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PEDIATRÍA INTEGRAL - Revista de formación continuada dirigida al pediatra y profesionales interesados de otras especialidades médicas

PEDIATRÍA INTEGRAL Nº2 – MARZO 2024

Prescribir películas para entender las enfermedades oncológicas

Terapia cinematográfica
en la infancia y adolescencia


J. González de Dios

Jefe de Servicio de Pediatría. Hospital General Universitario de Alicante. Profesor del Departamento de Pediatría. Universidad Miguel Hernández. Alicante.
Autor del proyecto “Cine y Pediatría”

 

 

Pediatr Integral 2024; XXVIII (2): 129.e1 – 129.e9

Pediatría Integral inicia esta nueva sección para poner en relación la ciencia (pediátrica) con el arte (cinematográfico), y hacer del séptimo arte un instrumento más para cimentar la arteterapia en nuestro día a día. El objetivo, es prescribir películas de cine que todo pediatra pudiera ver para mejorar en ciencia y conciencia en nuestra práctica clínica habitual, tanto en temas médicos como sociales. Prescribir películas argumentales bajo la observación narrativa para extraer todas las emociones y reflexiones posibles. Para ser mejores médicos pediatras. Y, quizás, por qué no, para ser mejores personas.

 


Prescribir películas para entender las enfermedades oncológicas

El cáncer en pantalla, protagonista principal o secundario

Según la OMS, “cáncer es un término genérico para un grupo de más de 100 enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo”. El cáncer sigue siendo, pese a los espectaculares avances en el campo de la prevención, diagnóstico y tratamiento de estas entidades, una de las principales causas de mortalidad en el mundo. Aunque hay muchos motivos para la esperanza, el diagnóstico de “cáncer” sigue provocando una de las reacciones psicológicas más duras entre personas afectadas y sus familiares.

El cáncer es un filón para el cine, en películas de muy distinto calado: algunas películas dignas y respetuosas, llenas de valores; otras melodramáticas en busca de la lágrima fácil; algunas obras de arte y otras fácilmente olvidables(1). Sin ánimo de realizar una revisión exhaustiva, podemos citar algunas películas relevantes o argumentales de diferentes filmografías: Amarga victoria (Dark Victory, Edmund Goulding,1939), Vivir (Ikiru, Akira Kurosawa, 1952), Love Story (Arthur Hiller, 1970), Gritos y susurros (Viskningar och rop, Ingmar Bergman, 1972), La fuerza del cariño (Terms of Endearment, James L. Brooks, 1983), El Doctor (The Doctor, Randa Haines, 1991), Elegir un amor (Dying Young, Joel Schumacher, 1991), Mi vida (My Life, Bruce Joel Rubin, 1993), Caro Diario (Nanni Moretti, 1993), Tierras de penumbra (Shadowlands, Richard Attenborough, 1993), La habitación de Marvin (Marvin’s Room, Jerry Zaks, 1996), La caja china (Chinese Box, Wayne Wang, 1997), La noche de las chicas (Girls’ Night, Nick Hurran, 1998), Quédate a mi lado (Stepmom, Chris Columbus, 1998), Cosas que importan (One True Thing, Carl Franklin 1998), Otoño en Nueva York (Autumn in New York, Joan Chen, 2000), Amar la vida (Wit, Mike Nichols, 2001), La vida (C´est la vie, Jean-Pierre Améris, 2001), Noviembre dulce (Sweet November, Pat O´Connor, 2001), Amar la vida (Wit, Mike Nichols, 2001), La casa de mi vida (Life as a House, Irwin Winkle, 2001), Las invasiones bárbaras (Les invasions barbares, Denys Arcand, 2003), Mi vida sin mí (Isabel Coixet, 2003), El tiempo que queda (Le temps qui reste, François Ozon, 2005), La fuente de la vida (The Fountain, Darren Aronofsky, 2006), La suerte de Emma (Emma’s Glück, Sven Taddicken, 2006), Crazy Sexy Cancer (Kris Carr, 2007), Ahora o nunca (The Bucket List, Rob Reiner, 2007), The Guitar (Amy Redford, 2008), Quimio (Pawel Lozinski, 2009), Biutiful (Alejandro González Iñárritu, 2010), Stopped on Track (Andreas Dresen, 2011), 50/50 (Jonathan Levine, 2011), ma ma (Julio Medem, 2015), y un largo etcétera.

Y, en estas películas citadas, el tipo de cáncer más tratado en el cine son las neoplasias hematológicas, principalmente leucemias. Y entre el resto de entidades oncológicas, muy diversas, sí podemos apreciar un cierto predominio de los tumores con mayor incidencia en el hombre (cáncer de pulmón) y en la mujer (cáncer de mama), con una presencia no desdeñable de tumores del sistema nervioso central, cáncer de próstata y cáncer de páncreas. Por lo tanto, también la ficción se asemeja a la realidad epidemiológica. Aunque sí es cierto que los realizadores cinematográficos tratan el cáncer generalmente como una sentencia de muerte, y cabe plantear que se deberían introducir en los guiones argumentos que hablen sobre las amplias posibilidades de curación que en la actualidad tienen buena parte de los tumores. Y esto no significa necesariamente lo que entendemos por final feliz, sino un mayor rigor al tratar la enfermedad: a la vez se puede concienciar al público sobre la magnitud real del problema y la disponibilidad de nuevas intervenciones (diagnósticas, terapéuticas) y un mejor pronóstico.

