It Like Beckham, Gurinder Chadha, 2002)(24), donde la familia india de la adolescente Jess (Parminder Nagra), emigrantes en Inglaterra, quiere que sea una convencional chica india, pero ella solo quiere jugar al fútbol como David Beckham, la estrella del Manchester United, y para ello tiene el apoyo de su amiga Jules (Keira Knightley). La película austriaca Macondo (Sudabeh Mortezai, 2014)(25), que tiene de protagonista a Ramasan (Ramasan Minkailov), un niño checheno de 11 años que, debido a la complicada situación en la que se encuentra su país, se ve obligado a vivir junto a su madre y sus dos hermanas pequeñas en una comuna en Viena. La película estadounidense Growing Up Smith (Good Ol’ Boy, Frank Lotito, 2015)(26), la historia de Smith Bhatnagar (Roni Akurati), un niño indio de 10 años, y sus avatares en la América de 1979, donde sus padres se encuentran en esa fina línea entre abrazar el modo de vida americano o conservar la tradición de su India natal, lo cual intentan inculcarle a él y a su hermana mayor. La película noruega El viaje de Nisha (Hva vil folk si, Deniz Gamze Ergüven, 2017)(27), una historia con tintes autobiográficos que narra las vivencias de Nisha (Maria Mozhdah), una chica paquistaní de 16 años que vive en Noruega una doble vida: en casa es la perfecta hija paquistaní, pero cuando sale con sus amigos se convierte en una chica occidental, acorde con la sociedad en la que vive. La película francesa Mi hermano pequeño (Un petit frère, Léonor Serraille, 2022)(28), la historia de Rose (Annabelle Lengronne), oriunda de Costa de Marfil, quien llega a Francia y se instala en los suburbios parisinos con sus dos hijos, Jean y Ernest, revisando este peculiar coming of age de dos hermanos en busca del sentido de pertenencia. Y muchas más…

Colofón a las películas para combatir las migraciones y la infancia en tránsito

Las películas sobre las migraciones y las infancias en tránsito nos recuerdan que detrás de cada dato estadístico hay rostros, voces y sueños que no pueden ser reducidos a cifras ni a estereotipos. Estos filmes no solo documentan realidades complejas, sino que humanizan la experiencia migratoria: muestran cómo la infancia, incluso en condiciones de precariedad, separación y exclusión, mantiene su capacidad de amar, resistir y construir identidad.

Al mirar estas historias, se nos invita a reconocer nuestra propia responsabilidad como sociedad: ¿qué tipo de acogida ofrecemos a quienes llegan?, ¿somos capaces de ver más allá de lo “exótico” o lo “diferente” y acoger la diversidad como parte de nuestro tejido común? El cine, en este sentido, se convierte en una herramienta pedagógica y ética: nos ayuda a desarrollar empatía, a cuestionar prejuicios y a visibilizar las injusticias estructurales que afectan especialmente a los más vulnerables.

Las infancias en tránsito no son un problema a gestionar, sino derechos a garantizar. Estas películas nos dejan un mensaje claro: la verdadera integración no se logra solo con papeles, sino con escucha, dignidad y oportunidades reales para que cada niño o niña pueda crecer con raíces propias y también con la posibilidad de echar raíces donde sea que la vida lo lleve. Solo desde el reconocimiento de su humanidad plena podremos construir un futuro en el que la migración deje de ser sinónimo de abandono y violencia, y se transforme en un camino de encuentro, posibilidad y esperanza.

La representación cinematográfica de todo lo anterior se ha marcado con las películas previas enunciadas que ya forman parte de la familia de Cine y Pediatría, y donde añadir algunas más, también relevantes para abordar este tema:

Gran Torino (Clint Eastwood, 2008)(29). Estados Unidos. Thao y Sue son dos adolescentes vietnamitas que forman parte de la amplia comunidad asiática que invade un barrio de Detroit, y que aprenden a crecer en un ambiente que no es el suyo, más hostil del que merecen y donde establecen una particular relación con Walt Kowalski (Clint Eastwood), un huraño veterano de la guerra de Corea.

