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PEDIATRÍA INTEGRAL - Revista Oficial de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)

PEDIATRÍA INTEGRAL Nº7 – OCT-NOV 2025

Aproximación a Gregorio Marañón y Posadillo (1887-1960) en su relación con los precursores de la Endocrinología en la edad infantil en España

Historia de la Medicina y la Pediatría


M. Zafra Anta*, V.M. García Nieto**

*Servicio de Pediatría del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. Madrid. Miembro del Comité de Historia de la Pediatría de la AEP
**Comité de Historia de la Pediatría de la AEP. Director de Canarias Pediátrica

 

Pediatr Integral 2025; XXIX (7): 549.e1 – 549.e10

 


Pediatras y Médicos en la Historia (11). Aproximación a Gregorio Marañón y Posadillo (1887-1960) en su relación con los precursores de la Endocrinología en la edad infantil en España

https://doi.org/10.63149/j.pedint.89

 

A la pregunta de un periodista de “¿cuál había sido el avance médico más importante?”, Marañón respondió “La silla”.
Anécdota atribuida a Gregorio Marañón

 

Nadie más muere que el olvidado. Gregorio Marañón y Posadillo

 

“Para Lolita, mi compañera en mi vida de viajes y en el viaje de mi vida”.
Dedicatoria a su mujer, Dolores Moya. En Tiberio, 1939

 

Introducción

Gregorio Marañón y Posadillo (Madrid, 19 de mayo de 1887-Madrid, 27 de marzo de 1960) fue uno de los médicos más destacados del siglo XX en España, junto con el que fuera uno de sus maestros, Santiago Ramón y Cajal (1852-1934). Fue médico, profesor, intelectual, erudito con una enorme, colosal actividad polifacética desde estudiante de medicina hasta su fallecimiento, con 72 años. Se le considera un hombre universal y humanista integral: médico internista, pionero y estabilizador de la Endocrinología en España, científico, académico, historiador, pensador, moralista (en el sentido actual de bioeticista), escritor ensayista y hombre público español, comprometido con su patria(1-3). Perteneció a la llamada generación cultural de 1914.

En la Endocrinología general en España se pueden encontrar varias etapas(4):

• Etapa pre-endocrinológica. Desde C. Bernard y C.E. Brown-Sèquard y los primeros precursores clínicos y experimentales. El concepto de hormona es acuñado por Ernst Henry Starling (inglés) en 1905. Hormona, en su etimología, significa que “excita o promueve”. El término “Endocrinología” fue introducido por Nicola Pende (italiano) en 1909.

• Eclosión europea de la Endocrinología. Primera década del siglo XX. En España se crea un verdadero movimiento. Se supera en 1922 la llamada crisis de las doctrinas endocrinológicas. En España se consolidan dos grandes grupos, con las escuelas madrileña y catalana. La guerra civil española supone un hiato y hasta un final para muchas investigaciones e investigadores. Se puede hablar de un antes y un después.

• Resurgimiento lento de la Endocrinología, con el momento del asociacionismo científico. Esto también sucede en la Pediatría-Puericultura, primero con la creación de la Asociación Española de Pediatría y la continuidad de los congresos nacionales; y después con el nacimiento de la Sociedad de Endocrinología Pediátrica y su aceptación social y como subespecialidad médica.

La relación de Gregorio Marañón con la Pediatría, los pediatras y la Endocrinología Pediátrica se trata de un tema poco estudiado sistemáticamente, quizá por su gran peso médico como endocrinólogo e internista, por su actividad sociosanitaria, en enfermedades infecciosas y su relación con la Psicología y la Historia. En este trabajo queremos realizar una aproximación a la relación de Marañón con la Endocrinología en la edad infantil de su época; no solo se trata de un recuerdo y un reconocimiento del legado de este médico. Este encuentro con la Endocrinología Infantil se sitúa antes de que esta comenzara su nacimiento como especialidad. Por tanto, en primer lugar, realizamos unas anotaciones breves sobre el nacimiento de la Endocrinología Infantil.