Destacable es la imagen que estas películas transmiten de los profesionales sanitarios (médicos y enfermeras, principalmente), que varían en el grado de implicación científica con la enfermedad y emocional con el enfermo, así como en el manejo de la relación profesional-paciente. Es así que el cine se comporta, de forma destacable, como un magnífico espejo en donde realizar un análisis interno (debilidades y fortalezas) y externo (amenazas y oportunidades) de nuestra profesión: en el entorno visual que nos proporciona la imagen se puede aprender a reforzar lo positivo y a modificar lo negativo. Digamos que, globalmente, el debate se establecerá entre lo “que no se debe hacer” en la atención de un paciente con cáncer y que debemos evitar (actitudes frías y distantes con el paciente, no considerar cada consulta como una consulta “sagrada”, dar una información técnica y en un lugar inapropiado, etc.) y lo “que se debe hacer” y debemos potenciar (cuidar el lenguaje verbal y no verbal, trabajar la empatía e implicación, analizar la atención al enfermo y sus familiares, etc.).

Y es así que la mirada del cine al cáncer nos devuelve arte (no siempre, pues algunas películas son de escasa calidad cinematográfica, más en la línea del sentimentalismo fácil que del sentimiento profundo), ciencia (no siempre, pues en la mayoría hay más espectáculo que rigor, donde la presencia del cáncer puede ser una mera anécdota en el guión) y, sobre todo, conciencia. Porque es habitual de estas películas colocar a sus estrellas al borde de la vida, con una enfermedad terminal y preparadas para afrontar un fin inevitable: Bette Davis en Amarga victoria, Ali MacGraw en Love Story, Wiiliam Hurt en El doctor, Diane Keaton en La habitación de Marvin, Jeremy Irons en La caja china, Susan Sarandon en Quédate a mi lado, Meryl Streep en Cosas que importan, Wynona Ryder en Otoño en Nueva York, Emma Thompson en Amar la vida, Jacques Dutronc en La vida, Kevin Kline en La casa de mi vida, Sarah Polley en Mi vida sin mí, Jürgen Vogel en La suerte de Emma, Morgan Freeman y Jack Nicholson en Ahora o nunca, Saffron Burrows en The Guitar,… y una de las peor paradas ha sido Debra Winger en dos ocasiones: La fuerza del cariño y Tierras de penumbra.

El cine, una oportunidad para hablar con arte, ciencia y conciencia de la enfermedad oncológica y, sobre todo, de los pacientes con cáncer y su entorno. Una oportunidad para mejorar la relación profesional-paciente, para mejorar la humanización y para abrir el debate bioético, tal como ya comentamos en un artículo previo(2).

Cine y cáncer en la infancia y adolescencia, entre la ciencia y la ficción

El cáncer infantil es la segunda causa más frecuente de mortalidad infantil en niños con edades comprendidas entre 1 y 14 años, solo superado por los accidentes. Las frías estadísticas muestran que cada año más de 160.000 niños son diagnosticados con cáncer en el mundo; y hay estudios que aportan evidencias de un incremento de la incidencia del cáncer en la infancia y adolescencia en Europa a lo largo de las pasadas décadas y para prácticamente todos los tumores. Según la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC), en los países desarrollados, tres de cada cuatro niños con cáncer sobreviven al menos 5 años después de ser diagnosticados, gracias a los progresos en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad; sin embargo, en los países en vías de desarrollo, más de la mitad de los niños diagnosticados con cáncer morirán.

En España se diagnostican casi 1.000 nuevos casos de cáncer cada año en niños entre 0 y 14 años, a lo que se suman los casi 500 nuevos casos en adolescentes entre 15 y 19 años. Según los datos de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátrica (SEHOP) los grupos diagnósticos más frecuentes en nuestro país son, por este orden, leucemias (el 80 % son leucemias linfoblásticas agudas), tumores del sistema nervioso central (astrocitomas, meduloblastomas, ependimomas, etc.) y linfomas (el 60 % son linfomas no Hodgkin). Otros tipos de tumores, por orden de frecuencia descendentes son: tumores embrionarios (neuroblastomas, tumores de Wilms, retinoblastomas y hepatoblastomas), tumores óseos malignos (osteosaromas y tumores de Ewing) y sarcomas de tejidos blandos (rabdomiosarcomas y otros). Y conocido es que existe un predominio de presentación por edad: los tumores predominantes en el primer año de vida son neuroblastomas y leucemias; entre 1 y 4 años, leucemias y tumores del sistema nervioso central; entre los 5 y 9 años, leucemias, tumores del sistema nervioso central y linfomas; y entre los 10 y 14 años, los anteriores y los tumores óseos. Globalmente, y para la mayoría de los tumores, la incidencia es mayor en niños que en niñas.