Flor del desierto (Desert Flower, Sherry Hormann, 2009)(30). Reino Unido. Biografía de la top model Waris Dirie (Liya Kebede), en su viaje de hija de nómadas africanos somalíes huyendo en su adolescencia de un matrimonio forzado y convertirse en embajadora especial de las Naciones Unidas en África frente a la ablación genital femenina.

Play (Ruben Östlund, 2011)(31). Suecia. Basada en hechos reales, cuenta la historia de unos niños negros de entre 12 y 14 años, hijos de inmigrantes, que robaban en Gotemburgo a otros muchachos con intimidación, utilizando a su favor el racismo y los prejuicios sociales.

Guten Tag, Ramón (Jorge Ramírez Suárez, 2013)(32). México. Ramón (Krystian Ferrer), un joven de una ranchería del norte de México, harto de cruzar la frontera de Estados Unidos y ser siempre detenido, decide buscar una nueva vida en Alemania. Y que enseña esa comunión que puede surgir entre los seres humanos a pesar de un idioma, una cultura y una generación diferentes.

O los tres o ninguno (Nous trois ou rien, Kheiron, 2015)(33). Francia. Historia de tintes autobiográficos sobre el pequeño Kheiron y sus padres, dos personas de un optimismo irreductible, y sobre el viaje que emprendieron años atrás desde una pequeña población de Irán hasta París. Refugiados que nos dan una lección de vida.

Listen (Ana Rocha, 2020)(34). Portugal. En las afueras de Londres, sobrevive una pareja emigrante portuguesa (Lúcia Moniz y Rubén García) con tres hijos que lucha para intentar llegar a fin de mes. Cuando un malentendido tiene lugar en el colegio relacionado con su hija sordomuda Lu, de 6 años, los servicios sociales británicos se interesan por el bienestar de los niños y aparece su lucha frente a las adopciones forzosas.

Las nadadoras (The Swimmers, Sally El Hosaini, 2022)(35). Reino Unido. Basada en hechos reales, narra el viaje milagroso realizado por las hermanas nadadoras Yusra (Nathalie Issa) y Sarah Mardini (Manal Issa), que huyeron como refugiadas de la Siria devastada por la guerra para vivir una nueva vida en Europa y tener la oportunidad de competir en los Juegos Olímpicos de Río de 2016.

Con los pies en la tierra (Sonne und Beton, David Wnendt, 2023)(38). Alemania. Historia basada en la exitosa novela autobiográfica del comediante y joven escritor Felix Lobrecht, sobre cuatro amigos (Lukas, Julius, Gino y Sánchez) procedentes de familias emigrantes y disfuncionales que intentan sobrevivir a la vida cotidiana en el conflictivo barrio berlinés de Neukölln, entre drogas, pandillas, rap, violencia y aburrimiento.

Películas que invitan a transitar con esta infancia y adolescencia desfavorecidas… Un viaje por todos los países del mundo. Porque en todos los países del mundo hay emigrantes e inmigrantes.

 

Bibliografía

1. Migración internacional. Naciones Unidas. Disponible en: https://www.un.org/es/global-issues/migration.

2. Personas en movimiento: los movimientos migratorios en España. Atlas didáctico. Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Gobierno de España. Disponible en: https://educativo.ign.es/atlas-didactico/migracion-eso/index.html.

3. Consecuencias de la migración en el mundo. Aprende en casa. Gobierno de México. Disponible en: https://nuevaescuelamexicana.sep.gob.mx/contenido/coleccion/consecuencias-de-la-migracion-en-el-mundo/.

4. González de Dios J. Cine y Pediatría (500). “Pelle el conquistador”, el desarraigo y la tierra prometida. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2019/08/cine-y-pediatria-500-pelle-el.html.

5. González de Dios J. Cine y Pediatría (334). “Vete y vive”… sobrevive y no olvides. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2016/06/cine-y-pediatria-334-vete-y-vive.html.

6. González de Dios J. Cine y Pediatría (314). “La buena mentira”, la eterna mentira. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2016/01/cine-y-pediatria-314-la-buena-mentira.html.

7. González de Dios J. Cine y Pediatría (745). “Collisions” frente a la migración. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2024/04/cine-y-pediatria-746-collisions-frente.html.

8. González de Dios J. Cine y Pediatría (628). “Minari. Historia de mi familia”, la metáfora coreana del sueño americano. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2022/01/cine-y-pediatria-628-minari-historia-de.html.