Resumen del nacimiento de la Endocrinología Infantil como especialidad moderna en EE.UU., Europa y España

La endocrinología pediátrica en EE.UU. se desarrolló como una subespecialidad en la era de la investigación clínica bioquímica y metabólica, liderada por John Howland, Edwards Park y James Gamble en Johns Hopkins; Allan Butler en la Universidad de Boston y en la Universidad de Harvard, y otros profesores y médicos, a principios del siglo XX(5). El padre de la subespecialidad fue Lawson Wilkins (1894-1963), de Baltimore, contratado para establecer una clínica endocrina en Harriet Lane Home en Johns Hopkins en 1935. Nathan B. Talbot (1909-1994) desarrolló una clínica endocrina pediátrica en el Hospital General de Massachusetts en 1942. Estas unidades y sus programas de formación durante los años 50 y 60 proporcionaron la gran mayoría de los endocrinólogos pediátricos de segunda generación en EE.UU. La Sociedad de Endocrinología Pediátrica Lawson Wilkins se fundó en 1971, y el Consejo sobre Diabetes y Juventud se creó dentro de la Asociación Americana de Diabetes en 1980. Si se desea ampliar la información, véase Fisher, 2004(5).

• La historia de la endocrinología pediátrica europea comienza en 1962, con la fundación del Paediatric Endocrinology Club por el profesor Andrea Prader (1919-2001), director del Hospital Universitario de Niños en Zúrich, Suiza. Aquí comenzó la actividad internacional de la endocrinología pediátrica europea. Posteriormente, evolucionó a la Sociedad Europea de Endocrinología Pediátrica (ESPE). Esta iniciativa sentó las bases para el desarrollo de la especialidad en Europa. A partir de 1976, se plantea armonizar la educación y el entrenamiento a través de un programa europeo de formación en Endocrinología Pediátrica, y desde 1999 la Unión Europea de Especialidades Médicas reconoce la Endocrinología Pediátrica como una subsección de la Pediatría. Desde entonces, la especialidad es reconocida por diferentes países europeos(6).

• La Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (SEEP) nace en 1978 como Sección de Endocrinología Pediátrica de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Fue aprobada en Asamblea en la XIV Reunión Anual de la AEP de La Toja, del 12 al 14 de octubre de 1978. La Sección fue presidida por A. Ferrández Longás, y fue secretario M. Pombo. El primer congreso se realizó en 1979 en Barcelona. En 1991, en el congreso de Santander, pasa a denominarse Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica.

Para más información, sobre las reuniones científicas, las Juntas Directivas, la relación con la ESPE (Sociedad Europea de Endocrinología Pediátrica) y con la Sociedad de Endocrinología de adultos, véase referencias(4,7-9). Véase la tabla I para las referencias de los primeros textos de Endocrinología Pediátrica.

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Aproximación a la bibliografía de los precursores de la Endocrinología Infantil en España en la primera mitad del XX

Desde las primeras décadas del siglo XX, hay un progresivo interés demostrado por los temas relacionados con las glándulas de secreción interna, con la Endocrinología, por parte de muchos pediatras. Hasta los años 60 no existirá una dedicación muy preferente o en exclusiva por parte de algunos pediatras.

Los temas son diversos: la diabetes infantil, problemas del crecimiento, mixedema, bocio, metabolismo de la glucosa, caquexia y desnutrición, y otros. Incluso, en esa época, al timo se le estudiaba como glándula tímica, y se le atribuía patología en relación con su tamaño. Podemos destacar nombres como: S. Cavengt Gutiérrez (1883-1969, pediatra del Hospital Niño Jesús), A. Jaso, R. Sainz de los Terreros Amézaga, E. Morate Sena y R.M. Calzada, entre otros(4).