Las tasas globales de curación en los países desarrollados (entre ellos España) han aumentado desde el 20-30 % a finales de los años setenta hasta cifras superiores al 80 % de forma global en la actualidad. Este aumento de la supervivencia es debido a los avances en el campo del diagnóstico y tratamiento, con la introducción de nuevos agentes quimioterápicos y nuevos esquemas terapéuticos (casi siempre bajo protocolos internacionales), nuevas terapias (trasplantes, terapia CART T…), mejores resultados de radioterapia y cirugía, y un mejor control de las complicaciones asociado a un mejor tratamiento de soporte (soporte nutricional, soporte antiemético, soporte transfusional, factores de crecimiento hematopoyético, tratamiento del dolor, profilaxis de las infecciones, accesos vasculares, etc.). Y todo ello desde la atención integral en unidades de referencia y en el marco de protocolos internacionales. Creo que son datos y argumentos muy esperanzadores.

Muchas películas se han acercado o basado en el cáncer infantojuvenil, con mayor o menor don de la oportunidad. Sea como sea, son películas que nos impactan, como espectadores, como sanitarios, como familiares o como afectados. Porque si el cáncer en un adulto impacta, este impacto se multiplica cuando afecta a un hijo o a un nieto. Porque la realidad supera a la ficción y cada día, cientos de profesionales de la sanidad hacen una labor humana y científica sin límites en el cuidado de los niños con cáncer. Una labor que dignifica nuestra profesión y que recupera nuestra estima como pediatras.

Ya hemos abordado este tema hace años(3), y hoy proponemos un pequeño viaje a la oncología pediátrica a través de 7 películas argumentales. Estas películas son, por orden cronológico de estreno:

Planta 4ª (Antonio Mercero, 2003)(4), para comprender el valor del “mundo amarillo” alrededor del cáncer, es decir, el valor de esas personas que apoyan con amistad y amor.

Cartas a Dios (Oscar et la dame rose, Eric-Emmanuel Schmitt, 2009)(5), para interiorizar las diversas maneras de manejar el dolor de la pérdida y desmitificar el tema de la muerte.

La decisión de Anne (My Sister’s Keeper, Nick Cassavetes, 2009)(6), para adentrarse en los diversos debates bioéticos entre lo científicamente posible y lo éticamente preciso.

Cartas al cielo (Letter to God, Patrick Doughtie, 2010)(5), para reflexionar sobre el valor de la fe y esperanza como elementos de superación en la enfermedad.

Surviving Amina (Bárbara Celis, 2010)(7), para sobrevivir al viaje en primera persona a las fases de diagnóstico y tratamiento de una enfermedad oncológica en un hijo pequeño.

Declaración de guerra (La guerre est déclarée, Valérie Donzelli, 2011)(8), para transitar por el maratón emocional de las fases del duelo ante la lucha contra el cáncer de un hijo.

Yo soy uno entre cien mil (Penélope Cruz, 2016)(9), para sensibilizar sobre la importancia de la investigación para luchar contra la leucemia infantil.

Siete películas argumentales que el cine nos regala con el cáncer infantojuvenil como protagonista y que nos devuelve esas emociones y reflexiones para sobrevivir a lo que es una verdadera declaración de guerra personal, familiar, social y sanitaria.

 

Prescripción 1
Planta 4ª (Antonio Mercero, 2003)

Ficha técnica

Título: Planta 4ª. Título original: Planta 4ª.

Dirección: Antonio Mercero. País: España. Año: 2003.

Duración: 101 min. Género: Comedia dramática.

Reparto: Juan José Ballesta, Luis Ángel Priego, Gorka Moreno, Diana Palazón, Elvira Lindo.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Miguel Ángel (Juan José Ballesta), Izan, Dani y Jorge son adolescentes afectos de osteosarcoma.

Frases de cine

“No me eternizo, le doy emoción, que es distinto”.

“Os han consentido muchas cosas, habéis creado un mundo irreal para no enfrentaros a la realidad”.

“¿Por qué esos tienen que estar ahí fuera y nosotros aquí dentro? ¿Por qué…?”.

Síntesis argumental

Película basada en la obra de teatro “Los Pelones”, obra autobiográfica de Albert Espinosa, quien padeció un osteosarcoma, por lo que 10 años de su infancia y adolescencia fueron un devenir por hospitales, y que terminó con la amputación de una pierna, la extirpación de parte de un pulmón y del hígado. Sacando fuerzas de flaqueza hoy Albert Espinosa es un artista polifacético y, aunque su labor fundamental sigue en sus libros y en el teatro, también ha hecho sus pinitos como guionista y director de cine. Planta 4ª no es una gran película, pero transmite algo que la hace digna y sincera en su realización, y nos adentra en el particular “mundo amarillo” de este autor.

El título de la película (Planta 4ª) y el de la obra de teatro (“Los pelones”) de la que emana, nos fijan la atención en el núcleo que centra el guión: el primer título nos recuerda que es común referirnos así a algunas plantas de un hospital que albergan enfermos especialmente complicados (como puede ser la hospitalización de niños oncológicos); el segundo título porque hace referencia a la alopecia como efecto secundario de los tratamientos oncológicos y signo indirecto de una dolencia.

Emociones y reflexiones

La planta 4ª hace referencia a la planta de Traumatología de un hospital, en donde cuatro adolescentes luchan frente al osteosarcoma, ese cáncer óseo al que se enfrentan con la quimioterapia y la cirugía radical, e intentan con su alegría desafiar al destino y hacer soportable su estancia en el hospital. Comparten una misma enfermedad, pero son diferentes a la hora de vivir su situación: la soledad pretendidamente autosuficiente de Miguel Ángel, el temor de Jorge al diagnóstico, la primera historia de amor de Dani, los recuerdos personales de Izan. Pero esa amistad y aparente buen humor de sus vivencias les permite salir adelante.