9. González de Dios J. Cine y Pediatría (706). “Tori y Lokita” sufren la esclavitud del Primer Mundo. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2023/07/cine-y-pediatria-707-tori-y-lokita.html.

10. González de Dios J. Cine y Pediatría (736). “Chinas” en busca de su identidad e integración. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2024/02/cine-y-pediatria-737-chinas-en-busca-de.html.

11. González de Dios J. Cine y Pediatría (683). “Los lobos”, la inmigración del Albuquerque Project. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2023/02/cine-y-pediatria-683-los-lobos-la.html.

12. González de Dios J. Cine y Pediatría (440). “The Florida Project” y ese otro Disneyland. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2018/06/cine-y-pediatria-440-florida-project-y.html.

13. González de Dios J. Cine y Pediatría (322). De “La habitación” al mundo real. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2016/03/cine-y-pediatria-322-de-la-habitacion.html.

14. González de Dios J. Cine y Pediatría (132). “Forrest Gump”, una metáfora sobre la superación en la vida. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2012/07/cine-y-pediatria-132-forrest-gump-una.html.

15. González de Dios J. Cine y Pediatría (175). “American Beauty”, la falsa belleza de la sociedad occidental. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2013/05/cine-y-pediatria-175-american-beauty-la.html.

16. González de Dios J. Cine y Pediatría (73). “Pequeña Miss Sunshine” y los niños prodigio: ¿estrellas o estrellados? Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2011/06/cine-y-pediatria-73-pequena-miss.html.

17. González de Dios J. Cine y Pediatría (190). Dos historias de superación que son dos historias reales. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2013/08/cine-y-pediatria-190-dos-historias-de.html.

18. González de Dios J. Cine y Pediatría (90). “En América”, recuerdos de la infancia desde la Gran Manzana. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2011/10/cine-y-pediatria-89-en-america.html.

19. González de Dios J. Cine y Pediatría (292). “Amerrika”, la tierra prometida. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2015/08/cine-y-pediatria-292-amerrika-la-tierra.html.

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23. González de Dios J. Cine y Pediatría (682). “La brigada de la cocina”, masterchef para MENA. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2023/02/cine-y-pediatria-682-la-brigada-de-la.html.

24. González de Dios J. Cine y Pediatría (305). “Quiero ser como Beckham”, quiero romper estereotipos. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2015/11/cine-y-pediatria-305-quiero-ser-como.html.

25. González de Dios J. Cine y Pediatría (380). “Macondo”, más acá del realismo mágico. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2017/04/cine-y-pediatria-380-macondo-mas-aca.html.

26. González de Dios J. Cine y Pediatría (504). “Growing Up Smith”, creciendo entre Oriente y Occidente. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2019/09/cine-y-pediatria-504-growing-up-smith.html.

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28. González de Dios J. Cine y Pediatría (744). “Mi hermano pequeño” y la deconstrucción de una familia inmigrante. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2024/04/cine-y-pediatria-745-mi-hermano-pequeno.html.

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31. González de Dios J. Cine y Pediatría (384). “Play” nos pregunta si esto es un juego… Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2017/05/cine-y-pediatria-384-play-nos-pregunta.html.

32. González de Dios J. Cine y Pediatría (288). “Guten Tag, Ramón” ¿vivir o sobrevivir? Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2015/07/cine-y-pediatria-288-guten-tag.html.

33. González de Dios J. Cine y Pediatría (329). “O los tres o ninguno”, refugiados que nos dan una lección de vida. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2016/04/cine-y-pediatria-329-o-los-tres-o.html.

34. González de Dios J. Cine y Pediatría (621). “Listen” nos hace oír el ruido de la adopción forzosa. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2021/12/cine-y-pediatria-621-listen-nos-hace.html.

35. González de Dios J. Cine y Pediatría (694). “Las nadadoras”, una historia digna de ser filmada para no morir en la orilla. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2023/04/cine-y-pediatria-694-las-nadadoras-una.html.

36. González de Dios J. Cine y Pediatría (747). “Con los pies en la tierra” en los barrios marginales europeos. Disponible en: https://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2024/05/cine-y-pediatria-748-con-los-pies-en-la.html.

 

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