Se puede citar que no se dio una gran participación por los primeros catedráticos de Pediatría, especialidad que nació en España a finales del XIX y principios del XX. Si bien encontramos alguna actividad en los catedráticos de enfermedades de la infancia Andrés Martínez Vargas (1861-1948) y Patricio Borobio Díaz (1856-1929). Martínez Vargas fue el catedrático de enfermedades de la infancia en Granada y luego en Barcelona y mostró durante muchos años preocupación por el timo; entonces, se le atribuyó erróneamente patología grave por su tamaño. Su tesis doctoral fue sobre “Clorosis”. En la revista “La Medicina de los Niños”, editada por Martínez Vargas, en Barcelona, desde 1900 a 1936, se pueden encontrar varias referencias sobre Endocrinología y glándulas internas(4,10). P. Borobio fue catedrático en Zaragoza y publicó sobre el mixedema.

En la tabla II se muestran publicaciones de pediatras y no pediatras que mostraron este interés por las glándulas de secreción interna en la edad infantil antes de los años 60.

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Biografía básica de Gregorio Marañón y Posadillo

Marañón fue un médico y autor prolífico y polifacético; por lo ingente de su obra, ha sido objeto de numerosos estudios de diverso carácter.

Hay numerosas biografías sobre Marañón(1-4,12,13). Muchas de ellas son hagiográficas, de cierto tono “épico”, se diría en la actualidad. Más objetivas son las de Laín Entralgo y Gómez-Santos. Espasa Calpe ha editado sus obras completas (1966-1977). También hay listados de sus referencias bibliográficas. Se dice que Marañón lo publicaba “todo”, incluido conferencias con un gran propósito cultural, científico y de escuela médica.

Nació en el seno de una familia burguesa e ilustrada. Inició estudios de Medicina en el curso 1902-1903, en San Carlos, Madrid. Fueron sus maestros Ramón y Cajal, San Martín, Alonso Sañudo, Madinaveitia y Olóriz, Gómez Ocaña, Recasens, Criado Aguilar (primer catedrático de Medicina Infantil), Madinaveitia y Maestre.

Antes de finalizar sus estudios, comenzó a publicar sus primeros artículos clínicos y experimentales (Revista Clínica de Madrid). Siendo estudiante aún, en 1909, obtuvo el Premio Martínez Molina, otorgado por la Real Academia de Medicina, Investigaciones anatómicas sobre el aparato paratiroideo del hombre. En 1910 obtuvo el Premio Extraordinario de licenciatura; y en 1911, con su tesis doctoral, La sangre en los estados tiroideos, obtuvo el Premio Extraordinario de doctorado. Ya, en 1915, publicó La doctrina de las secreciones internas. Su significación biológica y sus aplicaciones a la Patología.

Se casó con Dolores Moya, compañera de vida, madre de sus 4 hijos, colaboradora administrativa y también de mecanografía, según reconoce Marañón.

Tras una estancia de estudios en Alemania, con los profesores Ehrlich y Embden, consigue plaza de médico de la Beneficencia Provincial, se vinculó al Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital General de Madrid, y luego a un Servicio de Medicina General, donde instaló una consulta de Endocrinología. Allí realizó una ingente labor clínica y científica, atendiendo con enorme generosidad a sus pacientes, a los que, con frecuencia, ayudaba materialmente, y mejorando también por su cuenta el equipamiento de su Servicio. En 1925 fundó el Instituto de Patología Médica.

En sus primeros años desarrolló investigaciones y publicaciones, principalmente en enfermedades infecciosas y en teoría de las secreciones internas. Promovió de alguna forma el análisis de la participación de las glándulas endocrinas o de secreción interna (tiroides, hipófisis, suprarrenales, genitales, etc.) en diferentes procesos metabólicos humanos: nutrición, crecimiento, sexualidad, senectud, etc. En la teoría pluriglandular fue pionero junto a Nicola Pende, Émile Gley y Ernest Henry Starling. Realizó innovadores trabajos, como La emoción (1920) y Contribución al estudio de la acción emotiva de la adrenalina (1922), uno de sus trabajos más citados. También su atención fue para otros importantes campos. Por ejemplo, en la década de 1910 y 1920, en la situación sociosanitaria de Madrid(14), así como en las enfermedades debidas a la pobreza, como el bocio.

Al cabo de diez años de ejercicio profesional ya gozaba de un amplio prestigio médico y científico nacional e internacional, con el que seguiría hasta su muerte. Disfrutó de un extraordinario carisma, personal y social, que le acompañó siempre.