En Planta 4ª es criticable la distorsión de la realidad, pero a través de diferentes escenas podemos tener un telón de fondo para apreciar las diversas etapas que vivimos al enfrentarnos a un cáncer: el rechazo, la negación, el dolor, la aceptación, etc.

Prescripción 1. Planta 4ª (Antonio Mercero, 2003).

Prescripción 2
Cartas a Dios (Eric-Emmanuel Schmitt, 2009)

Ficha técnica

Título: Cartas a Dios. Título original: Oscar et la dame rose.

Dirección: Eric-Emmanuel Schmitt. País: Francia. Año: 2009.

Duración: 105 min. Género: Drama.

Reparto: Michèle Laroque, Amir Ben Abdelmoumen, Max von Sydow, Amira Casar, Mylène Demongeot.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Oscar (Amir Ben Abdelmoumen), niño de 10 años que presenta una leucemia aguda.

Frases de cine

“¿Por qué no me dicen que me moriré?…”Y para que lo quieres, si ya lo sabes”.

“Usted no es Dios, su trabajo es reparar, es un hombre, solo un hombre. Así que afloje un poco Dr. Düsseldorf, relaje esa tensión y no se dé tanta importancia. Si no, no podrá ser médico mucho más tiempo”.

“Querido Dios. Gracias por conocer a Oscar. Me ha llenado de amor para todos los años que me queden por vivir”.

Síntesis argumental

Se basa en la adaptación del best-seller “Oscar et la dame rose”, escrita por el mismo director en 2002 y que recibió el Hamburger Prize de la Academia de Medicina en Francia; y se constituye en un libro de obligada lectura para aquellos profesionales que deban tratar con pacientes.

Cuenta la historia de Oscar, un niño de 10 años afecto de leucemia que permanece ingresado en un peculiar hospital infantil, capitaneado por el Dr. Düsseldorf (Max Von Sydow). En este hospital conviven niños con distintas dolencias: aparte de niños con cáncer, también hay niños con síndrome de Down, macrocefalia por hidrocefalia, obesidad mórbida, enfermedad de Fallot y otros más.

A Oscar, en su enfermedad, le duele más la falta de valentía y sinceridad de sus padres que su cáncer terminal, pues no son capaces de tratarle con normalidad y decirle la verdad: el gran dilema de la ocultación de la información a un menor. Casualmente se cruza en su vida Rose (magnética Michelle Laroque, en uno de los personajes más sorprendentes que se hayan visto en mucho tiempo), una brusca y antipática repartidora de pizzas, cuya pequeña empresa se llama Pinky Pizzas y va vestida con un llamativo traje rosa. Finalmente entre Oscar y Rose se establece una relación magnética, entre fantástica y espiritual.

Rose propone a Oscar que viva los próximos 12 días como si cada uno contase 10 años: será la manera de aprovechar intensamente una vida que se marchita, de enamorarse y de comprometerse, de revivir la inocencia de la niñez y las tribulaciones de la adolescencia, la brillantez de la década de los 20 o las crisis de los 40, hasta llegar a los achaques de la ancianidad. Todo ello con simpáticos diálogos que surgen entre ese niño adulto y esa madre-amiga adoptada, intercalando sorprendentes escenas oníricas en el ring de luchadoras de pressing catch, así como los diálogos vibrantes entre Oscar y Rose (algunos diálogos de alto valor religioso…, con profundidad, con amor).

Emociones y reflexiones

Melodrama filosófico-existencial que desmitifica el tema de la muerte. Y es una película importante para interiorizar las diversas maneras de manejar el dolor de la pérdida, utilizando el recurso de la fantasía e imaginación. También permite indagar en el gran dilema de la ocultación de la verdad a un menor.

Es una película que se debería ver de forma simultánea con otra, con la que puede llegar a confundirse por el título: la película estadounidense Cartas al cielo (Letters to God, Patrick Doughtie y David Nixon, 2010), que luego comentaremos.

Prescripción 2. Cartas a Dios (Eric-Emmanuel Schmitt, 2009).

 

Prescripción 3
La decisión de Anne (Nick Cassavetes, 2009)

Ficha técnica

Título: La decisión de Anne. Título original: My Sister´s Keeper.

Dirección: Nick Cassavetes. País: EE.UU. Año: 2009.

Duración: 106 min. Género: Drama

Reparto: Cameron Diaz, Abigail Breslin, Sofia Vassilieva, Alec Baldwin, Joan Cusack.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Kate (Sofia Vassilieva), adolescente de 13 años que presenta una leucemia promielocítica.

Frases de cine

“Acepto que mi enfermedad me mate, pero no que esté matando a mi familia”.

“No me gusta esto, mamá. Pero es mi cuerpo y quiero tomar mis decisiones sobre qué hacer con él”.

“Mi hermana murió esa noche. Ojalá pudiera decir que se curó milagrosamente, pero no fue así, simplemente dejó de respirar. Ojalá pudiera decir que de ese mal salió algún bien, que gracias a la muerte de Kate todos pudimos seguir viviendo o incluso que su vida tuvo algún significado especial y pusieron su nombre a un parque o a una calle o que el tribunal supremo cambio una ley por ella. Pero no ocurrió nada de eso, ocurrió sin más y ahora es un pedacito de cielo azul y todos tuvimos que seguir adelante”.