En el verano de 1931, Marañón fue nombrado catedrático de Endocrinología, en asignatura de doctorado. Era la primera vez que se dotaba a esa disciplina de entidad propia en la Universidad española. Tuvo lugar en la Universidad Central, Madrid, y como asignatura del doctorado, pero supuso la consagración docente de la especialidad independizada de la Patología Médica. No cabe duda de que fue creada expresamente para Gregorio Marañón. A pesar de las reticencias que esto podía y puede suscitar, se puede considerar un acto de estricta justicia. Nadie tenía en España más méritos en Endocrinología que Marañón. La dotación de esta cátedra procedió directamente de la Presidencia de la República; el ministro de Instrucción Pública lo propuso al claustro el 14 de julio de 1931. Se dijo con ironía: “Aquella burocracia fue muy diligente”.

Además del curso de doctorado, siguió desempeñando su cargo en el Hospital General, al frente del Instituto de Patología Médica. No había sido la primera vez que se hizo un nombramiento de cátedra sin concurso-oposición (p. ej., a Echegaray, a Simarro o a Joaquín Portela).

Tuvo una implicación directa o indirecta en la vida política y social de la Monarquía de Alfonso XIII, la dictadura de Primo de Rivera, el advenimiento y los primeros años de la República. Tras el regreso de su exilio, mantuvo su presencia social, pero sin actividad política. Es sorprendente que Marañón mantuviera siempre un alto ritmo de publicaciones endocrinológicas en revistas(4,15).

Marañón, en sus primeras décadas de actuación, fue partidario de la opoterapia en general, es decir, el uso de órganos animales para tratamiento de enfermedades. Este es un tema de actual controversia que le ha supuesto críticas; sobre todo si se centran en el tema comercial que tuvo la opoterapia en el intento de “rejuvenecimiento masculino” de Carl Eduard Brown-Sèquard (1889). Estas críticas no tienen en cuenta la inexistencia de tratamiento hormonal en esa época. Desde finales del siglo XIX y hasta los años 30 del siglo XX, hubo mucha exploración empírica sobre opoterapia: tímica, para cretinismo, paratiroidea, ovárica, gonadal… hipofisaria, corticosuprarrenal, también para gota, artritismo y otros procesos. Marañón en sus inicios utilizó la opoterapia; sin embargo, ensalza además la acción empática de la psicoterapia, y se muestra pragmático y prudente en las prescripciones farmacológicas, sin radicalismos(4).

El 12 de marzo de 1922, a los treinta y cinco años, ingresó como académico de número en la Real Academia de Medicina.Su discurso: Estado actual de la doctrina de las secreciones internas. Trabajó también en temas sociosanitarios(1,4,14) como la mejora de las condiciones en la región extremeña de Las Hurdes, que sufría un abandono secular por los gobernantes. Una comisión médica (Marañón, Goyanes y Bardají) organizó el famoso viaje a dicha región en junio de 1922 junto a Alfonso XIII. Este viaje marcó su compromiso como intelectual y como español con el devenir de su país (Fig. 1).

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Figura 1. Visita sociosanitaria a las Hurdes. 1922.
Fuente: referencia(1).

Dentro de las corrientes culturales e intelectuales de la época, se le enmarca en la “Generación del 14”. Era un defensor de los principios liberales.

Perteneció a cinco Reales Academias: la de Medicina (1922), la de Historia (1934), la de la Lengua (1934), la de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (1947) y la de Bellas Artes de San Fernando (1953). Pocos españoles han pertenecido a cinco Academias: Emilio Castelar. Fue nombrado doctor honoris causa por varias universidades internacionales, entre ellas la Universidad de La Sorbona (1932).

Amó la vida, el trabajo, la ciencia y a su país. Falleció en Madrid, el 27 de marzo de 1960. Está enterrado en la Sacramental de San Justo. Madrid.

Biobibliografía de la relación de Gregorio Marañón con la pediatría

Marañón durante toda su vida profesional mantuvo cierta relación con la clínica, con investigación-publicaciones, docencia y formación; incluso participó en Reuniones y Congresos en la Endocrinología Infantil-Juvenil y con la Pediatría académica(1,4,10,11,15). Se pueden destacar:

Años 1920 hasta 1936

• Prólogo del libro de Santiago Cavengt, Endocrinología y Pediatría. 1922. En 1922, Santiago Cavengt, médico del hospital Niño Jesús de Madrid, escribió el libro Endocrinología Infantil, prologado por Gregorio Marañón(16). Seguramente, constituye el primer libro escrito sobre esa subespecialidad pediátrica en nuestro país, e incluso uno de los primeros a nivel internacional(4-5). Cita a muchos autores; pero carece de bibliografía referenciada de forma estructurada (Fig. 2). Este libro ya ha sido citado en referencia(17).

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Figura 2. Endocrinologia infantil, de Cavengt S.
Fuente: imagen propia.

• El Dr. Gregorio Marañón desarrolló una ponencia “La obesidad infantil, con una descripción de la adiposidad eunucoide prepuberal”, en el III Congreso Nacional de Pediatría, Zaragoza, 10-1925; sección de Medicina. La ponencia se publicó, además de en las Actas del Congreso, en las revistas Archivos Españoles de Pediatría (Madrid. Año IX, nº 12, dic. 1925, pp. 705-724) y en Clínica y Laboratorio (Zaragoza, 1925). Dictaron ponencias oficiales el Dr. Enrique Suñer Ordóñez, catedrático de Pediatría de la Facultad de Medicina de Madrid (“Estado actual del estudio de los trastornos nutritivos del lactante”), y el Dr. Gregorio Marañón, como jefe del departamento de enfermedades infecciosas del Hospital General de Madrid. En prensa médica se refirió como propuesta unos años antes: “Vacunoterapia y seroterapia en patología infantil”.

Los autores de este artículo hemos tratado el tema de esta ponencia en Cuadernos de Historia de la Pediatría española, nº 29(12).

• En los años 20 se nombró a Marañón “Presidente de Honor” de la Academia Médico-Escolar. En 1928 se celebró un homenaje por ello en la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca (El Tiempo, 27 marzo de 1928, portada).

• En 1933, pronuncia una conferencia divulgativa en Radio, en el Curso de Conferencias radiadas de la Asociación de Médicos Puericultores, “Relación de la eugenesia con la mortalidad infantil”.

Pronunció conferencias en Hispanoamérica en los años 30 (Fig. 3).

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Figura 3. Sesión en Buenos Aires. 1937. Fuente: referencia (1).

 

Años 1940 hasta 1960

Hay que tener en cuenta que 1946 fue el año en que retomó su cátedra de Endocrinología, tras su vuelta a España en 1942.

• En 1946 (marzo), Marañón fue nombrado Socio de Honor de la Sociedad de Pediatría de Madrid (actual Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla La Mancha –SPMyCM–)(11). Ese día pronunció una conferencia en el Colegio de Médicos de Madrid para la Sociedad de Pediatría: “Enanismo e infantilismo hipofisario”.

• En 1952, Marañón pronunció una conferencia en el VIII Congreso Nacional de Pediatría (Barcelona, 19-24 de octubre). Su tema fue “Mi experiencia sobre los efectos del tratamiento en los retrasos de la talla”. Se publicaría en Acta Pediátrica Española.

El Boletín de la Sociedad Catalana de Pediatría A. Brossa Bosque(18) informa que hubo ponencias de M. Suárez Perdiguero, también de P. Martínez García y E. Rovíralta-Astoul, así como de Marañón, Bastos y Galdó.

En este congreso, Manuel Suárez Perdiguero (1907-1981), que estaba en su etapa de la cátedra de Santiago, hizo una ponencia sobre crecimiento. Tenía tres áreas: gráfica del crecimiento humano, crecimiento muscular y desarrollo óseo. La Endocrinología Pediátrica fue una de las temáticas que desarrolló Suárez Perdiguero.

Marañón mantendría en esa época relación cercana con Suárez Perdiguero. Lamentablemente, no hemos conseguido una imagen de Suárez Perdiguero con Marañón.