Síntesis argumental

Basada en la novela de Jodi Picoult “My sister’s keeper”, versa sobre un tema actual para el presente de la medicina, la jurisprudencia, la ética… y, también, para el cine: el de la gestación de hijos programados para salvar a otros. De hecho, la traducción literal de la novela sería algo así como “mi hermana donante”.

Una familia de padres jóvenes con dos hijos, viven el impacto de que la niña de solo 3 años (Sofia Vassilieva) sea diagnosticada de leucemia promielocítica aguda. En la lucha ininterrumpida por salvar a esta hija, los padres programan (según indicación médica) la gestación de una nueva hija con el objetivo de paliar las carencias del organismo enfermo de su hermana mayor. Porque el punto de partida de la película lo constituye esta hermana menor, Anne (magnífica Abigail Breslin), quién a los 11 años y cansada de todos los procedimientos médicos a las que ha sido sometida (utilización de la sangre del cordón umbilical, de la médula ósea y, también en esta ocasión, de un riñón para paliar la insuficiencia renal de su hermana), decide demandar a sus padres en busca de la autonomía médica y derecho a decidir cómo utilizar su cuerpo.

Emociones y reflexiones

Es una película narrada desde el punto de vista de los cinco miembros de la familia (padres y tres hermanos) y que esconde un buen número de debates bioéticos. Pero quizás el más importante es el que versa sobre los límites de las manipulaciones puramente científicas, un tema polémico y difícil, éticamente no resuelto, que nos enseña y humaniza.

Prescripción 3. La decisión de Anne (Nick Cassavetes, 2009).

 

Prescripción 4
Cartas al cielo (Patrick Doughtie y David Nixon, 2010)

Ficha técnica

Título: Cartas al cielo. Título original: Letters to God.

Dirección: Patrick Doughtie y David Nixon. País: 
EE.UU. Año: 2010.

Duración: 110 min. Género: Drama basado en hechos reales.

Reparto: Tanner Maguire, Jeffrey S.S. Johnson, Robyn Lively, Maree Cheatham, Michael Bolten

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Tyler (Tanner Maguire), un niño de 8 años enfermo de meduloblastoma, un tumor del sistema nervioso central.

Frases de cine

“Hoy he aprendido una palabra nueva: meduloblastoma”.

“Con cuidado, abuela. No deben entrar burbujas de aire en el corazón”.

“Me alegro mucho de haber vuelto a casa desde el hospital. Pero sobre todo me gustaría que mi madre volviese a reír. Es lo que más echo de menos”.

Síntesis argumental

Película basada en hechos reales, los hechos que acompañan a Tyler (Tanner Maguire), un niño de 8 años enfermo en situación terminal por un cáncer del sistema nervioso central (meduloblastoma), lo que conmueve a su familia, amigos y a su comunidad; e inspira esperanza a todo aquel con el que tiene relación.

Especial interés tiene el ver cómo repercute su enfermedad y su actitud sobre cada uno de los miembros de la familia de Tyler (su hermosa madre, viuda demasiado joven, su hermano mayor de 16 años y su abuela), así como su relación con el cartero sustituto, un joven con problemas de alcoholismo que se siente involucrado con el niño y su familia cuando lee las cartas. La película comienza con un típico barrio residencial “made in USA” y un feliz cartero repartiendo y recogiendo la correspondencia de los vecinos, a los que conoce bien. Muy a menudo recoge cartas de un niño con esta dirección: “To God, From Tyre”.

Emociones y reflexiones

Una historia donde todo es algo previsible, pero es emotivo. Como el emotivo final, con el antes y el feliz después de historias reales de cáncer: leucemia linfoblástica aguda, linfoma de Hodgkin, tumor cerebral, sarcoma de Ewing, cáncer de ovario, cáncer de mama, cáncer de próstata, etc. Y el epílogo: “Si el cáncer ha tocado tu vida de algún modo y necesitas apoyo o ayuda visita www.lettertogodthemovie.com”.

Cabe señalar las peculiaridades que, a veces, conllevan las traducciones de la versión original de una película: previamente hablamos de Cartas a Dios, traducción al español del título original que es Oscar et la dame rose, mientras que el título original de la presente Cartas al cielo es Letters to God. La coincidencia de títulos (y su posible confusión) es mayor si se tiene presente que ambas películas tienen como protagonista a un niño con cáncer terminal que mantiene una relación epistolar con Dios y que ambas películas son tremendamente sensibles y recomendables. Oscar y Tyler, dos niños con cáncer (leucemia y meduloblastoma) que no logran superar su enfermedad, pero que sí curan a cuantos tienen a su alrededor.

Prescripción 4. Cartas al cielo (Patrick Doughtie y David Nixon, 2010).

 

Prescripción 5
Surviving Amina (Bárbara Celis, 2010)

Ficha técnica

Título: Surviving Amina. Título original: Surviving Amina.

Dirección: Bárbara Celis. País: España. Año: 2010.

Duración: 65 min. Género: Documental.

Reparto: Amina, Anne y Tommaso.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Amina es una lactante de 4 meses que, a tan temprana edad, es diagnosticada de leucemia aguda.

Frases de cine

“Aceptarlo no significa superarlo. Este dolor, esta ausencia…”.