Posteriormente, Marañón, en su libro “El crecimiento y sus trastornos”, Espasa, de 1953, cita varias veces a Suárez Perdiguero.

Suárez invitaba a conferenciantes en la formada entonces Sociedad Gallega de Pediatría. Concretamente, una inolvidable fue la que tuvo lugar en Lugo, en la que participó, como conferenciante invitado, el Dr. Gregorio Marañón. No está publicado en las referencias de López Vega, ni en sus obras completas(4,15,19).

Es preciso recordar el curso de especialización sobre Nutrición y Endocrinología que en abril de 1953 realizó Manuel Suárez Perdiguero en la Cátedra de Pediatría de Santiago de Compostela, en donde intervinieron Ballabriga, Cavengt, Martínez Díaz, Vivancos y los profesores Casas, Rodríguez, Candela, Oliver Pascual y Suárez, con la conferencia de clausura a cargo de Gregorio Marañón.

Véase la figura 4 para la atención en consulta a un niño por parte de Marañón y sus colaboradores.

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Figura 4. Atención en consulta a un niño por Marañón y sus colaboradores.Fuente: referencia (1).

Bibliografía de Marañón en relación con la temática de Endocrinología Infantil

Marañón publicó un total de 125 libros, unos 1.800 artículos y cerca de 250 prólogos. Solo su obra médica sumó 32 monografías y 1.056 artículos, muchos de ellos contribuciones sustantivas y originales a la ciencia médica(15,20).

Se han localizado 59 temas, 76 publicaciones de Marañón y su escuela, que abordan aspectos relacionados con la Endocrinología en la edad pediátrica. Estas publicaciones aparecieron en diversas revistas nacionales e internacionales, pediátricas y generales; pero, sobre todo, en la Medicina Ibera y, a partir de 1946, en el Boletín del Instituto de Patología Médica. Hay que tener en cuenta que, en aquella época, había costumbre de publicar un mismo trabajo, o con leves modificaciones, en distintas revistas(1,15). La mayoría son de autoría única de Marañón; en 23 artículos hay firmas de colaboradores. Se revisan en las tablas III y IV.

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Artículos o ponencias publicadas

La temática es:

• Diabetes. 11 temas, 3 con otros autores, 16 publicaciones. Una es en inglés, EE.UU.

• Todas menos dos son de diabetes insípida. Una es en “La Pediatría Española”, la revista pediátrica pionera de Andrés Martínez Vargas.

• Patología del tiroides. 7 temas, 2 con otros autores y 10 publicaciones.

• Patología de las glándulas suprarrenales. 2 temas, 2 con otros autores y 4 publicaciones.

• Talla baja. 9 temas, 2 con otros autores y 9 publicaciones.

• Discurso para la Real Academia Nacional de Medicina: “Actualización de secreciones internas”. 1922. Incluye el tema “Enanismo”. En ese año, Marañón afirma que la patología del crecimiento tendría que convertirse en una rama de la patología hipofisaria (acromegalia, gigantismo, enanismo, retrasos del crecimiento, infantilismo y acondroplasias, etc.).

Precisamente “Sobre el problema de las tallas bajas”. En 1960 encontramos el último trabajo de Marañón escrito antes de su muerte: Boletín del Instituto de Patología Médica y en el Día Médico; fue recibido el 14 de marzo de 1960.

Nutrición-obesidad y delgadez. 4 temas, 1 con otros autores y 7 publicaciones. Una anglosuiza.

• Síndromes/sindromología. 11 temas, 4 con otros autores y 14 publicaciones. Una en Francia.

• Otros temas. 16 temas, 9 con otros autores y 17 publicaciones. Una en Francia, otra en Suecia. Una de prensa divulgativa histórica. Una conferencia radiada (año 1933).

La clorosis fue una entidad patológica de diagnóstico común y aparentemente de alta incidencia durante el siglo XIX, documentada desde el siglo XVII y casi exclusiva de adolescentes de sexo femenino. En el diccionario de la Real Academia Nacional de Medicina se cita como la hemopatía más frecuente en el siglo XIX. En 1936, Gregorio Marañón y Posadillo, uno de los médicos de más prestigio en España en el siglo XX, citaba que el problema de la clorosis “ha desaparecido” y puso en duda si existió realmente(21).

• Prólogos de libros pediátricos. Marañón fue prolífico en prólogos. Se localizan 3 libros. Destaca en el libro pionero de “Endocrinología Infantil” de Santiago Cavengt Gutiérrez. Sin olvidar mencionar a prólogos en textos-monografías de Jimena Fernández de la Vega (1935) o Rafaela Jiménez Quesada (1948).

El bocio y el cretinismo. Mucho más que anécdota

Reflejamos aquí una muestra de la facilidad de escritura e investigación que la prensa y la opinión pública atribuían a Marañón, sin tener en cuenta la dedicación enorme que se necesita. Jose María López Avellán escribe en la “Gaceta Literaria”, 15-5-1928. Además, subraya el estilo cultural e histórico que Marañón daba al ejercicio de la Medicina: “El Dr. Marañón tiene un mapa de España en su clínica, con cruces que señalan los centros de bocio y cretinismo, y tiene marcados los que están activos. Además, en su Clínica del Hospital General hay varias reproducciones fotográficas. De cuadros célebres. Reproducciones de obras de Velázquez; así «El Niño de Vallecas» y «El Bobo de Coria». Pues bien, con estas dos cosas, nos ha hecho un libro. Un ensayo. Que se llama «El Bocio y el Cretinismo»” (Fig. 5).

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Figura 5. “El niño de Vallecas” y “Calabacillas”. Fuente: imágenes de Velázquez de distribución pública en Wikipedia.

Epílogo

Fue una de las personalidades españolas de más prestigio, más respetadas y queridas de su tiempo. En Madrid, su entierro tuvo uno de los más multitudinarios acompañamientos que se recuerdan.

Seleccionamos dos escenas narrativas, escritas por Marañón, en este epílogo:

• “Cuando mi generación empezó a trabajar, con un sentido moderno, en la clínica y en la investigación aplicada a la clínica, estábamos en la situación de Robinson Crusoe, que tuvo que ser albañil, cazador, cocinero, maestro y público de sí mismo… El significado real del progreso que los estudios endocrinológicos han aportado a la Medicina no está en la enorme cantidad de síntomas y síndromes nuevos… ni siquiera en la eficacia incomparable de muchas opoterapias… sino en el descubrimiento de las hormonas y su papel excitador, inhibidor, regulador de la totalidad de los grandes procesos vitales…” Gregorio Marañón y Posadillo. 1935.

• A la pregunta de un periodista de “¿cuál había sido el avance médico más importante?”, Marañón respondió “La silla”. Anécdota atribuida a Gregorio Marañón.

Con esta respuesta se hace referencia a la importancia de escuchar al paciente, dedicarle tiempo, y simboliza la empatía y la humanización de la medicina.

 

Agradecimientos: a los responsables de bibliotecas que han aportado ayuda y datos: Juan Medino, de Fuenlabrada, a la Biblioteca del Colegio de Médicos, a la Biblioteca de la Fundación Ortega-Marañón.

 

Bibliografía

1. Gómez-Santos, M. Vida de Gregorio Marañón. Madrid. Taurus. 1971.

2. Laín Entralgo, P. Gregorio Marañón. Vida, obra y persona. Madrid. Espasa Calpe. 1969.

3. Marañón y Bertrán de Lis G; López Vega A. Biografía de Gregorio Marañón. Disponible en: https://historia-hispanica.rah.es/biografias/28757-gregorio-maranon-y-posadillo.

4. Orozco Acuaviva A. Historia de la Endocrinología española. Díaz de Santos. Madrid. 1999.

5. Fisher DA. A short history of Pediatric Endocrinology in North America. Pediatr Research. 2004; 55: 716-26.

6. Rica Echevarría I y cols. Endocrinología Pediátrica. Libro Blanco de las ACES pediátricas. Lúa ediciones 3.0. 2024. Disponible en: https://luaediciones.com/aep/aces_2024_endocrinologia/.