“Cuando descubres que tu hija tiene leucemia, no puedes pensar en nada. Los primeros minutos, el primer día, todo tu mundo se desmorona”.

“El shock es brutal. Porque un día tienes un bebé sonriente y aparentemente normal, sin ningún indicio de enfermedad, y en cuestión de horas te dicen que tu hija podría morirse en dos días. Es completamente absurdo”.

Síntesis argumental

Bárbara Celis es una periodista madrileña (y neoyorquina de adopción), que se encontró con este drama por azares de la vida. Lo que en principio apuntaba a ser una pequeña grabación para celebrar el nacimiento de la segunda hija de unos amigos europeos, una pareja de artistas afincados en Nueva York (la suiza Anne y el italiano Tommaso), se convirtió en su primer largometraje y en testimonio de un conmovedor relato de una historia de amor enfrentada a la enfermedad, la muerte y una posterior redención.

La historia comienza cuando Bárbara Celis pide a su amiga Anne permiso para filmar su parto y el nacimiento de Amina, sin saber que 4 meses después, cuando la niña fue diagnosticada con leucemia, la propia madre le pediría seguir filmando: la idea en el origen de la película era que la niña iba a sobrevivir.

Survivig Amina refleja la realidad de un hospital infantil de Oncología, con sus dibujos en las paredes, pero también con sus monitores, sus bolsas de quimioterapia y sus vías centrales, en donde los padres conviven entre las atenciones de oncólogos y enfermeras, se adentran en grupos sociales de apoyo (como la Leukemia & Lymphoma Society Walk y su “Light the Night”) y las cifras de leucocitos, hematíes y plaquetas. De pronto, los padres se vuelven especialistas de algo que nunca hubieran imaginado.

La realidad supera a la ficción a la hora de que emanen las emociones y a la hora de responder a la pregunta clave de la película sobre ¿si hay vida más allá de la muerte de un hijo? Ante un hecho de esta magnitud hay que saber mantener el equilibrio de pareja. En muchas ocasiones une a los padres; en otras no. De hecho, tras el desenlace fatal de Amina, Anne y Tommaso toman caminos separados, lejos de Nueva York, lejos del recuerdo: la madre regresa a Suiza y el padre a Italia, pero eso no la convierte en una película oscura, sino todo lo contrario.

Emociones y reflexiones

El valor del documental es abrir las puertas a los sentimientos, pues lo que se nos relata no es nada nuevo, pero sí es cierto que la mayoría de la gente vive en solitario, en silencio y sin testigos, y no con la cámara como caja de pandora en los momentos más catárticos de la familia de Amina.

Se inicia así un peregrinaje durante tres años en el que el espectador es testigo de las distintas fases de la enfermedad (diagnóstico y tratamiento de la leucemia, ingresos hospitalarios y altas, recaídas y complicaciones) y de las distintas fases del duelo: al comienzo aparece el optimismo y la voluntad de luchar contra la adversidad, pero, a medida que avanza el proceso, las dificultades aumentan, los ánimos se debilitan y brotan los conflictos de pareja. Lo que iba a ser un documental familiar sobre la curación, se convierte en algo diferente.

Prescripción 5. Surviving Amina (Bárbara Celis, 2010).

 

Prescripción 6
Declaración de guerra (Valérie Donzelli, 2011)

Ficha técnica

Título: Declaración de guerra. Título original: La guerre est déclarée.

Dirección: Valérie Donzelli. País: Francia. Año: 2011.

Duración: 100 min. Género: Drama basado en una historia real.

Reparto: Valérie Donzelli, Jérémie Elkaïm, Gabriel Elkaïm, César Desseix, Brigitte Sy.

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: Adán (César Dessix), lactante de 1 año con un tumor cerebral.

Frases de cine

“Querían aguantar por Adán. Por ellos. Pero la realidad les atrapó poco a poco. Dejaron de trabajar, de ver a sus amigos. Se aislaron. Llegó el agotamiento, la soledad. Se separaron y reencontraron varias veces. Y se separaron definitivamente. Cada uno rehízo su vida. No volverían a ser los mismos, pero siempre estarían atados el uno al otro. Ante la enorme prueba que vivieron, no se tambalearon. Destrozados, sí, pero sólidos”.

“Sabían que el camino para curar a Adán sería una maratón. Pero aún desconocían la amplitud de la carrera”.

“Debemos estar de acuerdo. No intentemos saber más que el médico. Nada de especulaciones y nada de Internet”.

Síntesis argumental

Declaración de guerra no es una película bélica, sino un documento fílmico autobiográfico inspirado en la lucha que la actriz y cineasta Valérie Donzelli libró con su pareja contra la enfermedad de su hijo. Un drama familiar con el cáncer infantil como protagonista, pero no un drama cualquiera. Lo verdaderamente extraordinario de esta película no es que esté basada en hechos reales; tampoco lo es que, tanto Valérie Donzelli (directora, guionista y protagonista) como Jérémie Elkaïm (coguionista y coprotagonista), sean los personajes reales en los que se basa su argumento; lo realmente portentoso es que la directora francesa haya sido capaz de contar su experiencia sin que sea un drama lacrimógeno, con envidiable creatividad, interpretaciones autenticas, y logrando un equilibrio emocional verdaderamente complejo.