7. Ferrández Longás A. Hitos en endocrinología pediátrica. Rev Esp Endocrinol Pediatr. 2012; 3: 11-6.

8. Pombo M. Historia de la Sociedad de Endocrinología Pediátrica. Acta Ped Esp. 1992; 50: 764-67.

9. Sippell WG; ESPE. The First 50 Years. A History of the European Society for Paediatric Endocrinology. Karger AG. 2011.

10. Reche Andrés J. La pediatría española a través de la revista “La Medicina de los Niños”, 1900-1936. Tesis de 1980, (copy) y 1981 Complutense de Madrid. Disponible en: https://eprints.ucm.es/52396/1/5309854783.pdf.

11. Zafra Anta MA. La pediatría como especialidad en España a través de las sociedades de Pediatría, y de la Sociedad de Pediatría de Madrid 1913-2018. Tesis doctoral. Departamento de Psiquiatría. Universidad Autónoma de Madrid. 2020. Disponible en: http://hdl.handle.net/10486/694008.

12. Zafra Anta MA, García Nieto VM. Medicina Infantil. En: Centenario del III Congreso Nacional de Pediatría (Zaragoza, 1925). Serie: Cuadernos de Historia de la Pediatría Española. Comité de Historia de la Pediatría de la Asociación Española de Pediatría. 2025. nº 29. Disponible en: https://www.aeped.es/comite-historia/documentos/cuadernos-historia-pediatria-espanola-no-29.

13. Fundación Ortega-Marañón. Disponible en: https://ortegaygasset.edu/legados/gregorio-maranon-y-posadillo/.

14. López Vega A. La cuestión sociosanitaria en la obra de Marañón en el contexto de la lucha contra las enfermedades infecciosas. Asclepio. Rev Historia Med Ciencia. 2011; LXIII: 477-506.

15. López Vega A. Biobibliografía de Gregorio Marañón. Dykinson. 2009. Disponible en: https://hdl.handle.net/10016/6178.

16. Marañón Posadillo G. Prólogo: El niño enfermo, prólogo a S. Cavengt. Endocrinología infantil. Talleres Poligráficos. Madrid. 1922 (OC, I, p. 15-7).

17. García Nieto VM, Zafra Anta MA. Enfermedades pediátricas que han pasado a la historia (11). Infantilismo y patocativismo. Pediatr Integral. 2022; 5: 321.e1-e4. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2022-07/historia-de-la-medicina-y-la-pediatriaenfermedades-pediatricas-que-han-pasado-a-la-historia-11-infantilismo-y-patocativismo/.

18. Brossa-Bosque A. La Sociedad Catalana de Pediatría en el VIII Congreso Nacional de Pediatría. Boletín de la Sociedad Catalana de Pediatría. Disponible en: https://webs.academia.cat/revistes_elect/view_document.php?tpd=2&i=4306.

19. Cuadernos de Historia de la Pediatría nº 5. El profesor Suárez Perdiguero y la medicina. Serie: Cuadernos de Historia de la Pediatría Española. Comité de Historia de la Pediatría de la Asociación Española de Pediatría. 2013. Disponible en: https://www.aeped.es/publicaciones/cuadernos-historia/cuadernos-historia-pediatria-espanola.

20. Aguirre Marco CP. El significado histórico de las aportaciones de Marañón a la endocrinología internacional. Arbor. 2013; 189. a003. Disponible en: https://arbor.revistas.csic.es/index.php/arbor/article/view/1542.

21. Zafra Anta MA, García Nieto VM. Enfermedades pediátricas que han pasado a la historia (2). Clorosis. Pediatr Integral. 2021; 4: 205.e1-e7. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2021/xxv04/13/n4-205.e1-7_Hist-Pediatria.pdf.

Referencias web

https://digital.csic.es/bitstream/10261/164632/3/%281%29LEGADO-MARA%C3%91ON_Publicaciones-personales_34Tomos.pdf.

https://bancodeimagenesmedicina.com/imagen/maranon-y-posadillo-gregorio-19/.

 

 

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