La película nos enfrenta a las complejas relaciones personales y familiares que supone enfrentarse al cáncer de un niño, al cáncer de un hijo. Y comienzan los primeros síntomas antes del año de edad, el retraso diagnóstico, las divagaciones médicas, las interconsultas con distintos especialistas, las pruebas complementarias hasta llegar al diagnóstico de tumor cerebral en la fosa posterior en su hijo de 18 meses. Y tras la cirugía para extirpar el tumor, comienza la fase de la quimio y la radioterapia; la recaída y el posterior trasplante de médula ósea. Hasta llegar a un final épico donde cabe preguntarse si la guerra ha terminado, ¿o no?

Emociones y reflexiones

Todo un maratón emocional contra el cáncer, en donde la música se convierte en protagonista de la película para remarcar el estado de ánimo de cada momento y cada fase de duelo: la desesperación, la búsqueda, el miedo, la esperanza, hacer como que la vida sigue, el conflicto, el punto final hacia un desenlace feliz o fatal, etc.

Esta película es toda una catarsis descriptiva y emocional, repleta de diálogos para aprender.

Prescripción 6. Declaración de guerra (Valérie Donzelli, 2011).

 

Prescripción 7
Yo soy uno entre cien mil (Penélope Cruz, 2016)

Ficha técnica

Título: Yo soy uno entre cien mil. Título original: Yo soy uno entre cien mil.

Dirección: Penélope Cruz. País: España. Año: 2016.

Duración: 45 min. Género: Documental basado en historias reales.

Reparto: Documental (Alba, Álvaro, Ángel, Eva, Guzmán, Hugo, Isabel, Lucas, Mateo, Miguel, Óscar, Quique y Sergio).

Ficha de los protagonistas:

• Nombre: todos los niños y niñas protagonistas están afectos de leucemia aguda.

Frases de cine

“Es que he aprendido a notar el viento… Mi mejor mayor maestro ha sido mi hijo”.

“Muchas veces me acostaba diciendo, ¿qué va a pasar?… Tenía miedo a morir porque solo tenía 4 años y no sé por qué me pasa esto a mí”.

“Una de mis frases favoritas, es muy profunda, no es de un filósofo, es de Kunfu Panda, de la película de Disney, que le dice el maestro tortuga: El pasado es historia, el futuro es una incógnita y hoy es un regalo, y por eso se le llama presente”.

Síntesis argumental

La actriz Penélope Cruz se introduce en la dirección con este mediometraje de 45 minutos y carácter documental y cuyos beneficios serán para la Fundación Unoentrecienmil, quien dedica todo el esfuerzo a la investigación, siendo la única fundación en España que dedica el 100 % de sus beneficios a proyectos que investiguen la leucemia infantil. Porque investigar, es avanzar.

Y Yo soy uno entre cien mil es una película que queda en familia, porque Penélope Cruz también es la guionista y su hermano Eduardo Cruz el responsable de la música. Y donde nos ofrecen una fotografía de la realidad de la leucemia en la edad pediátrica, cómo afecta a las vidas de los niños que la padecen, sus hermanos, su familia, su entorno. La directora nos propone este viaje alrededor de una mesa, una comida donde padres de niños que han padecido esta enfermedad comparten sus vivencias. Y durante los pocos minutos de metraje van surgiendo las historias de niños y niñas con leucemias, y por la pantalla vemos a Alba, Álvaro, Ángel, Eva, Guzmán, Hugo, Isabel, Lucas, Mateo, Miguel, Óscar, Quique y Sergio. Y de ahí el mensaje final: “la leucemia infantil es un enemigo demasiado fuerte para uno, pero no para cien mil”.

Emociones y reflexiones

Y en las conversaciones se cruzan los temas esenciales en este periplo de vida, de enfermedad y, a veces, de muerte: el dolor del diagnóstico, la soledad del aislamiento, la falta de investigación (con el valor de la ayuda con fondos económicos), la posibilidad del trasplante de médula ósea (con la búsqueda de donantes y la concienciación social), la importancia de atender a los hermanos (con el síndrome del hermano abandonado), la recaída (esa terrible palabra que nunca se quiere oír por nadie) y la muerte (no frecuente, pero no excepcional en esta enfermedad). Y todo ello con opiniones sinceras de los niños y adolescentes protagonistas, opiniones a flor de piel de sus padres.

Prescripción 7. Yo soy uno entre cien mil (Penélope Cruz, 2016).

Colofón a las películas para entender las enfermedades oncológicas

Como ya hemos comentado, pero recordamos, el cáncer infantil es la segunda causa más frecuente de mortalidad infantil en niños con edades comprendidas entre 1 y 14 años. Y en una patología así, tan sensible para pacientes, familiares y para profesionales sanitarios, no solo hay que prescribir sofisticadas pruebas diagnósticas y modernos tratamientos, sino cabe proponer “prescribir” también películas que ayudan a comprender la enfermedad, a potenciar el duelo, a humanizar la atención y a mejorar la relación entre profesionales sanitarios y pacientes.

El cáncer infantil en el cine camina entre la ciencia y la ficción y llevado a la gran pantalla se puede clasificar en dos grandes grupos: 1) la leucemia es, con gran diferencia, el principal protagonista entre las enfermedades oncológicas en el cine; 2) el otro grupo es un cajón de sastre en el que podemos incluir el resto de enfermedades oncológicas de la infancia y adolescencia. Aparte de los títulos descritos, cabe recordar algunos otros.

Películas alrededor de la leucemia son: Alerta en el cielo (Luis César Amadori, 1961), La última nieve de primavera (L’ultima neve di primavera, Raimondo del Balzo, 1973), El llanto de la mariposa (Der Schrei des Schmetterlings, Frank Strecker, 1999), Un paseo para recordar (A Walk to Remember, Adam Shankman, 2002), Vivir para siempre (Ways to Live Forever, Gustavo Ron, 2010)(10). Maktub (Paco Arango, 2011)(11), Alabama Monroe (The Broken Circle Breakdown, Felix Van Groeningen, 2012)(12), Món petiti (Mundo pequeño) (Món Petit, Marcel Barrena, 2012)(13),
Magical Girl (Carlos Vermut, 2014)(14), Yo, él y Raquel (Me and Earl and the Dying Girl, Alfonso Gomez-Rejon, 2015)(15), El veredicto (La ley del menor) (The Children Act, Richard Eyre, 2017)(16)

Películas alrededor de otros cánceres en la infancia y adolescencia son: La mariposa azul. En busca de un sueño (The Blue Butterfly, Léa Pool, 2004), Camino (Javier Fesser, 2008)(17), Restless (Gus Van Sant, 2011), Bajo la misa estrella (The Fault in Our Stars, Josh Boone, 2014)(18), Lo que de verdad importa (Paco Arango, 2017)(19)

Bibliografía

1. Icart-Isern MT, Rosas-García MR, Sanfeliu-Cortes V, Viñas-Llebot H, Fernández-Ortega MP, Icart MC. El cáncer en el cine. Un recurso para los profesionales de salud. Educ Med. 2009; 12: 239-46.

2. González de Dios J, Tasso Cereceda M, Ogando Díaz B. La mirada del cine al cáncer (I): arte, ciencia y conciencia. Rev Pediatr Atención Prim. 2012; 14:e41-e55.

3. González de Dios J, Tasso Cereceda M, Ogando Díaz B. La mirada del cine al cáncer (II): cuando la oncología pediátrica es la protagonista. Rev Pediatr Atención Prim. 2012; 14: 351-68.

4. González de Dios J. Cine y Pediatría (34). “Planta 4ª” o la vivencia frente al osteosarcoma. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2010/09/cine-y-pediatria-34-planta-4-o-la.html.

5. González de Dios J. Cine y Pediatría (123). “Cartas a Dios” y “Cartas al cielo”, cartas para el cáncer infantil. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2012/05/cine-y-pediatria-123-cartas-dios-y.html.

6. González de Dios J. Cine y Pediatría (2): “La decisión de Anne”: dilemas bioéticos, cáncer e infancia. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2010/01/cine-y-pediatria-2-la-decision-de-anne.html.

7. González de Dios. Cine y Pediatría (76). “Surviving Amina”, crónica familiar de una leucemia infantil anunciada. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2011/06/cine-y-pediatria-76-surviving-amina.html.

8. González de Dios. Cine y Pediatria (136). “Declaración de guerra” emocional contra el cáncer de un hijo. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2012/08/cine-y-pediatria-136-declaracion-de.html.

9. González de Dios. Cine y Pediatría (437). “Soy Unoentrecienmil” y reclamo investigación frente a la leucemia infantil. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2018/05/cine-y-pediatria-437-soy.html.

10. González de Dios. Cine y Pediatría (45). “Vivir para siempre” o cosas por hacer antes de morir. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2010/11/cine-y-pediatria-45-vivir-para-siempre.html.

11. González de Dios. Cine y Pediatría (104). “Maktub”, lo que está escrito. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2012/01/cine-y-pediatria-104-maktub-lo-que-esta.html.

12. González de Dios. Cine y Pediatría (367). “Alabama Monroe”, cuando el círculo del amor se rompe y nos tatúa el corazón. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2017/01/cine-y-pediatria-367-alabama-monroe.html.

13. González de Dios. Cine y Pediatría (431). El “Mundo pequeño” puede ser muy grande. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2018/04/cine-y-pediatria-431-el-mundo-pequeno.html.

14. González de Dios. Cine y Pediatría (267). “Magical Girl”, amor paterno-filial más allá del manga. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2015/02/cine-y-pediatria-267-magical-girl-amor.html.

15. González de Dios. Cine y Pediatría (307). “Yo, él y Raquel”, con el mejor sabor “indie”. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2015/11/cine-y-pediatria-307-yo-el-y-raquel-con.html.

16. González de Dios. Cine y Pediatría (465) “El veredicto”, la ley del menor. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2018/12/cine-y-pediatria-465-el-veredicto-la.html.

17. González de Dios. Cine y Pediatría (430). El “Camino” de la fe en la enfermedad. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2018/04/cine-y-pediatria-430-el-camino-de-la-fe.html.

18. González de Dios. Cine y Pediatría (237). Luchar contra el olvido “bajo la misma estrella”. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2014/07/cine-y-pediatria-237-luchar-contra-el.html.

19. González de Dios. Cine y Pediatría (371). “Lo que de verdad importa” en la vida. Disponible en: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2017/02/cine-y-pediatria-371-lo-que-de-verdad.html.

 

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